domingo, 22 de marzo de 2020

El trabajo en los tiempos de la peste…



Jlriveirof, OP

     Este artículo intenta destruir la ilusión que después de que pase la peste; el mundo seguirá siendo igual; no quiero imitar al profeta Jeremías anunciando calamidades, solo pienso  lo que dicen los científicos de la medicina, de que el corona virus llegó para quedarse. No se irá; quizás transmutará, en consecuencia, el mundo, nuestro mundo, no podrá seguir siendo igual…
No serán igual; las comunicaciones, las costumbres, la salud, la seguridad, los valores, el trabajo, el comercio, la industria, el mercado, la iglesia, la sociedad, la justicia, la libertad, la igualdad, la fraternidad, etc.
     No serán igual las familias; nuestras familias...,  ya algunas empezaron a sufrir el azote de aquella mujer que, con guadaña en mano, ha empezado con su tiempo de la siega. Esa mujer del alba ya se hizo presente en algunos hogares; en cuyo seno; están llorando y mucho, a causa de las personas que se adelantaron en su tránsito hacía la casa del Padre. 
Se echarán de menos a padres, hijos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, a los abuelos; que sin duda son, los más susceptibles por la peste, que ya no podrán acurrucar entre sus brazos a sus nietos, que ya no contarán cuentos, muchas veces inventados por ellos mismos, en donde ellos eran los protagonistas con nombres de titanes de sus propias historias. Ya no estarán en los aniversarios, durante las actividades eclesiásticas de la cuaresma, las celebraciones de fin de año, las graduaciones, los cumpleaños, los casorios entre un largo e inacabado etc.
Muchas de sus noches serán sin luna y sin estrellas; y durante el día, no habrá sol que los caliente. Durante el frío invierno; ellos, eran ese sol mañanero que calentaba hasta el tuétano de los huesos; la abeja que poliniza la flor a tiempo y a destiempo, el arco iris que salía después de cualquier tempestad, un oasis para saciar la sed y el hambre y, despensa en tiempos de escasez entre mil y pico de cosas más …
     Pues entonces; dejando por un lado la pena, la propia y la ajena, debemos crear conciencia de que tenemos que hacer una profilaxis adicional a la recomendada por los médicos para combatir la peste. Una profilaxis más sincera, minuciosa y profunda, a nuestras costumbres.
Los medios modernos de comunicación han dejado al descubierto las intenciones de muchos corazones. Muchas de esas intenciones están minando hoy, la moral, la ética, las buenas costumbres, el estado de bienestar, el estado de derecho, la gloria y la paz de los ciudadanos del mundo. Debemos dar al dinero no el valor que ostenta sino el que merece. Y es por ello que; lo primero que se debe dilucidar es que el dinero no compra la salud.
Entiéndanlo comerciantes inescrupulosos que durante esta crisis están haciendo su agosto, especulando con los precios, especialmente de los artículos de primera necesidad. 
¿de qué les servirá ganarse todo el dinero del mundo, si al final perderán el alma? …
     Entiéndanlo aquellos burgueses inescrupulosos, agazapados en cámaras empresariales, y que hoy están más preocupados por la salud financiera de sus empresas que la salud y la seguridad de sus empleados. 
¿De que les servirá conquistar el mundo si perderán su alma? …
     Entiéndanlo; aquellas catervas políticas y militares; que, en medio de la crisis, se empeñan en apuñalar al pueblo por la espalda, sangrando en tan alto el presupuesto nacional. Un presupuesto que debiera ser asignado a las carteras de salud, seguridad y educación.
Todos esos millones que se asignan so pretexto de velar por la soberanía del territorio es un timo; más bien tienen por objeto, sostener a quien se encuentra sentado en la guayaba de turno, según las revelaciones de un general, intocable en los tiempos de Inmorales, James el inmoral...
     Entiéndanlo; aquellos pastores evangélicos inescrupulosos, que ven cómo se les va el negocio de las manos, muchos aceptan del diente al labio las medidas adoptadas por el ejecutivo, en lo que respecta a no llevar a cabo servicios religiosos. Sin embargo; con sus actitudes ponen en evidencia que carecen de las virtudes teologales, la vergüenza, el honor y el recato si es que algún día tuvieron, y han llegado al colmo, inclusive, de solicitar por escrito el diezmo a sus cándidos fieles, para que se mantenga lleno el alfolí (sus bolsillos). Cuando comprenderán que el diezmo es un fraude; y que desde antiguo han desvirtuado y descontextualizado el verdadero significado del alfolí, perdiendo su sentido…
     Entiéndanlo; todas aquellas personas que están haciendo negocio de esta crisis, y que de una u otra forma se me escapan, pero que usted amable lector, puede adherirlas a la lista, para hacerla tan larga como la cola que a muchos de ellos se les pisará en esta o en la otra vida…
     Pero en medio de todo ese contexto turbulento como el que hoy nos agobia; algo bueno tiene que surgir, porque el hombre, ese ser divinizado, ese misterio perfectible e inacabado, esa imagen de Dios, esa cúspide de todas las cosas, tiene y debe hacer algo y pronto...
 Ese tener y deber hacer; hemos de concebirlo como un imperativo categórico y, en consecuencia, debemos iniciar haciendo un análisis de los problemas que nos agobian, para luego juzgarlos con un enfoque multidisciplinar y después anticiparnos para la acción. Desde la cuna hasta la sepultura estamos haciendo análisis de todas las cosas. En tal virtud, invito a que todos, desde su profesión u oficio fragmenten los problemas y les encuentren una solución.
     A los científicos para que pronto encuentren la cura a esta pandemia y a todas las demás que nos amenazan con el exterminio.
     A los líderes del mundo; para que haciendo acopio a lo que dijo alguna vez la revista Fortune: Olvide sus viejas y trilladas ideas acerca del liderazgo. La empresa de mayor éxito, será algo llamado organización inteligente”
Es triste aceptar que hoy día, 30 años después de esa aseveración, muchos teléfonos son más inteligentes que las empresas en donde se utilizan, no digamos de las personas que las dirigen. Penoso aún, que, en las postrimerías de una década, el liderazgo se parezca todavía al abominable hombre de las nieves; sus huellas están en todas partes, pero nadie las ve.
Y sobre esas costumbres que tenemos y debemos “santificar” dentro de las organizaciones; cabe preguntarnos: ¿qué de bueno nos dejará el corona virus a nivel laboral? …
 A la luz de la prospectiva estratégica se podría pensar en: líderes inquisitivos, que aprendan a aprender, a desaprender, a ser y a hacer. Ya la jefatura no existe, murió, en el siglo XX asistimos a su funeral, aunque muchos empresarios con mentalidad de capataz, intenten todavía resucitarla. Parafraseando al doctor Rafael Echeverría (Ontología del lenguaje).
     Ver al trabajo como un medio para un fin; y que todos aquellos que nos dedicamos a liderar, administrar, dirigir o gerenciar, construyamos organizaciones inteligentes y enmaridemos la coherencia con las aspiraciones humanas de los trabajadores.
En medio de esta crisis; algo empieza a permear dentro de las organizaciones. Hace quince días la organización en donde trabajo me mandó a hacer “home office”, en tal virtud tuve que hacer algunos cambios más de forma que de fondo a mi oficina casera; una oficina que contiene toda la tecnología y el confort para funcionar como tal y; en virtud de los medios modernos de comunicación: WhatsApp, zoom, LinkedIn, Facebook, Email, etc.   He cumplido a cabalidad con las tareas inherentes a mi cargo. Tuve que aprender eso sí, a hacer “networking” y “headhunting”; para poder dar lo mejor de mí, “sirviendo más y mejor”.
     Ahora bien; cabe preguntarnos: ¿Por qué tenemos que cambiar? 
Simple y llanamente porque si no cambiamos nuestra forma de ser y hacer; nos pasará lo que, a los dinosaurios, desapareceremos del entorno. Así de sencillo. Está visto que la persona que no cambia, el cambio lo cambia. Aquí y en la Patagonia. Y si cambiamos, pues el cambio nos traerá muchas cosas buenas; a nivel organizacional: reducir costos de operación, gasolina, tiempo de traslados de un punto a otro, comer caliente en  casa, reducir la contaminación ambiental y estar más tiempo con aquellos que son nuestra vida y razón de existir, es decir la familia…
     La peste cambiará muchos de nuestros gustos, el mercado, las necesidades humanas, a las empresas inhumanas, la forma de hacer negocios, los valores humanos y cristianos etc. 
No podemos resistirnos al cambio, más bien debemos adaptarnos a él para sobrevivir y generarlo para ser competitivos a perpetuidad.
     A guisa de colofón quiero hacer mías las palabras de Eric Hoffer; que dijo una vez: En una época de cambios radicales, el futuro es de los que siguen aprendiendo, los que ya aprendieron, se encuentran equipados para un mundo que ya no existe
     Aprendamos de los yerros y desaciertos que casi todos; estamos cometiendo en la gestión de la peste. Es condición  sine qua non para seguir viviendo…



domingo, 15 de marzo de 2020

¡El viaje a Los Cabos! ¿Un salario emocional?



Jlriveirof, OP

     En fechas recientes; un grupo de hombres y mujeres de negocios de seguros, fuimos convocados para participar en la premiación de Jaguares que año con año, Seguros GyT, S.A. Lleva a cabo en algún lugar de Guatemala.
En esta ocasión; la celebración se desarrolló en el Hotel Tikal Futura; en Ciudad de Guatemala, en donde recibimos la grata noticia que algunos de los presentes, nos habíamos hecho acreedores a un viaje internacional, que tenía como destino final, Los Cabos, Baja California, México.
Con este viaje en mención; las personas galardonadas, obtuvimos un importante “mantenimiento” de parte de nuestra compañía de seguros; en cuyo seno, nos desarrollamos y desempeñamos con ritmo, constancia y perseverancia, entre otras cosas…
Ese “mantenimiento” forma parte de un salario emocional adicional a los pagos pecuniarios que recibimos en el ejercicio de nuestra profesión concreta; que consiste en asesorar con alto grado de precisión personas; para posteriormente poder asegurarlas, así como a sus bienes materiales.
     ¿Mantenimiento? Objetarán algunos incrédulos…, ¡sí, mantenimiento! así como se escucha…
     La primera vez que leí sobre el término en cuestión; fue en la obra de Enrique Reig: Modelos de motivación. En sus páginas expresa que; tanto las empresas como los individuos, necesitamos un servicio de mantenimiento cada seis meses o diez mil kilómetros de recorrido, así como lo necesitan los aviones y los automóviles que nos transportaron a ese gran taller que fue, nuestro destino final en ese paradisíaco lugar, mencionado anteriormente. Ahí; nos “lubricamos” y nos cuidamos así mismos, dándonos un trato de altura, el cual nos ganamos a puro pulso, forcejeando a tiempo y destiempo en ese maremágnum que los economistas llaman mercado.
     Como sujetos y supremos objetos a la vez de toda filosofía; en Seguros GyT, siempre hemos sido consentidos. En consecuencia; cada seis meses nos vemos favorecidos con un viaje nacional y a uno internacional respectivamente. En eso consisten los salarios emocionales adicionales a las retribuciones pecuniarias que recibimos dentro de la organización.
Simple y llanamente; la entidad que represento en Alta Verapaz, siempre se ha decantado en darnos “mantenimiento” …
     ¿En qué consiste ese “mantenimiento” se preguntará el caro lector? -en todo le respondo con un orgulloso timbre de voz- holísticamente hablando. Ahí cabe un mantenimiento psicofísico, socioeconómico, mental, lingüístico, etc.

Veamos la sinergia en esas partes…

     Al ser transmitido el nombre de los ganadores en nuestra premiación de Jaguares, a posteriori muchos de los galardonados se empezaron a poner en forma en algún gimnasio para agrandar y achicar medidas a la vez; y poder así, presumir sus mejores curvas…, algunos fueron donde el dietista para reducir aquellos gordos que se forman alrededor del abdomen, otros donde el psicoterapeuta para minimizar el miedo que a no pocas personas, ocasiona el viaje en avión, otros donde el cura de su parroquia para ponerse “al día” con El Hombre de arriba y a solicitar el Sacramento de la Unción de los enfermos, por si las moscas…
     Todos; recibieron uno o varios bonos en dólares estadounidenses, hasta cuatro, como otro de los salarios emocionales adicionales al pago de sus comisiones. Hasta tres mil dólares contantes y sonantes; para que ellos a su vez, pudieran darse otro mantenimiento de acuerdo a sus gustos y aspiraciones: comidas y bebidas fuera del hotel, scuba diving, flyboard, luxury sunset sailing, whale shark encounter, luxury day sailing, mountain bike adventure, snorkel & sea adventure, outback & camel safari, whale watching photo safari, outdoor adventure; entre otras cosas.
     Ese mantenimiento también incluye actividades lúdicas y culturales, así como espacios antes, durante y después de las comidas para conversar y generar pensamiento creativo, tratando temas sociales, políticos, económicos, religiosos, acerca de las experiencias del día, o de los “clavitos” de quien se excedió con las bebidas espirituosas y terminó siendo la comidilla del día…
En esos conversatorios hilamos palabras, párrafos, estrofas. Elucubramos, filosofamos, teologizamos; en la búsqueda de un porque, de un para que, de dar sentido y significancia a la vida con lo que somos y hacemos.
Llegamos a feliz término hasta que el espesor de la noche nos cubrió con su negro manto; o en el peor de los casos, cuando alguien no pudo conservar el ritmo, arqueó la ceja y perdió la mirada en lontananza, y nos dijo de forma tácita: “¡Ya cállate, que me desesperas!” ...
     Muchos de nuestros clientes también se vieron inmersos en este “mantenimiento”, algunos comentando las fotos que cada 24 horas subíamos a nuestros estados de WhatsApp o en tiempo real a las redes sociales. Ellos; también son parte importante en nuestro desarrollo; y, por consiguiente, requieren también su parte de mantenimiento.
Cabe resaltar que; en este “mantenimiento”, nos permitimos expresar sentimientos, pensamientos y emociones que fortalecieron nuestros vínculos afectivos; como la solidaridad, la tolerancia, el respeto y, la empatía que nos permitió colocarnos “en los zapatos de los demás.” Sobre todo; en los de aquellos que, por una u otra causa, no pudieron asistir a tan esperado viaje.
     La premiación de jaguares que durante la primera quincena de febrero de cada año se lleva a cabo; los bonos, el viaje nacional y el internacional que cada año; Seguros GyT nos da, constituyen un ejemplo preclaro de lo que son los salarios emocionales; y con ellos me queda claro que, una persona bien motivada, bien tratada, bien descansada y feliz; es más productiva…

Fuente bibliográfica:
Reig, Enrique. Modelos de Motivación. Estrategias de desarrollo al alcance de todos. México, agosto de 1,996, Avelar Editores e Impresores, S.A.
       

domingo, 23 de febrero de 2020

Ora et labora



Jlriveirof, OP
     La frase con que nombré este artículo quiere decir reza y trabaja; se encuentra de ordinario grabada en los dinteles de las entradas principales de las abadías benedictinas, para expresar de cierta manera la espiritualidad monástica de esa orden religiosa. Una espiritualidad que data de los primeros siglos de la era cristiana y que en pleno siglo XXI, forcejea con los signos de los tiempos para mantenerse incólume.
     La frase en cuestión; no es monopolio de los benedictinos, del latín al castellano precisó su domicilio en la religiosidad popular y se transformó: A Dios rogando y con el mazo dando.  
En consecuencia; debería ser adoptada por todos aquellos políticos de pacotilla, que, en todo acto público, doblan rodillas, cierran los ojos, derraman algunas lágrimas de cocodrilo, elevan las manos y el rostro hacía el cielo e invocan presuntamente a su dios, externando algunos alaridos ininteligibles para quienes escuchan, aunque ellos crean que son inenarrables.    Fingen y se disfrazan de primera comunión; para embaucar a los incautos, especialmente a los sectarios de corte neo pentecostal, en quienes “tienen puestas sus complacencias.” En virtud que; el resto del tiempo, lo que menos hacen es trabajar por “el pueblo y para el pueblo”, que dicen representar y que les dio su bendición en las urnas, cuando los eligió y votó por ellos…
     ¡hipócritas! ¡falsarios! Sus rezos son horra de sentido; su testimonio de vida; demuestra de manera concluyente, que su dios no es el Dios de Jesucristo, sino Mammón, el dios de las finanzas especulativas…
Giorgio Agamben; diría que, para ellos, “Dios no murió. Se transformo en dinero.” En ese sentido; la religión que profesan no es la católica, ni la evangélica en sus más de veinticinco mil y pico de modalidades, ni la judía, ni la musulmana, ni ninguna otra sino el capitalismo, de donde han extractado su atractivo fundacional.
Atribuyéndome un fragmento de Walter Benjamín, podría decir sin temor a equivocarme que: El capitalismo es su religión. Son hermanos eso sí; de lo ajeno, de lo abyecto, de lo vulgar, del populismo. Pero a diferencia de W. Benjamín para estas personas; meretrices de la política, la religión que profesan, es decir el capitalismo voraz, alienante y esclavizante, sí tiene una teología y una metafísica. “Se trata de una teología profana de la mano invisible que se presenta como ciencia. Sin embargo, es la tesis central de una teología del mercado, que sin duda tiene un núcleo mágico.” -Franz Hinkelammert, Totalitarismo del mercado-
    Pues entonces; estos timadores, vienen a constituirse en Testigos de Belcebú, adoradores de los santos de los últimos días: poder, tener, placer, parecer, gula, ebriedad, avaricia, lujuria, ira, pereza, soberbia, Etc.  Respetuosos del descanso sabatino en virtud de ser unos rateros que trabajan por ratos de lunes a viernes. Creyentes practicantes de la blasfemia trinitaria: oral, escrita y pensada. Que a diferencia de Feuerbach; no reconocen únicamente al dios de los cielos; sino también a los de la tierra, mencionados y no en este párrafo.
     En ese sentido; cuanto poder le asiste a la afirmación irrefutable con matices absolutos externada por Max Weber: “Los dioses de la antigüedad se levantan de sus tumbas y, bajo la forma de poderes impersonales, aunque desencantados, se esfuerzan por ganar poder sobre nuestras vidas, reiniciando sus luchas eternas”.
Siendo el dinero sin duda; la raíz de todos los males y, el que encabeza esos poderes impersonales.
 El conteo en sus caletas produce en ellos; un éxtasis superior al que podrían experimentar al orar en espíritu y en verdad. Ellos; prefieren a todas luces, operar el actus nefandus. Es por ello que; con suma precisión se enajenan en el sopor que causa la descomposición social, política, económica y religiosa entre otras.
     A imitación de Marx; que en su tiempo hace una crítica critica a la religión o una teología profana; hoy esas oraciones públicas con imposición de manos sobre los cancerberos de la política nacional, deben estar en el epicentro del análisis; por cuanto que, como diría Marx, la religión seguirá siendo el opio de los pueblos, mientras se sigan plegando   a los intereses espurios de los poderes fácticos del mundo de la economía, la política y la religión, en perjuicio del ser humano, de su dignidad y sus derechos.
     En consecuencia; ese ¡Ora et labora! O ¡A Dios orando y con el mazo dando!” debería ser el santo y seña de todas aquellas personas que desean una transformación total y permanente en todas las aristas de la vida de nuestros pueblos.
Si real y verdaderamente todas esas oraciones públicas; se hicieran privadas y se llevaran a la praxis, nuestra sociedad sería el non plus ultra en la historia que acontece. En ella habría una historia de garantía que contar. Esos dioses falsos a quienes les doblan las rodillas actualmente; entrarían en crisis y en lisis al enfrentarse con el Dios verdadero, a quien falsamente es a quien rezan en este tiempo presente.
Lo anterior; incluye a todos los  presbíteros católicos y cabreros evangélicos que más por tradición los primeros y por el diezmo los segundos, que, por fe, se prestan a ese show en los Te Deum, para orar por los ungidos.
Hasta el día de hoy; todas esas oraciones se han echado en saco roto, no han producido ningún efecto en las mentes y en los corazones de sus receptores. Evidente en los robos y el pillaje a mansalva que se han sabido, se saben y sabrán después, en todos los aparatos del estado.
     Parafraseando a Ralph Waldo Emerson; lo que hacen estos políticos rastreros y sus guías espiritualoides suena tan alto que, no permiten escuchar lo que dicen en sus rezos y sus devaneos…
    

domingo, 16 de febrero de 2020

En el nombre de Dios…



Jlriveirof, OP
     La reciente disrupción en el palacio legislativo de la hermana República de El Salvador; perpetrada por el showman presidente Bukele; ha empañado de matices absolutos la incipiente democracia en el triángulo norte; avizorando descalabros societales de graves envergaduras.
La lectura que permite ese grave incidente previamente concebido; aunque política e intelectualmente incorrecto, es que tenemos a otro fanático religioso  esgrimiendo un evangelio fascista; -como el que predican en sus púlpitos los cabreros evangélicos constituidos en alianzas- haciendo  alarde de un trato del tú a tú con Dios, afirmando que Él le habló mientras oraba sentado en la silla del presidente del congreso; después de invadir el parlamento salvadoreño, acompañado de un séquito de militares ignorantes en extremo de la misión constitucional que tienen por delante.
Al salir de ese recinto se dirigió a sus seguidores y les dijo que acababa de hablar con Dios sobre la situación y que Dios le contestó: “Paciencia, paciencia, paciencia”. De buena suerte no cayó en la tentación original descrita en los textos veterotestamentarios de: “seréis como dioses”. De lo contrario; a imitación de Prometeo, habría robado el fuego divino para chamuscar a los diputados que se oponen a la aprobación de un préstamo millonario que asciende a ciento nueve millones de dólares, para finalizar la fase tres de su plan de control territorial. Con esas acciones contrarias a la ley y a la independencia de poderes, el fin santifica los medios…
     En palabras de Bertrand de Jouvenel podríamos describir al joven mandatario salvadoreño como a alguien que, ante esa coyuntura, se siente más hombre imponiéndose a los demás convirtiéndolos en instrumentos de su voluntad, los ve como unos medios para alcanzar sus grandes berrinches o sus fines, cuando la visión lo embriaga…
     “Hable con Dios y Dios me contestó” ¡vaya fraude! …, en los últimos tiempos hemos visto con holgura, como los líderes pseudo político-religiosos, pretenden engatusar a los incautos, camuflándose de cristianos. Solo hasta que sacan las uñas, como el caso de Bukele e Inmorales, James Inmorales, dejan al descubierto que tan solo son lobos rapaces disfrazados con piel de oveja. Muchos de ellos suelen creer que han sido ungidos para ocupar la primera magistratura en sus países; que Dios los puso ahí y que solo Él los puede defenestrar.
      En virtud de la psicología popular; algunos padecen del complejo de Dios creyéndose un dios, y que por lo tanto son infalibles, omnipotentes y omnipresentes.
En Guatemala no podemos olvidar al histrión que desgobernó Guatemala durante cuatro largos y tristes años; aún continúa despidiéndose en todos sus actos públicos y privados con “un Dios los bendiga”. En vano se esfuerza en hacerse el cristiano si con sus obras desdeña la moral, la ética y las buenas costumbres. Su testimonio de vida demuestra de manera concluyente que su dios; no es el Dios de Jesucristo.
Infaustamente; le pasó la batuta a otro personaje que también finaliza sus discursos con un “Dios bendiga a Guatemala”. Todos sabemos de antemano de forma experiencial; que aquellos políticos que apelan a Dios en sus discursos, el poder los termina de corromper siempre. Así la cuestión; su argumentación política preñada de bendiciones, está teñida de imposturas. Al final termina siendo una chafarrinada sobre sus palimpsestos de chirivisca condición.
     Desde antiguo se nos ha vendido la idea de que en una democracia el poder radica en el pueblo; quizás por ello, el mandatario salvadoreño amenazó con encabezar una insurrección, con el pueblo por supuesto como carne de cañón a la vanguardia y a la retaguardia sus achichincles, los policías y militares que con las armas lo respaldan.
Los psicólogos dirían que; la motivación de poder que ostentan esos políticos, tiene como meta la utilización de otras personas para sus aviesos fines. He ahí el pueblo que lo quiere acompañar en una insurrección, los miembros policiacos y la soldadesca como actores antagónicos de esa problemática de turno.
     Mientras tanto; el plazo de una semana concedido a los dipugánsteres salvadoreños por Nayib Bukele ha concluido; sin embargo, sus amenazas no fueron materializadas. Al parecer ese petitorio que Dios le hizo de tener tres veces paciencia ha surtido sus efectos. No ha encabezado ninguna insurrección, ni ha intentado otro autogolpe de estado violentando el estado de derecho.
     A la sazón; en plena depresión socioeconómica, política, religiosa y militar, al igual que Roosevelt en su tiempo, pensará: <<Es de sentido común tomar un método y probarlo. Si falla, admitirlo claramente e intentarlo con otro. Pero, sobre todo, hay que intentar algo.>>
En ese contexto y a guisa de colofón cabe preguntarse: ¿Cuál será esa intentona con efectos polimorfos; que explicitará en la mierdilésima parte de un tweet el falso dictador?

domingo, 2 de febrero de 2020

Reclutar, retener y retirar...



Jlriveirof, OP
     Al comenzar a transitar por las nuevas callejuelas que nos depara el año 2020; deje entrever al equipo de trabajo que me acompaña en su tránsito, algunos cambios serios, significativos y profundos, a implementar en nuestras formas de hacer las cosas, que nos permitan salir de los vericuetos por donde caminamos durante el año que ya pasó. Que, dicho sea de paso; algunos siguen ahí, empantanados…
Como primera medida anuncie una tolerancia cero al incumplimiento de la visión, misión, valores, objetivos y estrategias tanto a nivel individual como organizacional. Para el efecto; lleve a cabo una sesión de coaching con cada uno de ellos, una auditoría comercial, un taller de prospectiva estratégica y conjuntamente elaboramos el plan estratégico para este 2020. Con todo ello; se dio la misión, pero también se dieron los medios. Como un reloj suizo de lujo; en nuestra agencia no puede haber fallo a futuro. Las piezas ya están ahí, en jaque…
     Tal; como sugiere el título con que se da pie a la andanza de este artículo, este año, será un año de muchos retos, de muchos desafíos. Estando convencido como estoy, debo reclutar nuevo personal, retener a la crema y nata de la industria del seguro y retirar a quienes no se quieren desarrollar, así de simple…
     En lo que concierne al reclutamiento; de forma experiencial he venido viendo que cada vez debo enfocarme en perfiles más específicos, hombres casados preferentemente y mujeres con compromisos, casadas o solas con hijos, tomando en consideración que éste es el mejor perfil para la creación de una agencia de alto rendimiento y desempeño. 
Pero ¿Cuál es la diferencia entre un equipo de alto rendimiento y uno de alto desempeño?
Dejemos que la headhunter Ángeles Madrigal marque la diferencia:
Un equipo de alto desempeño, es aquel grupo de personas dentro de una organización que tienen un objetivo claro, así como la ruta para conseguirlo; es decir, son aquellos que consiguen los resultados que se han fijado como meta. Mientras que un equipo de alto rendimiento es aquel que tiene un alto nivel de resultados, que va más allá del objetivo fijado; es un grupo de personas motivadas y con un alto grado de satisfacción.
     Evidentemente; en el seno de esta organización; hemos de inclinarnos por convertir a los actuales miembros en un equipo de alto rendimiento; amén de las personas que serán seleccionadas, entrevistadas, reclutadas e integradas en el futuro; con ellas crearemos y potenciaremos un equipo de lujo, para la reconstrucción de una agencia de lujo. Ateniéndonos estrictamente al concepto etimológico de tal término: lujo se deriva del latín luxuria y significa dar demás, exceder lo necesario; es decir, da la milla extra…
     Los tiempos actuales; exigentes y cambiantes, obligan a irrumpir en los campos deontológico y axiológico, para buscar ahí los deberes y los valores que permitan catapultar nuestro hacer con alto grado de precisión; y de esos mundos, hemos extractado algunos valores que marcarán la diferencia:
     1.- Hombres y mujeres de negocios; comprometidos con un mismo fin, consigo mismo y con los demás. En términos coloquiales, requerimos personal que esté usando y sudando la camiseta de GyT; que sean fuente y no canal en la distribución y comercialización de unos productos únicos: los de la compañía de seguros que en ellos tiene puesta su confianza. Somos un equipo con compromiso, no somos freelancer. En tal virtud no nos interesan los buhoneros que tienen mil oficios y catorce necesidades.
     2.- Apostamos por la construcción de un equipo coherente: que su decir este concatenado con su hacer, un equipo que en los objetivos comunes encuentre su punto de cohesión, que todos trabajen por un mismo ideal, trabajando siempre por lo que nos une y no lo que nos separa. Constantes ante la adversidad, tenaces, audaces, asertivos en el diálogo, que su sí sea sí y el no, no. Que construyan relaciones estables, alejados de las tertulias, los chismes y las contiendas, íntegros en su proceder, con motivaciones internas y externas que se vean a flor de piel. Orgullosos de la profesión que han escogido, respetuosos de nuestra conformación: multidisciplinaria, pluricultural, multilingüe y multiétnica. Altamente productivos, cumpliendo cada quien, con su rol de hombres y mujeres de negocios de seguros de vida y daños, gestionando bien el más valiosos de los recursos: el tiempo. Trabajando desde que sale el sol, hasta que se oculta en el horizonte. Velando por la visión, cumpliendo con la misión, trabajando dentro de un marco de valores, alcanzando los objetivos en el tiempo. Velando todos; por mantener el clima laboral incólume, etc.
     Obviamente; la obviedad más obvia de todas las obviedades estriba precisamente de que un equipo de alto rendimiento, de lujo, no nos caerá del cielo, cual maná en los tiempos del éxodo israelita. Hay que partirse la madre y la depresión geolocalizada en la parte baja de la espalda para lograrlo.
En consecuencia; constituye un imperativo categórico, la conversión del agente general, CEO, gerente, director, supervisor o el ejecutivo que liderará al grupo, cuyas características se vislumbran en los apartados anteriores.
     A vista de pájaro; debe llevar a la praxis, algunas actividades, tales como:
Definir y dirigir la empresa, mediante una estrategia prospectiva de negocios, modelar el clima y establecer la cultura organizacional de la empresa a su cargo, hacer una reingeniería a su equipo de trabajo, construyendo y liderando hacia el porvenir, reclutar, retener y retirar entre tantas otras cosas; tales como: matar al gerente capataz que lleva dentro, ser propositivo, preactivo, proactivo, convertirse en coach tanto para sus clientes internos, como para los externos, guiar, motivar, influenciar, inspirar, capacitar y ser parte del equipo de trabajo. Ayudar a ayudar, a ser, a hacer, a crecer y a retirar a aquellos que ya no se encuentren satisfechos en “el nido”.
Admitir los yerros y los desaciertos personales, empoderar, ratificar y rectificar en aras de seguir siempre hacia adelante; dar seguimiento al cumplimiento de forma semanal y mensual. Ser empático, dar feedforward de manera efectiva, ser pertinente siempre, entre mil y una cosa más…
     A guisa de colofón; estoy plenamente convencido que se puede transfigurar la organización bajo mi dirección y procuración, se puede hacer de ella un lugar más digno para trabajar.
 En virtud de la holocracia aumentaremos la agilidad en todos nuestros procesos, se acrecentará el poder para ser y hacer, se vigorizará la transparencia en nuestra interacción diaria, innovaremos nuestras estrategias y mantendremos el compromiso y espíritu de servicio dentro y fuera de la organización a la que nos debemos.
Con este faro de luz con que iluminaremos el caminar, podremos decir con un orgulloso timbre de voz al final del 2020: ¡misión cumplida! …

lunes, 13 de enero de 2020

El factótum del imperialismo yanqui


Jlriveirof, OP
     El 29 de octubre del 2015; escribí un artículo intitulado “Ni corrupto ni ladrón”, (https://jlriveirof.blogspot.com/2015/10/ni-corrupto-ni-ladron.html?m=1) haciendo alusión a la arenga  que un bufón de profesión hacía durante el tiempo de campaña política, al participar como candidato a la Presidencia de la República de Guatemala, que dicho sea de paso con ese artilugio ganó la elección.
Cuatro años después; a pocas horas de entregar la banda presidencial al presidente electo, todos los ciudadanos del mundo podemos argüir que, al comediante en cuestión le quedó grande el escenario por donde se pavoneo haciendo toda clase de papeles infames, el guión de presidente del ejecutivo no se lo aprendió muy bien que digamos, y por eso los cuatro años que duró su muy pobre actuación fueron tiempos perdidos, no hizo nada, absolutamente nada por el bien de sus connacionales.  Por eso la historia lo juzgará por ser la antítesis de su perorata esa, de ni corrupto ni ladrón.
     En consecuencia;  optó por los papeles antagónicos, y con su expertis de comediante de poca monta, con soltura aprendió a ser un político ignominioso, perverso y falaz, sabiendo interpretar muy bien los papeles de ungido,  comandante general de un ejército acostumbrado a tirarse a la yugular del erario nacional, para vaciarlo hasta ver a Cristo, kaibil honorario, marinero de agua dulce, paracaidista en tierra, factótum de la Casa Blanca, tonto útil de las cúpulas empresariales impresentables, judío errante, azote de la justicia y los derechos humanos, borracho, comilón,  ladrón, mujeriego, rufián, cuatrero, andarín, patán,   entre un largo e inacabado etcétera.
     Por todas esas circunstancias desfavorables que lo califican como el más abominable de los presidentes de la era democrática; cuando el “14 a las 14 horas”  se baje el telón y los endebles aplausos de sus adláteres y achichincles rastreros con quienes se repartieron el botín, sean los únicos escuchados, ojalá y la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI);  le confiera el premio Mariscal Zavala en la orden de gran Cerote, por todos los desmadres cometidos por él y toda su camarilla de corruptos; castrados todos, de todos los valores humanos y cristianos, habidos y por haber en el mundo ético.
     De esos papeles interpretados por él y mencionados en párrafos anteriores; cabe destacar el más abyecto, pusilánime y vulgar de todos: el de factótum del imperialismo yanqui. 
Al buscar en cualquier diccionario el concepto de la palabra factótum; nos podemos encontrar con varias acepciones. Sin embargo; para los fines de este artículo, prefiero aquella que explicita que la palabra en cuestión, describe a una persona entrometida, que oficiosamente se presta a todo género de servicios.
Un concepto que le viene como anillo al dedo, al aciago comediante que, gracias a todos los santos, después de las catorce horas del día catorce, ya tendría que estar transitando del teatro nacional, hacía la cárcel VIP que se encuentra en el interior del cuartel militar Mariscal Zavala. Ahí; se sentirá a gusto este mequetrefe y lacayo de las mafias representadas en cúpulas militares, empresariales, evangélicas y políticas entre tantas más.
     Un indigno servil del imperio yanqui, que con tal de congratularse con el poderoso del norte, ha empeñado inclusive hasta su alma, creyendo que, bajándose de forma metafórica el pantalón hasta las rodillas, quedará bien con él Tío Sam y gozará de su beneplácito. Morirá creyendo que, en virtud de su pobre política exterior, Guatemala y Estados Unidos mantendrán una “histórica relación de cooperación.” Un timo que merece ser desarticulado por las nuevas autoridades, en virtud que por haberse prestado este payaso y quienes lo antecedieron en el cargo, de manera servil y oficiosa a todo tipo de servicios hacía el imperialismo, incluyendo el lameculismo institucional, es que la democracia en Guatemala y la dignidad del pueblo, siempre han sido pisoteados por estos hijos de la Gran…, Bretaña desde tiempos inmemoriales.
     La mirada de este lacayo de los gringos; es tan cortoplacista, que aún no se da cuenta que ya para el imperialismo yanqui dejó de ser útil, así como para el gobierno criminal del “pueblo elegido de Dios”, quienes, sin duda alguna, lo verán con un desprecio absoluto y como a un tonto útil, como un fantoche que creyó en la sonrisa hipócrita y del falso apretón de manos, de todos aquellos que hilvanaron los hilos del titiritero, mientras estos eran movidos al compás de intereses espurios. Incluyendo a aquellos oligarcas que le dieron financiamiento electoral ilícito, con tal de que se les permitiera mover los hilos aparejados a sus macabros y avaros intereses pecuniarios.
     En conclusión, llegó el catorce de enero y son las catorce horas, cayó el telón y el fantoche que a troche y moche hachó el estado de derecho, el estado de bienestar, la institucionalidad, los derechos humanos, la justicia, el derecho, la educación, la salud y la seguridad en perjuicio de toda la nación. Inmediatamente después de entregar la banda presidencial;  de un salto cuántico intentará llegar a la caverna del Parlamento Centroamericano, en donde más de cuarenta ladrones intentarán cobijarlo con el manto de la impunidad, al menos que la FECI lo pillé en el camino e invierta su destino rumbo a las mazmorras del Mariscal. Ahí se dará cuenta que las oraciones y las imposiciones de manos de parte de los cabreros de la alianza, no fueron del todo efectivas, no pasaron del más acá hacía el más allá. En clave bíblica sus bendiciones serán solicitas; cuando se escuche  el llanto y el  crujir de dientes, pero cuando esa hora llegue; ellos, tampoco estarán...