Jlriveirof
El Crátilo es el nombre de un diálogo
platónico donde se debate sobre el origen de las palabras; escrito por Platón, aproximadamente en el año
360 antes de la era cristiana y; en el
mismo sostiene en boca de Sócrates que <<en algún sitio, dice Heráclito
que todo pasa; que nada permanece; y comparando las cosas con el curso de un
río , dice que no puede entrarse dos veces en el mismo río”>>, siguiendo con esa tradición pero obviando el
debate en la averiguación de la conceptos filológicos de las palabras; alrededor de una mesa
redonda con las gentes más sabias, sino investigando en el oráculo de San
Google, como es la costumbre en este tiempo presente, Sobre el termino en
cuestión, se puede constatar en el Diccionario de la Real Academia Española que
<<todo>> es un adjetivo que
se emplea normalmente expuesto a un sustantivo, indicando que no se excluye
ninguna parte o ninguno de los seres o cosas designados por el sustantivo:
“Todo fluye”. En este caso concreto, el todo, abarca todo en el amplio y
estricto sentido de la palabra, y el verbo fluir denota acción, movimiento,
significa cambiar y mejorar sin cambiarse continuamente de un lugar a otro,
como muchos suelen imaginar. Y; abarca
el todo adscrito al pensamiento heraclitiano. En ese sentido, se puede
concatenar a la actividad que el ser humano tiene y
mantiene en el diario acontecer de su vida; avanzando sin parar ni descansar
como decía San Agustín, en aras de contender por el aurea mediocritas; -dorado
término medio- es decir, el “punto medio”
entre el exceso y el defecto, claro está, solo cuando el ser humano busca la
excelencia en el acaecer de la existencia; teniendo en cuenta el pensamiento
socrático de que una vida sin examen no
merece la pena ser vivida…
Con actitud prospectiva y sin distorsionar
el sentido del mismo, pero contendiendo con el pensamiento platónico y
aristotélico, que la sola mención de Heráclito les servía para adjetivar la carencia de todo fundamento.
Para el autor, el “todo fluye” significa
ni más ni menos dirigir los pasos hacía
un lugar concreto, a un lugar
previamente establecido, evidentemente cuando se tiene una meta o un
proyecto de vida; que conlleven objetivos inteligentes que coadyuven en la
propia realización de la persona y por ende, en la búsqueda de su felicidad. Presupone que para ello haya un camino
expedito o no.
En este sentido el
planteamiento de Heráclito es similar por cuanto que decía “todo está en
movimiento nada dura eternamente”, y se
le puede atribuir al ser humano quien para bien o para mal; siempre está en continuo
movimiento, haciendo caminos continuamente sin cesar, evolucionando, transformando,
ejecutando en un estado de “flow” o en el peor de los casos involucionando, que
hacia allí fluyen las almas de las personas que se han enmaridado con la
mediocridad…
El pensamiento fluye en estos precisos
momentos en que se escriben estas letras, el análisis investigativo fluye a
tenor de lo planteado por Darío Sztajnszrajber en su obra filosófica: Filosofía
en 11 frases y James Redfield en La novena revelación y en el Crátilo de Platón. La materia prima de la vida que es el tiempo, jamás deja de fluir…, los días, los
meses y los años se van para no volver, y este año 2018 que discurre a paso lento, ya
cansado, a pocos días dejará de existir y, se va indefectiblemente y nadie podrá
transitar por él dos veces; ya nada volverá a ser igual.
La vida que de forma viciosa y perniciosa se ha desperdiciado; no retornará. Lo que se ha dejado de hacer, y
el tiempo perdido no se recuperará. Por eso es sabio el refrán que reza “el
tiempo perdido hasta los santos lo lloran”.
En los entornos laborales, pero sobre todo
en aquellos en donde se presta algún servicio a la comunidad; todos los días se
ve a los bussinesman avanzar, evolucionar,
transitar de un lugar a otro, haciendo negocios; ya sea utilizando los
diferentes medios modernos de comunicación o bien de forma presencial. Los que así
lo hicieron; pero de forma racional y poniendo en práctica valores nucleares, son todas aquellas personas que tendrán un progreso
exponencial en todo lo que hacen; y por consecuencia, en sus remuneraciones…
En contraposición; no es difícil
constatar también que hay gente que hace todo a la inversa, gente que demuestra
con su actitud que lo que hace puede esperar, y por eso posterga, refrena,
retiene, entorpece, estupidiza, para esa persona en cuestión el equipo no es lo
más importante, y por eso no están en movimiento de forma asidua. Muchos de
ellos se dan vacaciones antes de tiempo, se acomodan en el sopor de la
complacencia, “tiran la toalla” de vez en vez, son tolerantes a la mediocridad
y se satisfacen con pequeñas conquistas,
no adquieren el “habito de actuar rectamente” y por eso no alcanzan el estado
ideal. Ellos; no se han dado cuenta que
“todo fluye”, y que un año más es un puñado de arena menos en el reloj de sus tiempos.
Cuánta razón tenía Heráclito al señalar
que el mundo está caracterizado por constantes contradicciones. Durante el año
que muere muchas personas viven inmersas
en el contraste de un trabajo bien hecho y uno chapucero. Las personas que han
efectuado un trabajo bien hecho están con la conciencia tranquila, la bolsa satisfecha,
la mente presta y el corazón dispuesto; estableciendo conexiones de forma
asidua.
Mientras tanto; quienes hicieron un trabajo mediocre, a
rajatablas, chapucero, inconstante, entre un largo y letal etcétera, no pueden dormir tranquilos, los acechan los
fantasmas creados por sus propias mentes, los pagos incumplidos los embarga y
enajena, la angustia los paraliza, el
temor los entumece, la mediocridad los mediocrisa y por eso, no dirigen sus
pasos hacía el mañana con entusiasmo y nuevos bríos.
Esas personas que hicieron un buen trabajo
se parecen al río que corre y reverdece todo a su paso, es fuente y no canal,
no se estanca, en su tránsito se une con
más caudales y grande y presuroso se hunde en el anchuroso mar. Mientras que
los que no lo hicieron se parecen también a un río, al río Jordán que conforme
avanza en su curso se va salinizando hasta desembocar en el mar Muerto, que
está a unos 400 metros bajo el nivel del mar y por lo mismo no tiene salida; al
no fluir se anega y se saliniza en porcentajes superiores a los 380…
En palabras de Heráclito “todo está en
movimiento y nada dura eternamente” incluyendo la vida, las oportunidades y los puestos de trabajo…
Referencias bibliográficas:
Platón, Crátilo o de la exactitud
de los nombres, Edición electrónica de www.philosophia.cl/
Escuela de Filosofía Universidad ARCIS.
James Redfield, La novena
revelación, 1993
Darío Sztajnszrajber, Filosofia
en 11 frases, 1ª edición, Paidós, Buenos Aires, 2018.
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