Incrustado en el contexto histórico de Santa Marta, el Mar Caribe y Colombia, le doy pie a la andadura de este post, después de visitar la hacienda de San Pedro Alejandrino, en cuyo lugar pasó sus últimos días el libertador.
La hacienda, propiedad del
español Juan de Mier y Benítez en aquel tiempo, constituye hoy día, la última
morada de "culo de hierro", adjetivado así por el médico que
practicó la necropsia, al constatar que el anillo que tenía en el trasero,
formaba un cayo de más de una pulgada de grosor por tanto cabalgar entre las serranías de
Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú, en aras de lograr su cometido.
Según la BBC de Londres, Bolívar fue
designado como el hombre más importante de la historia del riguroso y sofocante
siglo XIX por haber protagonizado 472 batallas en beneficio de América y porque
no decirlo, del mundo.
En la hacienda antes citada está
la cama en donde expiró, el reloj de pared de origen alemán, cuyo péndulo fue
retirado para dejar consignada la hora de su deceso, que hasta el día de hoy se
encuentra así, el cuarto donde el médico practicó la necropsia, el armario, la
silla donde escribió su última proclama, la caballeriza que hasta hoy alberga
su carruaje, el comedor y los otros servicios de la casa.
Escribir demás sobre hechos históricos que
dejaron una impronta en el mundo es redundar, por lo tanto, prefiero epilogar,
en virtud que, soy enemigo de la tautología.
Es por eso que, no profundizo
en el tema en cuestión. Simple y llanamente les dejo un corto mensaje de ese paradisíaco lugar que, fue un signo de
los tiempos al registrar en la bitácora de la vida, acontecimientos
históricos...
Jlriveirof, OP

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