miércoles, 23 de mayo de 2018

“Los cuatro gigantes del alma”



Por jlriveirof

     Con motivo de la celebración del octavo aniversario de un grupo de alcohólicos anónimos, ubicado en la Ciudad de Cobán, fui invitado por el pleno para disertar una plática sobre los "Cuatro Gigantes del Alma.” Que según describe el autor del libro con el mismo nombre, psicólogo y psiquiatra español Emilio Mira y López; son: el miedo, la ira, el amor y el deber. De tal guisa que, tuve que indagar palmo a palmo  las páginas del libro en cuestión,  para libar de la investigación científica del autor,  y poder conyugalizarla con mi experiencia personal, tomando en consideración que tales gigantes, son inherentes al ser humano.

     Pues bien, para ilustrar a las personas que no tienen problemas con las bebidas espirituosas, es menester que sepan que los grupos de alcohólicos anónimos, fueron creados con la única finalidad de ayudar al enfermo alcohólico a dejar la bebida y  frenar los duros embates que causa el alcohol, y  nunca como ahora, coadyuvan en su reconstrucción y rehabilitación. Ayudan a recuperarlo física, mental y espiritualmente para insertarlo de nuevo a la sociedad y pueda ser útil a la misma.
 Ya desde los tiempos antiguos se deduce de las Sagradas Escrituras  que hay que “despojarse del hombre viejo con sus obras y  revestirse del hombre nuevo, que se va renovando hasta alcanzar un conocimiento perfecto, según la imagen de su Creador”.  –Colosenses 3, 9-10-

     Nunca como ahora las ciencias y la técnica están al servicio de las personas, para ayudarnos y servirnos en la erección de ese nuevo hombre. Hoy, mas que nunca, según lo explicita el doctor Mira,  los cultores de la caracterología, la tipología, la antropología y la personología nos ayudan para mejorar nuestra apariencia física y el temperamento.

Hoy, mas que nunca nos es útil el famoso aforismo de Sócrates, “conócete a ti mismo,” porque solo conociéndonos, podemos averiguar cuales son nuestras fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Y al conocernos tal cual somos despertamos, según dijo el doctor Carl Gustav Jung. 
Pues bien, para hablar de la persona que somos, tenemos que estar al tanto de ella  y para estar al tanto de ella, tenemos que estudiarla. Encontramos que por medio de  la reflexión filosófica podemos  evaluar de forma asidua nuestra propia vida, en virtud del pensamiento socrático de que una vida no examinada no vale la pena vivirla…

     En ese ideal, de reconstruir al hombre más humano, el doctor Mira y López hace alusión  de  las emociones primarias que nos embargan y nos enajenan como lo son:  el miedo, el gigante negro,  la ira, el gigante rojo y el amor, el gigante rosa.
Cuando no sabemos gobernar estas emociones, las mismas pueden mordernos y remordernos y ocasionarnos grandes sufrimientos que nos puede llevar incluso, al suicidio…
En ese orden de ideas,  conozcamos sus causas y sus efectos para  librarnos de su yugo, aunque sea de forma parcial y muy pobre,  un yugo esclavizante, alienante y de fatales consecuencias. Como suele serlo, esa ingrata enfermedad del alcoholismo.

     El miedo:  según el diccionario  es una emoción que causa una sensación de angustia ante un peligro real o imaginario, pasado presente o futuro. Está asociado con el terror y la ansiedad. Este gigante negro es tan antiguo como la misma humanidad, dícese que Dios introdujo el miedo desde los albores de la vida, de tal suerte que muchos le temen a la vida misma y por eso están metidos en brujerías, buscan adivinos o pitonisas para que les lean la suerte, el horóscopo o les tiren las cartas del tarot, para ver que les trae la suerte. Muchos le temen a la muerte, porque le temen a lo desconocido, esa dama del alba que se hace presente cuando muchos no la esperan y por la pena que trae consigo, muchas veces nos abruma, más de la cuenta. Es el gigante de las carencias, tenemos miedo a no tener un techo y abrigo, a que alguien nos quiera, a fracasar en la tentativa de alguna empresa y por eso terminamos desarrollando un complejo de inferioridad que nos convierte en personas supersticiosas y envidiosas.
Los miedos no permiten a muchos, salir a trabajar un viernes 13, desistir  si un gato negro se atraviesa en su camino o desviarse en virtud que,  para muchos es el augurio de que algo malo va a pasar, soñar serpientes, el canto de los gallos antes de la media noche, con el canto de la lechuza muchos dicen que alguien morirá, especialmente si es indígena, etcétera.

     El miedo cuando no es vencido causa muchos dolores y penas que nos puede llevar incluso a transitar esas negras veredas del ser al no ser, es decir a la muerte. Ya dentro del proceso de recuperación de la enfermedad alcohólica, se le teme a las otras enfermedades que se derivan por no cuidad de la salud durante la etapa de la ingesta: gastritis, ulceras, gota, reumatismo, cáncer, shock hipovolémico consecuente a accidentes, ácido úrico, o quedar en un estado de idiotez a causa de tanta ingesta alcohólica,   etcétera. El miedoso pretende ocultar el miedo siendo vanidoso, hipócrita, mentiroso.

     La ira: Brota de las negras entrañas del miedo y es un termino de origen latino que se refiere a la furia y la violencia. Es un conjunto de sentimientos negativos que genera enojo e indignación, es una emoción que nos acompañara el resto de nuestras vidas, está presente casi en todos los acontecimientos de nuestra existencia. Este gigante rojo se hace presente cuando somos tratados injustamente, cuando son vulnerados nuestros derechos, cuando no alcanzamos nuestras mas nobles aspiraciones y alguien nos trata de fracasados. Cuando se asocia con otras emociones como el amor, nos da los celos, cuando se asocia con el  deber nos da la intolerancia. Dentro de las consecuencias negativas que nos da la ira están las siguientes: actuar impulsivamente, sin pensar con claridad y por eso nuestras reacciones son hepáticas. Nos quita la salud física, mental y espiritual, genera en los demás una impresión negativa de nosotros mismos y favorece el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares.

     Las caretas mas comunes con que se disfrazan las personas iracundas son la critica, critican especialmente al que está ausente, hablan mal de su prójimo, de su grupo y por eso hacen turismo espiritual de grupo en grupo, sin encontrar paz en ninguno de ellos, pues no son las personas ni los grupos los causantes de su malestar, sino el diablo que llevan dentro. Son irónicos y demuestran fácilmente su descontento, casi siempre son aquellas personas que hablan casi a gritos, golpean las mesas o el ambón y tratan de humillar mediante la burla a la persona que ellos creen que es su adversario, especialmente al de reciente ingreso que pide no palos sino ayuda mutua para incorporarse al programa, regularmente es cobarde, a base de gritos esconde el miedo y el fracaso que lleva dentro. Es soberbio, y su voz generalmente es ahuecada y sus ademanes altaneros, su porte provocativo y su actitud negativa. Conviene recordarle al iracundo, que ni su violencia, ni su ofuscación, ni su intransigencia son signos de superioridad vital, todo lo contrario, son signos de inseguridad, falta de fe en si mismo y autodominio.

     El amor: ¿Quien no sabe de amores? ¿Quién no ha sufrido de amores?  Se ha escrito tanto, que demás está  describirlo. Nace colosal, con frenesí ciega la mente de repente y en éxtasis se desborda el que se enamora. No obstante, hay que describirlo, aunque nos decantemos buscando una definición, tiene tantas, distintas y distantes y por ello, es absorbente y posesivo. Inherente y eminente. En virtud de lo anterior, posiblemente es  la única fuerza que pasa por encima de todos los obstáculos que se le cruzan por delante. Dice el doctor Mira que el amor es bifásico, desde el punto de vista biológico claro está. Y por eso el enamorado es mas viviente y más moriente, más pleno y más vacío, más turgente y más exhausto.
      Sin entrar en detalles científicos respecto del amor, un compañero a quien llamare Juan Pérez,  dice que en las fases del proceso amoroso, la mayoría de hombres  en su intento de enamorar, pasan  a la fase ofensiva, como un conquistador. Palabras suaves y coquetas, haciendo resaltar los valores personales y materiales,  pero que en la mayoría de los casos, corteja en virtud del premio que desea obtener y que no es más que acampar por largo tiempo  en el monte venusino de la amada, a cuyo poblado atribuye una fuerza superior a los 500 caballos, y que en virtud de tal poderío ha habido guerras y rumores de guerras. Para ilustrar ese punto valga recordar a la Malinche, que con sus encantos conquisto al conquistador Hernán Cortéz, facilitándole la conquista de México. Helena de Esparta, esposa de Menelao, raptada por Paris, lo que origino la guerra de Troya. Cleopatra de Egipto, quien por sus encantos Marco Antonio cede territorios de Roma a Egipto y por eso el senado le declara la guerra. Mesalina que en virtud de sus encantos sobre Claudio, se valió de ese poder de los 500 caballos de fuerza para lograr objetivos personales, recobrar su posición social y hasta ejecuciones. El amor entre los reyes católicos Fernando e Isabel de Castilla, que acabo con 770 años de conflicto. El sultán Shahriar de Persia de quien se dice asesino a 3000 esposas y solo lo logró doblegar y domesticar el monte venusiano de Scheherezade, quien dio origen al cuento de las mil y una noches. Sansón y Dalila entre un largo etcétera.

A esa lista, podrían incluirse las guerras y batallas campales de tipo personal, que han tenido lugar por vivir una vida ingobernable a causa de esos 500 caballos de fuerza  mencionados con  anterioridad y que es la raíz genital del amor, extintas quizás, gracias a la acción y al efecto del tiempo, por lisis y por las  crisis internas y externas que hoy nos hacen recordar un mismo infierno pero con diferente pinga…


Santo Domingo de Cobán, 23 de mayo de 2018

Fuentes: Emilio Mira y López, Cuatro gigantes del alma, decimocuarta edición, Ediciones Lidiun, Buenos Aires, 1994

lunes, 21 de mayo de 2018

JM & Cía. Iltda.



Por jlriveirof

     La reacción inmediata del Presidente de Guatemala  a los hechos que el Ministerio Público y la CICIG le imputan a su hijo José Manuel  y su hermano Samuel, en el caso denominado “botín en el Registro de la Propiedad” y a él,  en el caso de financiamiento electoral ilícito, fue pelearse con la justicia y todas aquellas personas e instituciones que tienen una lucha frontal en contra de la corrupción, lo que trajo consigo una intentona por debilitar la gestión de ambas instituciones y  defenestrar a costa de lo que sea,  al Comisionado de la CICIG.

      Para tener éxito en la tentativa de tal faena, medios nacionales y transnacionales dicen que se enmarido con funestos personajes entre los qué figuran: cuatreros, políticos tramposos, nacionales y extranjeros,  militares señalados de actos delictivos en situación de retiro, una tal alianza evangélica que lo tiene engañado con ser el “ungido”,  empresarios  que pagaron su derecho de piso, otorgándole financiamiento que él no declaro y con el que incrementó de forma exponencial sus recursos económicos, trols, net centers, ministros de estado puestos a dedo, carentes de las cualificaciones profesionales pertinentes, idoneidad y probidad, dipugángsteres y abogánsteres carentes de moral y ética profesional, maestros de educación, sediciosos que perturban el orden social establecido, miembros del grupo que lidera Joviel Acevedo, lacayo de todos los gobernantes de turno,  y  la cúpula del ejército de quien aprovecha su institucionalidad para que lo sostengan en el cargo, incrementándoles el presupuesto y satisfaciendo todos sus caprichos para tenerlos “siempre firmes,” y a su disposición, en detrimento de la salud, la seguridad y la educación de los guatemaltecos más pobres y desposeídos.

Todos ellos, conforman lo que yo intitulo Jimmy Morales & compañía ilimitada…

     Una compañía que protege corruptos, justificando y defendiendo su proceder, empañando la función de todas aquellas instituciones y personas individuales y jurídicas que están en contra de la corrupción institucional, incluyendo a defensores de derechos humanos y campesinos organizados, que ya empezaron a sufrir las consecuencias por sus exigencias, con  la muerte de tres campesinos, de quienes se presume quien es el asesino, pero lamentablemente no se puede asegurar. Muertes que probablemente quedaran en la impunidad, porque en Guatemala no se investiga la muerte del “indio” como peyorativamente se  tilda al que vive en la cresta de la campiña y viste traje típico.

Algo tiene de selectiva la misma, a un ladrón de gallinas y de diezmos y ofrendas de iglesia les dan años de cárcel y al hijo y al hermano del mandatario, señalados por actos de corrupción, otorgan sendos permisos para asistir a un  acto de ultramar, en viaje expreso y en avión  de lujo,  para estar presentes en la inauguración de  la embajada de Guatemala, que de Tel Aviv fue trasladada  a Jerusalén.

     Con este tipo de pensamiento religioso y servil,  bastante alejado del pensamiento estratégico y del conocimiento geopolítico para comprender el conflicto árabe- israelí, nos distancian del concierto de las naciones y solo  traerán más penas que glorias.

     Algo es seguro, en lugar de recibir  esas bendiciones que pregona la alianza evangélica, vamos a recibir maldiciones. La OLP ya instó a los países árabes a romper con las relaciones con Guatemala y se dice por fuentes extra oficiales que, grupos extremistas islámicos podrían amenazan la paz y la tranquilidad de los guatemaltecos.

     ¿Podrá creerse tal cosa?

     En esas circunstancias adversas, conceptos como “politización de la justicia y judicialización de la política” empezaron a utilizarse indiscriminadamente, para justificar acciones ilegales de parte de organismos del estado, tales como emisión de leyes de parte del legislativo que pretenden blindar a los corruptos destinatarios del financiamiento electoral ilícito y anónimo, eliminar leyes que les perjudican, coartar la libertad de opinión y locomoción de los críticos y no castigar el transfuguismo, para que en insensato contubernio con los votantes ignorantes, ellos, se puedan reelegir...

     Inmersos en ese maremagnum de desviaciones sociales, políticas, económicas y religiosas,  el ejecutivo y el legislativo no descansarán hasta defenestrar al azote de los corruptos, él comisionado de la CICIG y el Procurador de los DDHH.  Intentonas que no han tenido éxito alguno gracias a la comunidad internacional y la Corte de Constitucionalidad y que dicho sea de paso también es llevada entre los pies por aquellos que ponen en evidencia que, su hipocampo es un cementerio de neuronas, y por eso no piensan sensatamente.

De esa suerte al  Embajador de Suecia se le quita el beneplácito por su único delito cometido: ser un buen donante de la CICIG para que combata la corrupción.

     Y así, en ese bregar entre el bien y el mal y en ese inmenso claroscuro que forma la luz y las tinieblas, el pueblo soñoliento que no despierta del sopor complaciente que lo tiene entumecido y que hace que no salga de su zona de confort para defenestrar a los “infieles”, seguiremos dando tumbos como dicen en el extranjero, de Guatemala a guatepeor…


Santo Domingo de Cobán, 20 de Mayo de 2018