miércoles, 17 de mayo de 2023

Las siete gradas de Catedral de Panamá


Según el guía que encabezó la expedición al Casco Viejo de la Ciudad de Panamá, a Catedral se accesa subiendo siete gradas, para recordar al penitente que, siete son los pecados capitales: lujuria, pereza, gula, ira, envidia, avaricia y orgullo y, que, si cayendo en uno, lo reconoce, lo enmienda y se confiesa, recibirá una condena consistente en, siete padre nuestros, siete ave Marías seguidos de siete letanías...
Aunque inverosímil su perorata, me llama poderosamente la atención porqué los constructores hicieron siete gradas: ¿por fines arquitectónicos? ¿Estéticos? ¿Ocurrencia?
"ve tu a saber porqué" …
Sin embargo, hago hincapié en el número siete por ser un número que desde antiguo lo hemos asociado con la buena suerte, la fortuna y hasta características mágicas se le han atribuido.
El siete ha sido asociado con las fases lunares, con los siete astros conocidos originalmente, los griegos pensaban que era perfecto al extremo que, Hipócrates creía que el siete influía en los seres sublimes, Calcidio lo consideraba el mejor.
Desde antes de Cristo, pasando por los magos de oriente, hasta los apóstoles durante la Ascensión, todos hemos puesto nuestra mirada en el firmamento. Dividimos el tiempo en siete días, el mundo según el Pentateuco fue construido en siete días, en los evangelios leemos que, Jesús aseveró que hay que perdonar hasta setenta veces siete, el apocalíptico Juan habla de siete sellos, siete trompetas, siete copas, siete ángeles, siete plagas, siete truenos, etcétera, etcétera, etcétera...
Siete veces les mentamos la madre a los políticos guatemaltecos al día, porque siete veces se arrastran para practicar el lameculismo institucional, siete veces se limpian el trasero en el pueblo, siete tranzas es su medida al día y siete veces como el puerco se hartan y se emborrachan hasta ver a Cristo durante los siete días de la semana...; sin duda el número siete es mágico para ellos ¿no?
Siete mares, siete cielos, siete chacras, siete infiernos (prefiero el de Dante), siete sabios, siete diosas, siete maravillas...; en fin, en siete merdes me estoy quebrando la cabeza, elucubrando...