viernes, 13 de mayo de 2016

¿QUIÉN HUNDIÓ AL BISMARCK?

Por jlriveirof

Las letras que componen este escrito ya vieron la luz por primera vez en otro blog de mi propiedad, lo he sacado a la súper carretera de la Web de nuevo, remozado,  ampliado y mejorado,  atendiendo las recomendaciones que  Howard Becker da  en su Manual de Escritura para Científicos Sociales. –No es exclusivo de científicos sociales, es útil para cualquier persona que pretenda escribir-  He sopesado su pertinencia argumentando las dificultades que existen en esta etapa post moderna  para salir de la zona de confort y de la abulia y, pensando en la acción que se debe desarrollar  en el ejercicio de una actividad laboral concreta, cualquiera que esta sea. Al igual que Leibniz, me gusta conciliar el pensamiento y los acontecimientos antiguos con los modernos y es por ello que, en alguna medida, continuamente me sirvo de los dichos y hechos de personas notables –y algunas para nada notables-  cuyo pensamiento me ilumina e inspira para  reflexionar en torno a lo mismo.

 En ese caso, induzco una frase atribuida a Sir Winston Churchill cuando fungía como Primer Ministro de Inglaterra: “ya hicieron lo posible ahora vayan y hagan lo imposible”, dicho imperativo  fue externado en el contexto de la segunda  guerra mundial; cuando Adolf Hitler contraviniendo todos los tratados internacionales para la construcción de buques de guerra;  ordena construir el acorazado de guerra más grande del mundo y echa a la mar el orgullo del ejército alemán y terror del Atlántico. El  Bismarck, fue  construido para destruir todos los barcos que llevaban suministros provenientes de los Estados Unidos con rumbo  a Inglaterra, si los submarinos alemanes ya eran un atentado para esos buques, el Bismarck  extremaba la diligencia al sumarse a la destrucción que ocasionaban los  torpederos alemanes.

Incursiona la noche del 22 de mayo de 1941 cuando se aleja  de la costa de Noruega, haciéndose  acompañar del crucero Prinz Eugen y al amanecer del  día 24 del mismo mes,  se encuentran con el crucero acorazado Hood, el veterano más grande de la escuadra británica, al poco tiempo aparece otro barco inglés: el Prince of Wales; y empieza el enfrentamiento armado con  el Hood a la vanguardia  contestándole  el Bismarck con su batería de cañones de todas sus torres al unísono, inmediatamente después dirige todo su poder devastador en contra del Prince of Wales,  dejándolo en poco tiempo fuera de combate.

Entonces, se inicia el enfrentamiento entre el Bismarck y el Hood, al poco tiempo este último escora a babor, se arquea y se parte en dos; inmediatamente se hunde hasta desaparecer en las profundidades del océano junto a su tripulación. Ante este hecho histórico “el Führer” alemán condecora con la Cruz de Hierro al comandante en jefe de la artillería del Bismarck, más otros incentivos pecuniarios que el Jefe del Tercer Reich otorgaba a los que ganaban las batallas.
En este contexto histórico es cuando Sir Winston Churchill externa lo que para la flota naval y aérea fue un absoluto; cuando él pregunto porque no habían hundido al Bismarck  le contestaron que habían hecho todo lo posible por hundirlo, pero que había sido imposible concretarlo,  a lo que les refutó: “Ya hicieron lo posible ahora vayan y hagan lo imposible” y tres días después del combate una escuadrilla de aviones  peces espadas, atacaron al Bismarck haciendo blanco en él, uno de los tres torpedos que dieron en el blanco averió el mecanismo de gobierno del barco inmovilizando  los timones y haciendo que este perdiera la dirección; a la una de la madrugada  otra escuadrilla de  aviones torpederos   bombardean el barco acorralándolo  hasta que llegaron dos barcos de la armada inglesa: El Rodney y el George V abriendo fuego con cañones de 16 pulgadas, cuyos proyectiles pesaban mil kilos con una velocidad de media milla náutica por segundo, con buena puntería todos los proyectiles daban en el blanco, hasta que el Bismarck levanto la proa y se hundió en ese infierno que era entonces el océano; cumpliendo así con la misión que Churchill les había encomendado: hacer lo imposible cuando lo posible no  era posible, hundiendo así la amenaza más grande de Europa y terror de los mares.

Le dieron  con todo lo que tenían el 27 de mayo de 1941 y a las 10:39 horas, el acorazado se hundió con la mayor parte de sus tripulantes, solo unos pocos sobrevivieron entre las olas. Los ingleses no solo destruyeron el Bismarck, el acorazado de guerra más grande y poderoso del mundo; sino también el orgullo alemán que les inculcaban desde niños “y que era el fundamento de su vida: la confianza en que ellos, los alemanes, eran invencibles”. La soberbia y el orgullo, sin duda alguna las tentaciones más empecinadas de los seres humanos.

 Amigos míos; haciendo una analogía con nuestra empresa, cualquiera que esta sea y,  cualquiera que sea el giro de su negocio, podemos compararla con un buque –de guerra dependiendo del clima laboral-  donde cada uno de los que laboramos en su entorno  es un tripulante; y en donde como gremio somos corresponsables de esa nave,  cumpliendo con las  planificaciones estratégicas establecidas con la debida antelación. Si incumplimos con la misión,  amenazamos con hundirla y  con ella a nuestros compañeros de trabajo; quizás,  solo unos cuantos podrán salvarse.
Hoy,  navegamos en mares turbulentos también llenos de amenazas, como esos filibusteros del mercado  que en su afán pecuniario confunden los fines con los medios y han  “desvalorizado los valores” –Nietzsche-  en sus malas prácticas administrativas, muy a menudo nos enfrentamos con personas  que nos torpedean con asiduidad con sus chismes y sus sátiras, bogamos hacia la otra orilla en un mar saturado de rémoras que se adhieren tanto en la proa como en la popa, intentando desviarnos de nuestros objetivos; en donde el tema de los derechos humanos es una quimera y  la justicia y el derecho tienen sus chivos expiatorios,  bregamos en el anchuroso mar del sistema capitalista que nos agobia segmentando  a la sociedad a pasos desmedidos,  inmersos en el  “ mercado mundial  -diría el teólogo Leonardo Boff-   convertido por los ideólogos del  capitalismo en un altar en donde se  adora a Mammón, el dios de las finanzas especulativas”  y en donde se sacrifican miles de víctimas de forma continuada y, que gracias a su merced, muchas personas no pueden llevar  a tiempo, con prontitud, esmero y en abundancia  las provisiones a sus hogares, incluyéndonos a nosotros mismos y a nuestros asociados, impidiendo que “todo fluya” –Heráclito-  sin dificultad a puerto seguro.
                                                                                                                            
En virtud de lo anterior  y con la intención de contrarrestar los efectos devastadores de esas circunstancias desfavorables que nos acosan a tiempo y a destiempo, es menester crear las medidas anticipativas y adaptativas que nos permitan girar el rumbo para evitar un cataclismo y una gran conflagración en materia social, política y económica.
En aquel tiempo,  los ingleses contaban con un líder testarudo y persistente que jamás pensó en capitular, una clase de liderazgo  que dependió  en gran parte no solamente del estilo y  genio  del  Primer Ministro sino al grado de madurez de los coadjutores, del problema concreto que se afrontó en su momento y de su análisis de coyuntura. Características clave que se deben considerar  muchas veces en este tiempo con sus particulares circunstancias.

Ellos,  lucharon con todo lo que tenían en contra del acorazado más poderoso del mundo y le permitieron vivir tan solo 215 horas; cumpliendo con alto grado de exactitud lo que el líder les emplazó: “ya hicieron lo posible, ahora vayan y hagan lo imposible”. Hoy, podemos considerarlo como el santo y seña  para luchar en contra de los flagelos que nos agobian y hacer las cosas ordinarias de forma extraordinaria y  establecer  la diferencia.-

domingo, 8 de mayo de 2016

Transero por antonomasia

En un intento tardío por reconstruir hechos  que giran en torno  al infiernillo de la novena avenida y hacer una crítica crítica de ellos,  evoco unas cuantas palabras que    me llamaron poderosamente la atención, un mensaje psíquicamente reaccionario externado no hace mucho tiempo por la diputada tránsfuga del partido híbrido oficial –LÍDER/GATE-UNE-PP- Sandra Patricia Sandoval, difundido en todos los medios escritos y hablados, no por la profundidad de su mensaje, sino por esa insensata pretensión  que siempre tiene  el mal,  que quiere presidir todo lo que se corrompe de forma continuada. 

Ese coloquio impertinente y pertinaz sorprendió a muchos en su intento por coartar  la libertad de expresión al pusilánime Ministro de Salud Pública y Asistencia Social, quien  en un momento de tímida valentía quizo denunciar a los flamantes diputados que lo han visitado con asiduidad para transar plazas para sus allegados. Vociferó con soberbia altivez la "representante" diciendo: "Aquí la investidura se respeta, estás hablando con una diputada"...

¿Acaso pensará que el pueblo se debe a ella y a sus pares en el hemiciclo?,   Febril émula del hijo de un Emperador que en sus delirios de grandeza  creía que el pueblo romano giraba a su alrededor...

Ante ese sonoro aspaviento cabe preguntarse: ¿Qué es un diputado? 

A mi juicio un diputado es, por antonomasia, un transero. Aunque se le denomine Dignatario  de la Nación y demás títulos rimbombantes  que suelen utilizar. 

Ya desde antiguo esta clase de gente viene peleando con el mundo ético,  en su tiempo, San Agustín  anotaba y notaba "que ninguna diferencia relevante podríamos encontrar entre una sociedad política -partido político- y una asociación criminal bien organizada". El ser y hacer en ambas organizaciones  es muy parecido.  Salvando a unos pocos íntegros   por supuesto, así como sucedió en los tiempos de  Sodoma y Gomorra en donde a los justos hubo que rebuscarlos o inventarlos. La mayoría vive de la mentira, el chantaje y la extorsión haciendo de la política una tarea parasitaria, improductiva e innoble. Aunque algunos vistan a la moda con traje y corbata y circulen en lujosos automóviles. 

 Por lo tanto, esa "idea madre" que  tuvo la diputada al decir que la "investidura -de transero- se respeta", habría que replantearla de otra manera. Primero, creo que,  tendrían que respetarla ellos, antes de pretender que lo hagan  aquellos que, en un momento de pérdida de la razón votaron a su favor.

Pienso  que, el pueblo en esos sus ensayos democráticos llevados a la praxis en parques y avenidas principales, debe exigirles, que, actúen no con pensamientos paupérrimos y genéricos sino con la legitimidad de esas decisiones políticas cuando las mismas van direccionadas al bien  común y solo cuando  sean elevadas  a la esfera moral.

De lo contrario, afianzado en los estudios de conocedores de Historia, Antropología Positiva, Sociología, filosofía política, etc. Es oportuna la interrogante:  ¿Quién se jacta por ser diputado? Un efímero poder temporal que la mayoría de veces termina con más penas que glorias y que persiguen  aquellos que no tuvieron éxito en el ejercicio de su profesión u oficio. 

Cuanta lógica hay en el pensamiento de Gilbert Keith Chesterton al afirmar que si alguien no logra desarrollar toda su inteligencia, siempre  le queda la opción de hacerse político. 
Un aplauso apoteósico para Gilbert.-

Jliveirof



Fotografía de Félix Acajabón, El Periódico 

lunes, 18 de abril de 2016

¡India estúpida!


En los últimos días se ha generado opinión  en todos los medios escritos y hablados de la República  de Guatemala sobre la frase racista y xenófoba externada por  la diputada zacapaneca Laura Franco en contra de la Señora Estela Ventura,  Gobernadora de Alta Verapaz, ante la negativa de ésta por subordinar la gubernatura a los  intereses fraudulentos de un grupúsculo de diputados del recién estrenado partido oficial, en su insensata pretensión de "administrar" los fondos del Concejo de Desarrollo.

Hoy, junto a una triada de malhechores de su mismo partido político inmoral y perverso,  la diputada Franco espera enfrentarse a la justicia guatemalteca por esa frase racista, sexista, clasista y xenófoba de “india estúpida” con la que ofendió no solo  a la representante del Presidente en el departamento sino a la etnia que representa,  tales palabras  son  propias de alguien "bajo, abyecto, vulgar y plebeyo", cuyas características  presentan la mayoría de políticos en  ese sub mundo  que denominan parlamento.

Por ventura la Gobernadora Ventura sentó un precedente al denunciar el autoritarismo de estos diputados que se oponen a la libertad política o social y por lo tanto también se oponen a la democracia y a la separación de poderes con su pensamiento contumaz de que las cosas en el Congreso así se han hecho y así se harán, haciendo honor de su apellido la diputada Franco intenta legislar al estilo de la vieja usanza  en franco deterioro de valoraciones deontológicas y axiológicas que emulan un franquismo barato.

Pero mientras estos malhechores  son sentados en el banquillo de los acusados, hoy arden en la leña verde que ellos mismos encendieron en las redes sociales, una hoguera mucho más cruel que aquella que segó la vida al Fraile dominico Giordano Bruno y a Juana de Arco, cuando fueron acusados de herejía por la "Santa Inquisición" que de santa solo tenía el nombre.  Qué razón tenía William  Shakespeare al decir que "el hereje no es el que arde en la hoguera sino el que la enciende".

Lo que resulta irónico y  paradójico es  que tanto la ofensora en materia de derechos humanos y sus compinches carecen en demasía  de aquellos rasgos físicos con que Adolf Hitler estuvo obsesionado para instaurar "una raza aria superior", cuyo ideal   incluía  "ser rubio,  alto y de ojos azules". Entonces, porque tratar a una persona así, si en Guatemala a diferencia del Adelantado,  todos tenemos la misma ascendencia.

En apretada síntesis podría definir el contexto creado por estos  congresistas como "neo narcisista", frase acuñada por el filósofo francés  Guilles Lipovetzky en su libro cumbre "La era del vacío" para referirse a individuos  que solo viven para sí mismos olvidando el sentido histórico y los valores y con el que se alude a la "desaparición de la realidad rígida: la desubstancialización del yo".

Filosofando todavía un poco más podríamos decir que con su comportamiento ético estos personajes de la política partidista aún se encuentran prisioneros y encadenados en la caverna de Platón, aún no han visto "el verdadero bien" y por eso "no pueden darle sentido a su existencia"...

Jliveirof
Hemeroteca de Prensa Libre

lunes, 21 de marzo de 2016

“VÍA CRUCIS DE JESÚS Y PUEBLO GUATEMALTECO”

En el marco de la celebración de la “semana grande” es motivo digno de reflexionar en torno al camino de la cruz impuesto a Jesús de Nazaret por los teólogos y maestros de la ley en insensato contubernio con las autoridades romanas. Retrotrayendo el pensamiento a los tiempos pretéritos  he visto con especial atención ese recorrido que el pueblo guatemalteco  hace para conmemorar y revivir todo lo que Jesús padeció  en su itinerario, desde su aprehensión en el Getsemaní  hasta el Gólgota.

Durante su ministerio Jesús fue una buena noticia, antes de predicar la buena noticia por los pueblos de la Palestina del siglo I de la era cristiana y darles a conocer el reino de su Padre. Durante ese ministerio curó enfermos, hizo caminar cojos y paralíticos, resucitó muertos, a los ciegos les devolvió la vista, a los sordos el oído, saco demonios, hizo callar al mar porque también fue Señor de los elementos,  convirtió el agua en vino y multiplicó los panes y los peces. Según el evangelista Marcos “todo lo hizo bien”.  Ese fue su modo particular de enseñar las buenas noticias.

 En su corto itinerario del pretorio romano hacia el Gólgota, unos 800 metros aproximadamente desde que traspasó la puerta de Efraín todo cuesta arriba en un camino agreste, “Él Hijo del Hombre”   predica de otro modo, muy diferente al de los predicadores que gustan de la teología de la prosperidad,   no detrás de  púlpitos en templos esplendorosos y ostentosos,  sino al aire libre como fue su inveterada costumbre, solo que ahora lo hace con una pesada cruz sobre sus hombros y una corona de espinas en la cabeza; mientras los soldados romanos  le daban de latigazos y traspiés;  con el beneplácito de  “los sepulcros blanqueados”  que sin duda celebraban el haberse  quitado  una pesada cruz  de encima.  Aun así, Jesús predicó por el camino.

¡Crucifícalo, crucifícalo! Fueron las palabras de los sumos sacerdotes y la chusma fuera del Pretorio  cuando vieron a Jesús junto a Pilato, el primero coronado de espinas y con un viejo manto color púrpura  sobre las espaldas que contrastaba con las ricas vestiduras del pretor  romano, quien en actitud de suma cobardía lo entrega para ser crucificado. Jesús,  no se acobarda ante esa decisión,  actitud que debe asumir  el pueblo guatemalteco ahora que  sigue siendo crucificado por  la clase política  parasitaria que le impone una pesada cruz y una filuda corona de espinas a sus pobladores en materia social, política y  económica.  Estamos siendo “coronados de espinas” cuando los “poderes temporales” del estado despilfarran  a manos llenas el dinero de la nación y  obligan a la clase trabajadora a  cubrir  a sus hijos  con ropa vieja importada de la Roma imperialista de este tiempo, los Estados Unidos de Norte América,  poco a poco nos estamos convirtiendo en unos ropavejeros…

Esa es la cruz que debemos cargar todos los días  los guatemaltecos y al igual que Jesús debemos cumplir con la misión a la cual nos debemos desde nuestras particulares profesiones u oficios para sacar a nuestros hijos, a nuestras familias y a la nación adelante. ¡Aunque nos estén clavando! Es una cruz demasiado pesada, pero aun así sigamos caminando sabiendo que por el mismo peso de “esa cruz” en más de una oportunidad caeremos también nosotros por el peso de la misma, no una, sino dos o tal vez tres, como cayó Jesús.   Sin embargo, levantémonos, tomemos nuestra cruz y sigamos adelante. Recordemos que “una de las más grandes glorias del ser humano no reside en no caer nunca, sino en levantarse cada vez que se cae.”

 La ingobernabilidad que se vive en el país es también  parte del peso de nuestra cruz,  cuantas madres lloran desconsoladamente la muerte de un hijo cobardemente asesinado, cuantas  esposas y cuantos hijos lloran la perdida de sus esposos y padres de familia, cuantos   pilotos de buses urbanos y extraurbanos son víctimas de la violencia, cuántas mujeres aparecen tiradas degolladas, baleadas, violadas y amarradas en ríos, caminos y barrancos. Y aun así el recién estrenado presidente de la Republica dice que el índice delincuencial ha decrecido en los primeros meses de su mandato. Ante ese desborde de entusiasmo recomiendo lea El Príncipe, Nicolás Maquiavelo expresa en él que “el primer mandamiento de un político es ser realista, conocer las circunstancias y adaptarse a ellas”…

¿Hasta cuándo cesarán tus lamentos pueblo de Guatemala?

En el camino hacia el calvario, según la tradición Jesús se encuentra con su madre, cruzan las miradas,  la ve triste y afligida y ella lo ve sangrando por la flagelación que fue objeto; más tarde lo tendrá entre sus brazos sin vida, igual que todas aquellas madrecitas que tienen que reconocer y recoger a sus hijos en la morgue de algún hospital, algún cementerio clandestino y llevarlos después a otro lugar para darles  cristiana sepultura.

Le seguimos sumando más peso a nuestra ya pesada cruz,  podríamos sucumbir ante  ella y no levantarnos nunca más.  Jesús en su camino hacia el patíbulo se encontró con Simón de Cirene  que fue obligado a ayudarle a cargar el madero, aunque se muestre indiferente,  le ayuda por el camino.

 ¿Cuántas veces nosotros le hacemos de cireneo para ayudar a nuestro prójimo? Ayudando a cargar esa pesada  cruz que el sistema corrupto ha impuesto sobre sus hombros  o en su defecto aunque sea como Verónicas para que al menos podamos limpiar o acariciar un rostro surcado de arrugas prematuras, causadas por el dolor, la pobreza extrema, la falta de oportunidad  y el  sufrimiento que en Guatemala es el pan nuestro de todos los días…

¿Cuántas lágrimas hemos derramado  en este vía crucis?  las pisadas del Maestro y las del pueblo guatemalteco  en este itinerario eso causan. Evocan  sentimientos por los tiempos pasados que dicen las abuelas que siempre fueron  mejores, provocan cambios sustantivos y colectivos  y convocan al arrepentimiento y al cambio de vida.

Si el evangelista San Lucas tuviera que describir lo dicho por  Jesús en  el camino de la cruz en este tiempo presente escribiría: “Mujeres de Guatemala, no lloren por mí, lloren más bien por ustedes y por sus hijos. Porque llegará un día en que se dirá: ¡Dichosas las estériles, los vientres que no concibieron, los pechos que no amamantaron! Lc 23, 28-29.-

¿Acaso llorar no es lo que hacen las mujeres de este país desde hace mucho tiempo?

Llorando y gimiendo por la desaparición forzada de sus esposos e hijos durante el enfrentamiento armado interno.  Gimiendo y llorando por tanto esposo e hijo que se ha tenido que ir al norte en búsqueda de la tierra prometida, pero lejos de encontrar una tierra que “produce leche y miel” se ha encontrado con una tierra que  explota, exprime, usurpa, expolia,  maltrata  y después denuncia y expulsa al depauperado inmigrante. Esa es la tierra cuyos pobladores  rezan “In God We Trust”, confían en  un dios dicen, pero de algo estoy seguro,  no es el Dios de Jesucristo…

¿Qué hacer ante tal crucifixión?

 Cuando Jesús estaba clavado en la cruz en medio de dos malhechores dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” (Lc 23, 34). Cristo estaba sufriendo, muriendo en esa cruz, sin embargo pide el perdón para los transgresores, caso contrario de lo que hacen hoy día algunos padres y ex padres “putativos” de la Patria al pedir la pena de muerte como disuasivo de la problemática que nos abruma, más bien creo el tema está siendo tratado como cortina de humo para soslayar a corruptos y corruptores que nos hunde a fondos inimaginables. ¿Acaso fueron disuasivos los fusilamientos en tiempos del generalísimo Efraín Ríos Montt cuando des-gobernó de facto el Estado?

En este tiempo Jesús diría perdónalos Padre, aunque ellos sí saben lo que hacen: Enriquecimiento ilícito, nepotismo, permisividad, tráfico de influencias, autoritarismo, dobletes debajo de la mesa, compra anticipada de votos,  falta de medicamentos y desfalcos  en los hospitales, pupitres en las escuelas y verdaderos maestros con  vocación de servicio y no rémoras,  holgazanes y huelgueros, motivados por intereses espurios, sin importarles la instrucción de las “pobres y desposeídas” clases sociales. Viajes al exterior de funcionarios públicos con todo y “ujieres, asistentes y secretarias” con   gastos pagados  con el dinero del pueblo  entre un largo etcétera, diputados que se cobran “en especie” las plazas que han procurado a mujeres deseosas de obtener un empleo acorde a sus necesidades y muchas cosas más  que pasan  “en  la verde Guatemala”  que si se escribieran no alcanzaría todo el papel del mundo para hacerlo.

Cristo muere en la cruz, es bajado de la misma y es puesto en los brazos de su Madre que llora desconsolada, como lo hacen todas las madres todos los días ante circunstancias similares. Del nacimiento a la tumba descansa en lugares prestados, primero en un pesebre, después  en la tumba que pertenecía a José de Arimatea (Mc 15, 42-46).

Cristo resucitó al tercer día según las Escrituras. A las líneas paralelas nacionales y transnacionales el evangelista San Mateo les diría hoy: “¿De qué le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?


jlriveirof

viernes, 29 de enero de 2016

“Como Santo Tomás, uno nomás”

En nuestro peregrinaje de casi ocho años ya dentro de la Orden de Predicadores como fraternidad mucho hemos hablado de Santo Tomás, lo hemos discutido en retiros espirituales y lo hemos celebrado en sus festividades; por lo tanto en esta ocasión me permití salirme de los procedimientos para la elaboración de un panegírico y no  hablaré  de fechas cronológicas ni  como murió Tomás de Aquino, sino como vivió.

De pequeño sus padres lo llevaron a Montecasino para que estudiara y se preparara para la vida eclesiástica, el destino que habían decidido  sus papás para su propio bien  era ese, para que algún día fuera el Abad. Pero el cargo y el estilo de la vida benedictina no fueron objeto de su interés. Quizá se dio cuenta que “rezando y trabajando” no  encontraría las respuestas que andaba buscando para hacerle frente a los retos de su tiempo. Se necesitaba mucho más que eso y precisamente por ello cuando se encontraba viviendo y estudiando en Nápoles conoció a los frailes dominicos y le gusto su espiritualidad: Oración,  sobre todo la avidez por el estudio, la contemplación y una vida al servicio de la Santa Predicación viviendo en comunidad.

Es importante recordar que en el siglo XIII estaban vigentes los grupos heréticos de los cátaros que creían en la existencia de dos dioses creadores: Uno bueno y otro malo, siendo el bueno el creador del espíritu y el maligno del cuerpo. Ante este dualismo filosófico nuestro Padre fundador Santo Domingo, se da cuenta que para poderle hacer frente a esta herejía es imprescindible estar bien preparado intelectualmente, y por eso envía a sus frailes a estudiar a las más importantes universidades de Europa. Eso le encantó a Tomás que libó  de las sabias enseñanzas de otro dominico: San Alberto Magno.

Retrotrayendo el pensamiento a nuestros comienzos como fraternidad dentro de la Orden de Predicadores,  al igual que el aquinate, creo que  no llegamos por casualidad y siento que transitamos más o menos el mismo camino. Recuerdo que cuando me encontraba  navegando por ese tormentoso estrecho definido entre la Escila de los pecados graves y la Caribdis de los pecados capitales y veniales, empecé a buscar respuesta a mi vacío existencial, en el seno de la Iglesia Católica, claro está. Me encontré con eclesiásticos que no vivían lo que predicaban. En ese contexto hice amistad con un hermano benedictino que  me invitó  a formar una comunidad de laicos benedictinos,  la cual rechace ipso facto.  Como Santo Tomás ese no era mi destino y al igual que él  pero no estudiando  en Nápoles sino en San Juan Chamelco conocí a los dominicos, primero a Fray Luis Miguel Otero en el encuentro matrimonial, después a Fray Jesús Tapuerca, Fray Guillermo Delgado  y Fray Mario Torres  quienes fueron nuestros mentores de Teología en la Universidad Rafael Landívar, Campus San Pedro Claver, S.J.

Un sábado cualquiera durante el receso de nuestra clase de Teodicea, me puse a platicar con el Padre Mario y en apretada síntesis le conté lo que estoy contando hoy  y lancé el anzuelo  preguntando  si en la Orden de los dominicos  existía un lugar para laicos. Me dijo que sí, me conto de las fraternidades laicales dentro de la  Orden, al sábado siguiente me llevo libros a la universidad, historias de Santos  dominicos, Espiritualidad Dominicana de Fray Felicísimo Martínez Diez, algunos capítulos propios del magisterio capitular de la Orden de Predicadores y la Summa Teológica en digital –obra cumbre de Santo Tomás-  y me pidió que los leyera y que platicáramos después de haberlos leído. Con avidez  devoré su contenido –exceptuando la Summa de Teología-  y al cabo de un par de meses volvimos a platicar del tema. Correspondió a él diligenciar lo relativo al nacimiento de una nueva fraternidad y al suscrito la pesca de hombres para integrarlos a la misma.

Al igual que el aquinate hemos encontrado en la Orden de Predicadores la misericordia de Dios y la de los hermanos –frailes, hermanas y laicos-  y el Centro Ak Kután Fray Bartolomé de las Casas que es donde nos reunimos de  ordinario,  es para nosotros una escuela viva de espiritualidad y un lugar de encuentro teologal. En nuestra vocación por la predicación descubrimos que el metro cuadrado como areópago es ridículo y que nuestro atrio son los caminos polvorientos, de los cuales hemos recorrido algunos en esa misión que es el carisma y la vocación más profunda de la Orden.

¿Pero qué legado nos deja un fraile que vivió en la época medieval, a unos laicos que vivimos en la época postmoderna?

El ejemplo de ser orantes y cambiantes, el estudio permanente especialmente sobre las Sagradas Escrituras, documentos del Magisterio de la Iglesia y Magisterio capitular, sobre ese particular es importante señalar que en concejo de fraternidad hemos decidido que dentro de nuestro programa de formación sistémica, estudiaremos a distancia algunas especialidades sobre teología y filosofía, doctrina social de la Iglesia entre otras,  a través de la Pontificia Universidad de Comillas,  en Madrid. Otro ejemplo que nos deja Santo Tomás es buscar la felicidad dentro de la Orden no basada en preceptos utópicos  y santificar las costumbres sobre todo en la castidad. Cuentan sus biógrafos que cuando se encontraba encarcelado en el castillo de Roccasecca por sus propios familiares, en el intento por  hacerlo desistir de sus deseos de convertirse en fraile dominico, metiéron una mujer de la vida alegre al torreón en donde se encontraba; cuando está intento servirle en bandeja de plata todos sus encantos, lejos de deleitarse con los mismos,  Tomás la rechazó amenazándola con quemarle la cara con un tizón encendido. ¡Difícil!, ¡Sí! pero no imposible, creo…

Como prolifero escritor de grandes obras teológico filosóficas como la Summa de Teología y la Summa contra Gentiles, nos invita intentar escribir no a su nivel porque ya lo dije en el preámbulo introductor “como Santo Tomás uno nomás”,  pero si pequeños ensayos y nuestras propias reflexiones  partiendo de un análisis de la realidad para iluminarla con la luz del evangelio; evitando de esta manera no caer en la degradante tentación del copy paste. Muy de moda hoy entre políticos, especialmente...

Ese Príncipe de la escolástica, ese Doctor Angélico, ese Doctor de la Iglesia fue teólogo, filósofo, profesor, escritor  y predicador. En esa amplitud de ocupaciones  como medios para un determinado fin: Que todos sus sentidos hablen de Dios.

 ¿Qué podríamos ser y hacer nosotros en un siglo y en un contexto diferente?



Jlriveirof

martes, 26 de enero de 2016

"Entre Ujieres, secretarias y asistentes te deleites"

Sin entrar en detalles sobre el concepto etimológico de la palabra, según  la tradición,  el ujier es alguien que se mantiene en pie delante de la  puerta de un despacho. Es un portero que ha recibido instrucciones previas para dejar pasar solo a quien tenga algo importante para tratar con un rey, ministro o cualquier alto funcionario. Podría decirse entonces, que un ujier es alguien muy parecido a una bisagra, que siempre está detrás de puertas  o ventanas para cumplir una función concreta. 

Esos puestos de atracción, altamente redituables tanto para el empleador como para los destinatarios, que dicho sea de paso no necesitan tener preparación académica alguna para ocuparlo, siendo el  único requisito ser altamente corruptible, han cobrado notoriedad en las últimas horas, por ser una importante fuente de corrupción en el antro que queda en la novena avenida de la zona uno de la Ciudad de Guatemala, negocio que cuenta con una ley orgánica y que permite a cada congresista tener derecho a un ujier, una secretaria y un asistente. Tres subalternos per cápita   para poder cumplir  con sus obligaciones con “alto grado de eficacia”. Pero en detrimento del pueblo de Guatemala algunos "honorables" contratan hasta veinte personas para que “les hagan los mandados”. 

Desde tiempos inmemoriales dichas plazas han servido a los congresistas ávidos de todos los placeres temporales para beneficiar a familiares, pagar favores políticos o recibir a cambio "servicios íntimos profesionales" por  concubinas a más de algún parlamentario con los dineros del pueblo.
Como un incentivo emocional al salario muchos de los tenedores de estos puestos no tienen que presentarse al hemiciclo a cumplir con las funciones inherentes a sus cargos y respetar los horarios establecidos para el efecto. Es tan atractivo el puesto, que muchos se "afanan" en el cumplimiento de sus tareas desde su casa de habitación y después tan solo tienen que constatar en algún  banco del sistema si ya fueron depositados tan sagrados, merecidos y anhelados emolumentos, mientras otra persona marca la tarjeta de asistencias en el parlamento.

Gracias  a esos errores, horrores y favores en la integración de personal que los beneficiarios reciben como “don y talento”,  los dignos representantes del pueblo se han convertido en una especie de rémoras, dadas sus singulares características y apetencias por servirse del Estado. 
Según el diccionario rémora “es un pez marino de 35 a 90 cm de longitud, color gris o negro, cuerpo alargado casi cilíndrico, aletas largas y espinosas, y escamas pequeñas se adhiere fuertemente a los objetos flotantes o a otros vertebrados acuáticos gracias a un disco oval que tiene sobre la cabeza, para ahorrar esfuerzo en sus desplazamientos y alimentarse de despojos, hay varias especies, es voraz y vive en aguas tropicales”.

Rémora se  dice de alguien que se ha convertido en un obstáculo o estorbo grande, lastre o peso muerto, una clase parasitaria que vive a expensas de otros, según opinión de Pancracio Celdrán Gomáriz en su obra Inventario General de Insultos. 

En El tesoro de la lengua, el erudito Sebastián de Covarrubias  da mucha importancia a este término pues dice "es un pez pequeño, dice que si se opone al curso de la galera la detiene, aunque tenga suficiente remos y viento para moverla”. Tirso de Molina aplica el término referido al oro que convierte a las personas en rémoras de sus obligaciones y deberes. Y el teatro utilizó el vocablo durante el siglo XVII para referenciar a criados, escuderos y sirvientes. 

El poeta Luis de Góngora y otros poetas más utilizaron la palabra para referirse a personas, situaciones o cosas. Dicha locución es actual, y puede ser utilizado para referirse a cualquier funcionario público y sus subalternos cuando entre todos se cubren con el manto de la impunidad,   son voraces, viven a expensas del pueblo y se adhieren fuertemente a sus puestos; a diferencia de los primeros, estos  ya no viven de despojos, los despojos van  para las escuelas y los hospitales públicos.

Parafraseando al evangelista Mateo ¿de qué le sirve a un diputado ganarse todo el dinero del universo en contubernio con ujieres, secretarias y asistentes, si pierde su existencia?, ¿Qué monto gastará por su alma?


Jlriveirof

lunes, 18 de enero de 2016

"El ungido"


En  las redes sociales revolotea una noticia sobre las legendarias profecías de una pastora evangélica, presuntamente diplomada  en Administración Pastoral, quien afirma  que ha sido "enviada por Dios" para ungir con el Espíritu Santo al Presidente Constitucional de la República de  Guatemala; Lic. Jimmy Morales. 

“Como sierva y profeta de Dios… doy fe públicamente que Dios, hace trece años me envió a ungir a un varón escogido para gobernar nuestro país” indicó la febril profetiza, y a la vez aseguró que la "revelación" la tuvo en el año 2002, pero que después de que se publicaron los resultados de las elecciones recién  pasadas, fue que decidió que Jimmy Morales era el escogido y  es quien debe ser ungido por el Espíritu Santo a través de sus manos.
Como el precepto divino que recibió la pastora evangélica es de carácter machista,  Sandra Torres estaría excluida de esa unción,  pero si Manuel Baldizón hubiese ganado las elecciones, ¿Dios lo habría mandado a ungir?  O ¿la unción solo estaba destinada para alguien que es de la misma casa y "se siente en casa" en cualquier congregación de corte neo pentecostal?

No poca razón tuvo Voltaire al exclamar: La religión mal entendida es una fiebre que puede acabar en delirio. 

En virtud de la religión que profesa el mandatario, no sé si alguna vez ha sido crismado con el más noble de los aceites eclesiales -una mezcla de aceite de oliva y perfumes vegetales- uno de los grandes sacramentos que confieren el Espíritu Santo. En la tradición católica mediante la bendición de los santos óleos durante nuestra confirmación el Señor nos toca e imprime carácter. El aceite simboliza al Espíritu Santo y a la vez nos recuerda a Cristo -Mesías- que significa "el ungido". Significa entonces que un verdadero cristiano  es un ungido, y mientras más adheridos a Cristo estamos, más somos impregnados por su Santo Espíritu y por supuesto un referente digno de confianza será aquel que evidencia en tiempo presente: ser conocido por sus frutos (Mt 7,16) o que se diga en la posteridad: "pasó por el mundo haciendo el bien" (Hechos 10,38).

No quiero llamarme solo cristiano, sino que quiero serlo, decía Ignacio de Antioquía. Hoy muchos nos llamamos cristianos,  pero no queremos serlo, lo decimos del diente al labio, somos cristianos no por convicción y adhesión sino por tradición; prueba de ello la enorme inequidad social y de género que en Guatemala cabalga en caballo blanco y a pasos agigantados-a lo mejor por eso fue que “Dios manda a la profetisa”  a “ungir a un varón escogido”-   continuamente   irrespetamos el derecho natural dañando al  prójimo en su vida, en su salud física, mental y espiritual, restringimos su libertad y robamos sus posesiones, al quebrantar estos límites violentamos su derecho y les causamos daño ¿a cambio qué recibimos? Que la gente se defienda y que lleve a la práctica la antiquísima ley del Talión “ojo por ojo y diente por diente”. Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego dijo Mahatma Gandhi. Diente por diente y en el mundo habrán muchos deslucidos.

Esa es la Guatemala que recibe el recién estrenado Presidente, un país que se jacta de ser cristiano: "Jesús es Señor de Guatemala" reza más de un rótulo por los caminos que conducen a la capital, pero muchos ritos religiosos, muchas de nuestras costumbres, la moral y la ética con que nos desempeñamos, distan mucho del verdadero  significado de ese nombre. Continuamente nos matamos física o verbalmente por sesgos ideológicos -político-religiosos- nuestra religión no es Cristo céntrica, el diálogo ecuménico e inter religioso es incipiente, aún se encuentra en pañales. Quizás por eso y al observar lo que se ha hecho en nombre de Dios fue que Marx sentenció que la religión es el opio de los pueblos, porque como están las cosas es notable el efecto que causa en algunos, a unos  duerme,  a otros embrutece, pero a pocos salva.

A consecuencia de su bautizo el mandatario ya cuenta con El Espíritu Santo, no necesita que alguien carente de autoridad eclesiológica y ávida de notoriedad lo unja con el Santo Crisma;  solo hay que pedirle a Dios que se le note durante su mandato que bendiga los dones y talentos que le ha conferido para que los ponga al servicio de su pueblo.

 En dado casoes ese pueblo resiliente de la Guatemala profunda y los hacinamientos citadinos ocupados por gente doliente y sufrientelos muertos de hambre y los sedientos, loatormentado por la violencia, los infectados con todos sus sufrimientos, su desconsuelo y decaimiento, los hostigados y los abusados, las personas con el corazón destrozado. Ese es el pueblo que necesita del Sacramento de la extrema unción, porque hoy Guatemala sí está herida, aunque no de muerte, pero está herida.-

jlriveirof