martes, 15 de diciembre de 2015

“Los Derechos Humanos, ¿Una quimera?”

El 10 de diciembre recién pasado se celebró  en el mundo civilizado el día internacional de los derechos humanos  para festejar la fecha en que, la Asamblea General de las Naciones unidas aprobó la Declaración Universal de esos haberes.
 Durante esa festividad  en Guatemala, el fausto  Procurador de los derechos humanos Jorge de León Duque  dijo que,  en materia de derechos humanos  “no hay  nada que celebrar”  y es que, los derechos humanos en Guatemala sigue siendo una quimera, reculamos más de lo que avanzamos; sino veamos como las fuertes motivaciones en la lucha  contra  la corrupción se está extinguiendo poco a poco y el error obedece a que se luchó contra unos cuantos malhechores,  y no contra el sistema putrefacto y pervertido que existe en todas las esferas públicas y algunas privadas  desde tiempos inmemoriales. La sociedad se contentó y acomodó  al ver a unos cuantos victimarios detrás de las rejas,  aunque sea de forma temporal en tanto y en cuanto son vencidos en juicio; pero, mientras ese momento llega,  hoy,  repugna ver como esos presuntos delincuentes gozan de prerrogativas dentro de la Brigada Militar Mariscal Zavala, un cuartel  militar que se ha metamorfoseado en cárcel  VIP para resguardar la  “vida y la dignidad” de tales presidiarios.
Impensable suponer que estos reos de primera clase se mezclen entre  los de segunda y tercera. Un ejemplo preclaro lo tenemos en el flamante  “general de la paz” que gracias al servilismo de un “honorable juzgador” hoy cuenta con “línea blanca” en su bartolina para no perder su arraigada costumbre de vivir siempre “entre líneas”;  alineado claro está,  a  esferas castrenses. 
 Es penoso y lamentable observar que la ley en Guatemala se aplica “correctamente” solo en contra de ladronzuelos de poca monta y que la culebra sigue “picando”  los pies descalzos de los pobres más pobres. 
   Siempre retrotrayendo el pensamiento, recuerdo que un día como ese 10 de diciembre del año en curso;   al cumplirse el primer cincuentenario de la referida declaración universal  el entonces Papa Juan Pablo II, dijo: que trabajar por los derechos humanos significa optar por la vida. Menuda tarea que no debe ser restringida solo para algunos tecnócratas o para algunos vividores  oenegeros que han hecho de esa noble tarea su modus vivendi.   Ese optar por la  vida debe  ser el “santo y seña” de todas aquellas personas que nos autodenominamos cristianos   cuando “es ofendido nuestro sentido de la justicia” –Hannah Arendt-  y nos incomoda el mal en sus diferentes manifestaciones cuanto éste es cimentado por un ser humano sobre la humanidad y la dignidad de otro ser humano.  
Ese optar por la vida debe ser comprendido, contemplado y practicado por todos los hombres y mujeres de buena voluntad  que apuestan por un mundo más humano y más fraterno y asumirlo como un reto personal o  como una misión de servicio a favor de todas las personas sin distinción de credo religioso, político, económico, social y cultural.
Solo así podríamos  apostar y trabajar por un mundo más ecuánime. Nuestro país  es campo fértil para “optar por la vida” cuando vemos un panorama en derechos humanos depauperado; con una pobreza y  extrema pobreza estimada en un 70.3% según la CEPAL, esas contrariedades nos da la oportunidad a todos los hijos de esta noble tierra para hacer del respeto y apego por  los derechos de los demás un género de vida.
Solo optando por la vida podremos hacer realidad aquella vieja quimera de Benito Juárez  acerca del respeto al  derecho ajeno. Solo conservando la paz, en Guatemala la procuración del bien común dejará de ser ese monstruo con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón, que  sin duda alguna;  es la apariencia que  tiene la quimera de los Derechos Humanos en Guatemala en estos precisos momentos.
En materia de derechos humanos,  hoy  “no hay nada que celebrar”,  mañana quizá...

Jlriveirof

miércoles, 9 de diciembre de 2015

“ABRIENDO PUERTAS Y DERRUMBANDO MUROS” reflexión sintética de la bula Misericordiae Vultus

El 12 de junio de 1987 frente a la puerta de Brandemburgo, antigua entrada a Berlín, Alemania; ante importantes políticos de la época, el entonces presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan pronunció  un efusivo discurso desafiando al líder soviético Mijaíl Gorbachov a derribar el muro de la vergüenza que dividió familias, amigos y  Alemania durante 28 años. “Berliner mauer” estaba protegido por alambres de púa, concreto, perros guardianes, guardias armados y torres de vigilancia. ¡Eran los tiempos de la guerra fría!
Secretario general Gorbachov -dijo-si usted busca la paz, si usted busca la prosperidad para la unión soviética y Europa oriental, si usted busca la liberalización: ¡Venga aquí ante esta puerta! ¡Señor Gorbachov abra esta puerta! ¡Señor Gorbachov derribe este muro!”
Dos años después esa politica de contención perversa he inmoral fue derribada y la puerta de Brandemburgo fue abierta para hacer posible otros mundos como el ético, el estético y el de la vida ordinaria, difíciles de encontrar en aquellos tiempos.
Hoy, en el marco de la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y, ante circunstancias similares a aquellos tenebrosos tiempos de los campos de concentración en Auschwits, los errores y horrores de la segunda guerra mundial, la guerra fría entre las grandes potencias económicas y militares, la Guerra en Vietnam; el genocidio en Guatemala entre tantos otros crímenes de lesa humanidad que lloran sangre y claman al cielo; el mundo nuevamente tambalea y apunta a un gran conflicto. El Papa Francisco ha dicho que “estamos en la antesala de otra guerra mundial, la tercera guerra” por la intolerancia religiosa del estado islámico ISIS, un grupo que se caracteriza por su naturaleza fundamentalista yihadista, terrorista e insurgente; responsable de miles de masacres y atentados en varias regiones del mundo. En fechas recientes la Organización de las Naciones Unidas declaró la guerra a este estado y se dio comienzo a la gran conflagración que dejara miles de muertos entre hombres, mujeres y niños inocentes, así como ciudades destruidas.
Ante la falta de voluntad política en el concierto de las naciones ese grito de guerra amenaza a todo el mundo civilizado, no obstante el Papa Francisco ha decidido abrir la puerta Santa en el 50 aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II; para mantener vivo ese magno acontecimiento en donde el Papa Juan XXIII decidió abrir las puertas y las ventanas de la Iglesia para que entraran aires frescos y “poner al día” a una Iglesia envejecida y enmohecida por el paso de los siglos. Dicho concilio hizo abrirse a la Iglesia a otras culturas, otras religiones y a las ciencias. Fue benéfico sobre todo para el laicado en virtud que a partir de ese evento los laicos dejamos de ser simples destinatarios de la misión de los curas y hoy compartimos con ellos una misma responsabilidad ante la comunidad cristiana.
Los padres conciliares decidieron derribar los viejos muros y a abrir las puertas de una Iglesia que debe ser escuela viva de espiritualidad y misericordia, discriminando ritos y costumbres poco ortodoxas, derribaron aquellos muros clericales cuando estos se creían superiores al extremo de llegar a concebir la idea de que “al arar la tierra para la siembra del evangelio ellos eran los bueyes y nosotros los laicos las mulas”. Hoy podemos encontrar laicos con una preparación académica superior en teología y filosofía al servicio de la Santa Madre y Maestra Iglesia Católica.
Bendito sea El Espíritu Santo consolador que inspiró al Papa Juan XXIII para iniciar este concilio, al Papa Pablo VI para concluirlo y al Papa Francisco para darle mantenimiento y continuidad.
Convencido como está de que Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre, el Papa Francisco entonces, ha convocado al Jubileo Extraordinario de la Misericordia, porque solo Él puede librarnos de las grandes catástrofes que se avecinan y no encontró fecha más oportuna para dar inicio a este año de misericordia, que el día en que la Iglesia celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, una solemnidad apostólica contenida como dogma en la bula Ineffabilis Deus del Papa Pío IX de fecha 08/12/1854.
Entre guerras y rumores de guerras hemos de preguntarnos ¿qué es la misericordia?
Según la Bula papal Misericordiae Vultus “Misericordia es la fuente de la alegría, de serenidad y de paz. La misericordia es condición sine qua non para alcanzar nuestra propia salvación. Es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Es la ley que habita en el corazón de cada persona de buena voluntad cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra tirano en los caminos de la vida. Es la vía que une a Dios y al hombre, al abrir el corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestros propios pecados”. ¡Esa es misericordia!
Hermanos y hermanas, yo no sé cómo vienen ustedes el día de hoy, no conozco las intenciones de sus corazones, no sé si alguno cohabita con algún vicio, pecado o maldad. ¡No importa! porque el día de hoy el Papa Francisco ha abierto la puerta Santa de la Misericordia a través de la cual “cualquiera que entre experimentará el amor de Dios que consuela, que perdona y que ofrece esperanza”.
Por lo tanto, parafraseando a Ronald Reagan yo les digo hoy: Si ustedes buscan la fe, la esperanza y la caridad, si ustedes buscan la paz y el progreso para sus familias y sus naciones,  si ustedes buscan independizarse de todo aquello alienante y esclavizante que nos aleja de la insondable fuente de la misericordia ¡Vengan aquí ante esta puerta! Hermanos y hermanas ¡entren por esta puerta! ¡Derriben esos muros! Para que se cumpla la promesa “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” Ap. 3,20.-
Jlriveirof

Predica en Templo del Esfuerzo II

lunes, 30 de noviembre de 2015

“ENTRE ESCILA Y CARIBDIS”

Las nefastas declaraciones del ex general José Luis Quilo Ayuso:  “los veteranos militares estamos reclamando nuestra cuota de poder en la próxima administración en puestos que nos incumben” publicadas en The New York Times por la columnista  Anita Isaacs en fechas recientes,  hace suponer que los electores arrastramos  a Guatemala por el peligrosísimo estrecho “entre Escila y Caribdis” al elegir por default al próximo gobernante, que tendrá que demostrar entre otras cosas,  si realmente él presidirá el ejecutivo o si la Asociación de veteranos militares de Guatemala -AVEMILGUA- lo hará; constituyéndose así,  en  un  titiritero que  llevara al Presidente por los peores derroteros.   Si así fuera,  el aciago “mandatario” protagonizará una comedia de horror en donde tendrá personajes antagónicos hasta el cuello y como si lo anterior fuera poco obtendrá desde el comienzo de su administración las revueltas del  pueblo enardecido,  ocupando de nuevo  calles y  plazas públicas en todo el territorio nacional, para manifestar su repudio total. Recordemos que el pueblo en su praxis democrática de fechas recientes, demostró de manera concluyente  que en él radica  el poder y no es prudente ni conveniente  hurgarlo con comentarios de esta naturaleza que pone en peligro la gobernabilidad en el país.  -con “s”-
¡Nuestra cuota de poder en puestos que nos incumben!
¿A qué se referirá el defenestrado ex general? ¿Acaso tiene negociados los puestos estratégicos y de importancia en el sector público? ¿Acaso no fue ese el lugar en donde  en un pasado no muy remoto   “succionaron,  devoraron y tragaron” todo lo que se puso a su alcance, de la misma forma como lo hizo Caribdis, ese horrible monstruo marino de la mitología griega?
Esa cuota de poder y esos puestos que les incumben a los veteranos militares según las voraces apetencias del referido militar, ya los ocuparon en el pasado  cuando sostuvieron a regímenes militares totalitarios,  que atracaron el poder mediante el fraude electoral o  golpes de estado. Durante ese tiempo violentaron el estado de derecho y suprimieron garantías constitucionales a tal grado que usurparon funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Un comandante de zona al estilo de los antiguos emperadores romanos podía subir o bajar el dedo, según su conveniencia.
Si así están las vísperas vamos para atrás como el cangrejo, y  Guatemala, tendrá que sortear la tormenta cuando se encuentre  navegando en ese tormentoso y estrecho canal,  en cuyas orillas encontraremos a esos fantasmas atormentadores del pasado. Representando por un lado,  a Escila, con sus largos cuellos y horribles cabezas enseñando los apretados y filudos dientes, amenazando con matar y desangrar a todos los  que pasen por su lado y a quienes considere su enemigo;  y por el otro lado a Caribdis,  el horrible monstruo  succionador adoptando forma de remolino para remover las aguas mansas y cristalinas y  devorar  todo aquello que  se le ponga a la mano.
No es preciso haber obtenido un estudio formal en  lógica para insinuar que con la lectura de esas coordenadas nos encontramos “entre Escila y Caribdis”,  es decir, entre “los fusiles y los frijoles”.


jlriveirof

lunes, 23 de noviembre de 2015

“¿CON QUE DERECHO Y CON QUE JUSTICIA PRACTICAMOS LA INJUSTICIA?”

En un mes de diciembre del año de 1511 durante la celebración de la Liturgia del tercer domingo de adviento; el sermón de  Fray Antonio  Montesinos, implosiono  en las mentes  de los españoles que hacían desgobierno con Diego Colón cuando se encontraban reunidos como simples destinatarios de la misión de los frailes dominicos en la  Iglesia de Santo Domingo,  ubicada en la Isla La Española, hoy Republica Dominicana y Haití.  El hecho ocurrió cuando éste  denunció  las injusticias  que se estaban cometiendo en contra de  sus habitantes en esos despóticos  tiempos de la colonia. Sin enlistar las ilegalidades cometidas por los colonizadores acentuó la   esclavitud de los nativos, la muerte por depauperación a causa de los trabajos forzados a que fueron objeto,  los malos tratos, la poca alimentación y las enfermedades que fueron contrayendo y que en ese tiempo muchas  eran terminales.
Todo ese índice de maldad sucedió  por la ambición desmedida de los colonizadores que expoliaron indiscriminadamente tanto el capital humano como el  recurso natural existente en el “nuevo mundo” descubierto presuntamente por el almirante Cristóbal Colon.  Estos se enriquecieron  ilícitamente utilizando todos los medios y el poder a su alcance para expropiar las  tierras que después  fincaron, explotando las  minas de oro y otros minerales valiosos en desmedro de los mismos indígenas a quienes utilizaron como “mozos” para el cometimiento de tales ilícitos,  sin más retribución por “los servicios prestados” que los vejámenes de los que fueron objeto.
Tal vez en parte tuvo razón  el académico Jafeth Cabrera, Vicepresidente electo de Guatemala cuando dijo en una ocasión que la corrupción generalizada existente en el país se debe a que fuimos conquistados y colonizados por los españoles.  –Sabemos que quienes acompañaron a Colón era la peor gentuza de la sociedad española en aquellos tiempos, entre ex presidiarios, ladrones y asesinos- A muchos sus declaraciones les causó una carcajada filosófica aunque la sociología podría  darle la razón.
A 504 años de distancia de la famosa denuncia del fraile dominico mencionado anteriormente y  en un contexto diferente  se puede decir que la substancia de esa famosa predica aún es actual “todos estáis en pecado mortal  y en el vivís y morís, por la crueldad y tiranía  que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con que derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Conque autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido?
 “¡Lo juro por la vida de mi madre que está muerta!” -diría Roxana Baldetti- ¡aún persisten la crueldad y la tiranía con estas gentes!,  lo pude constatar en fechas recientes al impartir una charla-taller sobre  derechos humanos basada en el sermón  del Padre Montesinos a una comunidad Kekchí  bastante numerosa. Durante el momento conclusivo vi sus rostros compungidos al retrotraer su mente y su pensamiento  a la vida en sus comunidades. El mensaje evocó, provocó y convocó muchos sentimientos encontrados, los cuales fueron aflorando al momento de su intervención:
 El rapto de sus abuelos, padres, familiares cercanos, vecinos y  demás por parte del Ejército de Guatemala para “el cupo” cuando el reclutamiento militar era forzoso, un método nada ortodoxo discriminatorio y violatorio de los derechos humanos.
El “uso y abuso” de los terratenientes al vivir en sus haciendas como colonos, explotación infantil para tareas del campo, servidumbre doméstica despiadada “desde que apunta el sol hasta que anochece” contándose hasta  12 a 15 horas de labores ininterrumpidas por sueldos miserables y sin ningún tipo de prestación.
Actitudes indeseables de parte de los COCODES y alcaldes auxiliares que en algunos casos se exceden en sus funciones, discriminación racial, poco acceso a la educación, a la salud y al techo mínimo entre tantas otras  flagrantes violaciones a los derechos humanos que “lloran sangre y que claman al cielo”.
Muchas de esas prácticas inhumanas rompen con la cultura y la cosmovisión de los pueblos indígenas y constituyen una amenaza hacia los demás.-
El grito de este primer defensor de los derechos de los indígenas en el “nuevo mundo”  aún se escucha y con más fuerza que nunca en todos aquellos lugares en donde la procuración del bien común  sigue siendo una asignatura pendiente. Es pronunciado por todas aquellas personas que defienden esa noble causa, pero muy especialmente por sus hermanos de la misma Orden religiosa que le dio cobijo, la Orden de Predicadores de Santo Domingo que en su permanente búsqueda de la verdad no se cansan en decir:
 “¿con qué derecho y con qué justicia se tiene en tan cruel y horrible servidumbre a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacificas...?

Jlriveirof

martes, 17 de noviembre de 2015

“¡EL AGENTE DE SEGUROS! ¿UN AGENTE DE CAMBIO?”

En mi permanente  pretensión de arquitecturar el ser y el hacer de un agente de seguros para convertirlo en  un agente de cambio,  he caído en la tentación más radical del socialismo que pretendió en su momento, la aparición de un “hombre nuevo con el que daría comienzo la verdadera historia” y  con el que se podría comenzar a escribir esa  historia.  El ideal aún persiste bajo otras formas, pienso y creo que no es mala la idea… la regeneración del hombre por el hombre para lograr cambios sustantivos y colectivos y  hacer de este mundo un mundo más humano y más fraterno  en donde reine la paz.
Leyendo los signos de los tiempos o haciendo un análisis de coyuntura puede  decirse de manera concluyente que nuestra aldea global actual requiere de nuevas personas que no sean solo actores sino protagonistas y  que quieran cambiar su mundo, y para eso se requiere de sujetos pensantes que quieran escribir  una  verdadera “historia de valentía”. Evidentemente  para ello se requiere restaurar al “viejo hombre”, convertirlo en  “hombre nuevo” y que   “nazca de nuevo”  como le dijo Cristo a Nicodemo  cuando éste lo busco inmerso en la obscuridad de una noche cualquiera.
¿Nacer de nuevo? ¿Cómo puede el hombre nacer siendo  viejo? Pregunto Nicodemo.  Sin entrar en detalles metafísicos  o teológicos nacer de nuevo implica hacer las cosas viejas nuevas. Aprendiendo  a aprender, aprendiendo  a desaprender, aprendiendo a ser, aprendiendo a hacer, aprendiendo a vivir y a convivir; convirtiéndose de simple agente a agente de cambio.  Un agente es aquel  que según el diccionario Larousse  practica la acción, que actúa, autor, causante, promotor, propulsor, impulsor, principio o sujeto de una acción, mientras que un agente de cambio es la persona  que se está transmutando constantemente y que a la vez transforma su entorno. Son líderes que han aprendido a vivir en el presente pero desarrollando el porvenir, sus acciones son re direccionadas para incidir impactante, positiva y testimonialmente en los diferentes entornos en donde se desenvuelve. ¡Eso es nacer de nuevo!
En ese intento atrevido de  incidir en la recomposición de ese agente de cambio –de seguros- nuevo, me he inspirado en los “Secretos del vendedor  más rico del mundo” del Doctor Camilo Cruz.  Y por eso en nuestra acostumbrada reunión de principio del mes de noviembre del año que está por fenecer,  en la sede de nuestra organización, hicimos un peregrinaje al “interior de nuestro propio pozo”. Es decir una inmersión total a nuestras propias interioridades para que desde ahí, pudiéramos desencarnar los dones y talentos que Dios nos otorgó desde el momento de nuestra concepción para que al re descubrirlos, re inventarlos y  “desenterrarlos” pudiésemos  ponerlos al servicio de la sociedad en el ejercicio de nuestro trabajo concreto: Asegurar personas y sus bienes materiales.
Creamos conciencia referente a los dotes que debe tener un agente de cambio, un agente modelo y  se destacó que para ser exitoso en este campo de la vida se debe ser competente, inteligente, ético, que se sepa  trabajar en equipo, no ser “ni  corrupto ni ladrón”, con iniciativa, empoderado, responsable, comprometido, activo, que cuente con una actitud mental positiva y que cumpla con sus metas presentes y futuras para  lograr consolidar un salario basado  en comisiones elevado, muy elevado de forma continuada entre un sinfín de consideraciones éticas.
Síquicamente los participantes del taller proyectaron su “poder ser y su poder hacer” y al  igual que José el protagonista de la obra del Doctor Cruz “todos soñaron con ser grandes vendedores”.  Atraídos por la autonomía,  la independencia y la inteligencia con que trabajan los grandes agentes y corredores de seguros. Soñamos con ser “buenos” en el amplio y estricto sentido de la palabra y para eso es preciso ser sabios. Acentuando las conclusiones de Leibniz en nuestras vidas,  quien postula en su obra  que todo hombre sabio es bueno y en ese concepto de hombre bueno se encuentran el amor, la felicidad y la sabiduría como fuentes del derecho natural.
¿Quién no desea cultivar esas perlas preciosas del amor, la felicidad y la sabiduría?
En ese orden de ideas y estando convencido como  estoy, sostengo que “Dentro de ellos hay un gigante, capaz de alcanzar cualquier cosa que se propongan, pero solo hasta que crean esta verdad sin ningún cuestionamiento, acepten la inmensidad de su ser y no duden de sus capacidades, podrán ver ese gigante en acción”.  Esa era la motivación que recibía José de su padre desde que era muy pequeño, ese debe ser uno de nuestros pensamientos basados en la Programación Neurolingüística como ciencia que nos ayuda  a  hablar y a actuar de forma diferente. Esa será nuestra realidad  si logramos amalgamar y conyugalizar todas las virtudes descritas con anterioridad y si las ponemos en práctica sin caer en la tentación de “enterrarlas”  como lo hizo el insensato descrito en los evangelios. Quien así lo haga  estará soterrando su bienestar  y el día de mañana, muy de mañana, se le  estará pidiendo una rendición de cuentas sobre los dones que recibió  en patrimonio,  para ponerlos al servicio de  la humanidad.
Solo un agente de cambio cambia constantemente  y si no cambia el cambio lo cambia.-  


Jlriveirof

jueves, 29 de octubre de 2015

“NI CORRUPTO, NI LADRÓN”


En el prólogo a La Ideología Alemana Carlos Marx y Federico Engels dicen que “hasta ahora los hombres  se han formado siempre ideas falsas acerca de sí mismos, acerca de lo que son o debieran ser”. Aunque  ellos  tampoco escaparon a la tentación de generar falsas concepciones sobre sí mismos y  sobre su práctica de la moral,  el común de los mortales estamos más expuestos a caer en esas falacias.
  ¿Quién no ha inflado una hoja de vida para aplicar a una plaza? o  ¿Quién no ha exagerado sobre su ser y su hacer en una entrevista laboral?

Para anotar  esa afirmación,  basta con inmiscuirnos  en los azarosos campos de la política y analizar a  la mayoría de  politicastros  que en su ambición desmedida por ocupar algún puesto por elección popular  en los diferentes foros, entrevistas y debates que diversas entidades del acontecer nacional prepararon para conocer su pensamiento, sus conocimientos técnicos y académicos y la comprensión de la cosa pública entre otras cosas de interés general exageraron sobre lo que son y lo que saben hacer. ¿Cuantos no cayeron en el delito de usurpación de calidad? arrogándose títulos académicos que no tenían, derivando perjuicio a sus electores y sometiéndose innecesariamente al escrutinio y al rechazo de la población.

Si analizamos aunque sea superficialmente los ofrecimientos externados por los candidatos a la Presidencia de la República durante los  tres últimos periodos eleccionarios  podemos recordar al “Caballero de la triste figura”  cuando en su quijotesca campaña ofreció  que la “violencia la iba acabar con inteligencia” falló en el intento y al parecer esa inteligencia también le  fue robada durante su gestión gubernamental, ni siquiera pudo controlar  la violencia intrafamiliar terminando de gobernante  en  gobernado  junto al pueblo por la “vieja política”, quien después se divorció  de él para pretender “casarse con el pueblo de Guatemala”; gracias a Dios sus habitantes no aceptaron ese desposorio y en atención a sus creencias religiosas “no quisieron estar unidos en yugo desigual con la incrédula, sabiendo que no hay ninguna relación con la justicia y la inequidad y que no hay comunión entre la luz y las tinieblas” (2ª Corintios, 6, 14);  alabado sea el pueblo guatemalteco.

La campaña política del partido de la mano dura no fue la excepción, no fueron originales ni con ese slogan de mano dura y súper dura,  perteneció a otro gobierno ultraderechista extranjero y  resultó ser un fiasco para la gobernabilidad del país, fueron duros eso si contra el mismo pueblo para defender intereses propios de la oligarquía nacional y extranjera y  en sus excesos de apropiación por lo ajeno de forma continuada hasta llegar al cadalso político y no lograr concluir el mandato para el cual fueron elegidos, hoy los artífices del malogrado partido guardan prisión preventiva, previo a ser condenados  por no haber cumplido su predicamento de luchar contra la corrupción  que ellos  lideraban; otros esperan su captura de un rato a otro y los que lograron quedarse en el parlamento emigraron como aves de rapiña buscando salvación y condonación por los desmadres  cometidos en detrimento de los pobres y desposeídos que en Guatemala son legión.

Y en la última campaña atípica e inmoral que terminó hace algunos días  el pueblo dio su bendición al protagonista del programa de televisión Moralejas, de tal  suerte que “el catorce  a las catorce” del primer mes del año que viene, seremos testigos oculares y presenciales  cuando sea ascendido el “Cabo Morales” a Comandante General del Ejército y sea investido como  Presidente Constitucional de la República de Guatemala, un gobierno producto del descontento de los guatemaltecos por la “vieja forma de hacer política” y por la corrupción institucional cuyas arcas  han sido el botín por excelencia de gobiernos anteriores. 

Hoy tenemos a un  Presidente electo que  tendrá que legitimar su gestión haciendo creíble su slogan “ni corrupto ni ladrón” para lo cual tendrá que ser coherente con la  práctica de su moral cristiana que ha enarbolado muy en alto. No está  demás recordarle  que el escenario político al que se enfrentará   sigue siendo un campo minado y regido por huestes malignas y perniciosas en donde tendrá que ser el  protagonista y en donde  no habrán ni uno ni dos personajes antagónicos sino muchos con los que tendrá que interactuar por lo tanto será imperativo que se “aprenda bien el guión” y se meta de lleno en su nuevo  personaje de estadista para que cuando  el telón se cierre dentro de cuatro años si Dios y el pueblo lo permiten los aplausos sean bastante estrepitosos.


Jlriveirof

viernes, 23 de octubre de 2015

El arco de “Tito” en Nebaj

Era la primavera del año 63 a. C. cuando el general Pompeyo comandando varias legiones de soldados entró en Jerusalén  para subyugar con extrema violencia a sus habitantes,  según la cronología y la arqueología que iluminan la historia para poder ofrecer  una “refutación a la increencia” ante los crímenes de lesa humanidad  cometidos en los pueblos conquistados por el imperio romano.
Inmediatamente después de irrumpir en ese contexto histórico, rápido subvirtió  el orden social, político, económico, cultural, ético, moral y religioso de la época convirtiéndose así en lo que tanto temió  y persiguió, en un delincuente subversivo.  Lo primero que hizo fue “reordenar la región y ponerla bajo el control del Imperio, terminando así con la independencia que los judíos habían disfrutado durante ochenta años gracias a la rebelión de los Macabeos”, según   narra José Antonio Pagola en su obra “Jesús aproximación Histórica”.
Todos esos atropellos a la dignidad humana duraron  más de trescientos años,  hasta que Constantino se convirtió en el único Emperador de Occidente y se instituyó el cristianismo como religión oficial del Imperio,  cesando en gran medida  los azotes en el pretorio con el flagrum, Las   crucifixiones,  un método de castigo y exterminio inventado por los asirios pero perfeccionado por los romanos,  las degolladuras en masa, la esclavitud, la quema  de aldeas y caseríos y las masacres en las urbes citadinas que tenían como único objetivo infundir el miedo de forma general causar y lograr con ello el  sometimiento  y el asedio de los pobres habitantes de esa región.
Toda esa criminalidad puesta de manifiesto por los imperialistas romanos las narra también el historiador judío Tito Flavio Josefo en sus escritos, en donde  detalla  las inhumanas costumbres de los generales; quienes al conquistar algún pueblo cometían una serie de tropelías como el general Casio que esclavizó a treinta mil judíos aproximadamente en las inmediaciones de Magdala entre los años 52-53  a.C.,  o, las cometidas por otro criminal investido con insignias de  general;  Varo, quien  incendió Séforis y todas las aldeas aledañas destruyendo inmediatamente después Emaús  sitiando  Jerusalén y por el puro gusto de matar crucificó más de mil judíos, era el año 4º a. C.
 Como si lo anterior fuera poco en agosto del año 70 de la era cristiana el generalísimo  Tito destruye Jerusalén tan solo por “destruir la ciudad y asolar la tierra” manteniendo así el caos, la destrucción, la zozobra y el temor en el pueblo elegido por Dios.
Consumadas esas “hazañas bélicas”   los flamantes generales y sus tropas  recorrían  las calles de Roma y presumían  el botín de sus nefastas guerras, así como a los reyes y generales que habían sido vencidos  en las infaustas batallas. Según la historia esas victorias quedaban inscritas en los arcos del triunfo que fueron levantados por todo el imperio,  siendo sin duda el más famoso el Arco del general Tito construido en el  centro de Roma, para rememorar la destrucción de Jerusalén.
En un contexto diferente pero con muchas similitudes a pesar del tiempo y la distancia que nos separa, América Latina ha sido víctima de circunstancias similares, causadas por gobiernos militares totalitarios, nefastos y despóticos, cuyos militares han ejercido el poder en la mayoría de casos por atraco al mismo mediante fraudes electorales o por golpe de Estado. Guatemala no ha sido la excepción, y en oposición al sistema, él mismo ha engendrado sublevados en franca oposición  a esos regímenes castrenses extremistas y al sistema corrupto y asesino gestando el nacimiento de una guerra fratricida con gran cauda de muertos, desapariciones forzadas, asesinatos, exterminio, desplazamientos forzosos, torturas, violaciones, prostitución forzada,  esclavitud sexual, encarcelación  en los mal llamados polos de desarrollo, que no eran otra cosa que campos de concentración y persecución y secuestro solo por pensar de forma diferente.
 Todo ese sufrimiento en contra de los pobres más pobres de estas tierras tiene su fecha de apertura con el levantamiento militar del 13 de noviembre de 1,960 como lo explica el antropólogo José Mariano  Domingo Cabrera en su tesis “Políticas y prácticas contrainsurgentes”,  explica que en esa época  un grupo de elementos castrenses  conformados por oficiales subalternos sediciosos, reclamaban la depuración de los oficiales del ejército,  empezando con el  Ministro de la Defensa Nacional por   corrupto, exigían  la profesionalización del ejército y el rescate de los valores morales impartidos en la Escuela Politécnica; significa entonces que los “delincuentes subversivos” nacen en el seno del instituto armado y sus autores materiales e intelectuales fueron militares jóvenes descontentos por las razones antes expuestas;  iniciándose así  una guerra interna que duraría 36 largos años de sufrimiento y dolor, sobre todo en las comunidades rurales más pobres de la patria.
Retrotrayendo el pensamiento y el análisis investigativo  a ese tiempo y enfocándonos concretamente en el Triángulo Ixil,  ubicado en las densas montañas de los fríos Cuchumatanes y compuesto de tres comunidades denominadas Nebaj, Chajul y Cotzal,  afectadas terriblemente durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt y por las tropas comandadas por el entonces mayor Otto Pérez Molina alias “Tito Arias” quienes hicieron su arribo a esa área geográfica entrando con prepotencia sin duda alguna por el arco del triunfo ubicado frente al parque de Nebaj, cerca de la Iglesia Católica misma que fue saqueada y utilizada como “bunker”  por la soldadesca;  una vez instalados  pusieron en práctica   el concepto maoísta que reza “la población civil es a la guerrilla lo que el agua es al pez…  en este caso la guerrilla no puede subsistir si no tiene el apoyo de la población”; según lo expuesto por el Mayor “Tito Arias” en una entrevista proporcionada a los periodistas norteamericanos  Alan Nairn y Jean-Marie Simon;  en el campamento y aldea modelo “La Pista” ubicada en Nebaj, departamento del Quiché.
¡Y le quitaron el agua al pez! cuando en esa vasta región montañosa de los ixiles, se cometieron los mismos atropellos cometidos por los romanos antes, durante y después de Cristo: Quema de poblaciones incluyendo a sus habitantes con su política de tierras arrasadas, violaciones a las mujeres, desapariciones, asesinatos con armas de fuego, punzocortantes o en la horca y degüellos que no tenían otro propósito que atemorizar a la población  para mantener el orden y la “fidelidad” de los habitantes, ajusticiándolos…
Al estilo del general romano Tito, el mayor “Tito Arias” el azote de los ixiles; imaginariamente  también tuvo su arco del triunfo, el erigido en Nebaj, porque después de “reordenar la región”  y ponerla bajo control político, militar y judicial, los ixiles pasaron a engrosar las filas de los pueblos esclavizados y ese comandante sintiéndose victorioso como se puede apreciar en los diversos videos filmados por los periodistas antes mencionados, organizó y encabezó desfiles cívico-militares recorriendo las polvorientas callejuelas de Nebaj, emulando al general romano Tito que hizo lo mismo por las calles de Roma  y
que dicho sea de paso, las enajenaciones de este mayor se  plasmaron en el arco del triunfo de Nebaj, cuyas inscripciones  se aprecian en la fotografía tomada por la periodista neoyorquina Jean-Marie Simon en el año  1,983 de Satanás.-
Perduren por mil años más ese arco y que verdaderamente sea un arco del triunfo por la resiliencia de los  ixiles  y a la vez se constituya  como vestigio arqueológico  y testigo mudo ante  las masacres cometidas en  contra de su pueblo, un pueblo de Dios, un pueblo de la esperanza.-
jlriveirof

Entrevistas al Mayor Tito Arias: