sábado, 31 de agosto de 2019

Magna convención de ventas Xejuyup 2019



Jlriveirof

     ¡Deténganse ahí, sentenció la relacionista!, cuando a imitación de un gerente capataz o un viejo sargento mayor de infantería enmontañado, desvelado, con hambre y sufriendo de austeridades monacales, dispuso someter al escrutinio de los demás, al grupo representativo de la Agencia de Seguros GyT Cobán, presentes en la Magna Convención de Ventas Xejuyup 2019, que se llevó a cabo en las instalaciones del IRTRA en Retalhuleu.
Los señalados se pararon a mitad del salón para recibir la rezonga por haber llegado quince minutos tarde, a lo sumo, a la actividad académica denominada Mercadeo y tendencias del seguro de vida, impartida por unos expositores colombianos. Sin inmutarnos una pizca nos sentamos impertérritos. Sin duda los conceptos vertidos por Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional en la empresa, nos hicieron recordar y comprender a aquellas personas que padecen de incontinencia emocional y en consecuencia no permitimos que ese hecho opacara el día. Un día que, desde nuestra libertad de escoger, podíamos haber transitado desde la figura de las siguientes claves emocionales: “con entusiasmo efervescente, con una calidez relajada y serena, con deprimida torpeza, o con una irritabilidad desagradable y hostil”. Evidentemente, preferimos hacerlo con "entusiasmo efervescente", haciendo acopio de las palabras de la Santa Madre Teresa de Calcuta, al no permitir que nadie, absolutamente nadie ensucie nuestra mente, al caminar por ahí con los pies descalzos

     En palabras de Idalberto Chiavenato,  Sthepen P. Robins y Timothy A. Judge en sus obras Comportamiento Organizacional, el párrafo  anterior podría considerarse como un caso de apoyo, objeto de estudio para comprender que, por ser una organización un conjunto de seres humanos que trabajan en común unión, con roles diferentes, siempre habrán fallos en la interacción, pero que deben ser subsanados desde la puesta en práctica de algunos valores, en nuestro caso debió ser la puntualidad y la responsabilidad, en el de la relacionista la tolerancia, la empatía y la diplomacia entre otros, en aras de mantener el clima laboral despejado. Aunque no tenía la autoridad para hacerlo por haber usurpado funciones propias de la alta gerencia, siempre se debe reprender en privado y felicitar en público, siendo ésta una de las reglas maestras de las sanas relaciones interpersonales...

     Pues bien, dándole vuelta a esa hoja, y ante las múltiples actividades lúdicas, académicas, y entre tertulia y tertulia, no nos percatamos que rápido  terminó el día, caluroso en extremo por la mañana, húmedo por la tarde y fatigoso por la noche. En virtud que, las actividades continuaron para nuestro supremo bien, hasta casi llegada la media noche para los “viejenials”, porque los “millenial generation” hicieron suyo el amanecer a su sabor y antojo.
Mientras tanto, en la comodidad de mi aposento le di pie al pensamiento para contemplar y darle un segundo ver a las actividades, específicamente las académicas. Y aunque no poseo una formación formal en administración, cuestioné el plan de marketing propuesto, merced a que desde antiguo he fijado mi residencia en el estudio asiduo de esa ciencia, lo que me permite considerar su excesiva teorización, por ser práctico debió ser más que un monologo un taller. No obstante, debe sentar las bases para que el cuerpo gerencial “identifique oportunidades más prometedoras, y esboce como penetrar, capturar y mantener posiciones en mercados identificados.

     No está demás añadir que, en la agencia bajo mi dirección y procuración hemos implementado una hoja de ruta, en menoscabo del plan de marketing, por ser la primera más práctica y el segundo más dependiente de un departamento de mercadeo que debe de encargarse de  circunscribir las capacidades de la compañía, las necesidades de nuestros clientes y el perímetro del marketing. Un plan de marketing parece simple, pero es un proceso muy complejo, porque conlleva hacer investigaciones de mercadeo dentro y fuera de la empresa, hacer suposiciones, pronosticar, establecer y generar objetivos y estrategias de marketing. Obviamente, no cualquier persona puede llevar a la práctica tal faena, sin los conocimientos previos y pertinentes y sin la participación del departamento de marketing de la empresa.

     Entrada la noche y dejando en paz al “inteleuto” como diría un viejo amigo rural para referirse al intelecto, le dimos cabida al descanso reparador, para emprender las fatigas del nuevo día con las debidas preparaciones. Y ya de vuelta al trajín que trajo consigo, acentué que Seguros GyT, está cambiando vertiginosamente en muchos aspectos: formativos, económicos, sociales, comerciales y en cultura previsional.  Con las nuevas tecnologías de la información y las competencias comunicacionales, podría decirse que, en palabras de Pierre Lévy, estamos “viviendo en uno de esos raros momentos en que se está inventando un nuevo estilo de humanidad”. Nuestra ocupación la vemos como un apostolado porque somos enviados a la sociedad a dar buenas noticias. Y como si eso fuera poco, las estadísticas nos están demostrando que en Guatemala estamos transitando de la ignorancia a la cultura en materia pre-visión-al (ver antes).

     Aunque nos quede todavía mucho camino por andar, estamos aprendiendo a aprender, a ser, a hacer, a vivir y a convivir con los otros, ya despojados de los viejos prejuicios de antaño.
Podríamos presumir que estamos aprendiendo a pensar más y mejor. En ese sentido, la organización está formando a sus cuadros gerenciales y agenciales, en competencias para “servir más y mejor”, apropiándome de tal término, eminentemente jesuítico.
Unas competencias que hunde sus raíces en la vieja fórmula de LIMRA, y cuyos componentes son: conocimientos, actitudes y valores, soltura -habilidades mentales y destrezas- y buenos hábitos de conducta.

     Parafraseando a Paulo Freire, la formación que se nos está dando en la actualidad, es el último bastión que permitirá sacar a los  hijos de nuestros mutuos asegurados,  de la alienante y esclavizante pobreza y la exclusión social, y eficientizar nuestra profesión que enmarida ciencia y arte y nos convierte en hombres y mujeres libres. Una libertad que nos permitirá pasar de la innovación a la planificación, y de ahí a la acción, y que en palabras de R. Ackoff (1973), planificando es como ideamos un futuro deseado, y creamos los medios reales para llegar a él.
 De tal guisa que, en Cobán hemos analizado nuestra situación actual, hemos pensado y sopesado la situación deseada, y hemos construido el puente que nos hará llegar ahí. Tenemos una visión del futuro, una misión, valores, objetivos inteligentes y buena voluntad, para seguir haciendo “más y mejor”.

     Infaustamente, como los cuentos de hadas que siempre tienen un final feliz, nos encaminamos hacia la Ciudad Imperial de Carlos V, llegando incólumes un domingo cualquiera a las dos de la madrugada, esperando con determinación nuestro próximo destino: Los Cabos, Baja California.  Si bien es cierto, no contamos con bola de cristal ni nos empeñamos con el determinismo de la futurología, sí iluminamos nuestro caminar con la luz que arroja la prospectiva estratégica, y por ello nos vemos ahí.
 Hasta entonces…, si Dios quiere.

Fuentes bibliográficas consultadas:
Daniel Goleman, La inteligencia emocional en la empresa, 2007, ediciones B Argentina, S.A.
Luis Achaerandio Zuazo, S.J. Competencias fundamentales para la vida, URL, 1ª edición 2008
Michel Godet, De la anticipación a la acción, Manual de prospectiva y estrategia, Marcombo, S.A. 1993
Enciclopedia del empresario, MMV editorial Océano, Barcelona, España