El mercader de seguros
Capítulo IV
El desinterés por el seguro de
vida en Guatemala
Jlriveirof, OP
“Seguro es el descuento
anticipado de nuestros futuros infortunios.”
Jacob Burckhardt
Mientras escribo estas letras, escucho la
Sinfonía No. 5 de Beethoven, tomando en consideración que, estudios recientes
efectuados por investigadores del Instituto de Biofísica Carlos Chagas Filho,
de la Universidad Federal de Río de Janeiro, descubrieron que, con la música,
se puede contrarrestar el cáncer.
Aunque para el común de los
mortales, resulte inverosímil la idea de que la música pueda incidir
positivamente en la batalla contra el cáncer, esos científicos de la
Universidad aludida, se dieron cuenta que, escuchar asiduamente la Sinfonía en
mención, lograron disminuir hasta en un 20% las células cancerígenas, sin
afectar las células sanas. Los mismos resultados obtuvieron con “Atmospherès”
de György Ligeti.
En mi batalla contra el cáncer me han
ofrecido serpiente de cascabel molida, con cuyo polvo puedo aderezar mis
alimentos, garantizándome que, con ocho serpientes tostadas al sol, que me
coma, quedaré libre de esta malignidad. Hasta pócimas de Aniceto y Hermelinda
Linda, me han ofrecido. Sin embargo, en adición al tratamiento oncológico que
ya llevo, prefiero escuchar hasta la saciedad, la música planteada por los
científicos…
Pues bien, válgame ese preámbulo
introductor, para hablar un poco de ese infortunio que me embarga, el cáncer.
Sin un seguro de vida o gastos
médicos, es un calvario el que se vive para cargar a cuestas los gastos en que
se incurre para hacerle frente a tal malignidad. Conocí gente que quedó en la
calle por no contar con una póliza de las antes mencionadas. Conocí a otras
que, prefirieron quitarse la vida, para evitar el dolor que causa la enfermedad
y cuando en adición a lo anterior, no hay medios suficientes para el pago a
hospitales privados, laboratorios, etcétera. Conocí y supe de otros que
tuvieron que vender algún bien material y al final, el producto de la venta no
fue suficiente para alcanzar la remisión de la enfermedad, ocasionando en
adición un grave daño que también causa a la economía personal y familiar, dado
lo oneroso que resulta la malignidad per se.
Un “seguro es el descuento anticipado a
nuestros futuros infortunios.” Postuló el historiador y crítico cultural
suizo J. Burckhardt (1818-1897). Puedo dar fe de ello.
Una póliza de Seguro de Vida Universal,
promete resarcir el daño que causan los cinco grandes riesgos con que la
humanidad se enfrenta, a saber: una muerte prematura, una invalidez total y
permanente, la vejez prolongada, el desempleo y las enfermedades graves,
entendiéndose como graves el infarto del miocardio, derrame o hemorragia
cerebral, cirugía arteriocoronaria y cáncer que, incluye la leucemia y
enfermedades malignas del sistema linfático, por ejemplo, la enfermedad de
Hodgkin.
En mi caso particular, Seguros GyT, S.A.
me indemnizó por haber sufrido el crecimiento y la multiplicación de células
malignas en mi organismo.
Por lo anteriormente expuesto,
refuto la más común de las objeciones que suelen externar algunos clientes
cuando se les ofrece seguro de vida: “no creo en los seguros porque uno
tiene que morirse para que los paguen.” ¡Falso! …, los riesgos mencionados
anteriormente, a excepción de la muerte prematura, se pagan directamente al
asegurado, quien debe aportar las pruebas clínicas, radiológicas, histológicas
y de laboratorio que sustenten el diagnóstico.
En el caso de un desempleo temporal, el
asegurado puede retirar total o parcialmente el dinero que se encuentra
acumulado en su póliza, para enfrentar los retos del desempleo y, en caso de la
vejez prolongada, la póliza contará con un fondo de pensión, creado por las
reservas matemáticas y los dividendos que, en suma, coadyuvan a resarcir el
daño socioeconómico que causa la llegada al epílogo de la vida.
En fin, me quedo con el pensamiento de
que, “seguro es el pago anticipado de nuestros futuros infortunios,” la música
de Beethoven, una actitud mental positiva, la oración, el ayuno, la penitencia
y una ferviente fe puesta en Dios que todo lo puede, especialmente, en estos
dorados tiempos que nos apremian.
No hay comentarios:
Publicar un comentario