sábado, 19 de noviembre de 2022

"Hoy es el día más importante del 2023"



     Situados en las encrucijadas del año 2022 que a pocos días pasará a formar parte de nuestra historia personal y organizacional y del año 2023 que se vislumbra a la vuelta de la esquina; los gerentes de agencias de Seguros GyT, S. A. convocados por la dirección de ventas de la mencionada institución;  como Julio César que cruzó el Rubicón, para llegar triunfante a su destino,  muchos  cruzamos otros ríos, montañas y caminos para llegar al nuestro y,  darnos cita en un día y en un lugar concreto para hacer prólogo a la programación que iluminará los futuros posibles y los doce senderos que hemos de transitar el año venidero.

     El preámbulo introductor del discurso inaugural de nuestro director Gabriel Díaz fue: “hoy es el día más importante del 2023”, cuyo lema sugiero como nombre para nuestra campaña del año nuevo, por ser una verdad concreta. A partir del 01 de enero del 2023 serán depositados en nuestros haberes 365 días, y podremos ratificar al comienzo de cada día: “hoy es el día más importante del 2023.” A menos que, la vida nos tenga preparados otros ardides…

“Hoy es el día más importante del 2023”, para hacer de tal máxima una verdad objetiva, al cruzar el umbral  de la puerta principal rumbo a la sala de reuniones, estereotipos y prejuicios quedaron atrás, quedándonos tan solo con el menos común de los sentidos que, sin lugar a dudas es, el sentido común, para que, pudiera surgir el análisis estratégico en todas y cada una de nuestras interacciones y poder decir al final de la actividad como el filósofo griego Arquímedes “eureka, eureka, lo hemos descubierto;”  refiriéndonos en nuestro caso particular al objetivo y a la estrategia que ejecutaremos para llevar a feliz término nuestras más nobles aspiraciones cuando llegue el final del 2023.

     “Alea jacta est”, es decir, la suerte ya está echada. Visualizamos y oteamos con buenos ojos el año que está por nacer con un atisbo de esperanza; muy a pesar que, los conspiradores del futuro pronostican un año malo desde una perspectiva social, política y económica. No obstante, nos sumergirnos a las profundidades originarias de ese “mirar a lo lejos, o desde lejos, o discernir algo delante de uno” que; proviene del verbo latino “prospicere” y, que al ser verbo nos invita a la acción, nos pone en camino, en movimiento, nos desinstala, nos saca del sopor que causa la complacencia, etcétera, etcétera. En consecuencia, podemos aludir al cantautor guatemalteco al decir que, prospicere es verbo no sustantivo.

     Cuantitativamente hablando, contemplamos el pasado y el presente para iluminar el futuro que deseamos para el año que viene y, con satisfacción plena pudimos constatar como vinimos creciendo. Con la luz que arroja la sociología del conocimiento hemos cambiado los panoramas grises que nos maleficiaron en el pasado ¿Cómo? ¡Cambiando de perspectiva!  Si no te gusta el o los escenarios que tienes por delante, cambia de perspectiva y así, cambiarás el escenario. Obviamente para ello se requiere una metanoia, es decir un cambio de mentalidad para cambiar el hacer, no sin antes cambiar el ser que ejecuta el hacer, condición sine qua non para que surta tal efecto.

      Analizamos medidas anticipativas, adaptativas y correctivas; tres medidas clave para iluminar la acción que hemos de emprender durante los doce senderos (12 meses) por lo que hemos de transitar durante el 2023, evitando la tentación de caer en la predicción de resultados ilusorios. Miramos hacia arriba porque nuestro paso raso sin atraso en los últimos tiempos es ascendente, pero lo hacemos con los pies bien plantados abajo, sabemos que hay muchas áreas de mejora, que no somos perfectos, pero sí perfectibles en todas las aristas de nuestra vida, tanto personal como organizacional. En ese sentido, nos anticipamos a las oportunidades y a las amenazas que nos puedan surgir al paso, estamos preparados para ello, nuestra caja de herramientas interna está bien amoblada para el caso.

     Al final de la tarde el humo blanco salió de la chimenea, hablando metafóricamente, claro está. Nuevas ideas afloraron. Postulo que, quien no aporte al menos tres soluciones a un problema definido viene a ser parte del problema. Se actuó con entusiasmo, una palabra clave al considerar su significado que quiere decir:  Dios en tu interior, precisamente por ello, la actividad se inició a petición del director, con una oración, poniendo nuestras vidas y nuestra actividad, al cuidado providente de Dios. La curiosidad del gato que busca siempre nuevas oportunidades que, de la latencia saltó a la presencia, igual que la flexibilidad que como valor fue llevada a una praxis liberadora por parte de la dirección adaptando y aceptando otros enfoques, amén del análisis crítico y objetivo que marcó el paso en nuestra reunión de planeación del año que, con dolores de parto ya está coronando para ver la luz en los próximos días.

     A guisa de colofón me quedo con dos enfoques, el primero proveniente de la pluma de Abraham Lincoln que dijo una vez: “No se puede escapar de la responsabilidad del mañana evadiéndola hoy;” y la segunda, de un coronel del ejército guatemalteco ya fallecido que se llamaba José Luis Fernández, que con frecuencia sentenciaba “el que planifica y no ejecuta se lo lleva la gran puta…”, y vaya sino.


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