lunes, 26 de diciembre de 2016

Claroscuro del 2016




Por jlriveirof

     El miércoles 21 de diciembre del año que lánguidamente llega al ocaso de su vida, El Banco Mundial  hizo  un resumen de los acontecimientos suscitados en su tránsito, como un profeta de calamidades comienza diciendo que “debido a las turbulencias sociales, políticas y económicas que afectan nuestras vidas, y la violencia y el desplazamiento forzado que ocupan los titulares de los medios de comunicación, usted tiene razones para sentirse pesimista respecto del año 2016.” El análisis devela los grandes desafíos a los que nos enfrentamos como ciudadanos del mundo, pero también los avances que se han logrado en la consecución de un futuro más humano y más fraterno: “más pacífico, próspero y sostenible”...

     Inmerso en ese contraste de luces y sombras; en apretada síntesis, expreso esa coyuntura mundial que desnuda la infausta realidad, principalmente sobre la gran  cantidad en cifras de desplazados por la fuerza de sus hogares que aumento en este 2016 en  relación al año pasado, ni siquiera se refiere a ellos como seres humanos sino como desplazados...
En relación al calentamiento global, en  el concierto de las naciones se dieron nuevos compromisos para combatir ese infierno en que hemos convertido nuestra casa común, la tierra,  y es propicio considerar el uso de una energía alternativa, que podría llegar a ser un buen golpe bajo a todas esas hidroeléctricas soliviantadoras de ánimos, destructoras del medio ambiente y propiciadoras de conflictos sociales en su afán de enriquecerse impúdicamente...

     En materia económica indica el BM  que el peor crecimiento del mercado global se dio en este año, sin embargo una gran cantidad de gente tuvo más acceso a la telefonía móvil celular que a servicios básicos como energía eléctrica y agua, sarcásticamente ese acontecimiento es notable en Guatemala, en donde existen más teléfonos inteligentes  que políticos con las mismas características. Sobre todo en los tres organismos del estado guatemalteco, cuyos individuos demuestran muy a menudo que para ser funcionario de estado  solo se requiere más dinero para comprar voluntades que algunas onzas de materia gris...

     En lo que concierne a las oportunidades laborales para el próximo decenio se necesitarán 600 millones de plazas para ocupar a los desempleados,  imposible de generarse dadas las políticas económicas neoliberales que  “los cerdos capitalistas” –Sofía Macías-  ponen en práctica; ellos,  que solo velan por el derecho de su nariz, mientras ellos ganen, les importa un comino el personal que labora bajo sus órdenes, aquel personal que es considerado solamente como “mi gente” y como un recurso humano descartable en cualquier momento y en cualquier lugar...
Cuesta trabajo creer que dadas esas circunstancias desfavorables, una de cada tres personas carecen de un retrete para  hacer sus necesidades fisiológicas con cierta dignidad y no al aire libre como lo hacen millones de personas hoy día;   de tal manera que en África, al sur del Sahara, 4 de cada 10 personas viven en extrema pobreza, eso sí, el consumo de tabaco aumentó en más de 20 países; especialmente pobres, incluidas Guatemala y  África, a quienes el mismo BM los considera de tercer y cuarto mundo respectivamente, es decir,  nos ven y califican como unos pelagatos o pelafustanes, utilizando un léxico coloquial a tal descripción, para hacerlo todavía mas dramático…

     Transitando  de lo global a lo local, podría decirse que en Guatemala la  situación es también de calamidad, pero;  sin caer en el pesimismo de esos profetas de calamidades postmodernos que,  con micrófono en una mano y la Biblia en la otra, gritan a todo pulmón sobre las maldiciones,  pestes, rayos y centellas que Dios dejará caer sobre nuestra pobre humanidad si no nos convertimos a la pseudo religión que ellos profesan y que defienden con una apología barata fundamentada en la ignorancia de la teología...

No es necesario ser un experto o tecnócrata en materia social, política, económica, cultural, laboral, valores, en derechos humanos y religiosa para darnos cuenta que nos encontramos inmersos en una profunda crisis; hasta la iglesia “vive un duro invierno eclesial” causada principalmente por la profunda inadecuación entre lo que decimos y hacemos la mayoría, la falta de políticas públicas, plan de gobierno, voluntad política  y desconocimiento de la cosa pública de parte del Presidente que des-gobierna el país y sus asesores mediocres, especialmente milicos de la vieja escuela, caza fortunas, preparados solo para sembrar el caos, pero deficientes académica y cognitivamente, asociales, prepotentes y arrogantes que quieren hacer del erario nacional su botín, tal y como lo hicieron en el pasado, durante los regímenes totalitarios fraudulentos  que llegaron al poder atracándolo, para después clavar los colmillos en la yugular del pueblo hasta desangrarlo con voracidad y rapacidad.
 
      Basta leer los periódicos, encender la radio o la televisión para percatarnos que vivimos en crisis y esa crisis vista  como un signo de los tiempos  debe llevar a los expertos a  replantear profundamente sobre la imperiosa necesidad de bregar por un nuevo orden mundial y romper todas las cadenas que esclavizan al ser humano cuando éste se inclina ante el becerro de oro, el dios del capitalismo neoliberal de mercado, a quien urge guillotinar…

     Ante tales circunstancias, ¿qué podemos y debemos hacer…?

     Dejar por un lado la indolencia y la indiferencia, dejar de filosofar amargándonos sobre lo “que yo haría si fuera presidente, diputado, alcalde o ministro o tal cosa” y “dejar de ver las cosas pasar, haciendo que pasen cosas” buenas…
Si aun así; no logramos avanzar, entonces solo nos queda enfrentar al último fulano a quien sí podemos cambiar;   a nosotros mismos,  porque,  “cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”. –Viktor Frankl-
Solo con cambiar nuestra vieja manera de pensar, de ser y de hacer podemos construir el futuro que todos necesitamos, un futuro más promisorio,  humano, solidario y fraterno; “más pacífico, próspero y sostenible”...

 
Referencias:

http://blogs.worldbank.org/voices/es/resumen-del-2016-en-12-graficos-y-un-video?cid=ECR_E_NewsletterWeekly_ES_EXT

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