martes, 7 de enero de 2020

Al comienzo del 2020



Jlriveirof, OP
     El seis de enero del año 2001; durante la Solemnidad de la Epifanía del Señor, en los albores de un nuevo milenio, el entonces Papa Juan Pablo II escribió una Carta Apostólica intitulada Novo Millennio Ineunte, en ella nos invita a recordar con gratitud el pasado, a vivir con pasión el presente y a abrirnos con confianza al futuro.
     Hoy; inmersos también en la misma solemnidad, pero del año 2020, a comienzos del final de la segunda década del milenio en cuestión, organizacionalmente hablando,  muchos nos encontramos imbuidos por los preparativos de las estrategias prospectivas con que planeamos el porvenir de forma micro para el próximo decenio, tales palabras Prospectiva y Estratégica, resuenan también hoy para nosotros, los miembros de la Agencia de Seguros GyT Cobán; invitándonos a dividir el tiempo en esos tres momentos: Pasado, presente y futuro.
     El pasado lo recordamos con mucha gratitud por todas las cosas buenas que nos ha dejado; para el efecto, nos remontamos específicamente al comienzo del milenio, en donde cabe precisar la adquisición accionaria que Seguros GyT, S.A. hizo de Seguros CASA, en donde se me permitió continuar liderando y desarrollando al personal de la Agencia de Cobán. Valga recordar también con agradecimiento; todos los conocimientos técnicos y académicos adquiridos en diversos diplomados realizados, con el patrocinio de esa institución. Así como también a todas las personas que hemos conocido y con quienes hemos compartido alegrías y tristezas en todas y cada una de las actividades inherentes a nuestro cargo.  
No podemos dejar pasar por alto las magnas convenciones nacionales e internacionales en donde hemos estado presentes: Miami, Cancún, Cuba, Varadero, Santo Domingo, Huatulco, Playa del Carmen, Isla Mujeres, Acapulco, Centro América y Panamá, Cartagena de Indias, Curazao, Bonaire, Aruba, Las Bahamas, entre un largo e inacabado etcétera y próximamente Los Cabos, Baja California.  Amén de los lugares paradisíacos que a nivel nacional hemos frecuentado todos estos años.
     El presente lo estamos viviendo con ilusión, con entusiasmo, con profesionalismo, con una visión del futuro, una misión previamente concebida, algunos de los valores de la ilustración, objetivos, metas, anhelos, proyectos, rigor, claridad, razón y pasión etc.
Es decir, lo vivimos con lujo. Entendido el lujo a partir de su concepto etimológico, mismo que se deriva del latín luxuria, que significa dar demás, algo más. Eso nos permite ser hombres y mujeres de negocios de seguros de lujo, porque siempre aportamos la milla extra.
Cuando hablamos de profesionalismo, no nos estamos refiriendo a títulos rimbombantes, sino a un modo particular de hacer las cosas, con excelencia, excedencia, vocación y espíritu de servicio.
     Esa adjetivación de nuestro modo particular de hacer las cosas; nos permite darle una mirada profunda y minuciosa, sencilla pero exhaustiva al proceso estratégico que nos servirá de base para cumplir nuestras expectativas con alto grado de precisión durante el 2020; y mejorar así nuestra productividad, lograr competitividad, trabajando en un marco de ética y cabalidad, compromiso y responsabilidad social empresarial.
Actuando así de continuo, minimizamos las posibles sorpresas desagradables que pudiésemos encontrar en el camino.
     Al tomar en consideración  otros modelos de planificación estratégica, me he inclinado  y propuesto para este año, por el modelo secuencial del proceso  estratégico sugerido por D`Alessio Ipinza (2013); que inicia con el análisis de la situación actual a nivel macro, determinando así las oportunidades y amenazas que inciden en el sector, la organización en sí, y la competencia; el análisis del sector y la competencia, a partir del cual se podrá determinar el perfil competitivo de los competidores y el análisis interno de la organización, para identificar las fortalezas y las debilidades (Fredrickson, 1983).
En la fase subsiguiente; se establece la visión, misión, los valores, y el código de ética; para guiar y normar el accionar de la organización (D`Alessio Ipinza, 2013; Fuentes & Luna Cardoso, 2011).
     Al futuro nos abrimos con confianza, con esperanza, con ilusión; y en su bregar no le daremos tregua al fatalismo, determinismo, postergación, tolerancia, inacción, pobreza y extrema pobreza alienante y esclavizante, tanto de nuestros clientes internos y externos. Cabe hacer mención que durante este año tendremos una tolerancia cero a la improductividad.  De modo que, hoy no prevemos el futuro, sino que lo preparamos.
En realidad; no existe para nosotros un futuro único, sino un abanico de futuros posibles que avanzan al compás de nuestros propios tamboriles. Si bien es cierto, no está de nuestra parte el determinismo de la futurología y de la bola de cristal, como tampoco la clarividencia; si, nos abrimos al futuro con la confianza puesta en Dios, en nosotros mismos y en los demás, merced a la cualificación obtenida a través de varias décadas de bregar por estos caminos; en donde hemos hecho una alianza con el progreso, con el uso adecuado de la fe y de la razón, cuál alas en sensato equilibrio nos elevarán a la cúspide de la pirámide sugerida por Abraham Maslow, en correspondencia con  la prospectiva estratégica como una disciplina intelectual.
     En ese sentido; con la prospectiva en mención, iluminamos todas las acciones que emprendemos en el presente, con la luz que arrojan los futuros posibles. De cara a ese futuro inmediato; nos vemos involucrados en más viajes nacionales e internacionales, en más desarrollo personal, intelectual y material, integración de nuevo personal, más hombres y mujeres desfilando durante cada mes de febrero hacia el sitial de honor para recibir los más altos honores: agencia líder a nivel nacional, estatuillas de jaguares en todas sus denominaciones y viajeros frecuentes, entre otras cosas…
     A guisa de colofón me quedo con las palabras de Gaston Berger quien dice que; el futuro es la razón de ser del presente, para revelar de manera concluyente que el mismo puede ser rico o pobre del futuro que se tiene ante sí.
     Al pasado entonces lo recordamos con gratitud, el presente lo vivimos con pasión y nos abrimos con confianza al futuro
     ¡Bienvenido sea el 2020 con todas sus implicaciones! ...