Los caminos de la patria
Jlriveirof, OP
A pocos meses de asumir sus funciones, el
nuevo gobierno guatemalteco solo se ha concretado a hablar de sus dolores de parto,
pero no muestran a su criatura. Al paso que vamos, al parecer, nacerá muerta.
Como un claro ejemplo, podemos constatar que toda la red vial a lo largo y
ancho del país, está en caos, todos los caminos parecen caminos de herradura,
quienes conducen sus vehículos tienen que transitar sorteando los cráteres que
hay sobre las rutas y en ese caminar, evitan un hoyo, pero caen en otro y así,
sucesivamente.
En fechas recientes, la
directora de COVIAL manifestó que, hasta el día de hoy, no han podido dar
mantenimiento a un solo kilómetro, “ve tú a saber por qué,” a ese paso, creo
que terminará el año en curso sin que empiecen al menos a “taparle el ojo al
macho,” echando tierra o balastro sobre esos agujeros.
Para terminarla de amolar, los fuertes
torrenciales que nos azotan, siguen agravando el problema, sumado a eso, los tetuntes
que los comunitarios construyen por túmulos en donde se les da la gana, sin
ningún control y sin ninguna autorización por parte de las autoridades, quienes
se hacen de la vista gorda y soslayan el problema.
Quienes transitan de forma asidua la ruta
de Cobán hacia la cumbre de Santa Elena no me dejarán mentir que, sobre la
cinta asfáltica hay más de cincuenta túmulos que dificultan el tráfico. Carros
pequeños tienen que hacer acrobacias para poder pasarlos sin problemas, para no
romper la aceitera o las llantas a su paso.
¿Cuántos pilotos automovilistas se han accidentado en esa ruta por causa
de tales túmulos y por el deterioro del camino?
El primer día de la semana,
muy de mañana me tocó a mí, cuando regresaba de la ciudad de Salamá hacia
Cobán. A inmediaciones de la aldea Pasmolón, la invisibilidad por causa de la
nubosidad propia del lugar, no me permitió ver uno de tales túmulos e impacté
con el mismo, resultado de ello, las dos muletas, los dos amortiguadores y la
base de uno de ellos, resultaron totalmente averiados…, gracias a Dios, no hubo
golpes físicos y cuento con un seguro para auto que me respalda y, que dicho
sea de paso, en menos de 30 minutos, la grúa enviada por Seguros GyT, S.A. ya
me prestaba los primeros auxilios. Pero, a quienes no pueden pagar por un seguro,
¿quién les paga por los daños causados en un accidente? …, ellos tienen que
convertirse en su propio asegurador y reparar sus daños…
Según se sabe, por cada galón de
combustible que compramos los ciudadanos, una parte es para “el señor gobierno,”
presuntamente se debe utilizar para dar mantenimiento a las carreteras…
Como le cantábamos todos los
días al pervertido doctor “Yamaneti” y a su amante del mismo sexo con el dinero
de las vacunas cuando desgobernó Guatemala el primero como presidente de
Guatemala y al segundo como el primer damo de la nación, le debemos preguntar a este gobierno: ¿en dónde
está el dinero?
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