martes, 20 de febrero de 2024

"Se fue con Pancho"

 

     Pancho, es la designación popular que se le hace a todas las personas llamadas Francisco y, la frase con que intitulo este post es  una frase de vieja data que  tiene su génesis durante la República Federal de Centroamérica,  cuando fungía como gobernador de la misma  el general hondureño Francisco Morazán, un militar y político  que pretendió hacer de Centroamérica una gran nación y, según se sabe, durante una invasión al territorio guatemalteco, en insensato contubernio con  los militares que lo acompañaban, hicieron su botín con el robo perpetrado en  casas particulares, templos católicos y edificios públicos, barriendo con todo lo que encontraron a su paso, y cuando los afectados preguntaban por sus cosas saqueadas, la soldadesca respondía: "se fue con Pancho." 

     Con ese acontecer parece ser que todos los militares y políticos que han desgobernado los pueblos centroamericanos desde tiempos lejanos, hasta el día de hoy, tienen en común estar coludidos con la corrupción...

     Pues entonces, desde esos lejanos tiempos en Guatemala al menos, se suele externar tal frase para referenciar situaciones distintas; como por ejemplo, cuando alguien se jacta de algún amor acontecido,  con un orgulloso timbre de voz, el hombre que no sabe que un caballero no tiene memoria,  dice; "se fue con Pancho", los millones de dinero  desaparecidos en Guatemala durante la pandemia, "se fueron con Pancho," Miguelito, "se fue con Pancho," etcétera, etcétera, etcétera...

     Sin embargo, hoy, en el día en que conmemoramos a los fieles difuntos, quiero reflexionar la frase expuesta, en torno al giro lingüístico, pensado en mi abuelo paterno Francisco Riveiro, comúnmente llamado Pancho, a quien no conocí porque expiró el mismo año en que yo respiré por vez primera.

     Según la tradición oral de la familia Riveiro Champney; don Pancho llegó a la Finca Sepacuíte, acompañado de un hijo que llevaba su mismo nombre, contratado por un terrateniente norteamericano, propietario de la finca en mención y anexos, llamado Kensett Champney Brooks, para operar una niveladora de su propiedad, importada por él desde los EEUU, para coadyubar en la construcción de la carretera que conducía de Senahú hasta el Cahaboncito.

En ese chance, le echó el ojo a una de sus hijas y se casó con ella.

     Con el cambio de paradigma que trae consigo el giro lingüístico, podría decir de forma literal y en el buen sentido de la frase que, Martina Champney, "se fue con Pancho" y de esa unión matrimonial tuvieron doce hijos, de los cuales, nueve nacieron y pasaron sus primeros años en Sepacuíte, incluido mi padre, y los otros tres, en Tamahú.

     La numerosa familia de mis abuelos paternos, evidencia de manera concluyente que, ambos no frecuentaban asiduamente el gran teatro que mi bisabuelo Kensett tenía en la finca y, que mi abuelo Pancho prefería cortejar, más que trabajar al lado de él...

    

“La moda es lo que pasa de moda.”

 

     Titulo este post con una paráfrasis que hago a Jean Cocteau, para darle paso a la andadura de nuestra primera reunión de trabajo, en la sede de la agencia de seguros GyT en Cobán, Guatemala, Centroamérica.

     Después de crear rapport, continuamos con un feedback de 360 grados al “primero entre iguales,” sometiendo al escrutinio de todos los participantes su quehacer administrativo, llevado a la práctica durante todo el 2023, así como también, se escrutó la actividad secretarial de nuestras compañeras asistentes de Salamá y Cobán.

     La frase titular viene a considerar que, para este año queremos hacer las cosas de manera diferente a las que hicimos el año pasado. En definitiva, porque al final de cuentas, son los hombres y mujeres de negocios de seguros y nuestra organización, (agencias de Verapaz) quienes están marcando tendencia y diferencia en la región. Lo que hicimos los años anteriores, desde una perspectiva administrativa, ha estado de moda en muchas organizaciones afines y, hoy nosotros queremos que pase de moda, al menos en el seno de nuestras agencias, dado que, “mucho análisis causa parálisis.”

     Con un team coaching generamos otro tipo de conversaciones para lograr cosas diferentes en el devenir. Nos ausentamos del exceso de racionalismo de nuestras reuniones pasadas y le dimos cabida a otro tipo de estrategias y gestiones competitivas que no serán moda pasajera, sino tendencia absoluta que, nos permitirá pasar de la anticipación a la acción per se.

     Como disco rayado todo el año pasado canté que, nuestro factor humano y organizativo es la clave de nuestra ventaja competitiva y, hoy el tiempo nos ha dado la razón. “Como juntos somos uno,” en merecimiento a nuestra labor, se obtuvo una nota de 100 puntos en los diversos KPIs con los que, la dirección de ventas mide nuestro desempeño.

     Se ha potenciado al equipo y obtenido mayores y mejores resultados, coacheando más y evaluando menos, convirtiéndonos en “quebrantadores de costumbres.”

La gestión de un gerente capataz, desmotiva, desmoraliza, paraliza; porque su rol se centra en el resultado, caso contrario al de un coach que deja por un lado el principio de autoridad y se centra en el proceso como una filosofía de mejora continua, para que, en palabras de Jhon Whitmore, se pueda crear un equipo de alto desempeño, obteniendo con ello las siguientes características: “apoyo, confianza, paciencia, compromiso, humor, compatibilidad, cooperación, adaptabilidad, coraje, entusiasmo, adaptabilidad.”

     Mentiría si dijera que ha sido fácil, por el contrario, lograr cambios significativos, individuales y colectivos, “cuesta un bigote;” sin embargo, la buena voluntad, la inteligencia y el descubrimiento de nuevas formas para hacer las cosas, va  forjado en la fragua a un equipo ganador, que, vez tras vez, dando traspiés entre éxitos y fracasos, etc. la calidad se va moldeando y conquistando, porque de ellas depende el porvenir de nuestros asociados y de los que vendrán …

El dotor Trabanini

 

     “Piensa mal y acertarás” escribió en El príncipe, Nicolás Maquiavelo. Una frase lapidaria y maquiavélica per se. La misma conlleva una pesada carga de pesimismo en vista que, aparentemente, nos invita a pensar mal de todas las personas. Sin embargo; no es así. No se debe generalizar. Solo es factible en determinados casos, cuando hay pruebas concretas, asiduas y contundentes, de parte de algún sujeto, maligno en particular.

     A guisa de ejemplo, intitulo este post con una palabra peyorativa poco usada, en lenguaje vulgar, para describir a un doctor; “dotor” en este caso, un matasanos con título universitario que, jugó y mercantilizó con mi estado de salud física y mental, al enfocarse en curar la pata sana en lugar de la enferma, escribiendo metafóricamente, claro está.

Intuyo que, de paciente pase a ser su cliente y, desde el punto de vista mercantilista y clientelar, quiso hacer dinero, “curando la pata sana” para que la enferma se deteriorara y agravara para lucrar, mientras más enferma, mejor, para comercializar con más consultas en su cuchitril, análisis y pruebas de laboratorio, preferentemente en un mismo lugar, en donde sin duda, recibe una subvención de parte del laboratorista y la farmacia de su predilección.

     Por fortuna; ante la falta de acierto, ética y humanidad de parte de este dotor para nada erudito, gamberro, pistero y egoísta y, que puso en solfa a la medicina moderna, busqué a un verdadero profesionista y, con resultados reales los envíe a su email, posteriormente, pedí al engatusador una cita en su consultorio, quería restregárselos en su cara de siciliano…obviamente; no tuvo la valentía de recibirme y verme a la cara, aunque sea para decirme nada…, puso en la línea de fuego a su secretaria, excusándose bajo sus enaguas.

Respecto del nombre de ese dotor, malhechor y embaucador; piensen mal y acertarán…

     Parafraseando a Santiago Ramón y Cajal; solo el dotor y el bufón; gozan del raro privilegio de cobrar por las desazones que nos dan. ¡Vaya si no!

Jlriveirof

“No hay camino para la paz, la paz es el camino”

     Los rayos solares que se colaron por mi ventana, el primer día del año que comienza, más una ráfaga de cohetes quemados a deshoras, por algún vecino madrugador, me lograron despertar, despabilándome de la velada de la última noche de anoche.

Ante la posibilidad que todos en casa, siguieran dormitando, tomé el celular y me puse a husmear en las redes sociales. Para desgracia de muchas personas, en X, presencié muertes producidas  por accidentes de tránsito, en las horas frías de la madrugada a lo largo y ancho del territorio guatemalteco, la escalada de violencia en muchas partes del mundo, un terremoto en algún lugar del Japón, el genocidio de parte del gobierno criminal del pueblo de Israel sobre la Franja de Gaza y, los ataques persistentes del denominado pacto de corruptos, que anuncian  nuevas ofensivas a perpetrarse antes del 14 de enero, para evitar que las autoridades electas en Guatemala, tomen posesión de sus cargos, “a las catorce horas.”

     Ante tales circunstancias adversas, parece ser que el año naciente traerá más de lo mismo, que tan solo es una prolongación del año que expiró, “que ya está escrito y que así tiene que ser,” dicen los fanáticos políticos y religiosos.

     Sin embargo, tales aconteceres, me hacen reflexionar acerca del retruécano con que intitulé este post, cuya autoría se le debe a Mahatma Gandhi: “No hay camino para la paz, la paz es el camino.” Una verdad incuestionable que, permite dilucidar, en medio del bullicio causado por el tronar de los juegos pirotécnicos en nuestros pueblos, y al repique de las campanas que doblan anunciando las doce del mediodía que, no es el año quien nos trae cosas, sino, nosotros que, mediante una actitud mental positiva y, una programación neurolingüística, debemos traer y hacer de este año un año diferente.

Escrutar ese camino propuesto por Gandhi, es buscar veredas para que los acontecimientos que van surgiendo a nuestro paso y, de los cuales, muchos somos actores, ya sea antagónicos o protagónicos, nos permitan encontrarnos de cara con el Dios de Jesucristo, a quien, muchos hemos dejado ausente.

       Esa paz de la que estoy escribiendo y reflexionando, en torno al pensamiento de “Alma Grande,” es fruto del amor, de la justicia, de la verdad y de la libertad y, su caminar debe ser escrutado desde una perspectiva teológica que nos permita ver en su tránsito,  un signo de los tiempos, como acontecimiento histórico, para abrirnos al nuevo año con actitud de creyente, con una actitud de esperanza, que nos permita creer y trabajar arduamente para que no ganen  los malos de nuestra historia nacional, que pretenden acabar con un tiro de gracia la verdad, nuestra libertad y nuestra justicia prostituida en grandes proporciones.

     No obstante, esa paz no puede ser verdadera  mientras sigamos en guerra los unos contra los otros con pensamientos políticos y religiosos absurdos, falsas ideologías nacionalistas que pretenden almibarar intereses espurios…; esa paz no puede ser firme y duradera, mientras los “expertos” en predicación y de las cosas “del más allá”, politicen su sermón en pro de la corrupción y, mientras pensamientos ultra conservadores persistan en engatusar al pueblo con el fantasma de un comunismo que ya no existe…

     “No hay camino para la paz, —infiere— Gandhi, la paz es el camino.” Y el año nuevo será, lo que nosotros hagamos durante esos 366 que,  se nos han acreditado en nuestras cuentas, para hacer de ellos, su mejor versión.

Jlriveirof

La explotación de la mujer en el siglo XXI

 

     Desde que Karl Marx lanzó a finales del año 1867, el "proyectil más terrible que se haya jamás lanzado contra la cabeza de los burgueses," podemos constatar que, casi al final del primer cuarto del siglo XXI, la explotación en contra de una inmensa mayoría de la clase trabajadora, se sigue llevando a la praxis por una gran cauda de gente que suele autodenominarse empresarios.

Hoy día, es lamentable constatar que, esa crítica a la economía política que sentaba las bases materiales del capitalismo en su tiempo, aún sigue siendo crítica. Ese "proyectil," considerado como "la Biblia de la clase obrera", aún sigue impactando en la mente de muchos "empresaurios" carentes de toda ética, humanidad y empresarialidad, considerando tales términos en su vasto y estricto sentido etimológico.

Valga mencionar que, la crítica crítica de Marx expuesta en Das Kapital es vigente y es presente en el aquí y ahora. Su obra nadie ha podido tramontarla, ni siquiera el economista francés Thomas Piketty con su obra El capital en el siglo XXI.

En ese sentido, las condiciones laborales criticadas por Marx, siguen metiendo zancadilla en el andar de muchas personas que, merecen un empleo digno que les permita satisfacer sus más elementales necesidades, presentes y futuras, mediante la adquisición de un trabajo probo y digno y, hoy día, siguen siendo avasalladas con otras formas de explotación, aparte de las económicas...

A guisa de ejemplo, expongo dos temas puntuales y recientes con los que, puedo dar fe de lo tratado.

     El primero; en mi calidad de ejecutivo, de forma asidua entrevisto personas para desarrollarlas y potenciar su propio negocio, comercializando toda clase de seguros. Hará poco menos de quince días cuando una joven mujer, madre soltera, durante una entrevista laboral le pregunté por qué quería dejar su actual empleo. Su respuesta fue porque su empleadora, en una venta de comida gourmet, le hizo firmar un contrato de trabajo en donde se estipula que, devenga el salario mínimo establecido en ley y todas sus prestaciones laborales, cuando en realidad, lo que percibe son Q.1, 500.00 al mes, trabajando fines de semana, a razón de doce horas diarias...; ¿acaso este no es un típico caso de explotación? obviamente, mediante este contrato que contiene cláusulas contractuales que desdice la verdad, la "empresaria" en cuestión se cubre las espaldas ante una posible demanda laboral en los órganos jurisdiccionales correspondientes. - ¿Por qué lo permite? -pregunte-, -la necesidad tiene cara de chucho, respondió.

     El segundo y último ejemplo que traigo a colación, tuvo lugar la semana pasada en la Ciudad de Salamá. Tenía agendada una cita previamente establecida con una señora, viuda, madre de tres hijos, desempleada. En su hoja de vida vi algún tipo de rotación laboral, la cual justificó por discriminación racial y mal trato verbal de parte de su primer empleador, acoso sexual de parte del segundo y tercer empleador,  en adición a explotación laboral y salarial; al extremo que, el último, ante un ascenso que se presentó en su empresa y a la cual ella aplicó, le dijo que, el puesto era suyo "si y solo si", aceptaba lavarle, plancharle y "servirle de mujer", según sus propias palabras.

El "empresario" quería, en el pensamiento de Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre, tener un amor necesario en su casa y un amor contingente en su empresa, o viceversa. Una práctica anti ética y perversa que mucho gerente quiere tener entre la gente, a quien engatusa y miente, cuando labora bajo su dirección, aprovechándose posiblemente de una precaria situación económica de los trabajadores y la posición jerárquica del acosador. Eh ahí, otra forma de explotación en pleno siglo XXI. Obviamente, ambas personas serán tomadas en cuenta en la organización que dirijo en Alta y Baja Verapaz, después que pasen las pruebas de aptitud y personalidad pertinentes.

     Ya en ruta de regreso hacía mi ciudad natal, inmerso en el camino sinuoso del bosque nuboso del Biotopo del Quetzal, una tarde grisácea y borrascosa propia del mes más frio del año, diciembre, cavilando y ajustando la razón de la sin razón, me obliga a preguntarme: ¿hasta cuándo las mujeres adquirirán una cultura de denuncia de todo cuanto les es adverso en todos los ámbitos de su vida? ¿hasta cuándo se acabará este tipo de explotación comercial y sexual? …; lamentablemente muchos ven en su empresa, "un inmenso arsenal de mercancías," en donde a todo se le pone precio, incluyendo a las personas que laboran en ellas, en detrimento de su dignidad. De repente, un camionero imprudente, con las luces intermitentes, me saca casi del carril, al mismo tiempo que me saca de quicio, logro el control del carro, me ajusto el cinturón y sigo mi camino, no sin antes grabar en el disco duro instalado en mi neocórtex, lo que ahora estoy publicando.

Jlriveirof

Una puesta al día …

 

 

     El 25 de enero de 1959, el Papa Juan XXIII, anunció el Concilio Ecuménico Vaticano II, “urbi et orbi”, en el afán de “abrir las ventanas de la iglesia para que nuevos aires entrarán en ella”; modernizándola. Durante el transcurso del mismo, popularizó e hizo que cobrara sentido el verbo italiano “aggiornar”, que significa: actualizar, modernizar, renovar o simplemente poner al día.

     En la actualidad, a imitación de la Iglesia, como una de las organizaciones más antiguas de la era cristiana, otras instituciones, especialmente las privadas, apuestan por la innovación, modernización, transformación y actualización de forma asidua. Es decir; tratan la manera de ponerse al día y estar siempre a la vanguardia, mediante un filosofar de mejorar continuamente.

En esta era tecnológica posmoderna, en donde la inteligencia artificial va permeando a pasos de gigante, quien no permite que nuevos aires soplen en el interior de sus empresas, se estancan, no fluyen, haciendo uso del término heraclitiano.

     En ese sentido; la alta dirección de Seguros GyT, S.A. Durante la segunda semana del mes de diciembre del año recién pasado, convocó a sus gerentes de agencia, diseminados a lo largo y ancho del país de la eterna primavera, para llevar a cabo una reunión de programación para el año que se asoma, en donde, a guisa de introducción, nuestro gerente general, ingeniero Christian Nölck, promulgó un objetivo  primordial para la comercialización del seguro de vida; en cuyo portafolio se hace un “aggiornamento” importante, con la puesta al día de ese producto financiero, para satisfacer las demandas del mercado.

Asimismo; despedimos a un gran amigo gerente, al licenciado José Carlos González quien pasa al canal de corredores de seguros y en su lugar, le dimos la bienvenida a nuestro nuevo líder, licenciado Mario Granai, Jr.

     Después de “aggiornar” el llegar a ser del 2024, en términos figurativos, el humo blanco empezó a salir por la chimenea, al caer la tarde, empezaron a repartir algunos regalos navideños de parte de la dirección de ventas, presidida por el licenciado Gabriel Díaz y, en fraternal abrazo navideño, uno a uno, abandonamos el edificio de Seguros GyT, para retornar a nuestros hogares…