jueves, 26 de marzo de 2026

“Tacere est abdicare.” —Callar es abdicar—


     La famosa frase apócrifa atribuida erróneamente a Dante: “Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral;” sintetiza con mucho vigor la renuncia a tomar partido cuando el bien y el mal se enfrentan.

     En Guatemala; por ejemplo, desde tiempos remotos, muy remotos, el bien y el mal se enfrentan en cada vuelta de esquina, por eso, vivimos entre el claroscuro ese que se da, entre la luz y la oscuridad; el interés frente al desinterés; los valores humanos y cristianos, frente a los anti valores; el servicio a los pobres y desposeídos, frente a la política del garrote, el racismo, la aporofobia, y la corrupción de las costumbres que degrada hasta el tuétano las realidades temporales: política, economía, familia, ciencia y cultura.

     Ante esa degradación extrema; especialmente en las profesiones u oficios tan antiguos; muy parecidos al primero de la humanidad, parafraseando a míster Ronald Reagan; actuando de manera trabajosa con la misma soltura. Las mil y una sectas religiosas farisaicas de corte neopentecostal, sionistas cristianos que oran en favor de las guerras para congraciarse con el imperialismo de turno, y universidades patito que prestan sus brazos y sus púlpitos de continuo, como bastiones y bastones para mantener el equilibrio en la era del desequilibrio democrático, llevándonos entre las pezuñas hacia una profunda crisis social, política y económica.

     Entre el hecho y el acecho, nadie se pronuncia fuera de redes sociales, por temor a ser crucificados un viernes cualquiera, por los Anás, los Caifás, los Barrabás, los Herodes y los Pilatos que reinan en las instituciones públicas inquisitoriales.

     ¡Eh ahí la neutralidad ante la injusticia!

No obstante; no actuar, cuando se debe actuar, se convierte en una forma de complicidad. Volviéndose la omisión, ética.

     Para no habitar esos pestilentes y tétricos lugares del infierno, que, con nuestras decisiones nosotros mismos construimos; los puntos críticos e inestables, “a ojos vistas,” exigen decisiones políticas de parte de líderes políticos probos y, una auditoría social de parte de una ciudadanía también proba y digna.

No olvidemos que la neutralidad amodorra la conciencia y quien no elige, permite que el mal elija por él o ella…

     A manera de conclusión, veamos otro punto de vista, dando una mirada existencialista al párrafo anterior, permitiéndonos reconocer que, el ser humano está condenado a elegir. Incluso cuando decide no elegir ya hizo una elección.

La neutralidad entonces; no es una práctica inocente, sino evasión de una ética de la responsabilidad.

“¡Tacere est abdicare!

Jlriveirof

Iluminados por el sol de Cartagena


   

     La fotografía en donde poso a la par de la Gorda Gertrudis de Botero, en la ciudad amurallada de Cartagena de Indias, me permite parafrasear a Voltaire: una vez el austero, dos veces el libidinoso. Y es que, en mi segundo viaje de cuatro a esa bella ciudad, atendí la tradición oral del pueblo y le di el “osculum obsenum” a la Gertrudis para tener éxito en el amor y regresar muchas veces a ese paradisíaco lugar.

     Según la cháchara social, lo que pasa en la ciudad amurallada se queda ahí, sin embargo, desistí de tal idea y la compartí…

     En la segunda fotografía que añado al post, tomada por un fotógrafo profesional que nos acompañó en el viaje; parece ser que con su cámara condensó tres planos de sentido: la historia, el tiempo y la comunidad.

     En primer lugar, estamos frente al Baluarte San Francisco Javier, uno de los quince baluartes que tiene la ciudad junto a 69 cañones que se sumaban a la defensa de la ciudad amurallada de Cartagena de Indias.

Murallas, baluartes, fuertes y cañones fueron construidos para resistir asedios, piratas y tempestades del Caribe. Arquitecturadas para detener al enemigo y ganar tiempo. Hoy, quisiera detener el tiempo y ganarle a mi peor enemigo: el demonio del mediodía o la pereza del alma…

     Sin embargo, ahora el escenario es otro, donde antes hubo asedio ahora hay encuentro, memoria y celebración. Una trilogía que nos tiene ahí embelesados de tanto encanto.

     En segundo lugar, nos decantamos por quedarnos hasta el atardecer, para ver al sol descender sobre la “mar oceána”, envolviendo al grupo y al baluarte en mención con su hermoso arrebol del ocaso.

En ese instante el tiempo histórico de los siglos XVI-XVII y nuestro tiempo personal en este siglo, se dieron cita por fracción de minutos, se abrazaron y se besaron, y así, la vieja historia de la ciudad, con la nuestra personal, quedaron iluminadas por el mismo sol que nos transfiguró al filo del atardecer…

     En tercer lugar; el grupo de hombres y mujeres de negocios de seguros, sostienen un estandarte de Seguros GyT, como un gesto de agradecimiento, camaradería, proximidad y celebración.

Desde esa perspectiva, anclado en un pasado tan antiguo nace una idea: así como en el siglo XVI, construyeron las murallas de piedra y calicanto que recorrí de cabo a rabo, para proteger a la ciudad; hoy, las organizaciones como la nuestra también construyen fuertes, no de piedra sino de bona fide para proteger finanzas personales y empresariales, tranquilidad, paz mental, cooperación y propósito compartido.

Las fortalezas de estos hombres y mujeres de negocios de seguros son proteger proyectos y trayectorias humanas.

    


De tal guisa, el baluarte San Francisco Javier a nuestras espaldas, que antes defendía la ciudad negrera de Cartagena; hoy reúne a un grupo de agentes de seguros que defienden algo distinto: los intereses, la seguridad financiera y el patrimonio de sus clientes y amigos que, en ellos depositan su confianza y que, entrambos son la vida y la razón de existir de las empresas de seguros…

¡Eh ahí la cuestión!

martes, 24 de marzo de 2026

"Juntos por la victoria"


    


Alineados estratégicamente con la dirección de ventas, le dimos pie a la andadura de este año con el lema: “Juntos por la Victoria.”

Un lema que podemos ver como un faro de luz que iluminará nuestros futuros posibles y, como norte orientador hacia donde todos los que conformamos la fuerza de ventas, a nivel nacional, debemos dirigir nuestra mirada y nuestros pasos.

Tal frase puede entenderse como una paráfrasis parcial de “¡Hasta la victoria siempre!”, pero no es equivalente en sentido pleno. De cuyo epígrafe presenté mis reflexiones en fechas recientes, mediante un artículo compartido en mi muro, intitulado con intención con ese lema.

     Tal y como lo expresé en ese artículo, “¡Hasta la victoria siempre!”, es una consigna signada por Che Guevara. Su significado profundo implica perseverancia permanente en la lucha hasta alcanzar la victoria, e incluso más allá de ella.

El adverbio “siempre” introduce una dimensión temporal y ética de continuidad y, concatenándola con la máxima ideada por la dirección, las dos, presentan algunas diferencias que son clave como medios para el fin que deseamos, por ejemplo:

     Hasta la victoria siempre; nos permite una lucha continua, sin fecha de caducidad.

     Juntos por la victoria, nos permite una cooperación orientada a un objetivo concreto.

Ambos lemas tienen una magnitud ética:

La consigna del Che expresa compromiso radical y permanente.

Mientras que la consigna de la dirección resalta más unidad estratégica que perseverancia histórica. Tiene fecha de caducidad: 31/12/26.

     El tono de ¡Hasta la victoria siempre! Es épico, militante, casi sacrificial.

El de ¡Juntos por la victoria! Es colaborativo, organizacional, aplicable a nuestro contexto empresarial.

Si lográramos amalgamar con éxito las expectativas de las dos máximas en consideración, podríamos llevar a feliz término la misión encomendada para el presente año, perseverando unidos sin rendición hasta alcanzar la tan anhelada meta…

Dicho en forma aforística:

La primera consigna habla de la duración de la brega, la segunda, de la forma de bregar.

Como nos parecemos en mucho a los árboles sembrados a la vera del río (Salmo 1,3), producimos resultados constantes y oportunos, garantizando el éxito en todo lo que emprendemos…

“¡He ahí la cuestión!”

Jlriveiror

“¡Hasta la victoria siempre!”


    


La frase con que intitulo este post inmortalizó al Che Guevara, a través de ella su recuerdo no se perderá en la noche de los tiempos y él seguirá presente en la mente de muchas gentes hasta el final de los tiempos, tomando en consideración que, la frase en cuestión no solo fue una consigna revolucionaria, sino una forma de estar en el mundo.

     Es por eso que he decidido re interpretarla, sustrayéndola de su contexto histórico, para darle una mirada filosófica desde una ética de la continuidad prolongada y una ética de la responsabilidad, en un mundo empresarial en continua evolución.

Un mundo en donde lo que no se mide y no se evalúa, no se mejora. Un mundo que monitorea el rendimiento individual y colectivo por medio de indicadores clave de desempeño (KPI) y en donde se busca el cambio y la innovación (OKR) constantemente; entre otros métodos de verificación y evaluación.

     En ese orden de ideas, para darle otro sentido a la frase acuñada por el Che; no se debe entender como un gesto épico solamente, sino como una disciplina diaria bien sustentada sobre sus cinco pilares: aceptación, fuerza de voluntad, trabajo duro, laboriosidad y persistencia.

La disciplina vence la inteligencia” diría el conferenciante Jokoi Kenji, precisamente por eso, constituye una ventaja competitiva clave en el mundo de los negocios.

     Los conceptos externados en párrafos anteriores, nos deben llevar a repensar en qué consiste la victoria realmente.

La verdadera victoria en una organización tal y como yo la concibo, no es un resultado puntual, un buen cierre de mes, un trimestre exitoso, o un año espectacular, por ejemplo; sino la capacidad de mantenerse sosteniendo estándares éticos y de desempeño toda la vida.

     En gestión, la frase significa insistir, resistir y persistir en un mundo cada vez más exigente y cambiante; desanclándolo de un pasado que ya no existe. Un mundo que nos exige aprender e innovar estrategias más rápido que la competencia.

     La frase externada por Sir Winston Churchill en el contexto de la gran guerra, nos invita a no ceder en nada: “Nunca, nunca, nunca te rindas”; insistiendo, resistiendo y persistiendo aun cuando las cosas no vayan bien como muchas veces suele suceder.

      En gestión, la frase nos invita a actuar con honestidad, ética y coherencia moral, incluso bajo presión, porque la confianza cuando se pierde es el activo más costoso de recuperar.

     En gestión, la frase nos obliga a convertir los escollos en tracción delantera, entendiendo que la resiliencia estratégica es una ventaja competitiva.

     En una organización madura como la que presido en la Verapaz; hasta la victoria siempre significa que, el compromiso, la ética y la excelencia no se negocian:

se practican, se encarnan y se renuevan “semper ad meliora”.

—Siempre hacia cosas mejores—


Jlriveirof

¿Quo vadis, Chelis?


    


El taxista se movilizaba sigiloso entre el caos vehicular de la gran ciudad, intentaba ser presuroso entre una legión de motoristas que se le metían por todos lados, izquierda, derecha y viceversa.

     En su desesperación, quiso ser amable y dio plática, una plática en donde él era el emisor y el receptor, el mismo contestaba lo que decía.

Empezó criticando a los arzuistas por el caos vehicular que ralentiza e incomoda la vida de los guatemaltecos a horas y deshoras, con justa y sobrada razón. Luego a quienes amenazaron con paralizar la ciudad, manifestando por el alza exagerada en los precios de los combustibles, al señor gobierno por <<hueco>>, según sus palabras, por permitir toda clase de alborotos populares en nombre de la democracia y el estado de derecho; luego internacionalizó su plática criticando los bombardeos de Irán (en su legítima defensa), contra el pueblo sionista, por ser <<la niña de los ojos de Dios>>, desde el padre Abraham hasta hoy día según aseveró, ignorando que, el pueblo de Dios es toda la humanidad, no ese pueblo sionista puñetero e invasor, cuyas bases políticas las sentó Theodor Herzl y que, culminaron con la creación del Estado de Israel en 1948…

     Sus elucubraciones, salpicadas de sátira social, maldiciones y palabras malsonantes; desde que salimos del IGSS Autonomía en zona 9, hasta Transportes Monja Blanca, en zona 1 de la ciudad capital, con una duración de 45 minutos aproximados, me estaban causando una “intifada” (agitación); sin embargo, me hicieron el día y me llevaron a ver y juzgar  esta época de escaladas bélicas, la estulticia exacerbada de muchos tontos  útiles como los pro sionistas: Trump, Milei, lacayos del primer ministro israelí, y ciudadanos de todo pelaje, a quienes es recomendable un poderoso solvente:

     La cuestión Palestina; que, nos presenta un análisis del conflicto palestino-israelí; coadyuva a disolver la ignorancia respecto a la invasión israelí en el Líbano (1982); el inicio de la intifada (1987); la crisis y la guerra del golfo (1990-91) y la convocatoria de una conferencia de paz para Oriente (1991).

     Oh, Jerusalén; disuelve la ignorancia respecto de los acontecimientos que rodearon la creación de Israel en 1948, el hostigamiento, la expulsión y la huida de los palestinos. Así como el anuncio de la salida de las catervas de militares ingleses que habían sitiado la vieja ciudad de Jerusalén; entre otras cosas y; de paso, Mamita Yunai, para recordar la bota del imperialismo sobre la nuca de Centroamérica.

     La lectura es el remedio infalible para disolver la ignorancia y sus derivados

Jlriveirof