En los últimos días se ha generado opinión en todos los medios escritos y hablados de la
República de Guatemala sobre la frase
racista y xenófoba externada por la diputada
zacapaneca Laura Franco en contra de la Señora Estela Ventura, Gobernadora de Alta Verapaz, ante la negativa de ésta por subordinar la
gubernatura a los intereses fraudulentos
de un grupúsculo de diputados del recién estrenado partido oficial, en su
insensata pretensión de "administrar" los fondos del Concejo de
Desarrollo.
Hoy, junto a una triada de malhechores de su mismo
partido político inmoral y perverso, la diputada Franco espera
enfrentarse a la justicia guatemalteca por esa frase racista, sexista, clasista
y xenófoba de “india estúpida” con la que ofendió no solo a la representante del Presidente en el
departamento sino a la etnia que representa, tales palabras son
propias de alguien "bajo,
abyecto, vulgar y plebeyo", cuyas características presentan la mayoría de políticos en ese sub mundo
que denominan parlamento.
Por ventura la Gobernadora Ventura sentó un
precedente al denunciar el autoritarismo de estos diputados que se oponen a la
libertad política o social y por lo tanto también se oponen a la democracia y a
la separación de poderes con su pensamiento contumaz de que las cosas en el
Congreso así se han hecho y así se harán, haciendo honor de su apellido la
diputada Franco intenta legislar al estilo de la vieja usanza en franco deterioro de valoraciones
deontológicas y axiológicas que emulan un franquismo barato.
Pero mientras estos malhechores son sentados
en el banquillo de los acusados, hoy arden en la leña verde que ellos mismos
encendieron en las redes sociales, una hoguera mucho más cruel que aquella que segó
la vida al Fraile dominico Giordano Bruno y a Juana de Arco, cuando fueron
acusados de herejía por la "Santa Inquisición" que de santa solo
tenía el nombre. Qué razón tenía William
Shakespeare al decir que "el hereje no es el que arde en la
hoguera sino el que la enciende".
Lo que resulta irónico y paradójico es que tanto la ofensora en
materia de derechos humanos y sus compinches carecen en demasía de aquellos rasgos físicos con que Adolf
Hitler estuvo obsesionado para instaurar "una raza aria superior",
cuyo ideal incluía "ser
rubio, alto y de ojos azules". Entonces, porque tratar a una persona
así, si en Guatemala a diferencia del Adelantado, todos tenemos la misma ascendencia.
En apretada síntesis podría definir el contexto
creado por estos congresistas como "neo narcisista", frase
acuñada por el filósofo francés Guilles Lipovetzky en su libro cumbre
"La era del vacío" para referirse a individuos que solo viven
para sí mismos olvidando el sentido histórico y los valores y con el que se
alude a la "desaparición de la
realidad rígida: la desubstancialización del yo".
Filosofando todavía un poco más podríamos decir que
con su comportamiento ético estos personajes de la política partidista aún se
encuentran prisioneros y encadenados en la caverna de Platón, aún no han visto "el verdadero bien" y por eso
"no pueden darle sentido a su
existencia"...
