lunes, 13 de noviembre de 2017

El analfabetismo político


Por jlriveirof

     En los medios modernos de comunicación siempre he notado los comentarios de la gente que le echa la culpa de todos los desmadres ocurridos en el mundo, ya sea a la izquierda, o a la derecha -o al diablo-  como estos la conciben. Juicios que muchas veces no son los más adecuados y que podrían dar lugar a que cualquier “experto” nos encuadre en la categoría de los Homo Videns, que, en el pensamiento de Giovanni Sartori, se concibe como “una criatura que mira pero que no piensa, que ve pero que no entiende.”  Una categoría hacia donde muchos hemos transitado cuando comentamos sobre cuestiones que desconocemos, cabalgando a pasos apresurados del Homo Sapiens Sapiens al Homo Videns; en virtud de nuestro pensamiento, un pensamiento que a veces deja mucho que desear y que evidencia analfabetismo político de nuestra parte…
     Algo percibió Bertolt Brecht al percatarse sobre esa ignorancia política de la que muchos adolecían en su tiempo, cuando dijo:
 “El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de las alubias, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios dependen de decisiones políticas.
El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales” …
     A pesar del tiempo transcurrido desde que Brecht externó ese planteamiento; aún mantiene su frescura y sigue siendo muy actual y muy puntual. Es un pensamiento de alturas y por lo mismo podría marear a muchos…
 No fue pensado en el político que practica la política para vivir de ella, aquel que se cree político profesional y, que piensa en la política como si ésta fuera una profesión, ya sabemos que, al menos en Guatemala; la mayoría de sujetos que viven de la política, les falta cultura, educación e instrucción y por eso; son ignorantes en extremo...
     El pensador lo dijo por la gente de a pie, aquellos que elegimos a los políticos y delegamos en ellos el poder, cada cuatro años, a través del ejercicio del sufragio y que al hacerlo; elegimos a lo peor de lo peor, dada en gran parte, a nuestro analfabetismo político…
     El analfabeto político es aquel que prefiere no votar porque detesta hacer colas, detesta a los políticos –y quien no– y ha perdido la fe en la política y en las personas que en ese bregar, hacen tanta promesa, después incumplida.
En mi caso concreto, cada vez que se acerca el proceso electoral he de escuchar la misma cantaleta de siempre; proveniente de mis padres, parientes, amigos y conocidos; más o menos en los siguientes términos: para qué votar por la misma porquería de siempre…
otra vez; son los mismos mamarrachos de antaño, engañando a la gente para reelegirse y; los adefesios que ya llevan mucho tiempo en esos cargos, hasta el día de hoy, solo han llegado a convertirse en “ricos cerdos capitalistas,” sirviéndose del pueblo y del puesto, pero por el pueblo, que fue quien los eligió, no han hecho ni pura rebanada, por supuesto, lo anterior expresado eufemísticamente; para escribir, políticamente adecuado…
 ¿Acaso no ven al doctor Sulfatiazol, –nombre imaginario para proteger al truhan– aquel que saqueó al IGSS en tiempos del FRG, hoy paseándose como Pedro por su casa, sin ningún pudor y vergüenza; conduciéndose él y su familia en autos de lujo?... 
Y así; la lista de politicastros que han llegado a altos puestos para servirse del pueblo que los eligió a cambio del oro y del moro, ofrecidos durante la campaña; son legión…
¡Duras son sus críticas!... y no dejan de tener razón.  No obstante, no participar en la política y seguir siendo un analfabeto político no es la solución…
     Ahora bien, es importante dejar claro que cuando hablo de participar en política no me refiero a la política partidista, esa será insana hasta que no se haga una reforma profunda a la ley electoral y de partidos políticos y mientras se tenga que invertir cuantiosas sumas de dinero, para agenciarse de una curul, una alcaldía o por cualquier puesto de elección popular. Quienes hacen eso son peor que ajiotistas y al llegar al puesto que pretenden, lo primero que harán será recuperar su dinero. Mientras las reglas sean esas, la participación en política partidista será insalubre.
Además, cualquier persona que tenga en la sociedad una profesión u oficio digno y que sea practicante asiduo de valores humanos y cristianos; se abstendrá de marranear en esa porqueriza en la que se ha convertido la palestra política.
Con los políticos de turno, podemos percatarnos, cuán equivocados estábamos durante el período eleccionario. Escogimos precisamente no a los más inteligentes, sino a los más brutos. Si fuera factible medir su inteligencia cognitiva y emocional nos daríamos cuenta que verdaderamente son así.
En ellos se aplica el pensamiento de los antiguos que decían: “Dios te de suerte hijo, que el saber, poco importa,” una máxima que queda como anillo al dedo para la inmensa mayoría de políticos de turno.
     Pues bien, en estos tiempos actuales, basado en la premisa de Brecht, considero que sí realmente queremos salir de la ignorancia política, para ya no seguir optando por políticos corruptos, ignorantes y serviles, tenemos que empezar por lo básico. En mi caso particular lo primero que hice fue investigar las razones de mi pensamiento político y el resultado lo encontré haciendo un cuestionario político en el Diagrama de Nolan; mismo que cualquiera puede realizar en breves minutos ingresando a la página de http://www.testpolitico.com/  
     Asimismo; debemos y tenemos que ser autodidactas, documentándonos lo mejor posible para conocer a todos y cada uno de los aspirantes a los diferentes puestos de elección popular. Hoy; con los medios modernos de comunicación, esta no es una tarea difícil. Si el candidato es una persona de nuestro anterior conocimiento, no tendremos mucho problema, sobre todo si el mismo es un ciudadano ejemplar, en virtud de su profesión u oficio.
 Por la pluma se conoce al pájaro, reza el refrán popular…
      En la medida en que las oportunidades lo permitan, es importante leer algo sobre política. Yo me atrevería a recomendar: La República de Platón, Política y ciencia, El Político y el Científico; ambas de Max Weber. La Política, de Aristóteles. En busca de la política de Zigmunt Bautman. Ética y Política de Gerardo Ávalos Tenorio. Leviatán de Thomas Hobbes; entre otros, que el amable lector considere pertinentes.
     Pero; para ir “timil, timil,” –despacio, despacio– como decimos en Cobán; en idioma maya kekchí; leamos, El Político, de Azorín. Pequeño y sencillo, grande y profundo a la vez.
 En sus páginas José Martinez Ruiz, conocido en el mundo de la literatura como Azorín; perfila de forma sencilla y amena, las virtudes que ha te tener cualquier persona que quiera servir a sus semejantes a través de la política, entendida esta como ciencia, arte y diplomacia, cuando su norte orientador sea siempre; la búsqueda del bien común…
     ¡Menuda tarea verdad! Cualquier sacrificio valdrá la pena para librarnos del peor de todos los bandidos como enuncia Brecht y que es “el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales” …
     Pensemos lo que escribió alguna vez José Martí: ver después no vale, lo que vale es ver antes y estar preparado…


Santo Domingo de Cobán, 13 de noviembre de 2017


sábado, 4 de noviembre de 2017

Tomás Moro, Santo Patrón de políticos


Por jlriveirof

     Siempre he sugerido la figura de Judas Iscariote como el santo patrón de todos los políticos; por ser éste el prototipo ideal del genio y figura de todas aquellas personas que, al no tener profesión u oficio digno, se dedican al tráfico galante de la política, un quehacer considerado asqueroso y vulgar en Guatemala; dadas las corruptelas que son el pan de todos los días en esos laberintos.
Del iscariote, Juan en su evangelio describe que era el tesorero del grupo y al no honrar la confianza en él depositada, se apropió del dinero que estaba destinado para los pobres de su tiempo.
 Poco tiempo después, traicionó a su Maestro y Señor por un puñado de plata y con un beso que era el santo y seña previo a proceder a su entrega; para que los guardias lo aprehendieran y lo llevaran a las autoridades religiosas; para ser procesado por blasfemo.
Por ese motivo es considerado como el traidor por antonomasia.
      Hoy día tiene muchos seguidores y es evidente que los que lo tienen en tan alta estima, son aquellos políticos corruptos que desde siempre han practicado formas modernas de traición; como el transfuguismo con todas sus manifestaciones y adeptos, seguido por aquellos que esquilman el presupuesto de las carteras de salud y seguridad para dárselo a los gendarmes de las oligarquías nacionales y transnacionales.
De esa suerte el IGGS y los hospitales públicos están desabastecidos en toda la república.
 ¿Acaso eso no significa un robo agravado a los más pobres y desposeídos?...
 Se recetan grandes bonos, grandes comilonas –chicharroneadas– y grandes bebetorias hasta ver a Dios, mientras que, para la refacción escolar en las escuelas públicas, se afanan por otorgar tres pinches quetzales por alumno, regateando un fondo que les es ajeno.
Con este proceder de parte de estos malhechores me pregunto:
¿Cuánto darán ellos a sus hijos, de forma diaria, para que puedan gastar a la hora del recreo? ¿Los tendrán en escuelas públicas? Y si es así, ¿estos hijos de políticos serán ecuánimes con sus compañeros? ¿Estudiarán en igualdad de condiciones?...
     No obstante, existe un santo patrono que podría ser el arquetipo de estos sujetos, “si y solo si” ellos decidieran construir su edificio axiológico, deontológico y espiritual en similares circunstancias a los construidos y practicados por Tomás Moro; mismos que le permitieron vivir el mundo ético, el estético y el de la vida ordinaria; de forma extraordinaria.
     Para crear un contexto adecuado, permítanme retrotraer mi relato a la Inglaterra del siglo XVI y obviar datos biográficos, por considerarlos irrelevantes para los fines de este escrito.
 A vista de pájaro, veamos el ser y el hacer de nuestro personaje de hoy.
 Es graduado como doctor en leyes, profesor, teólogo, humanista, político, lector, pensador y escritor consumado. Excelente esposo, padre de familia y amigo sincero, especialmente de los pobres, a quienes procuraba siempre favores especiales para paliar sus crisis existenciales.
Su vocación más profunda fue escribir libros y servir a su país, durante el reinado de Enrique VIII; de tal suerte que fungió en el estado como secretario del alcalde de la capital, para dedicarse después a la diplomacia, al ser nombrado Lord Canciller o Ministro de Relaciones Exteriores.
Esos altos cargos no fueron piedra de tropiezo en la consecución de su edificio espiritual; siguió asistiendo a misa diariamente, se confesaba con regularidad, seguía apoyando a los paupérrimos y; las ínfulas por los cargos que ostentó, siempre estuvieron entre el suelo y sus zapatos, no le subieron a la cabeza y le embotaron los sentidos como suele suceder con algunos políticos de pacotilla, en virtud de su escaso poder temporal…
     Dos años tenía de desempeñarse como Canciller, cuando en Inglaterra el Rey decide violentar el statu quo al pretender separarse de su legítima esposa, para casarse con Ana Bolena, su concubina, pero para poder hacerlo pretendía que él Papa disolviera el vínculo matrimonial, lo que en la Iglesia Católica es indisoluble. Como el Sumo Pontífice no accedió a su carta petitoria, transgredió el orden legal establecido y rompió sus relaciones con el poder papal y con el catolicismo, se auto proclamó cabeza de la iglesia anglicana naciente y persiguió formal y procesualmente a todo aquel que se opusiera a sus calenturas más abyectas…
 Entre sus opositores se encontraban Tomás Moro y Juan Fisher, Obispo de Rochester y doctor en teología.  Con el que compartió el martirio.
En consecuencia; ambos, fueron defenestrados de sus cargos.  Al primero le confiscaron todos sus bienes muebles, inmuebles y dinerarios y fue encarcelado durante quince meses en la torre de Londres.
Quizás por el buen gobierno que procuró al Rey, éste quiso perdonarlo, pero a cambio tenía que estar de acuerdo en todo lo que él dijera; a lo que el cuasi perfecto político le respondió:
“tengo que obedecer a lo que mi conciencia me manda, y pensar en la salvación de mi alma. Eso es mucho más importante que todo lo que el mundo pueda ofrecer. No acepto esos errores del rey”.
Por ser coherente con lo que decía y hacía, Tomás Moro fue sentenciado a la pena capital y el despótico criminal lo envío al cadalso, para que de un solo tajo el verdugo, le cortara la cabeza, misma que rodó a la vista del público morboso, para ser colgada inmediatamente después en la parte alta del puente de Londres. Fiel testigo de los acontecimientos que tuvieron lugar ese frío amanecer del 06 de junio de 1,535; por ser coherente con Dios, consigo mismo y con los demás.
     Al parecer, menuda es la tarea que impone la vida y obra de Tomás Moro a todos aquellos políticos que quisieran imitar su ejemplo. En principio porque es fácil demostrar el desnivel casi ontológico que existe entre este Santo Patrón de los verdaderos políticos y éstos. Tendrían que allanar los caminos los segundos, para ponerse a un nivel deseable. Y precisamente por eso, el propósito de este apartado es señalar nuevamente el inventario personal bien amueblado con que contaba Tomás Moro y para el efecto he de ratificar los conceptos derivados del modo de ser y hacer del político; previo a dedicarse a la búsqueda del bien común: doctor en leyes, teólogo, humanista, profesor, pensador, lector y escritor consumado. Resaltando entre sus muchas obras, su libro Utopía. Además, padre de familia amoroso, responsable, un amigo sincero, presente en las buenas y en las malas, con una opción preferencial por los pobres, a quienes ayudaba mucho y; por sobre todas las cosas, con una vocación muy profunda: servir a Dios, al prójimo y a su reino y a escribir.
     En definitiva, ese inventario personal, no pretende per se hacer un análisis comparativo entre lo que él tenía y lo que los políticos actuales tienen. Sin embargo, me pregunto: ¿en materia de conocimientos generales y del estado, a qué distancia estarán de su patrono? ¿a cuánto sumará su acervo?...
      Termino con un término acuñado por Tomás Moro: Utopía. Sería utópico pretender que, con las características puestas de manifiesto por este santo varón, pudiésemos esbozar los elementos fundamentales de los políticos actuales en Guatemala, en virtud del pacto de corruptos que han sellado al estilo de la vieja política y porque han hecho de los antivalores sus valores tal y como lo han puesto de manifiesto desde antiguo.
Sin embargo, como no debemos perder la esperanza en el ser humano y se vale soñar soñando, imaginemos que estos adefesios de la política tradicional en el país, empiezan a trabajar por una Guatemala más justa, más humana, más solidaria y más fraterna; sin duda alguna, tendríamos en el país una nueva primavera democrática, desde donde  todos los sectores poblacionales recobren la fe, la esperanza y el amor y que desde nuestra  vocación de seres humanos, podamos eliminar de una vez por todas,  las falacias de la política tradicional.
Mientras eso pasa, ayudemos   al presidente de la Nación a empujar el tractor del estado, porque desde que se subió a él, hace dos años ya, no arranca…

Santo Domingo de Cobán, 04 de noviembre de 2,017

Referencias:

Vida de los Santos (Butler) traducida y adaptada al español por Wifredo Guinea, SJ

martes, 31 de octubre de 2017

"La cultura de la muerte..."




Por jlriveirof

     El nombre con que intitulo este post se lo debo a San Juan Pablo II; él lo acuñó cuando era Papa y escribió su Encíclica Evangelium Vitae –El Evangelio de la Vida, –  escrita para la clerecía y todos los seres humanos de buena voluntad. Rescato el término para dar pie a esta reflexión  que tiene que ver entre otras cosas de nuestro diario acontecer, a la noche de brujas que se celebra el 31 de octubre de cada año; cuando una inmensa mayoría de “cristianos” y no cristianos, se ponen el mejor disfraz, a imitación de brujos, diablos y fantasmas;  para  llevar a cabo toda clase de  bromas de mal gusto, otros para ver películas no aptas para menores y los más libertinos para calentarse en torno a una fogata, en cuyo derredor, satisfacen de forma viciosa y desenfrenada toda clase de apetitos gastronómicos, etílicos y venereos…
     En otras partes del mundo se ha sabido que ha habido muertos, heridos y desaparecidos, durante esas infames celebraciones paganas, a las que cada año se suman más personas; que fomentan una cultura de la muerte, mediante una especie de ritos, que en Guatemala; no nos son propios...
Son costumbres que van en contra de todas aquellas creencias evangélicas que nos han inculcado en el seno de nuestro hogar y en la iglesia; y que poco a poco, se va arraigando en nuestra cultura y van adquiriendo modos que se parecen mucho; a aquellos aquelarres que se practicaban a fines de la Edad Media; hasta el siglo XVIII.
Durante ese período de tiempo se conoció como aquelarre, a la reunión de brujas y brujos; que coincidían en un lugar establecido con antelación, a cielo raso, y preferentemente, bajo la tenue luz de la luna, para llevar a la práctica, rituales y hechizos en donde invocaban, provocaban y adoraban a Satanás, representado éste en la figura de un macho cabrío, preferiblemente de color negro.
Las orgias eran parte del ritual; sin importar el sexo, de tal suerte que algunos brujos fueron sodomisados y muchas brujas prostituidas.
A priori todos se arrodillaban ante el diablo para darle el osculum infame, lo que hoy se conoce como beso negro; y/o lameculismo en el pensamiento del laureado premio Nobel Mo Yan.
     Especulando un poco con el pensamiento, diría que esa es una costumbre que metafóricamente; no ha pasado de moda, sobre todo en algunos círculos políticos y económicos; como aquella apología al Presidente y su gobierno; de parte  de un  ejecutivo de FUNDESA; cuando en el Encuentro Nacional de Empresarios 2017, –Enade– y  con un amplio dote de servilismo y zalamería le “doró la píldora”  para obtener sin duda;  favores y beneficios a través del estado de Guatemala, intuyo que, adheresados  con dinero  y toda clase de artimañas...
      En pleno siglo XXI, la práctica del aquelarre es histórica. Aunque en las instituciones del estado; algunas diputadas, ministras, cancilleres, magistradas y funcionarias de 2ª y 3ª categoría; lo traten de recrear de forma continuada, durante sus actividades legislativas, ejecutivas y judiciales...
       Dejando por un lado la sátira y retomando el hilo conductor para   seguir escribiendo sobre esa cultura de la muerte, nos podemos percatar a través de las redes sociales; que muchas personas, tienen una especial predilección por todo lo que sabe a muerte y que dada la coyuntura actual; hoy les   embarga la mente y la   enajena.
Así ha cuajado en muchos hombres y mujeres de  estratos sociales, políticos, religiosos, económicos y religiosos diversos; que desde antiguo viven en un mundo fantasmagórico; creyendo en la ilusión que cegar la vida de una persona, es disuasivo para frenar el grave índice delincuencial que prevalece en el país en este período de la post guerra que estamos viviendo; un período que data del año en que fueron firmados los acuerdos para la paz y que casi igual a   la del conflicto en número de muertes producidas, con la única diferencia de qué hay una disminución de las víctimas  por la violencia política; pero, un incremento en victimas por la violencia delincuencial.
Lo expresado anteriormente no quiere decir que el porcentaje de víctimas por la violencia política sea nulo; aún hay, pero en menor cuantía y como siempre los objetivos siguen siendo casi los mismos: defensores de los derechos humanos, del medio ambiente, periodistas y toda persona que denuncia las injusticias y el pecado estructural, sin que les importe un bledo las consecuencias…
     Pues bien, a esas personas que justifican la máxima pena por la descomposición social que impera en el país, que lamentablemente ha permeado y encontrado tierra fértil en la sociedad guatemalteca con suma facilidad, merced a la falta de gobernabilidad y tacto político de las actuales autoridades.
Al grupúsculo político aquel mal llamado “Visión con –anti– valores,” liderado por Zuri Ríos; hija del déspota general, Efrain Ríos Montt; quien gobernó de facto Guatemala y que durante su mandato masacró comunidades rurales sin ninguna consideración y misericordia; ella, hoy, intenta seguir con la vocación que tuvo su padre: seguir quitando la vida, con apariencia de legalidad.
     Con esos deseos puestos en sus corazones;   esa sociedad que apuesta por la cultura de la muerte, tan solo expresan el síntoma de un mal mayor, ya lo decía en aquellos tiempos el Papa Juan Pablo II, cuando escribió su Encíclica Evangelium Vitae; –Evangelio de la Vida– misma que nos puede ser útil para iluminar las estructuras pecaminosas prevalecientes actualmente con la luz de la buena noticia, que emana de su carta encíclica: “estamos frente a una realidad más amplia, que se puede considerar como una verdadera y auténtica estructura de pecado, caracterizada por la difusión de una cultura contraria a la solidaridad, que en muchos casos se configura como verdadera cultura de muerte.”
     Hoy; esos sectores se están rasgando las vestiduras, cuestionando y descalificando de forma reiterativa, la determinación que tomaron los magistrados de la Corte de Constitucionalidad; de dejar sin efecto la aplicación de la pena de muerte en Guatemala porque “viola principios consagrados en la constitución del país y convenios internacionales.” Y al ser el 99%de los guatemaltecos supuestamente cristianos; sería bueno que empecemos a practicar lo que dice la santa ley de Dios en el libro de los libros:
“No matarás.”

Santo Domingo de Cobán; 31 de octubre de 2017

Referencia:
Violencia en Guatemala, ODHAG
Juan Pablo II, Evangelium Vitae
    

sábado, 28 de octubre de 2017

La jimmylosofía de Aristónteles

Por jlriveirof

     Aristónteles es un  personaje atarantado que Jimmy Morales personificó en el programa Moralejas,  cuando interactuaba  con su hermano Sammy;  eran comediantes y vivían de las risas y los aplausos de los destinatarios de ese programa televisivo cómico, satírico y racista.
Un programa que dada la carencia de facultades cognitivas del personaje en cuestión;  podría decirse que es la antítesis de Aristóteles...

      Al igual que Beppe Grillo en Italia, dejó de hacer reír a la gente como humorista; para dedicarse a la política y después de 24 meses desde que los guatemaltecos votamos en las urnas electorales en contra de  Sandra Torres; es “ungido” para ocupar la primera magistratura de la nación. Craso error, en vista que pronto nos venimos a dar cuenta que no era lo que esperábamos para dirigir el estado.
Ya siendo Presidente y en una de sus muchas “metidas de pata”  durante uno de sus discursos improvisados, quizá creyéndose filósofo en virtud de su personaje de antaño, articuló la palabra jimmylosofía aludiendo según creo, a la filosofía y eludiendo  a la prensa nacional, a quienes desde antes de ese nefasto acontecimiento, mantiene alejada mediando estrategias adversas que sus guaruras llevan a la praxis, siguiendo las directrices de la Secretaría de Comunicación.

      Así como la philosophía   alude a los  tiempos pretéritos de los pensadores clásicos griegos,  por ser  una palabra inventada por ellos para detallar el amor al saber; la jimmylosofía por ser un término acuñado por Jimmy Morales, alude al jimmylieber netcentero posmoderno que no piensa y detesta el saber; al sabihondo y a los estultos en su máxima expresión.
Y así  como  philosophia  proviene de philein, que significa “amar” y sophia “sabiduría,” jimmylosofía proviene de Jimmy que significa James o Jaime y sofía  saber; entonces el término acuñado quiere decir: el saber o la sabiduría de Jimmy...
Un saber ampliamente cuestionado, dada la poca hondura filosófica  con  que discurre su pensamiento y el modo de como gestiona su mandato al estilo de la vieja política, en donde de gobernante terminó en gobernado por un grupúsculo de militares presuntamente fratricidas y asociales que lo manejan a su sabor y antojo y, de lacayo de las oligarquías…

     Para comprender   entonces sobre el término acuñado por el filosofastro y  esa sabiduría que presumiblemente emana de su cerebro, es necesario conocer al menos algo sobre la correcta activación de sus conocimientos previos, puestos de manifiesto durante este tiempo de gestión gubernamental, desde que ganó la Presidencia.
Al Señor Presidente entonces;  para evocar su oficio como comediante, lo llamaré simple y llanamente: Aristónteles…

     En la Ética a Nicómaco Aristóteles filosofa sobre la construcción de su filosofía moral, en donde arquitectura una república bien regida y con prudencia, porque según él, éste es el fin último de la felicidad humana.
Ese es su diálogo: que el ser humano alcance la felicidad con las virtudes como medios.
En contraposición, Aristónteles socava la República. Su filosofía moral manifiesta públicamente al comienzo de su mandato, nunca vió la luz del día: incorruptible, justo, misericordioso y humilde, al extremo  que puso a su madre como garantía de su honorabilidad durante su presidencia.
Demostró ser peor que los politicastros que a través de todos los tiempos, han mamado de las tetas abiertas del erario público. –bono del ejército– De tal suerte que ante tanta desventura que ha traído al pueblo de Guatemala;  una gran parte de la población, unida en un mismo fin, pretende defenestrarlo a toda costa y espera que sea llevado a los tribunales, obviamente por no ser congruente entre lo que dice y hace.

     Siempre en la construcción de ese edificio moral, Aristóteles en su Ética a Nicómaco, dice que las virtudes morales  solo se pueden alcanzar cuando se llevan a la práctica. Es decir, una virtud, solo puede ser comprendida como tal, cuando  deja de ser teorizada  y se practica y, eso es algo de lo que adolece  Aristónteles.
No hace mucho dijo ante un medio internacional que en Guatemala la corrupción es normal, del mismo modo, el hijo, émulo de su padre; aseveró ante una juzgadora que la misma –la corrupción– es cultural y en el peor de los casos, trasladó ese anti valor al Vicepresidente de la República; alguien que dice ser académico y que externó a los medios que en Guatemala, todos los ciudadanos somos corruptos. Lo será él,  su parentela y todos los achichincles con quienes ha cooptado el estado, pero no puede generalizar  un mal endémico que corroe muy particularmente la institucionalidad del país…
cuánta lógica hay en el pensamiento de Homero cuando dice:  cada cual a sus hijos y consorte rige, y les pone leyes convenientes…

     Aristóteles sienta cátedra sobre la justicia, sobre la moderación de la misma y cómo la ley se debe interpretar respecto a ella.
En cambio Aristónteles refuta la justicia,  a tal grado que intenta satanizarla en todo momento, aduciendo que en el país se ha judicializado la política y politizado la justicia. Y por eso cree que “si alguien está haciendo actos de corrupción, que se persiga el delito, pero que no se persigan personas, porque la justicia es para perseguir a los delitos, pero no a las personas.”
Con esa desfachatez en su manera de pensar, se convierte en el arquetipo del hombre corrupto y mediocre; pretendiendo   que las instituciones que se encargan de impartir justicia, persigan al objeto y no al sujeto. De esa suerte, el MP y la CICIG tendrían que perseguir el delito de financiamiento electoral ilícito y no a él que fue quien lo cometió.
Que se encarcele entonces a la corrupción y se deje libre al corrupto y al corruptor. ¿Qué manera de pensar es esa…?

     En el pensamiento de Aristóteles, Aristónteles “no dispone los materiales para la edificación de la república, que son los hombres y sus obras; los cuales, sí están persuadidos que conviene a vivir bajo el uso de la razón y no a  su voluntad, poco queda que hacer en ordenar una república, porque todos serán obedientes al buen uso de la  razón.”
Al final no se si Aristónteles sabe   que la filosofía  es útil para todo, pero lo que sí se, es  que él nunca ha sabido descubrir para qué...

     ¡Ah! Cuantos yerros y  desaciertos que evidencian a una persona carente de inteligencia emocional, sentido común, que desconoce la cosa pública,  la política como ciencia, de habilidades sociales, probidad en el manejo del dinero del estado,   diplomacia al no pensar en pensar en las sanas y provechosas relaciones internacionales, un plan de gobierno inteligente, eficiente, coherente y digno, de cordura y de sensatez entre un largo etcétera.
Lo peor de todo es  que no busca el porqué y la causa de las cosas. Sin duda, la morada de  la sabiduría.

      De no ser porque la etología ha demostrado que los lobos son muchas veces más “humanitarios” que los  hombres, me atrevería a decir, basado en su “corpus aristóntelicus,” poco amueblado y  más vacío que tinaja de boj en casa de borracho; que éste  filosofastro y politicastro es un lobo para el pueblo…

Santo Domingo de Cobán; 28 de octubre de 2017

Referencias:

Ética a Nicómaco, Aristóteles
 

viernes, 20 de octubre de 2017

Breviario de cochinadas a la vieja usanza...



Por Jlriveirof

     Hace muchos años ya, en compañía de mi esposa e hijos, me encontraba echando combustible en una gasolinera  que queda cerca del muñecon, en la  zona 5 de  la Ciudad de Guatemala, previo a retornar a mi Cobán natal, cuando de pura casualidad me encontré con un familiar que después de mucho tiempo de no verlo y  de su corto saludo, me pidió en calidad de préstamo Q.100.00. –cuya devolución aún espero–
Cuando le pregunté para que los quería me comentó que estaba haciendo ajustes para ir a “marranear” con una muchacha que llevaba casi dentro del  baúl, escondida…
¿Marranear…? Nunca había escuchado tal término, por lo que él me explicó a detalle que iba a llevar a su “amiga," a quien describio con una palabra peyorativa al no ser su esposa,  a algún lado ubicado al final de la calzada Roosevelt. Respecto de lo demás lo deje con la palabra en la boca, en virtud que, no era necesario conocer de cabo a rabo todas las  felonias que llevaría a la práctica una vez, hiciera todos los ajustes pertinentes para llevar a cabo su misión: marranear en un lugar, previamente establecido…
Creí que esa palabra era de su cuño, pero al investigar encontré que el DRAE la describe como: ensuciar, emporcar, engañar y comportarse indignamente.
 El diccionario Oxford explica que marranear es hacer una mala jugada a alguien o hacer porquerías.
El diccionario Latinoamericano explica que esa palabra significa explotar a una persona económicamente.
Dada  su acometida, podría decirse entonces que, marranear es la acción y efecto de cometer cochinadas bajo circunstancias favorables  o desfavorables, sin importar el modo…

     Puede ser, un  ilícito cualquiera, usando  como cobijo el manto de la impunidad; al que estamos acostumbrados y, al conocer ahora su significado, nos podemos percatar que su uso es más general  y no se debe circunscribir solo para describir actividades venereas, como la que describió mi primo y  aquella que en fecha reciente practicó un diputado marraneador, cuando usó como lecho amoroso  su vehículo y de motel el parqueo del “honorable Congreso de la República de Guatemala…” para marranear a pierna suelta, según cuentan los cazadores de noticias que dicen, lo encontraron con las “manos en la masa” y, los  pantalones a media asta…

     Pero, como diría Publio Terencio Africano: “hombre soy;  nada humano me es ajeno.”  En aquella ocasión no me inmuté y años después de tal acontecimiento me he puesto a pensar, dado los conceptos que se derivan de la palabra marranear: ¿Quién no ha marraneado alguna vez en esta vida? ¿Acaso usted no…? Sin embargo, las respuestas concretas que se puedan derivar a tal cuestionamiento,  no significan que deba justificarse de alguna manera el comportamiento anómalo de cualquier persona, en el pleno uso de todas sus facultades…
Es por ello, que después de contemplar los efectos que pueden ser devastadores, al practicar la palabra en cuestión, permítanme iluminar la misma; como si de un faro se tratase.
 Un faro de luz en la oscuridad ilumina el objeto deseado, tal iluminación puede ser total o parcial, todo depende del enfoque que se le dé. En este sentido, si  nos sumergimos en ese fuerte claroscuro que se está dando  entre la luz y las tinieblas del estado del momento actual en Guatemala; he intentando alumbrar el diario acontecer politiquero, no sin antes explicar que en ese enfoque pueden darse medias tintas y  media verdades, según la óptica con que se trate de ver  y  la ideología política y confesión religiosa  que cada quien profese.
Mi intención no es conflictuar sino iluminar la situación con la poca luz que arroja  la verdad. Y, en ese contexto, veamos algunas  cochinadas y sus consecuencias perpetradas en Guatemala por los siglos de los siglos… sin importar el orden cronológico en que se fueron dando.

     Hace algunos días el ex presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina,  calificó de marranada las acusaciones que se le hacen por el caso conocido como la línea y por la que hoy guarda prisión, porque según su parecer,  están infundadas y no existen pruebas en su contra…
No obstante, su arte de marranear es del dominio público, ante tanto desmadre cometido antes, durante y después de haber ejercido el poder…
Para ilustrar el párrafo anterior, permítanme utilizar el término en cuestión como un eufemismo,  para describir sus actos de guerra en el triángulo Ixil, cuando bajo el seudónimo de Mayor Tito Arias le quito “el agua al pez…” sin duda alguna, su más grave pecado original, un pecado mortal, al grado que todos sus demás señalamientos se quedan cortos; cual fantasmas atormentadores de su conciencia;  –si es que la tiene– son legión…
¿Acaso no marraneo con Rosana Baldetti…? Digo… en el caso que conocemos con el nombre la línea.
Según se sabe, marraneo en el caso de la Constructora brasileña Odebrecht, junto a ella, dipugángsteres, ministros de estado y demás mamarrachos  que tarde o temprano seran alcanzados por  el brazo de la justicia para ser procesados por ese caso, una cochinada que les dejó cuantiosas cantidades de dinero mal habido en las caletas… y que dicho sea de paso hoy, sigue siendo soslayado por las actuales autoridades, aunque la población espera que un jueves cualquiera de CICIG, caigan todos aquellos involucrados en la corrupción que corrió a borbollones en este caso particular…

     ¡Todos marranearon a manos llenas! Y quien le sucedió en el cargo, sigue haciendo lo mismo: marranear a tiempo y a destiempo.
Al parecer, para ellos no es disuasivo ver a sus compinches detrás de las rejas, la dignidad perdida, la familia dividida y sus bienes dinerarios, muebles e inmuebles en extinción de dominio, para pasar a favor del más grande  de todos los marranos: el estado de Guatemala. Aquel que se fundó en la violencia y que en ella vive todavía…

     El Homo Videns que del palacio de la loba ha hecho su guarida a perpetuidad, también ha practicado el arte de marranear. Marraneó con los bienes del estado, cuando con ellos hizo piñata, durante su gestión como Presidente de la República.
Marraneó con los acuerdos de paz “firme y duradera.” Unos acuerdos que en el período de la post guerra solo cambio de actores, de rostros y políticas, pero que hoy sigue causando una gran cauda de muertos, heridos y desaparecidos. Es decir, aún continuamos a la espera de la tan anhelada paz.
Marraneó con el caso Gerardi, de quien se dice; lo hizo para tapar los amoríos de un hijo “varón”, presuntamente por marranear con el Padre Orantes, de la parroquia San Sebastián.
Marraneó, según dijo la compañera de hogar del capitán en fechas recientes, en  contubernio con él -capitán Byron Lima,-  para contaminar la escena del crímen del Obispo y en la Municipalidad capitalina sigue marraneando a diestra y siniestra, de tal suerte que hoy, el MP y la CICIG piden desaforarlo para poder investigarlo por tanta porquería  que se le imputa…

     Jorge Serrano Elías, de Presidente Constitucional de la República a prófugo de la justicia, por llevársela de aprendiz de dictador y pretender socavar el estado de derecho en aquellos años, previo a ser defenestrado. Se espera que la justicia tarde o temprano lo alcance para poder ajustarle cuentas por haber hecho honor de su apodo marrano, marrano Serrano Elías, un marrano marraneador…

     La Gerontocracia en  las cortes también han marraneado. Sin entrar a detalle de las múltiples cochinadas que han hecho para defender y mantener la inmunidad a sus compinches, el caso más cercano lo tenemos con el actual Presidente del Organismo Judicial, que en contubernio con sus compinches, sin prisa pero sin pausa y de un solo tajo  evitaron quitarle la inmunidad tres veces al Presidente del Ejecutivo, él “presidente de a sombrero” que más solicitudes de ante juicio ha coleccionado en los anales de la historia de Guatemala, para vergüenza nacional y extranjera; así como a los dipugánsteres que crearon leyes anómalas para beneficiarse impunemente y de forma colegiada; seguirán inmunes...  al menos, hasta que reviente el caso Odebrecht…
Justo es que recuerden estos adefesios  que la última palabra la tiene el soberano pueblo de Guatemala  que en ellos delegó el poder, pero que sigue en modo gigante dormido, hasta que ellos lo despierten con más de sus bajezas...

     La Plutocracia de algunos miembros del CACIF, proclives a la corrupción institucional y que han puesto aeronaves, inmuebles y favores especiales a los pies del mandatario, también se han comportado indignamente y han hecho cochinadas sin que eso les preocupe un comino; creen que con ese "poderoso caballero que es don dinero" pueden comprar personas a su sabor y antojo; a muchos de ellos, tambien les llegará su turno...

     A aquellos politicos profesionales y lacayos de esos esperpentos que han llegado al aparato estatal gracias a la lengua larga y rasposa que tienen; dispuestos a marranear en el amplio y estricto sentido de la palabra, les recomiendo probar un antiguo remedio chino para combatir lo que el prestigioso premio Novel; Mo Yan, denomina “lameculismo institucional,” estoy plenamente convencido que saborearán las mieles vertidas en ese recipiente humano que queda al final de la espalda y tal vez, solo tal vez quitan maña de pretender quedar bien a costa de recomendarse con la lengua.
 Esa es una de las peores cochinadas en las que un ser humano puede caer.

     ¡Uff! Quise escribir un breviario de cochinadas al estilo de la vieja usanza, cometidas por los malhechores mas grandes de todos los tiempos el bandido político,  pero veo que con tantas porquerias  que se dan en su diario acontecer, podrían escribirse varios tomos...
Dejo al amable lector, la tarea de continuar enlistando a los cochinos,  dado el alto grado de cinismo con que éstos acolitos del mal se comportan, estoy plenamente convencido que con someterlos al escrutinio de los demás no incidiremos en mejorar el statu en  Guatemala; pero al menos creo que, como acción catártica puede ayudar a nuestra salud física y mental…
De lo que sí creo, que nos puede ayudar para  alcanzar el sumo bien, es emprender la noble tarea y el sagrado deber de mejorarnos a nosotros mismos, cambiando nuestra actitud, nuestra mentalidad, el modo de hacer las cosas,  nuestros estilos para aprender, desaprender, vivir y convivir con los demás, para hacer de Guatemala un lugar más digno, en donde reine la paz y el amor de forma abundante…


Santo Domingo de Cobán, 20 de octubre de 2017