Por Jlriveirof
En la tradición más común de la mitología griega Can Cerbero es el perro guardián de las puertas del inframundo, un lugar que geográficamente esta situado bajo la tierra. Es un monstruo con tres cabezas, cuyas funciones son bastante parecidas a la de los ujieres en el Congreso de la República de Guatemala. Siempre detrás de una puerta. Pero a diferencia de éstos que solo dejan pasar a los “más vivos,” aquellos que vienen con uno o más negocios entre manos, Cerbero, evitaba que los vivos pudieran entrar y los muertos salir del Hades. Es decir, de ese infierno en donde habitan seres terroríficos, despreciables y abominables. En circunstancias similares a los sujetos que en esta legislatura, acoge el parlamento…
Pues bien, si traemos a este tiempo presente el mito y lo acoplamos mediante una analogía a las adversas circunstancias del quehacer político de los presidentes de los organismos legislativo, ejecutivo y judicial; quienes, presumible y tácitamente han sellado un pacto de corruptos al estilo de la vieja usanza polítiquera, que en Guatemala es putrefacta.
En ese orden de ideas, se presume que los Presidentes de los Organismos legislativo y judicial y sus adláteres se han convertido en una especie de Can Cerberos de la impunidad, cuando sumergidos en los escándalos políticos más fatuos, pretenden desvanecer el pecado original de financiamiento electoral ilícito, atribuido al Presidente del ejecutivo, cuando éste fungía como Secretario General del más abyecto de todos los partidos políticos: FCN-Nación; hoy, FCN-Nación, LIDERGATE, PP y demás energúmenos asociados a ese eje del mal, en cuya coalición política hicieron posible el arte de “llevar el zapato derecho en el pie izquierdo sin que salgan cayos…” –Guy Mollet–
Según dicen los analistas políticos, la finalidad de tal pacto de corruptos, que enmarañados en impúdica componenda, pretenden blindar al Presidente del Ejecutivo para que no pueda ser investigado por los ilícitos que le son atribuidos. Al menos, durante el poco tiempo que gracias a Dios le queda al frente de sus funciones, ocupando un puesto para el que a todas luces no está preparado, bajo ninguna de las formas, humanamente posibles…
¿Como no se ponen a pensar estos Can Cerberos de la corrupción institucional que más y mayores riesgos vendrán por evitar pérdidas menores…?
¿Qué prima más, la dignidad que se tiene por ser humanos o el dinero que de forma ilícita se obtiene en el ejercicio del poder?
Válido es repasar en ese tema el pensamiento del Profesor y escritor estadounidense John Allen Paulos, quien sostiene que, <<a menudo lo que acaba con un político no es el pecado original, sino el proceso de intentar esconderlo. Es decir, que se arriesgan más para cubrir una pequeña pérdida que para acentuar la posibilidad de una ganancia>>.
¿Pérdidas y ganancias?
¿Acaso no es por eso que estos Can Cerberos han cerrado filas para hacer frente a la impunidad vendiendo su voluntad al mejor postor, al estilo de Judas Iscariote, a quien han adoptado como modelo…?
Es una obviedad que en estos personajes el carácter mimético del deseo, es la causa fundamental de la corrupción por la que son capaces de llegar incluso, a extremos inimaginables…
Como preámbulo introductor inicié comentando qué Can Cerbero en la tradición más común está representado por un monstruo de tres cabezas, que en este escrito son las cabezas de los tres organismos del estado. Pero, en otra tradición, según la concibe Hesíodo era un monstruo con 50 cabezas y una serpiente en lugar de cola.
En mis elucubraciones, es dable imaginar que en las otras 47 cabezas están: las del tonto útil dirigente magisterial negativo “Jodiel,” la del presidente de fundaterror, mono de oro, el Nuncio Apostólico, los miembros del CACIF que respaldaron al Presidente en el ENADE en pro de la impunidad, los miembros de AVEMILGUA, la ANAM, dipugángsteres y abogánsteres que mantienen inmune e impune al mandatario, la telebasura pro gobierno y “el peor de todos los bandidos, que es el politico corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales…”
Pero, como diría un extinto presentador de televisión: “aún hay más” y, como si lo anterior fuera poco, al final de la espalda de este monstruo maligno está la cola, que es una serpiente antigua, astuta y venenosa; ahí, van todas aquellas personas que tienen por costumbre arrastrarse y vender su dignidad por un plato de lentejas, como: los Jimmy Liber’s, Net Center, los contratistas inmorales del estado, los cuatreros que no pagan impuestos y que en fechas recientes manifestaron su apoyo al mandatario, los empleados ediles abyectos, los alcaldes municipales corruptos, plebeyos y populistas, los gobernadores proclives al mal en todas sus modalidades, los sindicalistas del estado que velan más por sus intereses personales y no la de los trabajadores entre un largo etcétera…
a juicio del caro lector, se puede seguír acrecentando la lista con todas aquellas personas que dadas sus bajas acciones podrían ir en la cola larga de la serpiente, arrastrándose...
Con estas ideas plasmadas, no es difícil concluir que, de acuerdo al pensamiento del entonces Presidente de los EEUU Ronald Reagan, la política, al ser la segunda profesión más antigua de la humanidad, se parece en mucho a la más antigua. Es decir, a la prostitución…
Se podría aseverar que son hermanas siameses y que no se pueden separar, a riesgo de que en el intento ambas mueran, porque las dos se sustentan de lo mismo y viven con un mismo pensamiento y un mismo sentimiento…
Santo Domingo de Cobán, 15 de octubre de 2017

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