El Titanic
Jlriveirof
En la madrugada de un día como hoy, pero del año 1912, se hundió el trasatlántico británico Titanic durante su travesía inaugural. Viajaría desde Southampton hasta Nueva York. Muy a pesar de la petulancia, arrogancia y soberbia del constructor al afirmar que ni Dios podría hundir semejante embarcación, el mismo se hundió al chocar contra un iceberg en el lado de estribor la noche del 14. El barco comenzó a hundirse e inundarse poco a poco hasta que, se partió en dos, llegada la fría madrugada, al filo de las 2:20AM.
El barco en cuestión, era una ciudad flotante y, como en todas las ciudades había distingos de clases sociales: primera, segunda y tercera categoría, cuyos entornos ocupados estaban en correspondencia con dichas características. De tal suerte que, a la hora del salvamento quienes tenían las mayores posibilidades de salir incólumes eran las mujeres y los niños primero, en palabras de los gendarmes. Obviamente, se refería a los de primera clase. Los otros, casi todos, murieron de hipotermia en las gélidas aguas del Océano Atlántico.
De forma analógica podemos pensar como en Guatemala pasa lo mismo, el barco en donde navega la incipiente democracia, la injusta justicia y el derecho torcido, tiempos ya que se estrellaron contra el iceberg de la corrupción, la cleptocracia nos desgobierna desde tiempos pretéritos tan antiguos, tiempos ya que todo se resquebrajó y poco a poco los que navegamos en este mar de laberintos y tormentos, nos estamos ahogando. Solo se están salvando los ricos emergentes mafiosos, hijos de dipugánsteres, abogánsteres y demás maras sociales, políticas, económicas, militares y religiosas. Estás últimas especialmente aquellas de corte neo pentecostal, agresivas, atentatorias, divisorias y polémicas, unidas todas hacía un mismo fin: reptar hacía el escaso poder temporal, convirtiéndose pronto en sus lacayos.
Como en aquel tiempo, en este las medidas de salvamento son casi nulas, casi toda la sociedad está absorta en el indiferentismo e ignorancia política, egoísmo, laicismo, etc.
Poco importa el diario acontecer mientras de forma aparente no nos alcancen los tentáculos de la corrupción institucional, en tanto y en cuanto el pacto de corruptos se sigue consolidando ante el soslayo de nuestra mirada. Ante tales circunstancias desfavorables este navío se ira a pique si no hacemos algo y pronto, y el rumbo que tomará será de "Guatemala a guatepeor".
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