Por jlriveirof, OP
Albert Einstein dijo alguna vez
que “Hay una fuerza motriz más poderosa
que el vapor, la electricidad y la energía atómica: La voluntad”. Tomando en consideración lo descrito por
Einstein sobre la omnipotencia de la voluntad, he decidido llevar a la práctica algunos de los
enunciados plasmados en mi artículo “Aggiornamento empresarial” - http://jlriveirof.blogspot.com/2016/03/aggiornamento-empresarial_21.html
- en ese sentido, he comenzado a poner
al día la organización que se ha
confiado bajo mi dirección y procuración y, he comenzado por lo más importante: Integrar
personas de buena voluntad para que, una vez capacitadas, lleven una “buena noticia” –teología del
seguro de vida, tesis que se encuentra todavía en el perol de mi sesera de
cocimiento lento- a otras muchedumbres de buena voluntad.
Cabe hacer mención que, en fechas recientes
estuve en una conferencia sobre neoliberalismo y globalización dictada por el ilustre Doctor Edgar Pape
Yalibath y, a partir de ahí, no me he cansado en pensar, re-pensar y des-pensar
sobre el problema social del
trabajo en una sociedad eminentemente globalizada
y capitalista. Desde la ciencia teológica he
pensado sobre las alocuciones del ponente en su conferencia
y, es inconsecuente que ese viejo liberalismo promueva la competitividad en vez
de la cooperación y se privilegie al capital al ponerlo muy por encima del ser
humano, discriminándolo…
Navegando contracorriente en esas
fétidas aguas del neoliberalismo, en esta organización se pretende
promover una cultura del trabajo,
cambiando el modelo tradicional por una agencia de cambio, por medio de la
cual, pretendemos mermar en mínima
parte el flagelo de la falta de
oportunidades laborales y de la falta de promoción del ser humano en el
departamento de Alta Verapaz. Sobre ese
particular, ponemos a la consideración de los seres humanos de buena voluntad y en bandeja de plata una ocupación
que vale la pena realizar, porque a través de ella, podemos potenciar valores objetivos. Pero, para poder ser esos
agentes de cambio, portadores de buenas noticias, orientaremos nuestra
actividad para dignificar la persona del trabajador que quiera cambiar su mundo
y el de los demás, con una dosis de buena voluntad.
Para dar a luz a la criatura –la voluntad- sin duda alguna,
los dolores de parto serán fastidiosos y
constantes, cuando comience a descender, sentiremos su “encajamiento”. La presión
en la caja torácica disminuirá. El útero organizacional comenzará a madurar
y experimentaremos algunos cólicos hasta
que por fin se rompa la fuente. Entonces,
una hermosa bebe nos será dada: “La voluntad” y al igual que la madre de Sócrates,
para entonces, me habré convertido en un
buen partero…
Junto a la voluntad, hemos de
concebir otros valores como los que sugiere el Psicólogo Social José María
Gasalla, Profesor de Deusto Business School; como la visión, los valores y la
pasión, para convertirse en emprendedor. Estos son los “puntos de apoyo que se requieren para mover el mundo” -recordando
la célebre locución de Arquímedes de Siracusa- y corregir el rumbo en su vasta
concepción.
La fórmula sugerida es: E=3VxP; en donde E significa
emprendimiento, 3V refieren visión, valores y voluntad y la P expresa pasión.
Adentrándonos en el marco
conceptual de los términos descritos en dicha fórmula, Leonor Jaramillo,
Magíster en educación con énfasis en Cognición por la Universidad del Norte, indica que
el emprendimiento es una
capacidad que tienen los seres humanos para salir adelante de manera novedosa y
con ideas renovadas. El término se
deriva del francés “entrepreneur” que quiere decir pionero y esa es la capacidad
de una persona que “apalanca” con esfuerzos adicionales para alcanzar metas.
Según Jaramillo la acepción que se tomó es la que se refiere a la “aptitud y actitud de la persona que le
permite emprender nuevos retos, nuevos proyectos y que le cede dar un paso
más”, “dar la milla extra”, siempre
un paso más, hacia adelante…
Referente a la visión, la economista Valeria Granata, quien trabajó
en el ámbito empresarial, mercadeo y ventas nos dice que la visión personal es
individual y delineada por cada quien en sintonía con sus intereses, recursos,
fortalezas y debilidades. Tiene que ver con metas y objetivos.
En nuestra organización cada
quien se plantea metas diferentes, basada en sus particulares necesidades y
deseos, un género de vida diferente y
sentido de pertenencia.
Al irrumpir en el campo axiológico creímos pertinente
describir y practicar algunos valores fundamentales que nos sirvan como instrumentos
para corregir el rumbo cuando éste se esté desviando, privilegiamos la integridad, responsabilidad, fidelidad,
solidaridad, discernimiento y la
excelencia, subordinándolos a los
descritos en la fórmula. No actuar en su praxis
significa perder calidad como personas. Adherimos uno más: La
ecuanimidad, por ser ésta la síntesis de
todos los valores.
Como valor, la voluntad es “la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de
manera intencionada, por encima de las dificultades, los contratiempos y el
estado de ánimo”. La falta de voluntad se caracteriza por la influencia de
la pereza, la comodidad y la
inconstancia, enemigos tenaces que
dificultan el libre fluir en el actuar.
Referente a la pasión, Gasalla explica que, es el valor que facilita el fluir, es la
energía alineada con los valores que sirven para implicar y comprometer a los
compañeros de viaje, que podamos tener.
La pasión es ese toque con energía eléctrica que evita que
el sopor de la complacencia se instale en la mente y el corazón de alguna
persona; evitando que ésta logre significancia en todo lo que emprende.
Solo valorizando los valores
podremos darle un surplus de calidad a nuestro emprendimiento, evitando que este orden mundial capitalista se
apropie gratuitamente del plus valor. En otras palabras, los valores son, los puntos de apoyo que necesita un “businessman”
de buena voluntad para catapultarse hasta la cúspide del éxito, erosionando
poco a poco la explotación en todas sus formas bajo el capitalismo. –El Capital, Karl Marx-
Qué razón tuvo Einstein al
exclamar que la voluntad es una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la
electricidad y la energía atómica.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario