martes, 6 de septiembre de 2016

“Panem et circenses” -Pan y circo-

Por jlriveirof

      En fechas recientes los guatemaltecos pudimos escuchar un comentario notablemente infame,  externado por el Vicepresidente de Guatemala, cuando  en un intento fallido por  sortear la tormenta que se veía venir en los medios noticiosos de importancia  y redes sociales  dijo: “tengo tanta  familia  que no la puedo dejar sin su pan diario”. Dicha expresión utilizó el Señor Jafeth  Cabrera cuando se le criticó por estar cayendo en las mismas prácticas de la “vieja política” que tanto juzgaron mientras estuvieron en campaña y que rápido olvidaron una vez alcanzada “la guayaba”. Alguien que, “sin prisa pero sin pausa” empezó a repartir empleo impunemente a parientes políticos y consanguíneos, a diestra y siniestra.   Cayendo así en la imprudente y para nada conveniente  práctica del  nepotismo. Práctica por la que, rápido se hizo acreedor al flagrante desprecio de parte de la población.  

     La locución  latina  utilizada en este artículo como nombre,   tiene su origen en Roma y fue utilizada por el poeta Juvenal quien señaló en su tiempo  que, los romanos regalaban el trigo a los ciudadanos  en adición a entradas al gran circo, en donde se organizaban luchas a muerte entre gladiadores, carreras de caballos, luchas de animales salvajes y obras de teatro entre otras cosas. Todas, como una forma de populismo para alcanzar el poder fácilmente y como un distractor para mantener alejada a la plebe de los asuntos de la política. Cayo Julio Cesar inició esa práctica viciada y, tres siglos después Aureliano continuaba la costumbre regalando dos panes diarios a un total aproximado de 300, 000 personas hambrientas, es decir, 600,000 panes para hacer menos criticables  las artimañas cometidas en el ejercicio del poder. El costo por supuesto fue oneroso y  era extraído  del erario público en detrimento del pueblo romano que carecía de bienes y servicios primarios.

     Resulta paradójico que en pleno siglo XXI,  continúen con esa práctica milenaria “piadosa” de darle pan y circo al pueblo. Solo que ahora  el pan viene en bolsas de abono, bolsas conteniendo un puñado de artículos de primera necesidad, láminas y disfrazado como obras sociales y  en forma de empleo  pero solo para los Morales, los Cabrera y demás familia de funcionarios que hoy se ocupan del estado.
Respecto al circo que le dan al pueblo,  las funciones siguen siendo gratis.  Casi  todos los días se dan en el Congreso y en el ejecutivo funciones  de comedia política. Siguen las carreras en la arena –política- pero ahora son por las comisiones, las vicepresidencias, por las plazas fantasmas,  los ministerios, el control de las gubernaturas y otros puestos importantes, viáticos, gastos de representación, viajes y género de vida diferente. Las luchas  en el gran circo guatemalteco –congreso- continúa entre los “animales politicus” –Aristóteles-  notoria es la prepotencia, arrogancia y soberbia; los insultos, rabietas, lanzamiento de objetos, agua pura y golpes a mansalva  entre los flamantes parlamentarios. La lucha a muerte entre jefes de bancada, partidos políticos, Presidente y Vicepresidente y ministerios de estado, siguen siendo igual de salvajes y, las obras de teatro permanecen incólumes, cuyos protagonistas, con el vocero presidencial incluido, cantan, ríen, lloran, “reflexionan” y  declaman sin igual…

     Y todo porque no los pueden dejar sin su pan de la discordia del día a día. Inmediatamente  después, de verse sometido innecesariamente al escrutinio de la población y de los periodistas invendibles,   él Vice mandatario  se defendió e hizo referencia a la Real Academia Española, diciendo que, no incurre en nepotismo porqué eso es “cuando el funcionario los juramenta”. Hasta en eso se equivoca y peca de ignorante.  La Real Academia Española expresa que nepotismo es la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos” en menoscabo de la clase trabajadora que tiene años de estar esperando un ascenso, un empleo,  un traslado o un incremento salarial. Gente quizá con mejores credenciales que los Cabrera o los Morales, y que hoy, a través de  un inesperado golpe de suerte podrán ocupar altos puestos en las esferas gubernamentales y, poder obtener así su pan diario.

     Pero como diría Julio César “Alea iacta est” -la suerte está echada-  para los Morales y los Cabrera y demás ralea de políticos. Mientras tanto el pueblo que  se conforme con sus dos  porciones de pan diario y  mucho  de circo hasta las próximas elecciones…

Santo Domingo de Cobán, 06 de septiembre de 2016



Referencias: El Periódico, 30/08/2016

Sátiras de Décimo Junio Juvenal

sábado, 3 de septiembre de 2016

De Guatemala a guatepeor



Por jlriveirof

      Las grandes utopías del renacimiento como la  de Santo  Tomás  Moro, La Ciudad del Sol del fraile dominico Tomás  Campanella y la Nueva Atlántida de Francis Bacon fueron escritas contrastando con la realidad de la Europa contemporánea a sus autores  y,  en ellas   imaginaron una sociedad ficticia, mítica, para concebir  la idea de que  un mundo más justo y solidario, más humano y fraterno es posible construir. Evidentemente, estructurado sobre una base sólida de valores universales. 

     En sus páginas, encontramos ricamente la idealización de un sistema de gobierno funcional, erigido para servir a la población y no para servirse de ella. Se concibieron ejércitos para defender a la nación de toda clase de amenazas y no para repeler a sus habitantes en resguardo de los capitales nacionales y extranjeros, como hoy es su costumbre.  Pensaron en una sociedad en donde es factible  vivir en diálogo y concordia con las sectas religiosas, algo que en nuestra era ha sido, es y será una imposibilidad, sobre todo con  las de corte neo pentecostal por ser estas,   agresivas, divisorias y polémicas.  Pensaron otros ideales  que de ser posibles, nos parecerían extraordinarios;  los cuales dejo en el tintero en virtud que no es mi objetivo  externar en apretada síntesis el contenido  de las tres utopías.

      Los escritores, a partir de un análisis de coyuntura crearon el mundo ideal, algo que solo en la isla de la Utopía, la Ciudad del Sol y la Nueva Atlántida es posible y que dicho sea de paso, su inspiración originaria la encontraron   en la República de Platón.

     En estas  repúblicas se hace énfasis en la filosofía, la política y la economía. Los ministros –servidores- son elegidos por sus conocimientos científicos, para ponerlos en práctica y en diálogo con la cultura y frenar la avidez de los ricos y poderosos que, desde antiguo han tratado de avasallar a los pobres, manteniéndolos sumidos en la ignorancia para explotarlos  y expoliarlos fácilmente. En adición a lo anterior,  se tiene como riqueza nacional  muy por encima de todos sus tesoros,  el conocimiento. Sin duda, lo único que ningún político de turno se puede robar.

     Indudablemente esas consideraciones  utópicas, contrastan con nuestra realidad nacional. ¿Qué gobernante ha intentado liderar con valores? Muchos déspotas que nos  han esquilmado quizá y solo quizá, han leído El Arte de la Guerra de Sun Tzu y El Príncipe de Nicolás Maquiavelo y por eso pasaron a la historia con más penas que glorias.

      ¿Qué bien le hicieron a la nación?

     Hoy, seguimos con más de lo mismo,  no logramos avanzar  a partir de los  análisis de la realidad nacional que intelectuales han hecho sobre el statu quo que, en Guatemala va de mal en peor. Necesitamos una visión de futuro para cambiar ese estado del momento actual.  Transitamos de Guatemala a guatepeor, con un estado que dista mucho del concepto que pensadores del talante de  Cicerón y San Agustín tenían del mismo. Nos dirige un grupo de hombres que está viendo venir la  tempestad pero   no se convierte. Y en ese malogrado concepto de estado, intentan escribir una nueva historia, a partir de seguir  haciendo las mismas cosas que hicieron sus antecesores, y que por lo que hoy, duermen tras las rejas.
Como diría Einstein, loco es aquel que espera resultados diferentes haciendo siempre lo mismo.

     ¿Acaso este estado, no es más de lo mismo?...
    
     A partir de nuestro análisis de realidad y de la idiosincrasia de nuestros pueblos  ¿porque no escribir  otra utopía? Para vivirla y practicarla por todos los habitantes, sin distingos de ninguna naturaleza.
Por qué no nombrar a los funcionaros públicos basados en su capacidad,  idoneidad y honradez y no por el simple hecho de ser parientes, compadres, compinches o amigos de los políticos actuales, que sin tener  las características anteriores para el otorgamiento de puestos  públicos, son nombrados y reciben a cambio  jugosos salarios, por supuesto, para nada acordes a sus credenciales. Una nefasta inconsistencia ante un pueblo ávido de oportunidades laborables.

      Vil resulta la afirmación de Jafet Cabrera, Vice-Presidente de Guatemala  al decir que “tiene muchos familiares y que no los puede dejar sin su pan”, para justificar el nombramiento de ellos en puestos clave.  Sin duda un nepotismo cínico, descarado y cruel que “llora sangre y clama al cielo”. ¡Ah! pero el señor, se jacta de ser muy religioso...

      Son insensatas las noticias que informan sobre  una “Tropa Loca” que se pretende ascender al grado inmediato superior, tan solo para congraciarse con ellos. Acaso no han sangrado ya en tan alto el presupuesto nacional. Mantenemos económicamente hablando un  estado fallido  que negocia con delincuentes sindicales, cuyo representante llora, cuenta cuentos, hace berrinche, se duerme y duerme a los destinatarios de su mensaje en público, cuya filosofía moral y política la reduce a una fábula.

      ¿Podrán cambiar el rumbo?

     ¡Juzgue usted!  Creo que,   sin perder la fe y la esperanza en un mañana mejor y ante la “des valorización de  los valores morales”   nos encaminamos hacia un estallido social, político y económico. Esos ideales de campaña con los que nos doraron la píldora carecen de   fundamento y por eso se están cayendo.

     Hoy, esta historia  se está escribiendo en las páginas de nuestra patria con la sangre y las lágrimas de las clases más depauperadas de la sociedad guatemalteca.

     Ante este estado de derecho que camina torcido nos dirigimos de Guatemala a guatepeor. Válgame  la retórica política para decir que  salimos de las llamas para caer en las brasas...

Santo Domingo de Cobán, 03 de septiembre de 2,016
    

viernes, 26 de agosto de 2016

Orando y llorando

Por jlriveirof

     Cuando Nicolás Maquiavelo redactó entre el verano y el otoño de 1513  El Príncipe, jamás se imaginó que había escrito una obra que sería utilizada como  libro de cabecera  por los mafiosos de la política, aquellos gánsteres candidatos a puestos de elección popular, que desvirtuarían después la política, como un quehacer ordenado al bien común, al lograr  con ella su modo de vida divorciándola de la moral. Sobre todo para aquellos falsos lideres neófitos  que alcanzaron el poder recientemente, mediante un buen  golpe de suerte.  Estos, han encontrado en sus páginas, argumentos suficientes y eficientes para despertar y desarrollar  el bruto que llevan dentro y, con el que hacen  posible la consecución de sus ávidos intereses: enriquecerse y enriquecer a toda su familia con la nefasta práctica del nepotismo.   Irrespetan así el efímero poder que se les ha otorgado. Esa  miserable cuota de poder, que dura en el mejor de los casos, tan solo cuatro años…

      Tal parece ser la historia de Jimmy Morales, electo Presidente de la República de Guatemala por las masas.  Con él en el poder, estamos transitando de Guatemala a Guatepeor, dada la profunda incompatibilidad entre su discurso de campaña con lo que  hace ahora y el alto grado de impreparación y desconocimiento sobre filosofía política y la cosa pública, entre otras cosas. Este, alcanzó la primer magistratura casi sin esfuerzo y sin recursos, su camino hacia la casa presidencial lo encontró expedito, "se diría que vuela"  y todo gracias al descontento de los guatemaltecos por los políticos marrulleros de antaño.

      En El Príncipe Maquiavelo enseña y el cuasi tirano aprende. En sus páginas encontramos un principio subyacente para violar la moral cristiana, “si es preciso elegir, ser temidos es mucho más seguro que ser amados; pues una buena regla general sobre los hombres es que son ingratos, volubles, mentirosos, impostores, cobardes y ávidos de ganancias”,  a armar al ejército en su propio beneficio, a disimular, mentir y engañar al pueblo con su candor. Para colmo de todos los males anteriores, adereza éstos con el mal mayor,  éste que viene a ser la síntesis de todos los anti valores: un príncipe -presidente- debe aparentar ser muy religioso y debe hacer creer que está bien dotado de todas las virtudes éticas y morales, aunque en la práctica de la verdad, adolezca de una y la otra.

     ¡Increíble, pero cierto! 

     Esos son los  consejos que sugiere Maquiavelo al Príncipe Lorenzo de Médici, en la obra del mismo nombre, escrita con el único afán de congratularse con él, obtener el indulto y regresar de nuevo a la palestra política. En premio recibió un par de botellas de vino, jamás su reivindicación en la política.

      Con sus asiduos equívocos, programados o no,  el Presidente Morales, ¿no estará "acentuando el maquiavelismo más allá de Maquiavelo"?

     ¿Acaso el Señor Morales, en deshonor de su apellido no a invisibilizado los valores morales  llevando a la práctica muchas de las recomendaciones maquiavélicas?

     Al parecer, no le preocupa la mala fama  que de forma acelerada está alcanzando en todos los medios escritos y hablados si con ello mantiene a "sus súbditos unidos y leales". Mientras su familia política y consanguínea y sus lacayos ocupen buenos puestos dentro de la administración pública y viajen de aquí para allá, despilfarrando el dinero que les es ajeno. Y, por supuesto, mientras él acrecienta su patrimonio.
 Acaso “el fin justifica los medios”…

     Recordemos que violó su juramento de campaña que lo llevó a la presidencia de la nación: "ni corrupto ni ladrón" prometía y, por falso ya empezó el pueblo a organizarse y a demandar su renuncia y la de los cuatreros que ocupan el congreso. Ya las plazas públicas de las ciudades importantes, empezando en la Ciudad capital, empiezan a aglutinarse sábado a sábado  para repudiarlo públicamente.

     Ducho en el arte de la pantomima y el artificio, imitando a pastores de pacotilla, llora y ora pública y falazmente por las dificultades inherentes a un cargo para el que no estaba preparado. Con este gimoteo le propina una bofetada  al pueblo bonachón que creyó en el cumplimiento  de sus promesas de no imponer más impuestos, disociarse de militares señalados internacionalmente de crímenes de lesa humanidad y no realizar las mismas prácticas cometidas por "la vieja política", entre tantas comillas y etcéteras.

     Con sus malas prácticas administrativas, éticas y políticas resultó ser un acólito del escándalo.  Al final de cuentas,  maquiavélicamente dirá: un príncipe -presidente- no tiene por qué preocuparse -ni ocuparse- en cumplir al pie de la letra con la palabra dada y empeñada. Rápido "aprendió a no ser bueno" y, con tal de mantenerse en el poder se cuadró y afianzó su asociación  con seres in "humanos poco fiables, ambiciosos y deshonestos", como los innombrables e impresentables que combinaron en el pasado cualidades aparentemente  humanas con otras bestiales y que hoy lo asesoran, unos desde el Parlamento, otros tras bambalinas. Tal vez pensó que le sería fácil engañar a los guatemaltecos con las apariencias de esos zorros hábiles y astutos que pretenden entramparnos  con sus obras ya conocidas de antemano.  

     Cambiándole la noción a uno de los pensamientos de José Martí le diría al Señor Presidente: Llorar y orar después no vale, lo que vale es orar antes y estar preparados para trabajar.  Dele al pueblo lo que es del pueblo y a Dios lo que es de Dios…


Santo Domingo de Cobán, 26 de Agosto de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

Cooptación fallida en el Reino de los Cielos


     Desde hace algunos meses el tema de la cooptación del estado guatemalteco mantiene en vilo a la comunidad tanto nacional como internacional, a lo interno muchos esperan que el juez ligue a proceso a los implicados en el caso y, que se vayan a “podrir al infierno” durante décadas y a lo externo se espera que algunas órdenes que se han “dictado en ingles” se cumplan, para obedecer a ciertos intereses en materia de política internacional, según dicen algunos tecnócratas  y periodistas.  Según se sabe,  para el día de hoy se espera una agenda muy apretada en torre de tribunales y una respuesta concreta de parte del “honorable juzgador”, quien hablará durante largas horas antes de dar su veredicto, apegado a derecho como se dice que, ha sido su arraigada ética.

     Aunque de moda el término de cooptación al menos en Guatemala,  no es para nada nuevo, ya existía y ya se practicaba desde antiguo, aunque no con ese nombre. Basta analizar los particulares intereses de algunos de los discípulos de Jesús para comprender que el mismo es tan antiguo, como las mismas sociedades.

     Dándole una lectura rápida al capítulo veinte de San Mateo, contemplamos la escena aquella cuando se presentó ante Jesús la madre de Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo,  para pedirle de rodillas privilegios para sus hijos,  “nada más y nada menos” que ellos –Santiago y Juan-  se sentarán uno a su derecha y el otro a su izquierda en su Reino, evidentemente para obtener beneficios.  En ese intento fallido de la mujer del Zebedeo por cooptar el Reino,  –“cooptar viene del latín “cooptare”  que significa “incorporar a un grupo o a una sociedad”-  Jesús les responde en plural y replica “no saben lo que piden”, “sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre”, mientras tanto, los otros diez discípulos se indignaron bastante y recriminaron tal  pretensión, como sin duda alguna los seguidores de Pérez & Baldetti no lo hicieron en su momento, por el contrario, se aprestaron a cooptar el estado al tomar sus desmedidas decisiones, todas en detrimento del pueblo de Guatemala, un pueblo que hoy exuda sangre mezclada con  lágrimas,  como le sucedió a Jesús en el Getsemaní, previo a su aprehensión, juicio injusto y castigo. 

      Hoy, por eso están sentados en el banquillo de los acusados, unos rezando el santo rosario, otros leyendo las Sagradas Escrituras, otros apelando al Juez Soberano para que los libre de todo mal  y otros cruzándose los dedos para no ser ligados a proceso. 

     Ante la intención de cooptar el  Reino de su Padre,   por parte de la mujer e hijos de Zebedeo,  Jesús actuó prontamente, convocó a sus discípulos  a una reunión y les habló  firmemente sobre el ejercicio del poder: “Saben que los jefes de las naciones,  –presidentes- las dominan como señores absolutos, y los grandes las oprimen con su poder. No ha de ser así entre ustedes,  sino que el que quiera  llegar a ser grande entre ustedes, será su servidor, y el que quiera ser el primero entre ustedes, será su esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida por rescate por muchos”. Mateo (20, 25-28).

     Tanto en aquel tiempo como en este, los que detentan el poder no tienen en cuenta las particulares necesidades de las poblaciones que gobiernan y siempre han actuado de acuerdo a sus más nefastas intenciones, civiles y militares se han aprovechado de la institucionalidad del ejército para mantener a flote  su miserable cuota de poder y  la de los publicanos, -SAT- para concentrar la riqueza de  muchos que se desangran con el pago de impuestos,  para favorecer a  pocos, es decir a sus compinches en el arte de desgobernar y desfalcar al estado, cometiendo toda clase de ilícitos…

     En el caso concreto de cooptación del estado que se persigue en Guatemala, los implicados al ser descubiertos, se traicionaron unos a otros con la finalidad de lograr cierta benevolencia a la hora de ser juzgados, sin importarles la lealtad asegurada en los comienzos de su ilícita asociación. En el caso del intento fallido de cooptación del Reino de los Cielos de parte de la familia del Zebedeo, posteriormente hubo uno que traicionó a su maestro y Señor, prostituyéndose también ante la tentación del dinero, Judas el traidor. Marcos (14, 10-11). Postulo que por ser  precisamente así, sea proclamado el santo patrón de los politiqueros de todos los tiempos.

    Cualquier persona que pretenda liderar como Jesús, debe subvertir el orden establecido, si quiere ser grande que sea el servidor de todos y si quiere ser primero, que se convierta en esclavo; así como El, que vino a servir y no a ser servido.


     Cuánta razón tuvo la Madre Teresa de Calcuta al exclamar que quien no vive para servir no sirve para vivir…

viernes, 22 de julio de 2016

La magdalena ¿Santa o pecadora?



Por
jlriveirof, OP

    Pensar en María de Magdala, basado en las “exégesis” de algunos predicadores fundamentalistas, teólogos, pastores, sacerdotes y artistas indoctos, que han elaborado un hilo conductor con la lectura de  María  magdalena a quien Jesús le saco siete demonios (Lc 8, 2; Mc 16, 9) con otras mujeres relacionadas en los evangelios, como la mujer pecadora de Lucas (7, 36-50), con María, la hermana de Lázaro de Juan (12, 1-8) y la mujer sin nombre de  Mateo (26, 6-13); suponiendo y haciendo creer  que, las tres  corresponden e identifican a la misma persona. En esa acientífica interpretación  han creado una  “imagen falsa y legendaria” de “prostituta lasciva y lujuriosa, poseída por los siete demonios o pecados capitales”, -Antonio Pagola Jesús aproximación histórica- llamados así porque de su ejecución  se derivan un sinfín de vicios u otros pecados, como lo pensó Santo Tomás de Aquino al decir que  “los pecados o vicios capitales son aquellos a los que la naturaleza humana está principalmente inclinada”.

      Remontándonos a los  tiempos  de Jesús, es importante recalcar que la mujer de su época era invisibilizada por los hombres que en su conjunto eran machistas, sexistas y clasistas, incluyendo al escritor sagrado. De tal suerte que, ellas no podían participar del culto sagrado, no tenían ni voz ni voto en ninguna actividad, al grado que algunos judíos, incluyendo rabinos oraban diciendo: “gracias Señor porque no me hiciste mujer”. Peor aún si la mujer se dedicaba a la más antigua de las profesiones: la prostitución.  Entonces, esa clase de  mujer que vivía de hacer negocios con su cuerpo, era considerada por toda la sociedad, incluyendo a sus clientes, como la mayor fuente de putrefacción y tentación,  altamente contaminantes, por consiguiente nocivas para la salud física, mental, espiritual  y religiosa. Sin embargo,  del varón, no se decía nada sobre su doble moral, parecía muy normal, como en el tiempo presente. En aquella sociedad de la Palestina del siglo I de nuestra época y la nuestra, lo que en el hombre es aceptable, en  la mujer es imputable. Por eso Jesús discriminó y cuestionó esa hipocresía social de sus coetáneos, tal y como lo expresa el evangelista.

     Entonces, en esa falsa concepción sobre María magdalena  que se ha tenido antes, durante y después  de su encuentro personal y concreto con Jesús,     la he  pensado    representada en el óleo en lienzo  de  la Odalisca morena de François Boucher.  Quizás por el género de vida que llevaban las odaliscas, que  se entregaban a los hombres  mostrando  su sensualidad  y sus habilidades sexuales y artísticas sin ningún pudor, ni convencionalismo  de tipo social o religioso, para poder ser  escogidas como concubinas y solo tal vez, la esposa principal de algún sultán. Esa es la idea que prevalece en el imaginario colectivo, gracias a esos predicadores que interpretan las Sagradas Escrituras según San Yo…

     Por lo anteriormente expuesto y partiendo de una lectura científica, correcta y honesta de María Magdalena,  dejando por un lado la eisegesis de los fundamentalistas, es importante subrayar que, María de  Magdala, fue una de las miróforas (portadoras de bálsamo para ungir al cuerpo de Jesús) junto con la otra María que,  el primer día de la semana muy de mañana,  llegó  al sepulcro para embalsamar el cuerpo de Jesús, a quien no encontraron porque ya había resucitado, según las buenas nuevas que les dio el ángel que se les apareció en el camino. Después Cristo se les aparece y  la  convierte en la primera testigo ocular y presencial del resucitado, nombrada por él mismo en apóstol de los apóstoles, al ser enviada hacia los demás discípulos para darles la buena nueva de la resurrección. Mateo (28, 1-10). 


      Hoy,  María magdalena es venerada  por la Iglesia católica como Santa María Magdalena, en la Iglesia de oriente es considerada igual a los apóstoles por su cercanía a Jesús después de su conversión tan radical para su sumo bien. 
      Ella, al igual que nosotros en este tiempo, hemos sido favorecidos  por la promesa de Jesús: “Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”. Mateo (28, 20).- 

jueves, 14 de julio de 2016

“Justicia, misericordia y humildad” Filosofía moral del Presidente Morales




Por jlriveirof

     Al ser Guatemala un país eminentemente presidencialista un Presidente tiene mucho poder, dijo recientemente el Señor Jimmy Morales,   Presidente Constitucional de la República de Guatemala,  en  declaraciones dadas a la prensa cuando él mismo  se cuestionó: ¿En qué va a utilizar todo el poder que le confiere la ley de Guatemala el Presidente Morales? Es sencillo: -dijo- en hacer justicia, en hacer misericordia y en ser humilde”.

     Con tales declaraciones pongo a la filosofía  en el umbral de su trabajo para discernir qué  quiere decir un presidente que pone en entredicho lo que quiere ser con lo que debe ser, alguien que soslaya las cosas que están mal durante el poco tiempo que lleva en el poder, lo que es peor se sabe que,  co-gobierna  con un grupúsculo de militares acusados de ser “lobos disfrazados de ovejas”. Eufemísticamente dicho, en un intento fallido por escribir políticamente correcto.

     Todos  sabemos que en Guatemala, la separación de poderes no es clara y suficiente,  y la vinculación del mandatario con su partido es notable, aunque diga todo lo contrario. Coexisten sesgos políticos e ideológicos que hacen que caiga en la partidocracia.

     Pues bien, respecto a esa ética que llevará a la práctica de una manera “sencilla” el mandatario Morales, escribiré primero sobre el valor de la justicia. Su concepción más simple es, dar a cada quien lo que merece. Ya desde los tiempos pretéritos el sistema  platónico tiene su culmen  en la justicia. Su esencialidad radica en el principio de la  igualdad: iguales derechos y obligaciones para todos.

      Antes de Cristo, otra corriente  filosófica pensaba que había que dar “lo igual a los iguales, lo desigual a los desiguales” y con  el advenimiento del cristianismo ésta exigencia evolucionó, llegándose a pensar que lo más ecuánime era  “iguales derechos para todos”,  sin importar cuestiones como la raza, el color de la piel, nacionalidad, sexo y creencias religiosas y culturales, sino en virtud de haber sido hechos a “imagen y semejanza” de Dios. (Génesis 1, 27).

      En los  comentarios externados por el Presidente, a simple vista,  parece ser que  pone en primer lugar a la justicia. En  Platón la justicia tiene una centralidad en su grupo de valores, pero sí “existe virtud en la conducta recta a favor del prójimo, entonces tiene sentido admitir a la justicia como suma de virtud”. Explica Nicolai Hartmann, en su obra cumbre,  Ética.-

     Sin embargo, esta “moraleja” de la justicia de parte del presidente Morales,  podría sobre dimensionarse como se hizo en la ética socrático-platónica de exagerarse fácilmente. Él, hasta ahora no ha cumplido con su predicamento de la justicia,  es casi nulo,  el tema de los derechos humanos sigue siendo una asignatura pendiente y las flagrantes violaciones a los mismos son constantes. Su deferencia en el sector público es parcial, basta ver hacía dónde truena el taconazo  para percatarnos que, en su deseo de congraciarse con el instituto armado, no le importa hacerla  de bufón, como lo hizo durante los actos conmemorativos al día del ejército, al marchar al ritmo de los tamborileros castrenses.

          "¿Se podía imaginar fenómeno más revelador del devenir humorístico de la política? Un bufón candidato: –Presidente- ya nadie se escandaliza, salvo la propia clase política, sobre todo la izquierda" -Guilles Lipovetsky-  Porque la derecha recalcitrante representada en los militares fundadores del partido político que lo llevó al poder, está feliz y bien representada en él.

      Hoy, la política en Guatemala se ha convertido en un circo. Con los  presidentes de los tres poderes del estado  "la mascarada política es llevada, simplemente, a sus últimas consecuencias.” -G. Lipovetsky- Así quedó demostrado en  el acto celebrado el 30 de junio, porque fue otra “mascarada política, con una buena puesta en escena, pero sin ningún contenido real”, como lo dijera alguna vez en otro contexto,  el portavoz del Parlamento vasco José Antonio Pastor.

      Cabe preguntarse entonces; ¿cómo buen cristiano que jura ante Dios, como  buen ciudadano que jura ante la bandera y entona el himno nacional a tiempo y a destiempo, como buen miliciano que marcha al compás de los tambores y el retumbar de los cañones,   el residente temporal de la casa presidencial, impartirá “iguales derechos para todos”?...

     O lo hará según los espurios intereses de AVEMILGUA atrincherada hoy,  en su último reducto: FCN-Nación. “Lo igual a los iguales, lo desigual a los desiguales”. Es decir, “todo para mí, da lo mismo lo que quede para los demás”, siendo los demás  el pueblo que con sus votos,  erigió sus propias cruces...

     En lo que toca a la misericordia, segunda en importancia en la escala de valores del Señor Presidente, cabe destacar que la misericordia más que un valor es un sentimiento que expresa según su significado originario: “enternecerse o conmoverse ante el infortunio del otro, apiadarse, compadecerse de”.

     Para el teólogo protestante alemán Rudolfk Karl Bultmann, la misericordia es,  el sentimiento de “compasión que experimentamos ante el infortunio o la desgracia que han caído sobre una persona, sin culpa alguna por su parte” y para Aristóteles el temor y la misericordia tienen en la desdicha un quehacer catártico. Entonces cabe preguntarse a partir de las declaraciones del gobernante: ¿la misericordia presidencial estará  presente en todos  los nosocomios de la nación? ¿Con las victimas del  Cambray? ¿En los “huérfanos, viudas, desprotegidos e inmigrantes”,  víctimas todas de la violencia imperante en Guatemala y del sistema injusto?

     ¿La misericordia del  Presidente tendrá una acción catártica ante el temor y la tragedia que sufren los guatemaltecos todos los días, por  la falta de oportunidades laborales, techo mínimo, canasta básica, salud,  seguridad,  justicia y  derecho entre un largo etcétera? ¿En virtud del negacionismo, seguirá evadiendo el tema del genocidio?

     “Es sencillo” dijo, sin embargo creo que todos estos temas son demasiado escabrosos y deben ser  objeto de interés en la agenda presidencial y a partir de su declaración, su mundo y el de los guatemaltecos ya no puede seguir igual, debe  empezar a cumplir, primero siendo un hombre justo, de lo contrario de nada le vale protestar, sino va a cambiar el statu quo, que en Guatemala urge reformar. Parafraseando a Karl Marx.

     El último valor al que se someterá el Señor Presidente, según las intenciones de su corazón es el de la humildad, que tiene bastante similitud con los otros dos por su  proximidad con las personas. “Su ethos es el de la intención dirigida al mundo interior de la persona ajena”, la ética de Jesús así lo pone de manifiesto, porque al ser Él “la humildad encarnada”, perfeccionó todas las virtudes, jamás se vanaglorio de lo que dijo e hizo y durante su vida pública fue “manso y humilde de corazón”. –Mateo 11,29-  

     Actualmente existe una tergiversación del término, muchos lo asocian con la desfachatez en el vestir y en el hablar, con la falta de educación, cultura e instrucción y en el peor de los casos con la pobreza material. No hay nada más alejado de la verdad con lo anteriormente expuesto. Conozco gente pobre, mal vestida y con escasos estudios, arrogante y altanera,  apuntando muy bajo.  Como también a muchos  profesionales que padecen del síndrome de Dios y que creen que todo lo pueden con su ciencia y su técnica. Y por supuesto, existe gente rica y pobre, letrada o iletrada que apunta bien alto en sus criterios morales. Es fácil dejarse persuadir por una persona humilde porque su “mirada la dirige de abajo a arriba” especialmente para ayudar, mientras que el altanero de “arriba abajo” característicamente para juzgar, sojuzgar y humillar.

¿Conoce usted a alguien así?

     Si el Señor Presidente,  no lleva a la esfera moral todos sus actos durante su gestión pública, el día de mañana, muy de mañana, la historia lo juzgará y será castigado, metafóricamente hablando, claro está,  con la vara de la justicia indígena para su propia “purificación”. Y para evitar seguir siendo linchado políticamente como hasta hoy lo está siendo,  le dejo algunas pautas sugeridas extractadas de mi biblioteca católica, aunque  no profese la misma religión, le pueden ser útiles.

     La primera tiene su inspiración originaria en la más antigua de las exhortaciones, atribuida a Sócrates:
“Conócete a ti mismo”, los griegos la tenían en gran estima al grado que, la tenían esculpida en el dintel del templo de Apolo en Delfos y se acuciaban mentalmente con su análisis y reflexión. En las Sagradas Escrituras, específicamente en el libro de los Proverbios, (11, 2) podemos leer que “en donde hay humildad hay sabiduría”. La necesitará en gran medida para corregir  los derroteros de la nación.

     La segunda sugerencia es la aceptación: Al conocerse tal cual se es, deben corregirse aquellas cosas que “podemos cambiar, aceptar las que no podemos y establecer la diferencia”. Como mandatario debe saber que “el primer mandamiento de un político es ser realista, conocer las circunstancias y adaptarse a ellas”. Nicolás Maquiavelo, El Príncipe. Más que adaptarse a la “vieja política”  hay que cambiarla por otra que tenga un sentido social.

     La tercera sugerencia es: Olvidarse de sí mismo, no le vaya a pasar lo que le paso al hijo de un emperador que creía que Roma giraba a su alrededor, Guatemala no orbita a su alrededor, no debe  permitir que el falso poder temporal de su alta investidura se le suba a la cabeza. Que el orgullo y la soberbia se alejen indefectiblemente de él, para respetar a los defensores de los derechos humanos y de la naturaleza, a los naturalistas y los periodistas. Que ese “ser humilde” permita  que ellos hagan su trabajo, aunque  no le guste lo que le digan.

     Y por último que se dé  a los demás, para eso ha sido elegido, ese es el último peldaño de la escalera que debe subir para que la humildad llegue a su esplendor y sea transfigurado. El presidente debe gastarse en el prójimo que lo eligió, como también el que no lo hizo, ahora representa la unidad nacional. Teniendo en consideración sus creencias religiosas es imperativo que recuerde las buenas noticias de Jesús, “mayor felicidad hay en dar que en recibir” Hechos (20, 35).  “Dé hasta que le duela” –Madre Teresa- y que se olvide de las coimas, más de un presidente ha estado en los presidios por revertir el evangelio, recibiendo más de lo que dieron durante su corto poder temporal.

     Para darle un surplus de calidad a tales anotaciones, antepongo una quinta pauta que puede ser utilizada como una excelente herramienta para auto realizarse en el plano existencial y es la “Oración por la Paz”, también conocida como “Oración de San Francisco de Asís”, porque “esta es una de las oraciones más ecuménicas que existen y es rezada por todos los fieles de todos los credos y por adeptos de todas las tradiciones espirituales” dice el teólogo católico brasileño Leonardo Boff.

     Descubramos pues, la paz y la unidad que  emana de  esta “Oración por la Paz” y despertemos al Cristo que vive en el interior de cada una de las personas de buena voluntad:

Señor,
Haz de mí un instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, lleve yo el amor;
Donde haya ofensa, lleve yo el perdón;
Donde haya discordia, lleve yo la unión;
Donde haya duda, lleve yo la fe;
Donde haya error, lleve yo la verdad;
Donde haya desesperación, lleve yo la esperanza;
Donde haya tristeza, lleve yo la alegría;
Donde haya tinieblas, lleve yo la luz;

Maestro,

Haz que yo busque más consolar que ser consolado;
Más comprender que ser comprendido;
Más amar que ser amado.

Porque es dando como se recibe;
Es perdonando como se obtiene el perdón;
Y es muriendo como se vive para la vida eterna.
                                                                                                                                   
Fuentes consultadas:
Ética, Nicolai Hartmann,
Biblioteca Católica Digital,
Sagradas Escrituras,
La Oración de San Francisco, Leonardo Boff,
Diccionario teológico del Nuevo Testamento, Lothar coenen, Erich Beyreuther y Hans Bietenhard,
Fotografía tomada de: http://www.soy502.com/articulo/jimmy-morales-tambien-marcha-desfile-ejercito-31313

miércoles, 22 de junio de 2016

“Sirvo al Dios Altísimo, al único Dios Verdadero”


Por
 Jlriveirof, OP

     La denominación de este artículo tiene en  Juan de Dios de la Cruz Rodríguez López, ex presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social su inspiración, cuando dijo al “honorable juzgador” Miguel Ángel Gálvez: “sirvo al Dios Altísimo, al único Dios verdadero, a Jehová de los ejércitos. Anunció el evangelio de la paz y la salvación en Cristo Jesús”. 
    
     Boquiabierta y perpleja  dejo a la audiencia y a una gran mayoría de guatemaltecos durante su interrogatorio, cuando sus infaustas declaraciones clamaron en la sala.  Como puede presumir alguien que  guarda prisión preventiva semejante servicio, ante la abundancia de delitos, cometidos presumiblemente durante su gestión administrativa en el seguro social: entre los cuales resaltan la “coperacha” por más de cuatro millones de quetzales para satisfacer los extravagantes gustos  del  jefe de la línea Otto Pérez Molina, -para comprarle lancha, automóvil y casa- la defraudación aduanera y el caso “IGGS Pisa” por el que será juzgado por asociación ilícita, cohecho activo y cobro ilegal de comisiones.
     Además, se verificó que este exiguo “servidor del Dios Altísimo y predicador del evangelio de la paz” es responsable  de al menos unas cuarenta y cinco muertes, por las anomalías presentadas en la adjudicación a la droguería Pisa para que prestara los servicios de diálisis peritoneal a enfermos renales, a quienes suministraron productos inadecuados.

 Entonces, ante esa profunda inadecuación entre lo que dice  y hace el imputado ¿No serán exageradas sus fantasías?

     Matizando con un poco de sarcasmo el contenido de este escrito, hasta el nombre cristiano con que bautizaron al susodicho resulta desconcertante, dice llamarse Juan de Dios de la Cruz, pero al parecer nunca ha vivido como un Juan de Dios ante la pesada cruz que hoy pesa sobre las espaldas de los miles de usuarios del seguro social, impuesta claro está, por este Juan que hoy se da “baños de pureza” y  proclama ser de Dios.  
     Acaso “servir al Dios Altísimo, al único Dios verdadero, a Jehová de los ejércitos” Anunciar el evangelio de la paz y la salvación en Cristo Jesús” corresponde e identifica a alguien como él. Tales afirmaciones son incoherentes e irreverentes,  ante tanto señalamiento de grueso calibre en su contra y, que de comprobarse y ser vencido en juicio, tendrá que purgar largos años en una penitenciaría.

      En esa coyuntura como le llamamos: ¿Juan de Dios o Juan del diablo?

     Por algo le apodan Belcebú, que significa “el señor de las moscas”, un nombre que es utilizado por la tradición cristiana para designar al príncipe de los demonios, aunque otras tradiciones expresan con claridad que este Belcebú, en común unión con Lucifer y Astaroth conforman el triunvirato que gobierna Pandemónium –capital del reino infernal en el Paraíso perdido de John Milton- y sus catervas de ángeles caídos.
    
     De acuerdo a las implicaciones entonces,  Otto Pérez Molina, Roxana Baldetti y Juan de Dios de la Cruz Rodríguez López,   representan muy bien a esta triada del mal ante los hechos por los que hoy son señalados y por las estrategias de desprestigio  que dirigen sus “abogansters” en insensato contubernio con ellos.

     No basta decir “sirvo al Dios Altísimo” hay que demostrarlo, de nada sirve relativizar el mal, hay que evitarlo y  denunciarlo hasta las últimas consecuencias.  

     Ahora bien, según las tachas que el  Ministerio Público y la CICIG  hacen en contra de este reciente “servidor de Jehová de los ejércitos” creo que, en algo se parece a Pol Pot,  que mando a enterrar  vivos a miles de hombres, disminuyó a la población de Camboya por desapariciones y por desnutrición y enfermedades no atendidas y mal atendidas…
     ¿Acaso no algo similar hizo Juan del diablo cuando desabasteció y atracó al Seguro Social?,  cuyo  desmadre es total hasta el día de hoy, convirtiendo  así  a esa institución en el altar en donde se siguen sacrificando a cientos de miles de víctimas, ante la falta de los servicios primarios.

     ¿Podrá llamarse a eso “anuncio del evangelio de la paz”?, ¿será acaso un anuncio de “la salvación en Cristo Jesús”?
     Por supuesto que no, sus actos  contrastan con los de un verdadero “servidor del Dios Altísimo”,  de un verdadero profeta que anuncia la buena noticia y denuncia la injusticia. Ya desde Moisés los textos veterotestamentarios nos narran como los  “servidores del único Dios verdadero” los profetas,  velaban por los huérfanos, las viudas, los esclavos, los extranjeros y los desposeídos y en el Nuevo Testamento Jesús insiste que las obras de misericordia  como dar de comer al hambriento, visitar al preso,  al enfermo y vestir al desnudo, son  las que Dios tendrá en cuenta para dejarnos pertenecer a su reino y explicita que ni la piedad ni la religiosidad, sino la ética que uno tuvo con el prójimo es la que al final de cuentas,  nos salvará. Mateo (25, 31,46).

     Además de lo expuesto anteriormente, podríamos subrayar que los auténticos servidores del Dios Altísimo, tienen un buen testimonio de vida y, antes de predicar la buena noticia son  “el quinto evangelio”. Hacen lo que dicen  y dicen lo que hacen.

     Válgame añadir también, una sinopsis sobre lo que pensaban los místicos renanos acerca de lo que hace bueno a una persona –independientemente de su confesión religiosa- siendo puntuales en tres cosas:

01.- La integridad del corazón, cuando no lo hostiga la conciencia por la comisión de algún pecado grave  cometido en contra de Dios, de uno mismo y de los demás.
02.- Obedecer a Dios, a la Santa Iglesia y a la recta razón y,
03.- Pretender  la honra divina en todas nuestras acciones, es decir dar el crédito a Dios por todo lo que hacemos y tenemos.

      ¿La caterva de pingos  del caso la línea tendrá acaso esas características?

     Respecto a la presunta conversión al cristianismo del Señor Juan de Dios de la Cruz después de su encarcelamiento,  dejémosla en eso: hipotética.  Toda vez que “La religión pura e intachable ante Dios Padre es esta: visitar huérfanos y viudas en su tribulación y conservarse incontaminado del mundo”.  Santiago (1, 27).
     El referido militar en disconformidad con el párrafo  anterior presuntamente dejó muchas viudas y huérfanos a consecuencia de la triangulación de negocios perpetrados en su gestión pública y hoy se conserva contaminado en el mundo de las redes sociales, hasta que en el juicio que lo espera demuestre todo lo contrario.

     Y después de todo eso, solo el tiempo nos dirá,  si esa transformación de la que habla será  temporal o permanente. Siendo importante recalcar  que la conversión que nace del corazón y no de la conveniencia y el miedo no se da de la noche a la mañana, tampoco  abrazando y leyendo una Biblia en lugares públicos, sino practicando su contenido, menos repitiendo fría y calculadamente sin ningún fundamento bíblico  fórmulas de aceptación y seguimiento de una gracia barata.
      Impensable suponer entonces que, con ese rito,  “el abogado defensor sea Jesucristo y el fiscal acusador  Satanás” durante  el tiempo que dure el proceso,  como ahora insinúa Don Juan de Dios de la Cruz, alias Belcebú.


     Cabe esperar entonces, ver quién ganará la batalla  entre el bien y el mal, ambos representados por el Ángel Miguel –Gálvez- y Belcebú –Rodríguez- respectivamente…