domingo, 14 de abril de 2019

El Petén, un mundo de misterio verde...



Jlriveirof


     
¡Las dos de la mañana y sereno! …, es un sábado cualquiera cuando un grupo de hombres y mujeres de negocios de seguros, representantes de Seguros GyT, S.A. En la verde Verapaz, se empieza a agolpar en las inmediaciones del Parque Central La Paz; en  Cobán, para abordar el bus que los adentró al espesor del mundo del misterio verde, como  Virgilio Rodríguez  Macal le llamó a la fauna y la flora de Alta Verapaz y del Petén.
Una vez acomodados en su interior, empieza a serpentear por la carretera toda cuesta abajo; hasta llegar al municipio de Chisec, ochenta y tantos kilómetros después, de ahí todo el terreno es semi plano hasta adentrarse al departamento más extenso de Guatemala y la entidad subnacional más grande de Centro América. El Petén…

     Inmersos en ese verdor característico de la geografía del lugar, no es difícil recordar, provocar y emplazar el recuerdo a los tiempos mozos, cuando la lluvia pertinaz de la verde Verapaz, resguardaba a los más cuerdos en el interior de la casa; y ante la ausencia de energía eléctrica  por las fuertes  lluvias con sus  fuertes vientos,  era costumbre casi  obligada  la lectura.
No faltaban en la tímida biblioteca del hogar las obras de Virgilio Rodríguez Macal: Guayacán, Jinayá, La Mansión del Pájaro Serpiente, El mundo del Misterio Verde, Sangre y Clorofila, Etc. Y sumido en el  recuerdo de esos tiempos idos, viene a la mente el recuerdo de   Lish Zenzeyul o Andrés cuatro ojos como también se le llamaba a aquel indio q´eqchí, amigo de la tautología, a quien se le tornaron verdes los ojos de tanto mirar y admirar la selva…
Una selva en donde él pudo contemplar y nosotros constatar tanta serpiente, tanto saraguate y tanto tecolote bullicioso; a quienes comparó con "güinc" el hombre blanco citadino, haciendo la salvedad de que los saraguates de la selva son más “francos y más lógicos”.  Una verdad irrefutable e ineludible… sobre todo si se les compara con los infaustos especímenes que habitan temporalmente el hemiciclo y demás organismos del estado de Guatemala, quienes actúan casi siempre de forma rastrera, y son más ponzoñosos y  despreciables que las serpientes de barba amarilla, con quienes tienen en común, ser  altamente abominables y peligrosos por las muertes que ocasionan; y son más bulliciosos que los monos saraguate y los monos araña; que en Petén, son legión…


     
Al llegar a nuestro destino y transitar por las pintorescas y estrechas callejas de la Ciudad de Flores; notable  resulta apreciar la arquitectura del Petén colonial caribeño, cuyo malecón, atiborrado de gente en extremo amable, permite contemplar el amanecer o el atardecer cuando el sol sale o se esconde en lontananza.


     Abandonada la zona de confort citadina, “el primer día de la semana muy de mañana”,  al ir inmiscuyéndonos en el esplendor de ese parque arqueológico llamado desde antiguo Tikal;  hacen eco las palabras del guía que nos deleito con sus saberes respecto de los mayas que fundaron esa Ciudad, cuando dijo que el entorno tiene un no sé qué, que hace sentir no sé cómo, sobre todo cuando se empieza a transitar por “sac´be´” que en idioma maya q´eqchí tardío significa calle blanca; y que corresponde e identifica a aquel  camino por donde transitaba solo la realeza en aquella época tan antigua.
Ayer en Tikal y  hoy en la prostituida Europa, la plebe contemplaba el paso de la familia real desde las márgenes. Desde ahí  rendían pleitesía en señal de sumisión y cuasi adoración…

     A imitación de Fray Andrés de Avendaño, un fraile franciscano que vino a la Amerindia a finales del siglo XVIII, como ministro del evangelio; grosso modo, también nos interesamos  por el idioma maya,  sus costumbres, estilo de vida,  religión y las estrategias  geopolíticas para consolidar el dominio de la región en aquellos tiempos y así, poder comprender su contexto y  la consumación fatal de su cultura.
Tikal; como vestigio arqueológico hoy, deja boquiabierto a propios y extraños y en sus alrededores convergen gentes de todas las nacionalidades, para rendir tributo a aquellas personas que nos antecedieron y que dejaron una historia para ser contada  in saecula saeculorum…

     Lentamente las horas se consumían en el tránsito por sac´be´ hacia las plazas y la Acrópolis Norte, en donde contemplamos gran cantidad de estelas y altares esculpidos y Plaza Central, cuyo laberinto arquitectónico como vestigio de la grandeza de los mayas permite apreciar sus estructuras. 
Pasamos por el Palacio de las Ventanas, conocido también con el nombre de los murciélagos. Un nombre muy propicio para denominar así al Palacio de la Loba, en Ciudad de Guatemala, en virtud de la familia y allegados del Adelantado; -que dicho sea de paso, ya se les adelantó  en el camino a muchos, rumbo a Pandemónium, la capital del reino infernal- que siguen chupando la sangre de los capitalinos, a través de sus  impuestos…

     Dejando el sarcasmo en la jungla para  empezar a subir las gradas sin ningún peso sobre las espaldas; poco a poco vamos llegando a la cúspide del Templo I, mejor conocido como el Gran Jaguar, construido en el año 700 después de Cristo, por el entonces gobernador Jasaw Chan K´awill, también conocido como el Señor Cacao.
Al llegar a la crestería evocando el pasado, impresionante resulta vigiar el horizonte, sobre todo por aquellos que se han hecho acreedores a los premios Jaguar que año tras año otorga la compañía que dignamente represento en la región; ellos, posaron tanto en su parte posterior como en el  frontispicio. Lamentablemente no pudimos constatar lo que narra la tradición, referente a que en el  dintel se encuentra grabada la estampa de un jaguar. Lo que sí puedo asegurar es que esa  fina estirpe; ellos la llevan tatuada en la mente y el corazón,  duermen con ella, sueñan con ella y viven con ella.

     En tal virtud, me declaro un vidente digno de confianza, y puedo precisar que, según las dramáticas profecías túnicas y katúnicas del Gran Jaguar, de ellos surgirán los próximos jaguares,  a perpetuidad…
-1 tun es igual a 360 días, un katún es igual a 20 tunes, por lo que según nuestro calendario estaríamos hablando de 20 años-
Así lo determinan las ponderaciones que le damos a la rueda cíclica de la vida que Paúl Meyer ideó para nuestro quehacer; y que al igual que las predicciones de la "Cuenta Diaria de los Días de un año" que ellos tenían, también nosotros establecemos normas de mejoramiento continuo –Kaisen- que nos permite precisar cuándo un día será bueno o  malo. 
Por ello;  mantenemos la confianza puesta en Dios, y confiamos  que los acontecimientos dados en el mes de febrero; durante los últimos años, en las premiaciones de nuestra compañía, se volverán a repetir, al llegar la misma fecha los próximos años…

     Al despertar de ese sueño estando despierto y al encaminarnos hacía el Templo II, con la narración del guía, podría suponerse que también los mayas fueron machistas; así lo evidencia el tamaño  del Templo de los Mascarones, mandado a construir por el Señor Cacao presuntamente para su esposa, también en el año 700 después de Cristo, porque es 9 metros inferior al Gran Jaguar, construido específicamente para él, y en cuyo interior se encontraron sus restos mortales.
No obstante el hijo de ambos, Yik´in Chan K´awill; se mandó a construir un templo aún más grande que los anteriores, y  es conocido como El Templo de la Serpiente Bicéfala con una altura de 70 metros. Es considerada como la edificación más alta de Tikal, y segunda de Mesoamérica. Era utilizado para llevar a cabo diversas actividades de tipo ritual.
Al encontrarnos en su cúspide pudimos obtener la mejor vista panorámica de Tikal, y al estar en pie frente a la crestería, las palabras de Lish Zenzeyul  hacen eco al ratificar lo que él decía en estas o parecidas palabras: De tanto contemplar el verdor de la selva, hasta los ojos se vuelven verdes…

     Descansar bajo la sombra de las pirámides que se encuentran en la Gran Plaza, no tiene comparación. Estamos bajo la frescura del producto de un milenio aproximadamente de construcción. Sin caer en la tentación de falsos nacionalismos, se podría presumir incluso que éste vestigio arqueológico que pone en evidencia  la grandeza de los mayas; es, sin temor a equivocarme,  la octava maravilla del mundo…