te impide tener éxito en un mercado laborioso?
El tema en sí, es bastante
escabroso y puede dar de sí para un sinfín de conjeturas. Por eso siempre es
mejor preguntar qué conjeturar…
Sin paracaídas, nos cayó una
lluvia de respuestas, sin rodeos, directas al cerebro triúnico que, desmontaron
todas las creencias limitantes para actuar en consecuencia y con frecuencia a
efecto de que, cuando amanezca, más vale que estemos corriendo…
Eh aquí la pequeña narración que captó
nuestra atención, en esta fría mañana y última sesión del mes de agosto que
sereno y con prisa, agoniza:
Cada mañana en África una gacela se
despierta. Ella sabe que debe correr más rápido que el león más veloz o morirá
bajo sus garras.
Cada mañana en África un león se
despierta. Él sabe que debe correr más rápido que la gacela más lenta o morirá
de hambre.
No importa si eres león o una gacela…
cuando amanezca, ¡más vale que estés corriendo!
El poder del relato en cuestión radica en
la última sentencia: cuando amanezca, más vale que estés corriendo. Esa frase
es una clara, atenta y abierta exhortación para ponernos en acción, sin
importar la explicación o justificación de alguien que, no quiera salir de su
zona de confort. Sin duda es la antesala del infierno organizacional que uno
mismo sopla para arder socioeconómicamente en el, cuando no quiere hacer lo que
tiene que hacer en un tiempo y en un lugar concreto.
Es un lugar reservado solo
para aquellas personas que gozan de la somnolencia causada por la complacencia
y que, con displicencia se conducen por la vida “sin ton ni son.”
Dado que, a esta reunión solo mujeres de
negocios de seguros asistieron, concluyo con la siguiente frase mágica: “talitha
kumi.” Una frase aramea pronunciada por Jesús, que significa: “doncella
levántate.”
Invitación clave para seguir
en acción, estar en movimiento, a desinstalarse para esperar el nuevo día, para
que las encuentre corriendo con alegría.

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