Por jlriveirof
Aristónteles es un personaje atarantado
que Jimmy Morales personificó en el programa Moralejas, cuando interactuaba con su hermano Sammy; eran comediantes y vivían de las risas y los
aplausos de los destinatarios de ese programa televisivo cómico, satírico y
racista.
Un programa que dada la carencia de
facultades cognitivas del personaje en cuestión; podría decirse que es la antítesis de
Aristóteles...
Al igual que Beppe
Grillo en Italia, dejó de hacer reír a la gente como humorista; para dedicarse
a la política y después de 24 meses desde que los guatemaltecos votamos en las
urnas electorales en contra de Sandra Torres;
es “ungido” para ocupar la primera magistratura de la nación. Craso error, en
vista que pronto nos venimos a dar cuenta que no era lo que esperábamos para
dirigir el estado.
Ya siendo Presidente y en una de
sus muchas “metidas de pata” durante uno
de sus discursos improvisados, quizá creyéndose filósofo en virtud de su
personaje de antaño, articuló la palabra jimmylosofía aludiendo según creo, a
la filosofía y eludiendo a la prensa nacional,
a quienes desde antes de ese nefasto acontecimiento, mantiene alejada mediando
estrategias adversas que sus guaruras llevan a la praxis, siguiendo las
directrices de la Secretaría de Comunicación.
Así como la philosophía alude a
los tiempos pretéritos de los pensadores
clásicos griegos, por ser una palabra inventada por ellos para detallar
el amor al saber; la jimmylosofía por ser un término acuñado por Jimmy Morales,
alude al jimmylieber netcentero posmoderno que no piensa y detesta el saber;
al sabihondo y a los estultos en su máxima expresión.
Y así como philosophia
proviene de philein, que significa “amar”
y sophia “sabiduría,” jimmylosofía proviene de Jimmy que significa James o
Jaime y sofía saber; entonces el término
acuñado quiere decir: el saber o la sabiduría de Jimmy...
Un saber ampliamente cuestionado,
dada la poca hondura filosófica con que discurre su pensamiento y el modo de como gestiona
su mandato al estilo de la vieja política, en donde de gobernante terminó en
gobernado por un grupúsculo de militares presuntamente fratricidas y asociales que
lo manejan a su sabor y antojo y, de lacayo de las oligarquías…
Para comprender entonces sobre el término acuñado por el
filosofastro y esa sabiduría que
presumiblemente emana de su cerebro, es necesario conocer al menos algo sobre
la correcta activación de sus conocimientos previos, puestos de manifiesto
durante este tiempo de gestión gubernamental, desde que ganó la Presidencia.
Al Señor Presidente entonces; para evocar su oficio como comediante, lo llamaré
simple y llanamente: Aristónteles…
En la Ética a Nicómaco Aristóteles filosofa sobre la construcción de su
filosofía moral, en donde arquitectura una república bien regida y con
prudencia, porque según él, éste es el fin último de la felicidad humana.
Ese es su diálogo: que el ser
humano alcance la felicidad con las virtudes como medios.
En contraposición, Aristónteles
socava la República. Su filosofía moral manifiesta públicamente al comienzo de
su mandato, nunca vió la luz del día: incorruptible, justo, misericordioso y
humilde, al extremo que puso a su madre
como garantía de su honorabilidad durante su presidencia.
Demostró ser peor que los
politicastros que a través de todos los tiempos, han mamado de las tetas
abiertas del erario público. –bono del ejército– De tal suerte que ante tanta
desventura que ha traído al pueblo de Guatemala; una gran parte de la población, unida en un
mismo fin, pretende defenestrarlo a toda costa y espera que sea llevado a los
tribunales, obviamente por no ser congruente entre lo que dice y hace.
Siempre en la construcción de ese edificio moral, Aristóteles en su
Ética a Nicómaco, dice que las virtudes morales solo se pueden alcanzar cuando se llevan a la
práctica. Es decir, una virtud, solo puede ser comprendida como tal, cuando deja de ser teorizada y se practica y, eso es algo de lo que adolece
Aristónteles.
No hace mucho dijo ante un medio internacional
que en Guatemala la corrupción es normal, del mismo modo, el hijo, émulo de su
padre; aseveró ante una juzgadora que la misma –la corrupción– es cultural y en el peor de los casos, trasladó
ese anti valor al Vicepresidente de la República; alguien que dice ser académico
y que externó a los medios que en Guatemala, todos los ciudadanos somos
corruptos. Lo será él, su parentela y
todos los achichincles con quienes ha cooptado el estado, pero no puede
generalizar un mal endémico que corroe muy
particularmente la institucionalidad del país…
cuánta lógica hay en el pensamiento
de Homero cuando dice: cada cual a sus hijos y consorte rige, y
les pone leyes convenientes…
Aristóteles sienta cátedra sobre la justicia, sobre la moderación de la
misma y cómo la ley se debe interpretar respecto a ella.
En cambio Aristónteles refuta la justicia, a tal grado que intenta satanizarla en todo
momento, aduciendo que en el país se ha judicializado la política y politizado
la justicia. Y por eso cree que “si alguien está haciendo actos de corrupción,
que se persiga el delito, pero que no se persigan personas, porque la justicia
es para perseguir a los delitos, pero no a las personas.”
Con esa desfachatez en su manera de
pensar, se convierte en el arquetipo del hombre corrupto y mediocre;
pretendiendo que las instituciones que se encargan de
impartir justicia, persigan al objeto y no al sujeto. De esa suerte, el MP y la
CICIG tendrían que perseguir el delito de financiamiento electoral ilícito y no
a él que fue quien lo cometió.
Que se encarcele entonces a la
corrupción y se deje libre al corrupto y al corruptor. ¿Qué manera de pensar es
esa…?
En el pensamiento de Aristóteles, Aristónteles “no dispone los
materiales para la edificación de la república, que son los hombres y sus
obras; los cuales, sí están persuadidos que conviene a vivir bajo el uso de la
razón y no a su voluntad, poco queda que
hacer en ordenar una república, porque todos serán obedientes al buen uso de la
razón.”
Al final no se si Aristónteles sabe
que la filosofía es útil para todo, pero lo que sí se, es que él nunca ha sabido descubrir para qué...
¡Ah! Cuantos yerros y desaciertos
que evidencian a una persona carente de inteligencia emocional, sentido común, que
desconoce la cosa pública, la política
como ciencia, de habilidades sociales, probidad en el manejo del dinero del
estado, diplomacia al no pensar en pensar en las sanas
y provechosas relaciones internacionales, un plan de gobierno inteligente,
eficiente, coherente y digno, de cordura y de sensatez entre un largo etcétera.
Lo peor de todo es que no busca el porqué y la causa de las
cosas. Sin duda, la morada de la
sabiduría.
De no ser porque la etología ha
demostrado que los lobos son muchas veces más “humanitarios” que los hombres, me atrevería a decir, basado en su “corpus
aristóntelicus,” poco amueblado y más
vacío que tinaja de boj en casa de borracho; que éste filosofastro y politicastro es un lobo para el
pueblo…
Santo Domingo de Cobán; 28 de octubre de 2017
Referencias:
Ética a Nicómaco, Aristóteles
