martes, 7 de febrero de 2023

“Alegoría de la Justicia y la Paz”

     En el Museo Nacional del Prado se exhibe una obra pictórica llamada “Alegoría de la justicia y la paz”, con cuyo nombre intitulo este post, es un óleo sobre lienzo del famoso pintor italiano Gianquinto Corrado, máximo representante de la pintura rococó, de antigua data (1753-54). En esa alegoría, están aparentemente descansando dos mujeres, vestidas a la moda romana de aquel tiempo. Se encuentran sentadas sobre la cresta de unas nubes representando a la justicia y la paz que, en intima proximidad se abrazan y se acercan para besarse.

No obstante, el cuadro aludido ha servido como inspiración a algunas prácticas sexuales lésbicas entre iguales, independiente a la orientación sexual que tengan las mujeres que experimentan lo expuesto. No fue esa la inspiración originaria del mencionado pintor, sino plasmar a través del arte una paz política, en virtud de la política pacifica que practicó Fernando VI durante su reinado y, que, para recordar esa época justa y pacífica, el autor se congració con él pintando esa alegoría, tomando como base el salmo 84: “El amor y la verdad se dan cita, la justicia y la paz se besan”.

     Ese cortejo divino plasmado en el lienzo que precede al artículo y expresado por el salmo; está formado por otras personificaciones: “unas se citan, otras se besan, alguna brota de la tierra, otra se asoma desde el cielo” (11s).

     Ese salmo en cuestión es una atenta exhortación para que “el amor, la lealtad, la paz y la justicia, sellen su encuentro con un beso”, sobre todo en este tiempo de post pandemia, de fenómenos inflacionarios y, cuando la época electorera como un fantasma atormentador a todo galope se avizora a la vuelta de la esquina, para ofrecer el oro y el moro a todos los incautos que, siempre se dejan engatusar por toda una ralea de politicastros castrados casi todos de valores humanos y cristianos.

Muchos de esos candidatos a trúhanes con licencia (no todos por supuesto),  sientan cátedra con sus acciones bajas, abyectas, vulgares, anti éticas, inmorales, anti evangélicas, perversas, etcétera. Sus prácticas farisaicas dieron comienzo ya: ya se empezaron a fotografiar besando ancianos, cargando niños, comiendo en mercados cantonales, haciendo uso del servicio público de pasajeros, ofreciendo la pena de muerte cuando la misma es inviable, metiéndose zancadilla entre ellos mismos y hablando mal el uno del otro. La práctica para cautivar votos de parte de más de uno de ellos es risible, a imitación de José Mujica ya desempolvaron sus viejos escarabajos Volkswagen, uno para promocionar su endeble participación por el guacamolón y otros por otros cargos comunales.

Ofrecen velar y garantizar el estado de derecho, de bienestar, la democracia y la justicia entre otras cosas, ofreciendo también una Guatemala diferente, más justa, más humana, más solidaria, más fraterna, sin embargo, cabe preguntarse ¿Por qué no lo hicieron antes si muchos de ellos ya han ocupado puestos de elección popular? Falsarios, sus propuestas carecen de sentido y fundamento …

Harto difíciles de entender son todas las propuestas y ofertas políticas de estos depositarios de mentiras y de maldades, maldicientes, murmuradores y extremadamente corruptos.

     Lejos de ser una luz en medio de la oscuridad que nos cubre, estos cancerberos de las huestes demoníacas son   tinieblas infernales, empañando con su ignorancia y arrogancia, la justicia, la verdad y la paz, procurando con todos los artificios que encuentran a su alcance para que no se den cita, no se abracen y no se besen; así como ha sido su insana costumbre.

Jlriveirof,OP