sábado, 30 de diciembre de 2017

De Tel Aviv a Jerusalén...

Por jlriveirof

A guisa de preludio

      En el marco de la celebración de la nochebuena y la navidad; el mundo civilizado, recibió como presente del presidente de Guatemala, el anuncio de que su gobierno, trasladaría la embajada guatemalteca, de Tel Aviv hacía Jerusalén, como un pacto en contrario a lo establecido por el derecho internacional respecto a Jerusalén.  Con su decisión, el mandatario guatemalteco, podría perjudicar severamente las transacciones comerciales con los árabes, las que se verían en aprietos por su falta de diplomacia, al desconocer los estándares internacionales; y, en el peor de los casos, se subordina a los intereses del neo imperio romano…
Su deseo por congraciarse con él, es tan grande y desmedido que, no le importa violentar las resoluciones 242, 338 y 2334 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; esta última “condena todas las medidas que tienen por objeto alterar la composición demográfica, el carácter y el estatuto del territorio palestino, ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental”. 

     Los datos anteriores y las sorprendentes opiniones de cibernautas que han saturado las redes sociales, con comentarios que giran en torno a esas dramáticas decisiones que tomó y que según un ciudadano de a pie, lo ponen al nivel de Herodes el Grande, aquel reyezuelo y lacayo del imperio romano, que en su afán de mantenerse en el poder; hizo lo que el imperio quiso que hiciera.
     Las críticas, no han pasado desapercibidas y, hoy son motivo de escarnio y memes jocosos y virulentos en las redes sociales, para manifestar su repudio.
Las mismas, permiten inmiscuirse de cabeza en ese maremágnum   de conceptos entre acertados, desacertados   y descerebrados, de gente que expresa su sentir, en todas las formas, humanamente posibles.
     Por eso, en lo que sigue, voy a intentar  hilvanar fino en toda esa madeja de comentarios, empezando con la felicitación que expresaron los miembros de la alianza evangélica de Guatemala; presuntamente “expertos en temas del más allá”, pero a todas luces ignorantes en cuestiones “del más acá”; como la geopolítica de Israel y Palestina, economía política y políticas económicas, el contexto histórico en que se desarrolla el proceso de paz entre judíos y palestinos y la conflictividad social, política y económica que puede devenir al término del traslado. 
En su carta de felicitación, los neo pentecostales; felicitan a las autoridades guatemaltecas que propician el traslado, en especial al Presidente de la Nación; por ser ésta “una actitud apegada a la Biblia”. 
Con lo que cabe preguntar: ¿ya no somos un estado laico?, ¿desde cuándo nuestro sistema político de gobierno es teocrático, como para basar las decisiones políticas apegadas a las Sagradas Escrituras?, ¿no deberían ser apegadas a derecho? ...
También en su manifiesto, hacen acopio del capítulo 12, versículo tres del antiquísimo libro del Génesis: “bendeciré a los que té bendijeren”.
     En su alocución, como adláteres de este gobierno y guías espirituales del mandatario; literalmente extractan ese texto bíblico, lo sacan de su contexto histórico y crean el peor de los pretextos, fincado en la más absurda de las elucubraciones evangélicas de que Guatemala, va a recibir una lluvia de bendiciones espirituales y materiales, por apoyar al pueblo elegido por Dios. Una calentura evangélica de grandes temperaturas, que está quemando  el cerebro racional, -Neocórtex-  a todas aquellas personas que hoy, piden a los guatemaltecos que ondeen banderas de Israel en todos sus ambientes. 
     Sin temor a equivocarme, diría que estas “reflexiones teológicas y filosóficas” fundamentalistas, son pensadas y externadas, por carecer de hondura teológica y una buena hermenéutica como base, que les permita hacer una exégesis objetiva de los textos antiguos y sagrados. Es evidente la fuga teológica en su predicamento.
Ese fanatismo y fundamentalismo religioso, permea muy fácilmente en la mente de los ignaros que en Guatemala son legión, y es lo que nos tiene divididos, desde el infausto día aquel, que se implementó en el país el proyecto Rockefeller, utilizando a las sectas como un poderoso brazo armado para dividir y confrontar y en su intento fallido, socavar la doctrina social de la Iglesia Católica…
Por lo tanto, resulta fantasioso creer y sugerir que, al ondear la bandera israelita, la bendición de Dios, tanto material como espiritual, caerá sobre abundantemente sobre el pueblo de Guatemala. Estás vendrán cuando cada uno, emprenda, trabaje y actúe en todas las aristas de su vida, con alto grado de eficiencia y compromiso.
Como anillo al dedo vienen los comentarios de Voltaire, quien decía que cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable…
     Los especialistas en “fusiles y fréjoles”; tampoco se quedan atrás y, por la fuerza de la costumbre creen estar “siempre listos". Así lo dijo el titular de la cartera de la defensa nacional, cuando declaro que el ejército de Guatemala está listo, para contrarrestar cualquier atentado terrorista, que pudiera derivarse de esta coyuntura. 
 Su espíritu de servicio y su entusiasmo  es alto, pero para nada acorde a la realidad de un ejército armado con los pertrechos de guerra, anticuados y descartados por países como Israel y EEUU, los máximos oferentes y abastecedores de material bélico, a nuestros pobres pueblos tercermundistas; que ante una eventual agresión por parte de potencia extranjera, les pasaría lo mismo que les ocurrió a los valientes defensores del estado de la democracia,  cuando en el contexto del golpe de estado perpetrado al coronel Jacobo Árbenz, los “sulfatos” volaban sobre sus cabezas, amenazando con volarlas en mil y un pedazos. Ipso facto les vendría una "zurradera" in situ…
     No puedo pasar por alto y por eso lo dejo como la guinda del pastel, a los relevantes    comentarios de la   gente que con el uso adecuado de la razón y con el distinguido sombrero de la suficiencia docta; ven la realidad, la juzgan y actúan; intentando incidir en ella para cambiar el statu quo en el país. 
La mayoría coincide que el yerro político de parte del Presidente, al subordinarse al imperialismo yanqui, es abyecto.  Obedece a quedar bien con el diablo; que mal le pagará por servirle bien. Sin importarle que, con ese beneplácito y ese servilismo, originados en la presión de los grupos evangélicos antes mencionados, tenga que vender la dignidad del pueblo guatemalteco; por “las migajas de dinero que recibe de USAID”, tal y como lo expresó en fechas recientes el gobernante boliviano, Evo Morales, en su cuenta de Twitter. 
Lamentablemente el mandatario no cuenta con un cuerpo colegiado, que le dé una asesoría cualificada y que lo haga actuar políticamente correcto y como un estadista, aunque no lo sea.
No hay quien le recuerde que Guatemala es un estado laico, habitado por ciudadanos seculares y, por lo tanto, en el pleno uso de su razón, apela a la conciencia del ciudadano Presidente para que respete la democracia y los derechos humanos, incluidos la libertad de credo confesional, conciencia y culto.
Notablemente él, nunca ha cumplido sus promesas, no obstante, seguiremos exigiendo su cumplimiento.
     A guisa de reflexión para estas últimas horas del año que llega al ocaso de su vida, comparto una máxima de Pascal, para poder comprender "la razón de la sinrazón"...
 "Los hombres nunca hacen el mal de manera tan gozosa y plena como cuando lo perpetran en nombre de sus convicciones religiosas”

Santo Domingo de Cobán, 30 de diciembre de 2017

Fuentes:
Humanistas Guatemala, carta fechada el 28/12/17
Confederación Palestina de América Latina y del Caribe, carta enviada al Sr. Jimmy Morales, 26/12/17
www.prensalibre.com/guatemala/politica/