jueves, 2 de junio de 2016

“Businessman” de buena voluntad

Por jlriveirof, OP

     Albert Einstein dijo alguna vez que “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La voluntad”.  Tomando en consideración lo descrito por Einstein sobre la omnipotencia de la voluntad, he decidido  llevar a la práctica algunos de los enunciados  plasmados en mi artículo “Aggiornamento empresarial” - http://jlriveirof.blogspot.com/2016/03/aggiornamento-empresarial_21.html - en ese sentido,  he comenzado a poner al día la organización  que se ha confiado bajo mi dirección y procuración y, he  comenzado por lo más importante: Integrar personas de buena voluntad para que, una vez capacitadas,  lleven una “buena noticia” –teología del seguro de vida, tesis que se encuentra todavía en el perol de mi sesera de cocimiento lento- a otras muchedumbres de buena voluntad.

      Cabe hacer mención que, en fechas recientes estuve en una conferencia sobre neoliberalismo y globalización  dictada por el ilustre Doctor Edgar Pape Yalibath y, a partir de ahí, no me he cansado en pensar, re-pensar y des-pensar sobre el problema  social del trabajo  en una sociedad eminentemente globalizada y capitalista. Desde la ciencia teológica  he  pensado  sobre  las alocuciones del ponente en su conferencia y, es inconsecuente que ese viejo liberalismo promueva la competitividad en vez de la cooperación y se privilegie al capital al ponerlo muy por encima del ser humano, discriminándolo…

     Navegando contracorriente en esas fétidas aguas del neoliberalismo, en esta organización se pretende promover  una cultura del trabajo, cambiando el modelo tradicional por una agencia de cambio, por medio de la cual,  pretendemos mermar en mínima parte  el flagelo de la falta de oportunidades laborales y de la falta de promoción del ser humano en el departamento de Alta Verapaz.  Sobre ese particular, ponemos a la consideración de los seres humanos de buena  voluntad y en bandeja de plata una ocupación que vale la pena realizar, porque a través de ella, podemos potenciar  valores objetivos. Pero, para poder ser esos agentes de cambio, portadores de buenas noticias, orientaremos nuestra actividad para dignificar la persona del trabajador que quiera cambiar su mundo y el de los demás, con una dosis de buena voluntad.

     Para dar a luz  a la criatura –la voluntad- sin duda alguna, los dolores de parto  serán fastidiosos y constantes, cuando comience a descender, sentiremos su “encajamiento”. La presión en la caja torácica disminuirá. El útero organizacional comenzará a madurar y  experimentaremos algunos cólicos hasta que por fin se rompa la fuente.  Entonces, una hermosa bebe nos será dada: “La voluntad” y al igual que la madre de Sócrates, para entonces,  me habré convertido en un buen partero…

     Junto a la voluntad, hemos de concebir otros valores como los que sugiere el Psicólogo Social José María Gasalla, Profesor de Deusto Business School; como la visión, los valores y la pasión, para convertirse en emprendedor. Estos son los “puntos de apoyo que se requieren para mover el mundo” -recordando la célebre locución de Arquímedes de Siracusa- y corregir el rumbo en su vasta concepción.
La fórmula sugerida es: E=3VxP; en donde E significa emprendimiento, 3V refieren visión, valores y voluntad y la P expresa  pasión.

     Adentrándonos en el marco conceptual de los términos descritos en dicha fórmula, Leonor Jaramillo, Magíster en educación con énfasis en Cognición por la Universidad del Norte,  indica que  el emprendimiento es una capacidad que tienen los seres humanos para salir adelante de manera novedosa y con ideas renovadas.  El término se deriva del francés “entrepreneur” que quiere decir pionero y esa es la capacidad de una persona que “apalanca” con esfuerzos adicionales para alcanzar metas. Según Jaramillo la acepción que se tomó es la que se refiere a la “aptitud y actitud de la persona que le permite emprender nuevos retos, nuevos proyectos y que le cede dar un paso más”,  “dar la milla extra”, siempre un paso más,  hacia adelante…

     Referente a la visión,  la economista Valeria Granata, quien trabajó en el ámbito empresarial, mercadeo y ventas nos dice que la visión personal es individual y delineada por cada quien en sintonía con sus intereses, recursos, fortalezas y debilidades. Tiene que ver con metas y objetivos.
En nuestra organización cada quien se  plantea metas diferentes,   basada en sus particulares necesidades y deseos,  un género de vida diferente y sentido de pertenencia.

     Al irrumpir  en el campo axiológico creímos pertinente describir y practicar algunos valores fundamentales que nos sirvan como instrumentos para corregir el rumbo cuando éste se esté desviando, privilegiamos  la integridad, responsabilidad, fidelidad, solidaridad, discernimiento y la  excelencia,  subordinándolos a los descritos en la fórmula. No actuar en su praxis  significa perder calidad como personas. Adherimos uno más: La ecuanimidad,  por ser ésta la síntesis de todos los valores.

     Como valor,  la voluntad es “la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el estado de ánimo”. La falta de voluntad se caracteriza por la influencia de la pereza,  la comodidad y la inconstancia,  enemigos tenaces que dificultan el libre fluir en el actuar.

     Referente a la pasión, Gasalla explica  que,  es el valor que facilita el fluir, es la energía alineada con los valores que sirven para implicar y comprometer a los compañeros de viaje, que podamos tener.
     La pasión es ese toque con energía eléctrica que evita que el sopor de la complacencia se instale en la mente y el corazón de alguna persona; evitando que ésta logre significancia en todo lo que emprende.

     Solo valorizando los valores podremos darle un surplus de calidad a nuestro emprendimiento,   evitando que este orden mundial capitalista se apropie gratuitamente del plus valor. En otras palabras,  los valores son,  los puntos de apoyo que necesita un “businessman” de buena voluntad para catapultarse hasta la cúspide del éxito, erosionando poco a poco la explotación en todas sus formas bajo el capitalismo.  –El Capital, Karl Marx-


     Qué razón tuvo Einstein al exclamar que la voluntad es una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica.-