domingo, 2 de febrero de 2020

Reclutar, retener y retirar...



Jlriveirof, OP
     Al comenzar a transitar por las nuevas callejuelas que nos depara el año 2020; deje entrever al equipo de trabajo que me acompaña en su tránsito, algunos cambios serios, significativos y profundos, a implementar en nuestras formas de hacer las cosas, que nos permitan salir de los vericuetos por donde caminamos durante el año que ya pasó. Que, dicho sea de paso; algunos siguen ahí, empantanados…
Como primera medida anuncie una tolerancia cero al incumplimiento de la visión, misión, valores, objetivos y estrategias tanto a nivel individual como organizacional. Para el efecto; lleve a cabo una sesión de coaching con cada uno de ellos, una auditoría comercial, un taller de prospectiva estratégica y conjuntamente elaboramos el plan estratégico para este 2020. Con todo ello; se dio la misión, pero también se dieron los medios. Como un reloj suizo de lujo; en nuestra agencia no puede haber fallo a futuro. Las piezas ya están ahí, en jaque…
     Tal; como sugiere el título con que se da pie a la andanza de este artículo, este año, será un año de muchos retos, de muchos desafíos. Estando convencido como estoy, debo reclutar nuevo personal, retener a la crema y nata de la industria del seguro y retirar a quienes no se quieren desarrollar, así de simple…
     En lo que concierne al reclutamiento; de forma experiencial he venido viendo que cada vez debo enfocarme en perfiles más específicos, hombres casados preferentemente y mujeres con compromisos, casadas o solas con hijos, tomando en consideración que éste es el mejor perfil para la creación de una agencia de alto rendimiento y desempeño. 
Pero ¿Cuál es la diferencia entre un equipo de alto rendimiento y uno de alto desempeño?
Dejemos que la headhunter Ángeles Madrigal marque la diferencia:
Un equipo de alto desempeño, es aquel grupo de personas dentro de una organización que tienen un objetivo claro, así como la ruta para conseguirlo; es decir, son aquellos que consiguen los resultados que se han fijado como meta. Mientras que un equipo de alto rendimiento es aquel que tiene un alto nivel de resultados, que va más allá del objetivo fijado; es un grupo de personas motivadas y con un alto grado de satisfacción.
     Evidentemente; en el seno de esta organización; hemos de inclinarnos por convertir a los actuales miembros en un equipo de alto rendimiento; amén de las personas que serán seleccionadas, entrevistadas, reclutadas e integradas en el futuro; con ellas crearemos y potenciaremos un equipo de lujo, para la reconstrucción de una agencia de lujo. Ateniéndonos estrictamente al concepto etimológico de tal término: lujo se deriva del latín luxuria y significa dar demás, exceder lo necesario; es decir, da la milla extra…
     Los tiempos actuales; exigentes y cambiantes, obligan a irrumpir en los campos deontológico y axiológico, para buscar ahí los deberes y los valores que permitan catapultar nuestro hacer con alto grado de precisión; y de esos mundos, hemos extractado algunos valores que marcarán la diferencia:
     1.- Hombres y mujeres de negocios; comprometidos con un mismo fin, consigo mismo y con los demás. En términos coloquiales, requerimos personal que esté usando y sudando la camiseta de GyT; que sean fuente y no canal en la distribución y comercialización de unos productos únicos: los de la compañía de seguros que en ellos tiene puesta su confianza. Somos un equipo con compromiso, no somos freelancer. En tal virtud no nos interesan los buhoneros que tienen mil oficios y catorce necesidades.
     2.- Apostamos por la construcción de un equipo coherente: que su decir este concatenado con su hacer, un equipo que en los objetivos comunes encuentre su punto de cohesión, que todos trabajen por un mismo ideal, trabajando siempre por lo que nos une y no lo que nos separa. Constantes ante la adversidad, tenaces, audaces, asertivos en el diálogo, que su sí sea sí y el no, no. Que construyan relaciones estables, alejados de las tertulias, los chismes y las contiendas, íntegros en su proceder, con motivaciones internas y externas que se vean a flor de piel. Orgullosos de la profesión que han escogido, respetuosos de nuestra conformación: multidisciplinaria, pluricultural, multilingüe y multiétnica. Altamente productivos, cumpliendo cada quien, con su rol de hombres y mujeres de negocios de seguros de vida y daños, gestionando bien el más valiosos de los recursos: el tiempo. Trabajando desde que sale el sol, hasta que se oculta en el horizonte. Velando por la visión, cumpliendo con la misión, trabajando dentro de un marco de valores, alcanzando los objetivos en el tiempo. Velando todos; por mantener el clima laboral incólume, etc.
     Obviamente; la obviedad más obvia de todas las obviedades estriba precisamente de que un equipo de alto rendimiento, de lujo, no nos caerá del cielo, cual maná en los tiempos del éxodo israelita. Hay que partirse la madre y la depresión geolocalizada en la parte baja de la espalda para lograrlo.
En consecuencia; constituye un imperativo categórico, la conversión del agente general, CEO, gerente, director, supervisor o el ejecutivo que liderará al grupo, cuyas características se vislumbran en los apartados anteriores.
     A vista de pájaro; debe llevar a la praxis, algunas actividades, tales como:
Definir y dirigir la empresa, mediante una estrategia prospectiva de negocios, modelar el clima y establecer la cultura organizacional de la empresa a su cargo, hacer una reingeniería a su equipo de trabajo, construyendo y liderando hacia el porvenir, reclutar, retener y retirar entre tantas otras cosas; tales como: matar al gerente capataz que lleva dentro, ser propositivo, preactivo, proactivo, convertirse en coach tanto para sus clientes internos, como para los externos, guiar, motivar, influenciar, inspirar, capacitar y ser parte del equipo de trabajo. Ayudar a ayudar, a ser, a hacer, a crecer y a retirar a aquellos que ya no se encuentren satisfechos en “el nido”.
Admitir los yerros y los desaciertos personales, empoderar, ratificar y rectificar en aras de seguir siempre hacia adelante; dar seguimiento al cumplimiento de forma semanal y mensual. Ser empático, dar feedforward de manera efectiva, ser pertinente siempre, entre mil y una cosa más…
     A guisa de colofón; estoy plenamente convencido que se puede transfigurar la organización bajo mi dirección y procuración, se puede hacer de ella un lugar más digno para trabajar.
 En virtud de la holocracia aumentaremos la agilidad en todos nuestros procesos, se acrecentará el poder para ser y hacer, se vigorizará la transparencia en nuestra interacción diaria, innovaremos nuestras estrategias y mantendremos el compromiso y espíritu de servicio dentro y fuera de la organización a la que nos debemos.
Con este faro de luz con que iluminaremos el caminar, podremos decir con un orgulloso timbre de voz al final del 2020: ¡misión cumplida! …