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OP
Hoy; inmersos
también en la misma solemnidad, pero del año 2020, a comienzos del final de la
segunda década del milenio en cuestión, organizacionalmente hablando, muchos nos encontramos imbuidos por los
preparativos de las estrategias prospectivas con que planeamos el porvenir de
forma micro para el próximo decenio, tales palabras Prospectiva y Estratégica,
resuenan también hoy para nosotros, los miembros de la Agencia de Seguros GyT Cobán; invitándonos a dividir el tiempo en esos tres
momentos: Pasado, presente y futuro.
El pasado lo
recordamos con mucha gratitud por todas las cosas buenas que nos ha dejado; para
el efecto, nos remontamos específicamente al comienzo del milenio, en donde
cabe precisar la adquisición accionaria que Seguros GyT, S.A. hizo de Seguros
CASA, en donde se me permitió continuar liderando y desarrollando al personal de la
Agencia de Cobán. Valga recordar también con agradecimiento; todos los
conocimientos técnicos y académicos adquiridos en diversos diplomados
realizados, con el patrocinio de esa institución. Así como también a todas las
personas que hemos conocido y con quienes hemos compartido alegrías y tristezas
en todas y cada una de las actividades inherentes a nuestro cargo.
No podemos dejar pasar por alto las magnas convenciones
nacionales e internacionales en donde hemos estado presentes: Miami, Cancún,
Cuba, Varadero, Santo Domingo, Huatulco, Playa del Carmen, Isla Mujeres, Acapulco,
Centro América y Panamá, Cartagena de Indias, Curazao, Bonaire, Aruba, Las
Bahamas, entre un largo e inacabado etcétera y próximamente Los Cabos, Baja
California. Amén de los lugares
paradisíacos que a nivel nacional hemos frecuentado todos estos años.
El presente lo
estamos viviendo con ilusión, con entusiasmo, con profesionalismo, con una
visión del futuro, una misión previamente concebida, algunos de los valores de
la ilustración, objetivos, metas, anhelos, proyectos, rigor, claridad, razón y
pasión etc.
Es decir, lo vivimos
con lujo. Entendido el lujo a partir de su concepto etimológico, mismo que se
deriva del latín luxuria, que significa dar demás, algo más. Eso nos permite
ser hombres y mujeres de negocios de seguros de lujo, porque siempre aportamos
la milla extra.
Cuando hablamos de profesionalismo, no nos estamos refiriendo
a títulos rimbombantes, sino a un modo particular de hacer las cosas, con
excelencia, excedencia, vocación y espíritu de servicio.
Esa adjetivación
de nuestro modo particular de hacer las cosas; nos permite darle una mirada
profunda y minuciosa, sencilla pero exhaustiva al proceso estratégico que nos
servirá de base para cumplir nuestras expectativas con alto grado de precisión
durante el 2020; y mejorar así nuestra productividad, lograr competitividad,
trabajando en un marco de ética y cabalidad, compromiso y responsabilidad
social empresarial.
Actuando así de continuo, minimizamos las posibles
sorpresas desagradables que pudiésemos encontrar en el camino.
Al tomar en
consideración otros modelos de
planificación estratégica, me he inclinado y propuesto para este año, por el modelo secuencial
del proceso estratégico sugerido por D`Alessio
Ipinza (2013); que inicia con el análisis de la situación actual a nivel macro,
determinando así las oportunidades y amenazas que inciden en el sector, la
organización en sí, y la competencia; el análisis del sector y la competencia,
a partir del cual se podrá determinar el perfil competitivo de los competidores
y el análisis interno de la organización, para identificar las fortalezas y las
debilidades (Fredrickson, 1983).
En la fase
subsiguiente; se establece la visión, misión, los valores, y el código de
ética; para guiar y normar el accionar de la organización (D`Alessio Ipinza,
2013; Fuentes & Luna Cardoso, 2011).
Al futuro nos
abrimos con confianza, con esperanza, con ilusión; y en su bregar no le daremos
tregua al fatalismo, determinismo, postergación, tolerancia, inacción, pobreza
y extrema pobreza alienante y esclavizante, tanto de nuestros clientes internos
y externos. Cabe hacer mención que durante este año tendremos una tolerancia
cero a la improductividad. De modo que, hoy
no prevemos el futuro, sino que lo preparamos.
En realidad; no existe para nosotros un futuro único, sino un
abanico de futuros posibles que avanzan al compás de nuestros propios
tamboriles. Si bien es cierto, no está de nuestra parte el determinismo de la
futurología y de la bola de cristal, como tampoco la clarividencia; si, nos
abrimos al futuro con la confianza puesta en Dios, en nosotros mismos y en los
demás, merced a la cualificación obtenida a través de varias décadas de bregar
por estos caminos; en donde hemos hecho una alianza con el progreso, con el uso
adecuado de la fe y de la razón, cuál alas en sensato equilibrio nos elevarán a
la cúspide de la pirámide sugerida por Abraham Maslow, en correspondencia con la prospectiva estratégica como una disciplina
intelectual.
En ese sentido;
con la prospectiva en mención, iluminamos todas las acciones que emprendemos en
el presente, con la luz que arrojan los futuros posibles. De cara a ese futuro
inmediato; nos vemos involucrados en más viajes nacionales e internacionales, en
más desarrollo personal, intelectual y material, integración de nuevo personal,
más hombres y mujeres desfilando durante cada mes de febrero hacia el sitial de
honor para recibir los más altos honores: agencia líder a nivel nacional,
estatuillas de jaguares en todas sus denominaciones y viajeros frecuentes,
entre otras cosas…
A guisa de colofón
me quedo con las palabras de Gaston Berger quien dice que; el futuro es la
razón de ser del presente, para revelar de manera concluyente que el mismo
puede ser rico o pobre del futuro que se tiene ante sí.
Al pasado entonces lo recordamos con gratitud, el presente lo
vivimos con pasión y nos abrimos con confianza al futuro
¡Bienvenido sea el 2020 con todas sus implicaciones! ...
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