martes, 24 de marzo de 2026

¿Quo vadis, Chelis?


    


El taxista se movilizaba sigiloso entre el caos vehicular de la gran ciudad, intentaba ser presuroso entre una legión de motoristas que se le metían por todos lados, izquierda, derecha y viceversa.

     En su desesperación, quiso ser amable y dio plática, una plática en donde él era el emisor y el receptor, el mismo contestaba lo que decía.

Empezó criticando a los arzuistas por el caos vehicular que ralentiza e incomoda la vida de los guatemaltecos a horas y deshoras, con justa y sobrada razón. Luego a quienes amenazaron con paralizar la ciudad, manifestando por el alza exagerada en los precios de los combustibles, al señor gobierno por <<hueco>>, según sus palabras, por permitir toda clase de alborotos populares en nombre de la democracia y el estado de derecho; luego internacionalizó su plática criticando los bombardeos de Irán (en su legítima defensa), contra el pueblo sionista, por ser <<la niña de los ojos de Dios>>, desde el padre Abraham hasta hoy día según aseveró, ignorando que, el pueblo de Dios es toda la humanidad, no ese pueblo sionista puñetero e invasor, cuyas bases políticas las sentó Theodor Herzl y que, culminaron con la creación del Estado de Israel en 1948…

     Sus elucubraciones, salpicadas de sátira social, maldiciones y palabras malsonantes; desde que salimos del IGSS Autonomía en zona 9, hasta Transportes Monja Blanca, en zona 1 de la ciudad capital, con una duración de 45 minutos aproximados, me estaban causando una “intifada” (agitación); sin embargo, me hicieron el día y me llevaron a ver y juzgar  esta época de escaladas bélicas, la estulticia exacerbada de muchos tontos  útiles como los pro sionistas: Trump, Milei, lacayos del primer ministro israelí, y ciudadanos de todo pelaje, a quienes es recomendable un poderoso solvente:

     La cuestión Palestina; que, nos presenta un análisis del conflicto palestino-israelí; coadyuva a disolver la ignorancia respecto a la invasión israelí en el Líbano (1982); el inicio de la intifada (1987); la crisis y la guerra del golfo (1990-91) y la convocatoria de una conferencia de paz para Oriente (1991).

     Oh, Jerusalén; disuelve la ignorancia respecto de los acontecimientos que rodearon la creación de Israel en 1948, el hostigamiento, la expulsión y la huida de los palestinos. Así como el anuncio de la salida de las catervas de militares ingleses que habían sitiado la vieja ciudad de Jerusalén; entre otras cosas y; de paso, Mamita Yunai, para recordar la bota del imperialismo sobre la nuca de Centroamérica.

     La lectura es el remedio infalible para disolver la ignorancia y sus derivados

Jlriveirof

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