“Yo, mutilado capilar.”
Jlriveirof, OP
“Si el pelo fuera importante estaría
dentro de la cabeza, no afuera.” Infiere Eduardo Galeano en su poema que lleva
por nombre, el título que le puse a este artículo.
Siempre postulé que no había hombre pelón que
fuera bueno, para fustigar a uno de mis hermanos que, heredó la “mutilación
capilar” de mi papá y, abuelos paterno y materno. Asimismo, para fastidiar a
amigos y conocidos, pelones por naturaleza.
Sin duda, hoy que inicio el año nuevo, con
una “mutilación capilar” completa, por causa de quimioterapia a la que estoy
siendo expuesto, le doy gracias a Dios porque, perdí el pelo, pero no las
ideas, éstas permanecen incólumes en mi cerebro reptiliano, límbico y la
corteza cerebral, un cerebro triúnico con que vine dotado a este puto mundo.
Además; socialmente, no me afecta el hecho
de perder el pelo temporalmente; fui pelón durante años, a mi paso como
estudiante de un instituto cívico militar y, como recluta de la centenaria
Escuela Politécnica; en donde tuve la fábrica de las ideas, siempre rapada…
Solo el frío y la lluvia propias de esta época
en esta región montañosa de la Verapaz, en donde tengo el lugar de mi
residencia, me ha estado afectando en mínima parte, y para contrarrestarlo, dos
de mis hijas le incluyeron calefacción a mi cabeza, con dos sombreros de
fieltro que recibí de parte de ellas…
Esos sombreros me hacen recordar a mi
querido, entrañable e inolvidable abuelo materno Moge, “el mexicano” que, ante
el deterioro de su salud por causa de un cáncer en el estómago, cada vez que
viajaba a Guatemala para sus chequeos médicos, siempre llevaba un sombrero
Stetson o Borsalino, que hicieran juego con su vestimenta. —papa, le decían sus
hijas. Va a la capital, no a una finca, —¿Por qué lleva sombrero? —¡puta!
Refunfuñaba, —no usar sombrero es moda de pelados…, a pesar de encontrarse ya
en su fase terminal, nunca perdió sus buenas costumbres en el vestir.
Bajo esa premisa de mi abuelo de que, no
usar sombrero es moda de pelados, a partir de ayer, ando ensombrerado, además,
esa alopecia no define quién soy…
No hay comentarios:
Publicar un comentario