El taxista se movilizaba sigiloso entre el caos vehicular de la gran ciudad, intentaba ser presuroso entre una legión de motoristas que se le metían por todos lados, izquierda, derecha y viceversa.
En su desesperación, quiso ser amable y dio
plática, una plática en donde él era el emisor y el receptor, el mismo
contestaba lo que decía.
Empezó criticando a los
arzuistas por el caos vehicular que ralentiza e incomoda la vida de los
guatemaltecos a horas y deshoras, con justa y sobrada razón. Luego a quienes
amenazaron con paralizar la ciudad, manifestando por el alza exagerada en los
precios de los combustibles, al señor gobierno por <<hueco>>, según
sus palabras, por permitir toda clase de alborotos populares en nombre de la
democracia y el estado de derecho; luego internacionalizó su plática criticando
los bombardeos de Irán (en su legítima defensa), contra el pueblo sionista, por
ser <<la niña de los ojos de Dios>>, desde el padre Abraham hasta
hoy día según aseveró, ignorando que, el pueblo de Dios es toda la humanidad,
no ese pueblo sionista puñetero e invasor, cuyas bases políticas las sentó
Theodor Herzl y que, culminaron con la creación del Estado de Israel en 1948…
Sus elucubraciones, salpicadas de sátira
social, maldiciones y palabras malsonantes; desde que salimos del IGSS Autonomía
en zona 9, hasta Transportes Monja Blanca, en zona 1 de la ciudad capital, con
una duración de 45 minutos aproximados, me estaban causando una “intifada”
(agitación); sin embargo, me hicieron el día y me llevaron a ver y juzgar esta época de escaladas bélicas, la
estulticia exacerbada de muchos tontos
útiles como los pro sionistas: Trump, Milei, lacayos del primer ministro
israelí, y ciudadanos de todo pelaje, a quienes es recomendable un poderoso
solvente:
La cuestión Palestina; que, nos presenta
un análisis del conflicto palestino-israelí; coadyuva a disolver la ignorancia
respecto a la invasión israelí en el Líbano (1982); el inicio de la intifada
(1987); la crisis y la guerra del golfo (1990-91) y la convocatoria de una
conferencia de paz para Oriente (1991).
Oh, Jerusalén; disuelve la ignorancia
respecto de los acontecimientos que rodearon la creación de Israel en 1948, el
hostigamiento, la expulsión y la huida de los palestinos. Así como el anuncio
de la salida de las catervas de militares ingleses que habían sitiado la vieja
ciudad de Jerusalén; entre otras cosas y; de paso, Mamita Yunai, para recordar
la bota del imperialismo sobre la nuca de Centroamérica.
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