Jlriveirof
San Agustín de Hipona
En el prefacio que antecede, Agustín de
Hipona interroga: ¿Qué significa caminar hacia adelante? Y él mismo se responde: ¡AVANZAR!...
En cualquier diccionario de lengua
hispana, se encuentra a la inversa: Avanzar, significa ir hacia delante. Y
avanzar es un verbo intransitivo que expresa movimiento, denota acción, y exhorta a todas aquellas personas que desean
hacer un camino significativo a ponerse en movimiento, en transitar hacia
delante…, es un referente relevante en todos los
ámbitos de la vida misma: En el hogar, en la Iglesia, en el trabajo, en la
política, en el mundo de los negocios,
entre tantos otros y, es imprescindible en la tentativa de cualquier empresa.
La respuesta a tal interrogante es una clara y
abierta invitación para no desmayar, para no fracasar, para no estancarse, para
no involucionar, para no ser mediocre, para no “tirar la toalla”: ¡AVANZAR! Es
sinónimo de adelantar, prosperar, anticipar, progresar, mejorar, florecer y
triunfar. Significa ir siempre a la vanguardia sin desviarse un ápice, sin
retroceder ni para darse impulso, es dar la milla extra,
luchar por la excelencia, no conformarse con lo ordinario, ni con lo que hasta
ahora se ha logrado. Examinándolo todo, y por consiguiente auto-evaluándose
continuamente.
Avanzar es dirigir los pasos hacia una meta, un anhelo, un ideal, un
objetivo, hacia una dirección concreta, hacía el futuro; y para ello, es de
vital importancia hacer un diagnóstico
de la situación actual, para ver de frente la situación deseada, ya sea esta de forma personal o empresarial. De tal suerte que se pueda describir de forma acertada,
relacionada, creíble y cristalina la
visión, la misión, los valores y los objetivos que se pretenden abordar. A efecto que, el ser y quehacer sea intelectualmente correcto, ejecutable y asequible.
Para una fácil comprensión de lo anterior
expuesto; Harold Colina, un consultor gerencial expresa que “La visión es el puerto al que
queremos llegar, la misión es lo que debemos hacer para navegar hasta allí y
los valores son los instrumentos que nos permiten mantener la rectitud del
rumbo”.
Teniendo claro el panorama, mediante una
visión, misión, valores y objetivos; previamente establecidos, en seguros GyT,
S.A. se vive en continuo movimiento, siempre avanzando, siempre hacía adelante,
manteniendo una cultura de mejora
continua, y; es por ello que una vez más, como principio subyacente en toda formación,
los altos mandos y medios de la organización,
llevaron a cabo un taller que permite ver mediante la elaboración de una
matriz FODA, todo aquello que es posible
considerar, subsanar, enmendar, mejorar y revertir, mediante la puesta en práctica de
una voluntad política que permita ver más allá del tiempo presente,
considerando que ningún futuro está escrito, y que se está construyendo todos
los días. Tal y como dijo Gaston Berger: <<El futuro es la razón de ser
del presente. >>
El fin último del cuerpo gerencial es avanzar
siempre hacía adelante, para servir más y mejor a la población guatemalteca en
materia previsional.
De tal guisa que todos ellos se reunieron
en fechas recientes en el Club Industrial, ubicado en el quinceavo nivel del
edificio de la Cámara de Industria de Guatemala, para hacer ese taller. Como
decía Frederick Nietzsche; el pensamiento planteado fue un pensamiento de alturas y por lo tanto podría marear a
alguno.
Hay que observar, de paso, que el facilitador inició su programa con un
enfoque filosófico denominado reduccionismo, y en su estrategia reduccionista,
aunque no lo mencionó de forma explícita, partió con una premisa: <<El todo no es
más que la suma de las partes>> y así explicó como ese gran sistema
conocido como organización, se puede comprender su complejidad reduciéndola
hasta sus partes fundamentales.
Sin embargo y sin la pretensión de la
exhaustividad en esa estrategia, que en las últimos tiempos ha dado lugar a
consideraciones más holísticas; dio paso a la actitud prospectiva, lo que permitió dado el origen
latino de tal termino: <<prospicere>>, mirar a lo lejos, discernir
algo delante de uno. Y como la prospectiva es “una reflexión para iluminar la
acción presente con la luz que proyecta los futuros posibles”, el autor postula
que la anticipación se impuso durante el taller, en primer lugar por “la aceleración del cambio
técnico, económico y social”, y en segundo lugar por “los factores de inercia
relacionados con las estructuras y con los comportamientos que exigen sembrar
hoy para cosechar mañana”.
Como dice Michel Godet en su Manual de
prospectiva y estrategia, de forma implícita se identificaron cuatro actitudes
tipo en los colaboradores de la organización: la pasividad del avestruz, que
renuncia a ver la organización tal y como es, hasta que algunos cambios les son
asignados. La reactividad del bombero
que está a la espera a que algo se incendie para emprender la acción. La preactividad del asegurador y la
proactividad del conspirador. Se privilegió claro está, la guardia preactiva y proactiva
de los dirigentes que se anticipan
constantemente a las amenazas y oportunidades que se vislumbran más allá de lo
que sus ojos puedan ver.
Dada la estrategia empleada desde el
comienzo, quizás algunos llegaron a suponer que se buscaban crisis, y pensando
en chino sí se buscaban crisis, tomando en consideración que en ese idioma, la
palabra crisis significa oportunidad y cambio. Y esa oportunidad que hoy se da
de parte de la gerencia general y la de ventas, permite hacer todos aquellos
cambios que sean necesarios para abandonar las viejas prácticas acomodaticias que solo conducen al fracaso, a la inanición y
a la muerte organizacional…
Hoy más que nunca se debe
cambiar, toda vez que la persona que no cambia, el cambio la cambia…
En ese orden de ideas siempre se ha dicho que para mejorar los resultados
primero hay que mejorar a las personas que producen esos resultados. En ese sentido, es importante entonces retrotraerse en el tiempo y recordar aquellos diplomados idos…,
durante el año 2012, por medio del Lic.
Mario Sánchez Ford, capacitador y consultor, se impartió instrucción a todos los gerentes de las
agencias ubicadas en diferentes partes de la República de Guatemala, antes que ellos, a su vez, puedan capacitar a sus asociados, mediante un Diplomado para desarrollar
competencias y habilidades gerenciales. Como un surplus de calidad al Diplomado
de Habilidades Gerenciales, otorgado por la Universidad Galileo, durante el año
2010; que otorgó a los mismos, un plusvalor que vino a enriquecer su cajón
interno de herramientas.
Durante el año 2011 también fueron adiestrados en coaching empresarial. Un adiestramiento que fue impartido por
dos empresas: Grupo Buró y ADEPSA; de quienes se libo del néctar del saber,
adentrándose en el campo de la reflexión y el dialogo filosófico, que permite
el proceso del coaching. Como coach se facilita el desarrollo del cliente
interno y externo, “el establecimiento, la prosecución y el logro de las metas
establecidas”, mediante el dialogo filosófico en las sesiones de trabajo
subsiguientes.
Al
tomar en cuenta el tiempo transcurrido desde esas ultimas capacitaciones, de forma
colegiada se pensó y solicitó en seguir avanzando en el estudio de esa técnica
filosófica, que necesariamente debe ser actualizada, a efecto de que permita la
adquisición de nuevas técnicas y
competencias conversacionales, toda vez que “lo social, para los seres
humanos, -dice el doctor Rafael Echeverría- se constituye en el lenguaje. Todo
fenómeno social, -postula- es siempre un fenómeno lingüístico.”
Toda esa instrucción académica recibida
permitió conformar un equipo de alto desempeño en su tiempo, mediante la ciencia
y la técnica; que procuró a su vez desarrollar al personal de agentes. Hoy;
muchos de ellos son agentes de cambio y líderes en permanente actualización,
profesionales en seguros que transitaron
de los individualismos al trabajo en equipo; logrando avances continuos y
rotundos para servir más y mejor a la
comunidad guatemalteca, que desde antiguo ha depositado en ellos su confianza y, que dicho sea de
paso constituye una ventaja competitiva a favor de la empresa que les da cobijo.
A guisa de exhortación y cierre, y para
ver con más claridad el contexto del taller en cuestión, véase un panorama de
los futuros posibles, con una anécdota acerca
del palacio real de Teherán. Se dice que cuando el contratista estaba
próximo a concluir uno de los salones principales, mandó
traer un embarque de finos espejos a París, y antes de atracar en puerto
seguro en su destino final, se percataron que todo se había quebrado en la
travesía marítima.
¿Qué hacer ante lo que aparentaba
ser una crisis de grandes magnitudes? ¡AVANZAR!..., seguir hacia adelante. Lejos de inmutarse, el constructor en jefe, ordenó que todos los trozos de espejo se
rompieran en pedazos más pequeños y después los mandó a pegar a manera de
decoración, en el salón principal del palacio y obtuvo así; un
mosaico de lujo, para un palacio de lujo…
En la vida pública y privada muchas veces
es necesario romperse para restaurarse, y si es preciso romperse en mil
pedazos, hay que hacerlo para construir
la empresa que se desea, de acuerdo a la luz que arrojan los futuros posibles,
recordando que <<El todo no es más que la suma de las partes. >> No
concibiendo el lujo como sinónimo de extravagancia, sino como lo que
realmente significa su concepto etimológico luxuria. Dar de más.
Solo dando de más se logrará un equipo de alto desempeño, una empresa de
lujo y, consecuentemente con ello, la consecución y prosecución de las más nobles
aspiraciones.-
Referencias bibliográficas:
De la anticipación a la acción.
Michel Godet, Manual de prospectiva y estrategia, Marcombo, S.A. 1,993
Herramientas de COACHING, Joao
Alberto Catalao y Ana Teresa Penim, cuarta edición, Lidel-edicoes técnicas, Ida