Jlriveirof
Cada cuatro años, después de las elecciónes democráticas celebradas en Guatemala; a los ciudadanos, nos resulta difícil soslayar el estilo
de vida que empiezan a darse los nuevos miembros del jet set de la política
guatemalteca, conformado por los funcionarios de turno y su familia; quienes, en sus escasos deseos de servir a la
población en el cargo que se les ha encomendado, empiezan a servirse de la población que les dio su voto de confianza. Con esas actitudes hacen notar que muchos de ellos, son proclives al mal en todas
sus manifestaciones y, la apetencia que ponen de manifiesto por las mieles que
produce el poder temporal, son vistas a flor de piel.
Resulta inaceptable entonces; que, en un país como Guatemala, en donde los trabajadores se rajan todos los días la
depresión que se encuentra abajo de sus espaldas; para poder pagar sus cuentas, -parafraseando a la politóloga Gloria Álvarez- reciban como pago a sus esfuerzos, salarios muy por debajo del costo de la
canasta básica vital.
Más inaceptable todavía, cuando ese desnivel ontológico creado por el
amor al dinero, se da en un país que no ha podido salir del subdesarrollo económico,
político, social y cultural ; por causa de políticos que maman hasta desangrar las arcas del erario.
El alto índice de corruptibilidad, es notorio desde los Presidentes de los
tres Organismos del estado hasta el oneroso afanador del
legislativo, pasando por secretarías, ministerios y otros mandos medios de escasa
importancia.
Todos; o casi todos, en sus nuevas ínfulas de grandeza, adoptan un
género de vida muy diferente al que
estaban acostumbrados a vivir, previo a sentarse
en la silla que hoy calientan…
Para pensar en lo anterior basta
con recordar al mal logrado gobierno de
la uña dura, casi todos guardan prisión al día de hoy, porque no supieron
gobernar ni sus más bajos instintos y fueron ávidos a todos
los placeres que el bajo mundo de las esferas gubernamentales da. Y,
este gobierno igual que los anteriores se
prostituyó y, antes de llegar a los nueve meses de gestación; de forma prematura concibió a la criatura que fecundó: la corrupción, en su más vasta concepción. Esa corruptela a la carta incluye a los
“críos”, parentela y aliados de mandatario, vicemandatario, fulanos, zutanos,
menganos y perencejos. Miembros todos, del nuevo jet set de la política en Guatemala...
Ilustrando entonces, la vida de esos nuevos
ricos de corrupción temprana y productividad tardía basta observar el recorrido del gobernante de
turno, de una modesta colonia de clase media, hacia el lujoso hotel Adriática, abandonándolo solo cuando las criticas empezaron a fluir a borbollones y, que nunca pudo refutar. Hoy, sueña despierto en los jardines de casa presidencial; mientras sus parientes más cercanos empiezan a hacer desmadres y viajan por el mundo, en aviones públicos y privados prestados, como el que aparece en la fotografía, propiedad de la familia Bosh Gutierrez...
El vice Presidente no es la
excepción, de la modesta casa en Arrazola en donde vivió antes de ostentar el puesto que hoy ocupa, se
trasladó a una mansión en un privilegiado sector de la urbe capitalina, de cuya
adquisición –alquilada o comprada- no sabe dar una respuesta ágil, elegante y
proba; como corresponde a alguien de su categoría. Resultan evidentes sí, las
dimensiones de su nueva adquisición, sin lugar a dudas para hacer honor al significado de
su nombre hebreo, Jafet; derivado de un juego de palabras: Yéfet del verbo
patah, que significa dilatar, ensanchar
y puede transcribirse como “Dios le dé espacio amplio”.
En este caso concreto,
no creo que Dios sea el que le esté dando un espacio amplio, ensanchando su entorno familiar; sino su
desmedida ambición y el pernicioso aprovechamiento del poder que le faculta su alta investidura.
Como “las palabras convencen
pero el ejemplo arrastra”, también los mandos medios quieren transitar la senda
de la injusticia que surcan los nuevos reyezuelos de la Patria. Así lo reporta el
periodista Enrique García, quien informó a la población que luego de haber tomado posesión la titular de la
Secretaría de La Paz, Bernardita Xitumul y su segundo en el mando, duplicaron sus
emolumentos.
Así de rápido se olvidaron de la
jura al axioma de “ni corrupto ni ladrón”, en virtud que; la mencionada
secretaria, fungió en el gobierno anterior como
Secretaria Presidencial de la Mujer; esto quiere decir, que sabe bien lo que quiere y puede...
Hoy; en su nuevo cargo y ante el connotado desconocimiento del mismo, contrató a un cuarteto de asesores para que hagan lo que ella no puede. ¡Y a
que costo!...
Como si lo anterior fuera poco, cuenta con dos vehículos a su
disposición, uno para ella y el otro para los guaruras que cuidan
su ser. Un privilegio que solo tienen los funcionarios del estado, porque el resto
de la población debe cuidarse el trasero con sus propias pistolas.
Con el salario que se acreditó y que
sobrepasan los Q.48, 000.00 al mes; sin duda
cambiará la gastronomía originaria de su pueblo: los suculentos boxboles y el chilate, por una más exótica
como la langosta thermidor y creme
brulee.
Cuánta razón tuvo Karl Marx al
manifestar que “no es suficiente con protestar; es preciso cambiar, transformar
las estructuras económicas vigentes para quitarle la injusticia social que
encierran”. Porque, ese aumento de la riqueza material que se da en todos los
políticos de turno, en flagrante deterioro
de la economía, la justicia y la paz, es una grave ofensa para un pueblo que vive en
condiciones de pobreza y en donde es notoria la injusticia social empresarial y constituye a la vez, un pecado grave, estructural que llora sangre y clama al cielo...
De nada sirve protestar si el Honorable
Leprosario de la República de Guatemala, no cumple con las funciones que le corresponde y transforma la ley del servicio civil
para introducir la meritocracia e incentivar el crecimiento personal y el profesionalismo en la administración pública y
la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Solo así podría quitarles las injusticias sociales
que encierran, de lo contrario, el común de los mortales, seguiremos muriendo en el empeño, desgastándonos protestando, mientras ellos; en todo el aparato estatal, seguiran enriqueciéndose lícita o ilícitamente...nos guste o no…
Santo Domingo de Cobán, 8 de octubre de 2016
Referencias:
Karl Marx, El Materialismo Histórico,
Biblioteca Católica digital
Fotografía de Fligt Aware.
