sábado, 28 de octubre de 2017

La jimmylosofía de Aristónteles

Por jlriveirof

     Aristónteles es un  personaje atarantado que Jimmy Morales personificó en el programa Moralejas,  cuando interactuaba  con su hermano Sammy;  eran comediantes y vivían de las risas y los aplausos de los destinatarios de ese programa televisivo cómico, satírico y racista.
Un programa que dada la carencia de facultades cognitivas del personaje en cuestión;  podría decirse que es la antítesis de Aristóteles...

      Al igual que Beppe Grillo en Italia, dejó de hacer reír a la gente como humorista; para dedicarse a la política y después de 24 meses desde que los guatemaltecos votamos en las urnas electorales en contra de  Sandra Torres; es “ungido” para ocupar la primera magistratura de la nación. Craso error, en vista que pronto nos venimos a dar cuenta que no era lo que esperábamos para dirigir el estado.
Ya siendo Presidente y en una de sus muchas “metidas de pata”  durante uno de sus discursos improvisados, quizá creyéndose filósofo en virtud de su personaje de antaño, articuló la palabra jimmylosofía aludiendo según creo, a la filosofía y eludiendo  a la prensa nacional, a quienes desde antes de ese nefasto acontecimiento, mantiene alejada mediando estrategias adversas que sus guaruras llevan a la praxis, siguiendo las directrices de la Secretaría de Comunicación.

      Así como la philosophía   alude a los  tiempos pretéritos de los pensadores clásicos griegos,  por ser  una palabra inventada por ellos para detallar el amor al saber; la jimmylosofía por ser un término acuñado por Jimmy Morales, alude al jimmylieber netcentero posmoderno que no piensa y detesta el saber; al sabihondo y a los estultos en su máxima expresión.
Y así  como  philosophia  proviene de philein, que significa “amar” y sophia “sabiduría,” jimmylosofía proviene de Jimmy que significa James o Jaime y sofía  saber; entonces el término acuñado quiere decir: el saber o la sabiduría de Jimmy...
Un saber ampliamente cuestionado, dada la poca hondura filosófica  con  que discurre su pensamiento y el modo de como gestiona su mandato al estilo de la vieja política, en donde de gobernante terminó en gobernado por un grupúsculo de militares presuntamente fratricidas y asociales que lo manejan a su sabor y antojo y, de lacayo de las oligarquías…

     Para comprender   entonces sobre el término acuñado por el filosofastro y  esa sabiduría que presumiblemente emana de su cerebro, es necesario conocer al menos algo sobre la correcta activación de sus conocimientos previos, puestos de manifiesto durante este tiempo de gestión gubernamental, desde que ganó la Presidencia.
Al Señor Presidente entonces;  para evocar su oficio como comediante, lo llamaré simple y llanamente: Aristónteles…

     En la Ética a Nicómaco Aristóteles filosofa sobre la construcción de su filosofía moral, en donde arquitectura una república bien regida y con prudencia, porque según él, éste es el fin último de la felicidad humana.
Ese es su diálogo: que el ser humano alcance la felicidad con las virtudes como medios.
En contraposición, Aristónteles socava la República. Su filosofía moral manifiesta públicamente al comienzo de su mandato, nunca vió la luz del día: incorruptible, justo, misericordioso y humilde, al extremo  que puso a su madre como garantía de su honorabilidad durante su presidencia.
Demostró ser peor que los politicastros que a través de todos los tiempos, han mamado de las tetas abiertas del erario público. –bono del ejército– De tal suerte que ante tanta desventura que ha traído al pueblo de Guatemala;  una gran parte de la población, unida en un mismo fin, pretende defenestrarlo a toda costa y espera que sea llevado a los tribunales, obviamente por no ser congruente entre lo que dice y hace.

     Siempre en la construcción de ese edificio moral, Aristóteles en su Ética a Nicómaco, dice que las virtudes morales  solo se pueden alcanzar cuando se llevan a la práctica. Es decir, una virtud, solo puede ser comprendida como tal, cuando  deja de ser teorizada  y se practica y, eso es algo de lo que adolece  Aristónteles.
No hace mucho dijo ante un medio internacional que en Guatemala la corrupción es normal, del mismo modo, el hijo, émulo de su padre; aseveró ante una juzgadora que la misma –la corrupción– es cultural y en el peor de los casos, trasladó ese anti valor al Vicepresidente de la República; alguien que dice ser académico y que externó a los medios que en Guatemala, todos los ciudadanos somos corruptos. Lo será él,  su parentela y todos los achichincles con quienes ha cooptado el estado, pero no puede generalizar  un mal endémico que corroe muy particularmente la institucionalidad del país…
cuánta lógica hay en el pensamiento de Homero cuando dice:  cada cual a sus hijos y consorte rige, y les pone leyes convenientes…

     Aristóteles sienta cátedra sobre la justicia, sobre la moderación de la misma y cómo la ley se debe interpretar respecto a ella.
En cambio Aristónteles refuta la justicia,  a tal grado que intenta satanizarla en todo momento, aduciendo que en el país se ha judicializado la política y politizado la justicia. Y por eso cree que “si alguien está haciendo actos de corrupción, que se persiga el delito, pero que no se persigan personas, porque la justicia es para perseguir a los delitos, pero no a las personas.”
Con esa desfachatez en su manera de pensar, se convierte en el arquetipo del hombre corrupto y mediocre; pretendiendo   que las instituciones que se encargan de impartir justicia, persigan al objeto y no al sujeto. De esa suerte, el MP y la CICIG tendrían que perseguir el delito de financiamiento electoral ilícito y no a él que fue quien lo cometió.
Que se encarcele entonces a la corrupción y se deje libre al corrupto y al corruptor. ¿Qué manera de pensar es esa…?

     En el pensamiento de Aristóteles, Aristónteles “no dispone los materiales para la edificación de la república, que son los hombres y sus obras; los cuales, sí están persuadidos que conviene a vivir bajo el uso de la razón y no a  su voluntad, poco queda que hacer en ordenar una república, porque todos serán obedientes al buen uso de la  razón.”
Al final no se si Aristónteles sabe   que la filosofía  es útil para todo, pero lo que sí se, es  que él nunca ha sabido descubrir para qué...

     ¡Ah! Cuantos yerros y  desaciertos que evidencian a una persona carente de inteligencia emocional, sentido común, que desconoce la cosa pública,  la política como ciencia, de habilidades sociales, probidad en el manejo del dinero del estado,   diplomacia al no pensar en pensar en las sanas y provechosas relaciones internacionales, un plan de gobierno inteligente, eficiente, coherente y digno, de cordura y de sensatez entre un largo etcétera.
Lo peor de todo es  que no busca el porqué y la causa de las cosas. Sin duda, la morada de  la sabiduría.

      De no ser porque la etología ha demostrado que los lobos son muchas veces más “humanitarios” que los  hombres, me atrevería a decir, basado en su “corpus aristóntelicus,” poco amueblado y  más vacío que tinaja de boj en casa de borracho; que éste  filosofastro y politicastro es un lobo para el pueblo…

Santo Domingo de Cobán; 28 de octubre de 2017

Referencias:

Ética a Nicómaco, Aristóteles
 

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