lunes, 9 de octubre de 2017

Trilogía del Embajador de EEUU en Guatemala




Jlriveirof 

     Durante la reciente visita que el Señor Luis Arreaga, designado como Embajador de los EEUU en Guatemala, hizo  al Presidente de esta nación en el Palacio Nacional de la Cultura; con el propósito de presentar sus cartas credenciales, brindó sus primeras declaraciones y afirmó que trabajará en tres grandes temas que son la <<seguridad, la prosperidad y la buena gobernanza,>>  como ejes centrales de su función. 
A pesar de que el diplomático en mención es oriundo de este país y que dijo sentirse muy  orgulloso por eso, hoy, viene en representación del imperio   y;  esos tres grandes desafíos que tiene en mente y que pondrá en práctica de manera impostergable, creo, están destinados más a favorecer  los intereses norteamericanos que los nuestros como país… 
Con esa trilogia, el Embajador ha dado el santo y seña de los días que están por venir durante su estancia acá en Guatemala.

De la Seguridad.

     Para saber cómo estamos en materia de seguridad, no es necesario contar con <<altos estudios estratégicos con especialización en seguridad y defensa,>> cualquier hijo de vecino se puede percatar que entramos en una fase final de deterioro. Sin ser un profeta de calamidades creo que el estado de Guatemala es un estado fallido que recibe al Embajador in artículo mortis y es condición sine qua non darle el beneplácito de parte del mandatario guatemalteco y obedecer lo que manda decir el “Tío Sam” para poder seguir siendo destinatarios de su generocidad…
A todas luces resulta evidente que el gobierno estadounidense sabe que estámos en el epicentro de la geopolítica de todo lo que es abyecto y que nuestro  pecado estructural de desigualdad, mala distribución de la riqueza, pobreza y pobreza extrema es tan grande que llora sangre y clama al cielo.
 Es  por ello que  nos tienen en la mira, porque somos una amenaza a la seguridad de su territorio y no porque quieran solidarizarse con nosotros en un marco de cooperación, honestidad y respeto. 

¿Cuándo los gobiernos norteamericanos se han preocupado desinteresadamente en nosotros como una nación independiente y soberana, cuando lapidariamente nos definen como una Republica bananera?
 ¿Acaso no fueron ellos los que asesinaron la primavera democrática cuando en 1,954, propiciaron un golpe de estado al Coronel Jacobo Arbenz Guzmán, por considerarlo una amenaza a sus  intereses…?

A todas luces, las intenciones del nuevo embajador parecen buenas, pero no hemos de olvidar que el camino que conduce a Pandemónium, la capital del reino infernal, está empredrada con buenas intenciones…
Pero al margen de estas disquisiciones subrayo que las “buenas intenciones” del gobierno de los EEUU son geoestratégicos y no económicos porque Guatemala representa un escaso valor para sus intereses, en virtud que según el Banco Mundial, en el mundo según las dimensiones de  economía nacional, ocupamos el puesto número 188 de 188 países analizados en relación al PIB.

De la Prosperidad. 

     Al pertenecer Guatemala junto al Salvador y Honduras a los países del triángulo norte, la prosperidad de la que habla el Embajador da pie a pensar y repensar que esa prosperidad que nos ofrece, ya se encuentra definida en el “Plan Alianza para la prosperidad de los países del triángulo norte,” vigente desde el 2014 y que consigna <<un conjunto de medidas para promover el desarrollo de la región, que permita construir las condiciones propicias en Guatemala, Honduras y El Salvador, de manera tal que evite la migración masiva de personas de estos países hacia Estados Unidos.>>
Lo anterior descrito permite considerar  que Washington, lo que están evitando a toda costa es la “contaminación” de la gente que viaja de forma ilegal al imperio; ellos, nos ven y nos tratan como una paria de mestizos, indígenas y garifunas. Nos ven como un número en rojo, cuya inmensa mayoría no tributa y muchos se dedican a la economía informal, que para ellos es una especie de raterismo. Los indígenas,  en su mayoría son campesinos que se dedican a una agricultura de sobrevivencia y los garifunas un grupúsculo de holgazanes…
Parafraseando a Kant  subrayo que cuando se pretende un bien para camuflar otros intereses, el bien deseado es espurio, abyecto y vulgar. 

Sobre la buena gobernanza. 

     A partir de un análisis de la realidad nacional podemos destacar que Guatemala es considerado como un país extremadamente violento, con una cauda de muertos superior a los que se producen en Afganistán. 
¿Cuantas veces El gobierno estadounidense ha recomendado a sus ciudadanos abstenerse de visitar Guatemala? 
En el 2003 la ONU declaró a Guatemala como la nación más violenta del mundo, bregando en la geopolítica del narcotrafico entre las maras crimínales y maras de políticos,  ladrones de cuello blanco enquistados en todo el aparato estatal; cuyas filas, las conforman, casi siempre políticos de turno y militares tanto activos como en situación de retiro, que en insensato contubernio hacen posible que el buen gobierno vaya de <<Guatemala a guatepeor.>> 

Porque no recordar en este contexto los regímenes totalitarios presididos por militares  que usurparon el poder  mediante fraude electoral; en comunión con las oligarquías de extrema derecha y también los gobiernos electos democráticamente después que el general Oscar Humberto Mejia Víctores, devolvió el poder a los civiles… todo eso nos tiene hoy, sumidos hasta la coronilla en la más pestilente corrupción institucional, con una clase política castrada de valores nucleares, al extremo que un político es considerado como un “corrupto y ladrón” por antonomasia. 
Esa falta de credibilidad y transparencia en la cosa pública ha traído como consecuencia, que más de un Presidente haya sido defenestrado y que sábado a sábado las plazas públicas en las principales ciudades de la República sean ocupadas por ciudadanos  que demandan la renuncia del Presidente, sus ministros y demás compinches que ocupan una curul en el Congreso por impresentables...

     Inmersos en ese nebuloso contexto no es difícil  vislumbrar que la trilogía presentada por el Señor Embajador contiene luces y sombras y si nos inmiscuimos en ese claroscuro que se forma entre la luz y la oscuridad, se pueden contemplar aspectos positivos y negativos en virtud que según mi parecer, ninguna política por buena o dura que parezca, logrará frenar la movilización ilegal de nuestros connacionales hacia el norte, hay que considerar que  lo que  muchos de ellos quieren, es reencontrarse con sus seres amados. Aquellos que, tuvieron  que huir por los rigores de una guerra fratricida que duró 36 largos años, más los que se fueron  por la falta de oportunidades laborales que les garantizara al menos, la canasta mínima  vital...

     El lado bueno de este santo y seña del embajador –aunque de forma interesada como dije al comienzo– es su apoyo irrestricto al Ministerio Público y  la CICIG. En un contexto en donde ni las altas autoridades del país quieren hacerlo, sobre todo, aquellos nefastos actores que creen que la justicia  es selectiva y que se está judicializando la política y politizando la justicia. Guatemala necesita esa danza de millones que ofrecen los gringos en ese plan, para seguir saneando todos aquellos sectores que son proclives a la corrupción.
 Los ciudadanos conscientes  vemos con buenos ojos como esas entidades en su lucha contra la corrupción, tocan las  puertas inclusive, de todas aquellos que se creían intocables.
 Lo negativo  es que todos esos procedimientos se sigan <<dictando en inglés,>> y  en un marco geopolítico que nos es impuesto, por supuesto, con el apoyo rastrero de actores internos de extrema derecha, tristemente en condiciones de variopinto lacayismo…

Referencia:
Plan Alianza para la Prosperidad de los países del Triángulo Norte: impactos para la gobernabilidad, el desarrollo y las migraciones Foro-debate. Guatemala, 25/05/16. URL, idgt, UVG, FLACSO Guatemala.

Santo Domingo de Cobán, 08 de octubre de 2017