martes, 6 de septiembre de 2016

“Panem et circenses” -Pan y circo-

Por jlriveirof

      En fechas recientes los guatemaltecos pudimos escuchar un comentario notablemente infame,  externado por el Vicepresidente de Guatemala, cuando  en un intento fallido por  sortear la tormenta que se veía venir en los medios noticiosos de importancia  y redes sociales  dijo: “tengo tanta  familia  que no la puedo dejar sin su pan diario”. Dicha expresión utilizó el Señor Jafeth  Cabrera cuando se le criticó por estar cayendo en las mismas prácticas de la “vieja política” que tanto juzgaron mientras estuvieron en campaña y que rápido olvidaron una vez alcanzada “la guayaba”. Alguien que, “sin prisa pero sin pausa” empezó a repartir empleo impunemente a parientes políticos y consanguíneos, a diestra y siniestra.   Cayendo así en la imprudente y para nada conveniente  práctica del  nepotismo. Práctica por la que, rápido se hizo acreedor al flagrante desprecio de parte de la población.  

     La locución  latina  utilizada en este artículo como nombre,   tiene su origen en Roma y fue utilizada por el poeta Juvenal quien señaló en su tiempo  que, los romanos regalaban el trigo a los ciudadanos  en adición a entradas al gran circo, en donde se organizaban luchas a muerte entre gladiadores, carreras de caballos, luchas de animales salvajes y obras de teatro entre otras cosas. Todas, como una forma de populismo para alcanzar el poder fácilmente y como un distractor para mantener alejada a la plebe de los asuntos de la política. Cayo Julio Cesar inició esa práctica viciada y, tres siglos después Aureliano continuaba la costumbre regalando dos panes diarios a un total aproximado de 300, 000 personas hambrientas, es decir, 600,000 panes para hacer menos criticables  las artimañas cometidas en el ejercicio del poder. El costo por supuesto fue oneroso y  era extraído  del erario público en detrimento del pueblo romano que carecía de bienes y servicios primarios.

     Resulta paradójico que en pleno siglo XXI,  continúen con esa práctica milenaria “piadosa” de darle pan y circo al pueblo. Solo que ahora  el pan viene en bolsas de abono, bolsas conteniendo un puñado de artículos de primera necesidad, láminas y disfrazado como obras sociales y  en forma de empleo  pero solo para los Morales, los Cabrera y demás familia de funcionarios que hoy se ocupan del estado.
Respecto al circo que le dan al pueblo,  las funciones siguen siendo gratis.  Casi  todos los días se dan en el Congreso y en el ejecutivo funciones  de comedia política. Siguen las carreras en la arena –política- pero ahora son por las comisiones, las vicepresidencias, por las plazas fantasmas,  los ministerios, el control de las gubernaturas y otros puestos importantes, viáticos, gastos de representación, viajes y género de vida diferente. Las luchas  en el gran circo guatemalteco –congreso- continúa entre los “animales politicus” –Aristóteles-  notoria es la prepotencia, arrogancia y soberbia; los insultos, rabietas, lanzamiento de objetos, agua pura y golpes a mansalva  entre los flamantes parlamentarios. La lucha a muerte entre jefes de bancada, partidos políticos, Presidente y Vicepresidente y ministerios de estado, siguen siendo igual de salvajes y, las obras de teatro permanecen incólumes, cuyos protagonistas, con el vocero presidencial incluido, cantan, ríen, lloran, “reflexionan” y  declaman sin igual…

     Y todo porque no los pueden dejar sin su pan de la discordia del día a día. Inmediatamente  después, de verse sometido innecesariamente al escrutinio de la población y de los periodistas invendibles,   él Vice mandatario  se defendió e hizo referencia a la Real Academia Española, diciendo que, no incurre en nepotismo porqué eso es “cuando el funcionario los juramenta”. Hasta en eso se equivoca y peca de ignorante.  La Real Academia Española expresa que nepotismo es la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos” en menoscabo de la clase trabajadora que tiene años de estar esperando un ascenso, un empleo,  un traslado o un incremento salarial. Gente quizá con mejores credenciales que los Cabrera o los Morales, y que hoy, a través de  un inesperado golpe de suerte podrán ocupar altos puestos en las esferas gubernamentales y, poder obtener así su pan diario.

     Pero como diría Julio César “Alea iacta est” -la suerte está echada-  para los Morales y los Cabrera y demás ralea de políticos. Mientras tanto el pueblo que  se conforme con sus dos  porciones de pan diario y  mucho  de circo hasta las próximas elecciones…

Santo Domingo de Cobán, 06 de septiembre de 2016



Referencias: El Periódico, 30/08/2016

Sátiras de Décimo Junio Juvenal

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