lunes, 30 de noviembre de 2015

“ENTRE ESCILA Y CARIBDIS”

Las nefastas declaraciones del ex general José Luis Quilo Ayuso:  “los veteranos militares estamos reclamando nuestra cuota de poder en la próxima administración en puestos que nos incumben” publicadas en The New York Times por la columnista  Anita Isaacs en fechas recientes,  hace suponer que los electores arrastramos  a Guatemala por el peligrosísimo estrecho “entre Escila y Caribdis” al elegir por default al próximo gobernante, que tendrá que demostrar entre otras cosas,  si realmente él presidirá el ejecutivo o si la Asociación de veteranos militares de Guatemala -AVEMILGUA- lo hará; constituyéndose así,  en  un  titiritero que  llevara al Presidente por los peores derroteros.   Si así fuera,  el aciago “mandatario” protagonizará una comedia de horror en donde tendrá personajes antagónicos hasta el cuello y como si lo anterior fuera poco obtendrá desde el comienzo de su administración las revueltas del  pueblo enardecido,  ocupando de nuevo  calles y  plazas públicas en todo el territorio nacional, para manifestar su repudio total. Recordemos que el pueblo en su praxis democrática de fechas recientes, demostró de manera concluyente  que en él radica  el poder y no es prudente ni conveniente  hurgarlo con comentarios de esta naturaleza que pone en peligro la gobernabilidad en el país.  -con “s”-
¡Nuestra cuota de poder en puestos que nos incumben!
¿A qué se referirá el defenestrado ex general? ¿Acaso tiene negociados los puestos estratégicos y de importancia en el sector público? ¿Acaso no fue ese el lugar en donde  en un pasado no muy remoto   “succionaron,  devoraron y tragaron” todo lo que se puso a su alcance, de la misma forma como lo hizo Caribdis, ese horrible monstruo marino de la mitología griega?
Esa cuota de poder y esos puestos que les incumben a los veteranos militares según las voraces apetencias del referido militar, ya los ocuparon en el pasado  cuando sostuvieron a regímenes militares totalitarios,  que atracaron el poder mediante el fraude electoral o  golpes de estado. Durante ese tiempo violentaron el estado de derecho y suprimieron garantías constitucionales a tal grado que usurparon funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Un comandante de zona al estilo de los antiguos emperadores romanos podía subir o bajar el dedo, según su conveniencia.
Si así están las vísperas vamos para atrás como el cangrejo, y  Guatemala, tendrá que sortear la tormenta cuando se encuentre  navegando en ese tormentoso y estrecho canal,  en cuyas orillas encontraremos a esos fantasmas atormentadores del pasado. Representando por un lado,  a Escila, con sus largos cuellos y horribles cabezas enseñando los apretados y filudos dientes, amenazando con matar y desangrar a todos los  que pasen por su lado y a quienes considere su enemigo;  y por el otro lado a Caribdis,  el horrible monstruo  succionador adoptando forma de remolino para remover las aguas mansas y cristalinas y  devorar  todo aquello que  se le ponga a la mano.
No es preciso haber obtenido un estudio formal en  lógica para insinuar que con la lectura de esas coordenadas nos encontramos “entre Escila y Caribdis”,  es decir, entre “los fusiles y los frijoles”.


jlriveirof