sábado, 29 de octubre de 2016

<<CONSUMMĀTUM EST>>



Por jlriveirof

     La crucifixión fue un método de castigo terrible, inhumano y perverso  inventado por los asirios y perfeccionado por los romanos. Hasta que Constantino asumió el poder fue el medio para alcanzar un determinado fin: asesinar a mansalva,  lenta y dolorosamente a todos aquellos condenados que representaban un peligro para la Roma imperialista de aquel tiempo.

     Las  cruces que se usaron eran  de todos los estilos, según el grado de perversidad y enajenación mental del ejecutor.  “Veo cruces en ese lugar, no todas del mismo tipo, sino construidas de distintas maneras por unos y otros: hay quienes cuelgan a sus víctimas cabeza abajo, otros las empalan, otros extienden los brazos sobre el patíbulo”, documentó Lucio Anneo Séneca. Y así, el mal y la degradación se extendió por todos los confines del imperio, sembrando el temor. No fue disuasivo para evitar la sublevación pero si método para mantener a los pueblos sometidos...

     Como lo podemos constatar en las Sagradas Escrituras; específicamente en  los evangelios, fue  en ese martirio, en donde Jesús de Nazaret externó su última frase: <<consummātum est>>  que literalmente expresa <<todo está cumplido. >> o <<se acabó todo>> (Jn 19,30)  según la traducción que hace San Jerónimo de  Estridón en la Vulgata Latina.

      Hoy día la frase es muy actual y puntual,  la usamos para sugerir un gran desastre o un gran dolor, como el que  siempre hemos padecido en el  contexto de la geopolítica internacional y el imperialismo yanqui, que incide contumazmente en la política exterior, y define  la dominación norte-sur (Taylor, 2002:55).
Desde México, pasando por el patio trasero que para ellos es Guatemala, el resto del Centro y  toda Sudamérica, para imponer su criterio y su soberana voluntad, violentando el estado de derecho y subyugándonos con lo único que han producido en la región: divisionismo, dolor y muerte a través del armamentismo, guerra de guerrillas, golpes de estado, proliferación de sectas religiosas, intromisión en la política interior, maras diabólicas y asesinas, etc. Con lo que han apuntado alto, ensañándose con todo lo que existe en estos nobles pueblos...

      Si bien es cierto lo que decía  San Felipe Nery,  sobre que nosotros somos a menudo los carpinteros de nuestras propias cruces, también lo es que el gobierno de  Washington, otros países,  personas individuales y jurídicas han impuesto pesadas cruces en nuestros hombros, para mantener su hegemonía.

     Podemos resumir entonces que, “todos cargamos sobre nuestras espaldas o llevamos en el corazón una cruz. Y cualquier cruz, por pequeña que sea, pesa.” –Leonardo Boff- y en esta imposición de cruces algunas veces actuamos como víctimas y otras como victimarios...

     Pero;  también, se  labran  otras cruces, chiquitas y grandes, anchas y angostas. No menos dolorosas,  por las que también sufrimos los guatemaltecos. Éstas son las cruces que nosotros mismos hemos labrado y que después encaramamos no sólo en nuestra humanidad,  sino también sobre las de aquellos que dependen económicamente de nosotros. Nuestros hijos y nuestros nietos. Muchas veces estas  son aquellas que labramos cuando con nuestros votos bendecimos a políticos marrulleros que no cumplen con sus ofertas de campaña; rápido nos echamos  una pesada cruz; en donde hoy los malhechores nos crucifican poco a poco, y  lo peor de todo, es que lo están haciendo con nuestro consentimiento. 
Lamento decir que la inmensa mayoría conformamos un pueblo pusilánime y nos concretamos a decir: yo no me meto en política, el problema es político, que lo arreglen los políticos. 
Justa y sobrada  razón tuvo Bertolt Brecht al decir que “el analfabeta político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.

¿A cuántos políticos corruptos,  mequetrefes y lacayos conoce usted?

      Labramos  nuestra propia cruz cuando creímos en  el comediante que preside el Organismo Ejecutivo, al permitir que nos engañara con su perorata de campaña de “ni corrupto ni ladrón. Es fácil advertir que sí el pueblo lo permite, terminará su administración sorteando su cumplimiento.  Solo alcanzó el poder  y en menos de lo que canta un gallo tartamudo  dos veces, él nos ha engañado  más de  tres...

      No menos pesada es la cruz que nos imponen los victimarios que nombran autoridades locales incompetentes y voraces, solo aptos para satisfacer las demandas de diputados corruptos, con quienes después se tapan con el mismo manto –corte-  de la impunidad y no mueven un solo dedo para contrarrestar la violencia que avanza apresurada, dejando caos y desolación por donde pasa...

     Y como si lo anterior descrito fuera poco, nos hemos enterado por medio de las noticias, como  en el Congreso de la República, los “honorables padres putativos de la patria” en desquiciada componenda con el “Número uno”,  erigen una  muy pesada cruz, que de llegar a conformarse y ganar la elección la nefasta planilla conformada por los gánsteres del transfuguismo partidista,  liderados por un tal  Nerón,  llevarán al pueblo guatemalteco otra vez cuesta arriba,  hacia su propio Gólgota, y una vez ahí, lo crucificarán. 
Hemos visto como estos mercaderes de la política,  ávidos de ganancias, moverán  toda la plataforma política a 360 grados, sin importarles las pérdidas que se puedan dar, con tal de representar al mal en todas sus manifestaciones.

      Después de clavarnos en esa cruz, tomarán el botín, lo dividirán, lo repartirán y se echaran a suertes los puestos de importancia para ver a quien les toca. Ellos beberán del vino bueno y  el pueblo crucificado por estos acólitos del mal, el vino agrio. Así  como lo hicieron con Jesús los religiosos,   políticos y militares en Jerusalén,   aquel   fatídico año 33 de la era cristiana. (Jn 19, 23-30)

     Entonces, cuando el pueblo crucificado  sufra las consecuencias del gran desastre político y el dolor de la clavada,  dirá: <<Consummātum est>>  -<<se acabó todo>>-   a menos que;  el valor, el honor  y la gallardía, resuciten en  sus habitantes y demuestre  a esos políticos de pacotilla que el poder radica en el pueblo…


Santo Domingo de Cobán; 30 de octubre de 2016


Referencias:
Leonardo Boff, 2004, La Cruz nuestra de cada día.

La Biblia Latinoamérica, 1995, XXXVIII edición.-

domingo, 23 de octubre de 2016

Fray Julián Raimundo Riveiro y Jacinto, OP




     
           Julián Raimundo Riveiro y Jacinto nació en la Ciudad de Cobán, Alta Verapaz, el 17 de febrero de 1854.  Cuando nació, su madre murió. Tal vez a eso se deba que a la corta edad de trece años dirigió sus pasos hacía la ciudad capital rumbo al Convento de Santo Domingo en donde fue recibido como hermano lego y gracias a sus buenos hábitos, disciplina, disponibilidad y vocación para el servicio,  inició su noviciado. Era el año de  1869. Pronto recibió las órdenes  menores y el sub diaconado en 1875  y en 1877 el  diaconado y el presbiterado. 
     Cuentan sus biógrafos que ya en el ejercicio de su ministerio durante  una de sus tantas visitas pastorales en algún paraje, aldea o caserío  de su Diócesis,  le agarro el atardecer y tuvo necesidad de pedir posada en una humilde vivienda, quizás la  única que tenía el candil  encendido.
Un miembro de su comitiva tocó a la puerta como era la costumbre: Ave María Purísima y de adentro una mujer con vos estentórea le contestó: sin pecado concebida ¿Quién es? -¡El ilustrísimo y reverendísimo  Don Fray Julián Raimundo Riveiro y Jacinto, quien pide posada por esta noche! La mujer contesta ¡Jesús, María y José,  no puedo son muchos ustedes y mi covacha es chica! 
     Como es sabido en 1872 todas las órdenes religiosas fueron abolidas  definitivamente  por el reformador –“injusto rufián Barrios”- Justo  Rufino Barrios  y la Provincia San Vicente Ferrer de los frailes dominicos de  Centro América que era a la que pertenecía fray Julián,  quedó extinguida.
 Pero, él reformador que  apreciaba y le tenía afecto al recién ordenado sacerdote Riveiro, le permitió que se quedara en Guatemala y no refutó la idea de que él se hiciera cargo de la capellanía de  la Parroquia de Santo Domingo, servicio que prestó durante 36 largos años.
En 1875 fue nombrado por el Maestro de la Orden de Predicadores, Vicario General de los dominicos exclaustrados y en  el año de 1914, fue nombrado Arzobispo de la Ciudad de Guatemala por solicitud expresa del mandatario Don Manuel Estrada Cabrera ante el Papa Pío X.
El tirano respetaba y apreciaba al  fraile por ser el único confesor a quien le tenía confianza y devoción su madre  doña Joaquina Cabrera, una laica devota del rezo del santo rosario.
Algunas de las primeras acciones que tomó el recién nombrado Arzobispo fue visitar la  Parroquia de Candelaria un  03 de febrero de 1917  para ungir la   Imagen de Jesús Nazareno o Cristo Rey con óleo de catecúmenos,  por ser ésta una imagen muy venerada y  apreciada por el pueblo católico de la capital guatemalteca. Asimismo, consagró la imagen del Cristo de Esquipulas.
     También fue resiliente ante el infortunio, se sabe que durante los terremotos de 1917 y 1918 que azotaron la capital; el  Palacio Arzobispal y la Iglesia Catedral se vieron fuertemente averiados por los sismos, aun así, él no interrumpió sus tareas pastorales y en una improvisada tienda de campaña que se instaló en el parque central de Guatemala oficiaba la Liturgia todos los días, sin interrupciones de ningún tipo.
     Volviendo al Convento de Santo Domingo antes del nombramiento de Arzobispo al que se hizo acreedor, dignos de mención resultan sus logros parroquiales, dentro de los cuales destaca la organización de las asociaciones del Rosario Perpetuo, habiendo conseguido los respectivos permisos en  uno de sus tantos viajes a Europa, está  devoción que ya se encontraba vigente en Bolonia desde 1635 y;  la celebración durante todo el mes de octubre de cada año del rezo del santo rosario en honor a la Virgen del Rosario, en cuya imagen caben todas las demás. Esta celebración la  empezó en 1895 y continúa vigente hasta hoy,  más de 100 años después...
Se cuenta que con la cooperación de los laicos de la capital llegó a establecer hasta 12 divisiones del Rosario perpetuo, incluida doña Joaquina, la madre del dictador Estrada Cabrera, que por su intercesión ante el déspota Presidente, logró que la imagen de la Virgen  del Rosario saliera a las calles en procesión, después de un siglo de no hacerlo por la disociación entre estado-iglesia prevaleciente en esos tiempos...
     Como toda obra de Dios, la devoción se ha mantenido incólume y, durante todos los meses de octubre la imagen de la Virgen del Rosario es visitada por miles de feligreses en el lugar de su residencia, el  Convento de Santo Domingo de Guzmán., que durante ese mes es bellamente adornado, para rezar el Rosario en comunidad ante tan bella imagen que transporta al misterio de la redención. 
     La familia Riveiro Champney; gracias a la tradición oral contada de padres a hijos, lo recuerda  como un hombre que solo paso haciendo el bien, como a un hombre paciente, manso, humilde y que en el convento de Santo Domingo se mantenía muy ocupado y cuando no lo estaba casi siempre se le encontraba orando o leyendo. Solo  lo veían enojado cuando mi abuelo Francisco Riveiro Escobar y su hermano Carlos se subían al frontispicio del convento a tirarle piedrecitas a los feligreses que iban  llegando  a la hora de la Eucaristía. Le contaba mi abuelo a mi papá que se subían al campanario y tocaban las campanas a horas y deshoras. Al terminar la misa los bajaba de ahí y les daba sus reprimendas en la sacristía.
La devoción del rezo del rosario tramonto a otras ciudades,  se ha hecho extensiva a otras parroquias,  como la Iglesia Catedral de Santo Domingo en la Ciudad de Cobán, Alta Verapaz, en donde todos los días del mes de octubre, los fieles se dan cita para hacer ese rezo en punto de las diez y siete horas. Una devoción que se le debe a este insigne cobanero que “pasó por el mundo haciendo el bien” (Hechos   10,38). 
    De que fue un hombre que paso haciendo el bien también se puede constatar  mediante una sencilla fórmula evangélica que puede servir como método de verificación y evaluación de todo lo que hizo, aplicable a cualquier persona que queramos reconocer: “Por sus frutos los reconocerán” (Mateo 7, 16). 
“El criterio del discernimiento es claro” los frutos que dio  fray Julián contemplados en esta crónica de su vida, son como los frutos buenos y suculentos que da en abundancia un árbol que ha llegado a su tiempo, que se encuentra saludable y que está en su máximo esplendor…
     Pero, como todo lo que comienza termina, la salida del dominico del Arzobispado tiene que ver con la caída del dictador Manuel Estrada Cabrera  el 8 de abril de 1920; un acontecimiento histórico que violentó a todos aquellos que gozaron de alguna simpatía del régimen que terminaba.
De esa suerte, el Arzobispo se tuvo que esconder para no terminar linchado por la turba enardecida que no respetaba ni siquiera a Dios en esos momentos. Fray Julián aprovechó el llamado que se le hizo del Vaticano para la visita ad limina apostolorum para hacer entrega de la iglesia que se le había encomendado y que él había cuidado como el verdadero pastor cuida de su  rebaño, con celo apostólico. 
     Salió de Guatemala hacía Roma en 1921 y ya estando ahí ratificó su renuncia al arzobispado. En 1923 fue nombrado  Arzobispo de  Antinópolis, in partibus infidelium.
Murió en santa paz en el convento de los dominicos de la Basílica de San Patricio, en Nueva Orleans el 8 de mayo de 1931. Su cuerpo fue trasladado a Guatemala en donde descansa  incorrupto en el presbiterio desde 1970, después que el templo fue elevado a Basílica menor de nuestra Señora del Rosario.
     En paz descanse fray Julián Raimundo Riveiro y Jacinto y que el rezo del Rosario en Guatemala y el mundo entero, continúe por los siglos de los siglos. Amén...

Santo Domingo de Cobán, 23 de octubre de 2016

Referencias:
http://dominicosca.com/gt/sitio/historia/
http://www.arzobispadodeguatemala.com/sharing/pdf/Fr.JulianRiveiro2.pdf
robertomayorga@yahoo.com
Hemeroteca de Prensa Libre, 02-04/2015,
Revista Contra Poder, 01-11-2013,
Tradición  oral en la familia Riveiro Champney.
Fotografía tomada al libro por Agustín Estrada Monroy.-




domingo, 16 de octubre de 2016

Los Embajadores de la Paz en Guatemala

Por jlriveirof

     Inmersos en los fuertes claroscuros que se producen entre la luz de la verdad y la oscuridad de la maldad, entre la vida y la muerte, en donde la inmensa mayoría de  guatemaltecos se debaten todos los días a lo largo y ancho de la República; el extenso territorio de Alta Verapaz ha cobrado notoriedad últimamente, al verse  afectado inmisericordemente por la desaparición y muerte de sus hijos; especialmente jóvenes; sin que hasta la presente fecha; las autoridades gubernamentales encargadas de la seguridad se pronuncien al respecto, incluyendo eclesiásticas, edilicias y académicas. Salvo el Coordinador en Ciudad de la  Esperanza Ace,  –Organización educativa sin fines de lucro- el Presbítero Sergio Godoy Peláez; quien denuncio enérgicamente el caos que impera en Guatemala y que ocasiona muchas víctimas.  Pero, triste es reconocer que “una  golondrina no hace verano”. Como reza el refrán. Urge que todos los ciudadanos  se pronuncien y denuncien las injusticias.

      Resulta incomprensible entonces,  cuando tales condiciones hostiles,  se vienen dando entre el marco de los festejos por  el  Día Internacional de  la paz, conmemorada en todos los países que son miembros de la ONU –Guatemala incluida-  y celebrada en  la sede que esa organización ocupa en la Ciudad de Nueva York y,  en las vísperas por rememorar en Guatemala,  un aniversario más desde que se firmaron los acuerdos de paz “firme y duradera”.
En virtud de este acontecimiento último, los veintidós gobernadores departamentales de la Republica, fueron juramentados como “embajadores de la paz”; por el Presidente de la Nación en el Patio de la Paz del Palacio Nacional de la Cultura; entre ellos la Gobernadora Departamental de Cobán, Estela Ventura Fernández.
Con estos nombramientos él mandatario  pretende hacer dos cosas, que “de ser ciertas me parecerían extraordinarias”: resucitar el espíritu de los acuerdos signados en 1996 y redefinir “una nueva agenda como ruta para cerrar las brechas sociales y generar el desarrollo económico incluyente en el país”.
 Al parecer; se pretende absolutizar el contenido de  esos acuerdos de paz, los que ellos ven como un sol,  a efecto de que  todos los  satélites ministeriales orbiten a su alrededor, alineándose estratégicamente para institucionalizar su cumplimiento.
Según dice la Secretaria para la Paz, se han contabilizado 1,022 compromisos, que desde la fecha en que fueron rubricados hasta hoy,  ningún gobierno ha cumplido con llevarlos a la práctica, siendo el más deplorable y deshonesto el presidido por el autodenominado “general de la paz”;  vergonzoso signatario de esos acuerdos.

     La pregunta es ¿Cómo cumplirá este gobierno con los 1,022 compromisos  computados hasta hoy, cuando no ha podido cumplir ni siquiera  con su predicamento? “Ni corrupto ni ladrón". Risible resulta entonces ese nombramiento  de “Embajador de la paz”, otorgado a todos los gobernadores, tomando en consideración las garantías  que debe tener un embajador de la paz, ausentes por supuesto en la gran mayoría de estos personajes que fueron nombrados al dedillo, para ocupar puestos que desde tiempos inmemoriales han sido utilizados como  medios para determinados fines, casi siempre deshonestos,  manejados por un titiritero superior.

 ¿Cuántos  de ellos contará al menos con una certificación como Embajador para la paz, o algún diplomado en materia de derechos humanos, o sentido común y buena voluntad política  para poder forjar, promover y definir una cultura de paz en nuestros pueblos que tan necesitados de ella están?…
¿Cuantos cuentan con los requisitos mínimos que debe de tener un embajador para la paz? Humanista, infatigable buscador de la verdad, respetuoso por la dignidad humana a la luz de las verdades reveladas por Dios, coherente con su calidad de vida,  amante constructor de la paz, -que realmente la desee, la anhele, crea en ella y a partir de ahí vele por una sociedad más fraterna, humana y justa- practicante de  valores universales, preocupado y ocupado por mantener y defender el bien común. – Salud, seguridad, educación, arte, cultura, medio ambiente, etc.-
No obstante lo anterior, podría decirse que; lo que define a una persona es resumir lo que ha sido su vida diciendo “paso haciendo el bien” (Hechos 10,38) como bien dijo el apóstol Pedro de Jesús,  al oficial romano Cornelio; un manifiesto sencillo pero complejo, sobre la profunda conciliación que se da entre lo que se dice y se hace, cuando se es correcto. 
¿De qué político podríamos decir así: paso por El Estado haciendo el bien?...
Lamentablemente muchos de ellos, no son  ciudadanos honorarios, ni huéspedes distinguidos, ni representantes insignes  de nuestros pueblos, dado su naturaleza. Parafraseando a San Gregorio entonces, podría decirse que; en vano se esforzarán los gobernadores que desmienten con sus obras lo que representan…

     Todo lo anterior es  condición  sine qua non para que los señores gobernadores sean Embajadores de la Paz.  Resulta embarazoso decirlo pero; muchos de ellos,  por ser políticos o aprendices de políticos,  no es creíble que puedan optar por la vida, defendiendo los derechos humanos y procurar la tan anhelada paz…
Sin embargo, invito a todos estos embajadores de la paz para que lean el segundo documento social del Papa Juan XXIII, intitulado Pacem In Terris (Paz en la Tierra); aunque  dirigida a personas de buena voluntad, en ella podrán encontrar un plan de paz sin condiciones religiosas y sociales, para que juntos podamos  encontrar la luz en medio de tanta oscuridad…


Santo Domingo de Cobán; 15 de octubre de 2,016

Referencias:
Douglas Gámez, agn.com.gt, Guatemala resignifica acuerdos de Paz de 1,996 y define nueva agenda.
Fotografía tomada de goberchimaltenango.gob.gt





jueves, 6 de octubre de 2016

El jet set de la política guatemalteca



Jlriveirof


     Cada cuatro años, después de las elecciónes democráticas celebradas en Guatemala; a los ciudadanos, nos resulta difícil soslayar  el  estilo de vida que empiezan a darse los nuevos miembros del jet set de la política guatemalteca, conformado por los  funcionarios de turno y su familia;   quienes, en sus escasos deseos de servir a la población en el cargo que se les ha encomendado, empiezan a servirse de la población que les dio su voto de confianza. Con esas actitudes hacen notar que muchos de ellos, son proclives al mal en todas sus manifestaciones y, la apetencia que ponen de manifiesto por las mieles que produce el poder temporal, son vistas a flor de piel.
Resulta inaceptable entonces; que, en un país como Guatemala, en donde los trabajadores  se rajan todos los días la depresión que se encuentra abajo de sus espaldas; para poder pagar sus cuentas, -parafraseando a la politóloga Gloria Álvarez- reciban como pago a sus esfuerzos, salarios muy por debajo del costo de la canasta básica vital. 
Más inaceptable todavía,  cuando ese desnivel ontológico creado por el amor al dinero, se da en un país que no ha podido salir del subdesarrollo económico, político, social y cultural ; por causa de políticos que maman hasta desangrar las arcas del erario.

      El alto índice de corruptibilidad, es notorio desde los Presidentes de los tres  Organismos del estado  hasta el oneroso afanador  del legislativo, pasando por secretarías, ministerios y otros mandos medios de escasa importancia. 
Todos; o casi todos, en sus nuevas ínfulas de grandeza, adoptan un género de vida muy  diferente al que estaban acostumbrados a vivir,  previo a sentarse en la silla que hoy calientan…  
    
     Para pensar en lo anterior basta con  recordar al mal logrado gobierno de la uña dura, casi todos guardan prisión al día de hoy, porque no supieron gobernar ni sus más bajos instintos  y fueron  ávidos a todos  los placeres que el bajo mundo de las esferas gubernamentales da. Y, este  gobierno  igual que los anteriores  se prostituyó   y, antes de llegar a los  nueve meses de gestación;  de forma prematura concibió  a la criatura que fecundó: la corrupción,  en su más vasta concepción. Esa corruptela a la carta incluye a los “críos”, parentela y aliados de mandatario, vicemandatario, fulanos, zutanos, menganos y perencejos. Miembros todos, del nuevo jet set de la política en Guatemala...

     Ilustrando entonces,  la vida de esos nuevos ricos de corrupción temprana y productividad tardía basta observar el recorrido del gobernante de turno, de una modesta colonia de clase media, hacia el lujoso hotel Adriática, abandonándolo solo cuando las criticas empezaron a fluir a borbollones y, que nunca pudo refutar. Hoy, sueña despierto en los jardines de casa presidencial; mientras sus parientes más cercanos empiezan a hacer desmadres y viajan por el mundo, en aviones públicos y privados  prestados, como el que aparece en la fotografía, propiedad de la familia Bosh Gutierrez...

     El vice Presidente no es la excepción, de la modesta casa en Arrazola en donde vivió antes de ostentar el puesto que hoy ocupa, se trasladó a una mansión en un privilegiado sector de la urbe capitalina, de cuya adquisición –alquilada o comprada- no sabe dar una respuesta ágil, elegante y proba; como corresponde a alguien de su categoría. Resultan evidentes sí, las dimensiones de su nueva adquisición, sin lugar a dudas para hacer honor al significado de su nombre hebreo, Jafet; derivado de un juego de palabras: Yéfet del verbo patah, que  significa dilatar, ensanchar y puede transcribirse como “Dios le dé espacio amplio”.
 En este caso concreto, no creo que Dios sea el que le esté dando un espacio amplio, ensanchando su entorno familiar; sino su desmedida ambición y el pernicioso aprovechamiento del poder que le faculta su alta investidura. 

     Como “las palabras convencen pero el ejemplo arrastra”, también los mandos medios quieren transitar la senda de la injusticia que surcan los nuevos reyezuelos de la Patria. Así lo reporta el periodista Enrique García, quien informó a la población que luego de haber tomado posesión la titular de la Secretaría de La Paz, Bernardita Xitumul y su segundo en el mando, duplicaron sus emolumentos. 
Así de rápido se olvidaron de la  jura al axioma de “ni corrupto ni ladrón”, en virtud que; la mencionada secretaria, fungió en el gobierno anterior  como Secretaria Presidencial de la Mujer; esto quiere decir, que sabe bien lo que quiere y puede...
Hoy; en su nuevo cargo y ante el connotado desconocimiento del mismo, contrató a un cuarteto de asesores para que hagan lo que ella no puede. ¡Y a que costo!...
Como si lo anterior fuera poco, cuenta con dos vehículos a su disposición, uno  para ella y el otro para los guaruras que cuidan su ser. Un privilegio que solo tienen los funcionarios del estado, porque el resto de la población debe cuidarse el trasero con sus propias pistolas.
Con el salario que se acreditó y que sobrepasan los Q.48, 000.00 al mes; sin duda  cambiará la gastronomía originaria de su pueblo: los suculentos  boxboles y el chilate, por una más exótica como la langosta thermidor y  creme brulee.

     Cuánta razón tuvo Karl Marx al manifestar que “no es suficiente con protestar; es preciso cambiar, transformar las estructuras económicas vigentes para quitarle la injusticia social que encierran”. Porque, ese aumento de la riqueza material que se da en todos los políticos de turno,  en flagrante deterioro de la economía, la justicia y la paz, es una grave ofensa para un pueblo que vive en condiciones de pobreza y en donde es notoria la injusticia social empresarial y constituye a la vez, un pecado grave, estructural que llora sangre y clama al cielo...

     De nada sirve protestar si el Honorable Leprosario de la República de Guatemala, no cumple con las funciones que le corresponde y transforma la ley del servicio civil para introducir la meritocracia e incentivar el crecimiento personal y el  profesionalismo en la administración pública y la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Solo así podría  quitarles las injusticias sociales que encierran, de lo contrario, el común de los mortales, seguiremos muriendo en el empeño, desgastándonos protestando, mientras ellos; en todo el aparato estatal,  seguiran enriqueciéndose lícita o ilícitamente...nos guste o no…


Santo Domingo de Cobán, 8 de octubre de 2016

Referencias:
Karl Marx, El Materialismo Histórico,
Biblioteca Católica digital
Fotografía de Fligt Aware. 








jueves, 29 de septiembre de 2016

SAN JERÓNIMO 'El que tiene un nombre sagrado'


 Jlriveirof

     Desde que me nació la conciencia moral y  social cada año celebro con agradecimiento  tres acontecimientos: el día de mi nacimiento, el día de mi santo patrono  San Jerónimo de Estridón – 342-420- y el Día Internacional de la Traducción que se celebra en honor a este santo varón, por haber  hecho la más fiel traducción de  las Sagradas Escrituras del griego y el hebreo al latín, dándole vida a la versión que se conoce con el nombre de Vulgata y que fue utilizada por el Pueblo de Dios hasta 1979 tras la aparición de la Neo vulgata. Los tres eventos  evocan un pasado y, confluyen el mismo día,  30 de septiembre de cada año. Mi santo es también patrono de los escritores, eruditos y libreros.  

     El nombre de Jerónimo significa “el que tiene un nombre sagrado” y en el transcurso de su vida intentó con heroísmo ser coherente con ese significado  y por esos dotes de santidad con que se caracterizó;  hoy se le recuerda con afecto por todo lo que dio de sí;  es considerado doctor  de la Iglesia  y uno de los cuatro grandes Padres Latinos, padre de la exegesis bíblica y  es admirado tanto por la Iglesia católica, como por la anglicana, luterana y ortodoxa.

     Al escribir en el día de mi santo  no pretendo hacer apología de él, mucho menos repetir todo lo que ya se ha escrito sobre su vida y trabajo; sino recordarlo porque lo tengo en gran estima y modelo. De la misma forma en que él adopto a Marco Tulio Cicerón como ejemplo a seguir, yo lo he adoptado a él, por haber sido un infatigable buscador  de la sabiduría y la verdad hasta convertirse en un eterno penitente; al extremo de enclaustrarse en una cueva cerca de Belén  durante  35 largos años; los últimos de su vida; en ella instalo su oficina –en latín opificina, que significa el lugar en donde se realizan grandes obras-  allí trabajo como exégeta y traductor  de la Biblia. Sin temor a equivocarme, lo hizo  porque creía  lo que decía: “ignorar las escrituras es ignorar a Cristo mismo”, nunca se imaginó que en el transcurrir del tiempo ese desconocimiento de las Sagradas Escrituras llevaría a muchas personas por diferentes senderos espirituales, muchos de ellos, falsos.

     Basta con ver ¿Cuantos dirigentes de empresa eclesial católicos,  evangélicos y demás se hacen ricos con la fe?, ¿Cuánta división del cristianismo dentro del mismo cristianismo?, ¿Cuántas sectas de corte neo pentecostal, extremadamente  bulliciosas e intolerantes que pululan como el silip –hongo comestible que crece en las montañas de mi pueblo durante el frio  invierno- para ofrecer el oro y el moro a cambio de plata, sin ningún sustento?, constituyéndose sus dirigentes en el ciego que guía a otro ciego. ¿Cuánto carterismo espiritual?, ¿Cuánto vendedor de cielo falso?, ¿Cuánto extorsionista espiritual pidiendo dinero en grandes campañas tele pseudo evangelistas? Y todo, por desconocer las Escrituras y vender lo invendible.

 Cuánta razón tuvo San Jerónimo al decir que “ignorar las escrituras es ignorar a Cristo”. Cristo no despojo a nadie de su dinero ni de sus bienes materiales, no sano enfermos, ni resucitó muertos, ni exorcizó demonios a cambio  de dinero o en su defecto cualquier bien material por hacerles el bien y por  predicar la buena noticia; como hoy se ve con tanto mercachifle del evangelio.  Lobos rapaces disfrazados de ovejas…

     Jerónimo tampoco se fanatizo en la tentativa de esa empresa, –traducir la Biblia- en tan atareada faena sacaba el tiempo para leer  a los grandes autores latinos como Cicerón, Virgilio, Horacio, Tácito, Quintiliano y los  griegos como Homero y Platón, al extremo de memorizar sus obras. ¿Cuánta gente afirma hoy día  que solo hay que leer la Biblia porque lo demás es literatura pecaminosa  y  porque “ya no somos del mundo”. Con este pensamiento no forman ni transforman, tan solo deforman…

     Mi santo patrono era algo gruñón, tenía un carácter “difícil y fogoso” como decía el Papa Benedicto XVI  y   fustigaba el mal moral con reiteración, lo que le trajo muchas desavenencias, al grado que muchos de los que se sintieron aludidos le levantaron falsos. Sarcásticamente decía que, en la Ciudad de Roma habían muchas  mujeres con tres manos: una izquierda, una derecha y una de pintura; criticando así a quienes abusaban del colorete para verse más bonitas.

     ¡Hay mi santo patrono! Si yo hubiera vivido en la época de Giordano Bruno  pensaría que por la influencia de los astros me beneficiaste con algunas de tus cosas  buenas y tan bien las no muy buenas como lo quisquilloso y gruñón, aunque después terminara como él pobre Bruno, acusado por “san" Roberto Belarmino y  después ser quemado en la hoguera  por la “santísima inquisición”. – y con leña verde-  

     Hoy, en el día de mi santo patrón San Jerónimo de Estridón  le doy gracias a la vida que me invita a seguir bregando “mar adentro”,  –Lc 5,4-  a “recordar con agradecimiento el pasado por todo lo bueno que me dejo, a vivir con pasión el presente  y abrirme con confianza hacia el futuro”…

“Gracias a la vida que me ha dado tanto”...

Santo Domingo de Cobán, 30 de Septiembre de 2016

Referencias:

Vidas Santas y Ejemplares de mártires, santos y beatos, editorial Océano 2004, Enrico Pepe,
Juan Pablo II, 2001,  Novo Millennio Ineunte.
El cuadro de San Jerónimo fue tomado de www.zoomnews.es



     

martes, 27 de septiembre de 2016

El baile de punta del Presidente


Por
jlriveirof


     Santa Tecla Atelier es un taller de pintura que se encuentra ubicado  en la colonia Santo Domingo del municipio de San Pedro Carcha, en el denso departamento de  Alta Verapaz y  el sábado recién pasado sirvió de escenario para que   el fraile dominico José Guillermo Delgado Acosta,  presentara  una obra literaria de su autoría llamada “La danza Mítica”. La misma es un resumen de la tesis que presentó en la Universidad Pontificia  de Salamanca para obtener el grado académico de Doctor en Ciencias Políticas y Sociológicas. En ella,  analiza la identidad particular del pueblo de Rabinal, Baja Verapaz;  un pueblo doliente por los embates del genocidio, “que en Rabinal   tiene su detonante con la primera masacre de la aldea Río Negro en marzo de 1980” y,  los cambios que se van entretejiendo  en esa sociedad rabinalense a través del baile-drama denominado  Rabinal Achí.  En su contenido literario  fray Guillermo  no se empantana en los grandes problemas del conflicto, pues; los mismos, son ya ampliamente conocidos tanto por la comunidad nacional como por la internacional y el genio de los guatemaltecos, especialmente el de los  rabinales no  necesita ser exacerbado  de nuevo.

     Según su contenido, el  drama consta de tres hechos concretos que recuerdan los rabinales y que por los tales se convirtieron en acérrimos enemigos de los quichés, y son:
La destrucción de cuatro poblados en Zamaneb, la  dispersión de los rabinales en las cercanías de Chicabracan y por la captura de Jobtoj hecha por los quichés, y;  por aplicar a los rabinales una carga impositiva en cacao.

     Resulta imposible precisar las fechas en que se llevó a la presentación teatral este mito que dice una verdad y   en donde  plasmaron parte de su historia  los achís de Rabinal, pero se presume que tiene 800 años de antigüedad...

      Bailar dice J.G. Delgado en su libro,  es “un acto  conmemorativo recreado ritualmente, donde se presenta la ofrenda a los antepasados y sus santos, esperando de dicho acto una bendición espiritual, salud para las familias y buenos tiempos para las cosechas”, “en el Rabinal Achí, es la puesta en escena de su cosmovisión”, “es un baile que recrea una acción militar, un juicio y un sacrificio, al ritmo de instrumentos sagrados”...

     Por ser Guatemala un país lleno de tradiciones culturales que la caracterizan, desde épocas precolombinas ha manifestado a través de la danza su contento o descontento por acontecimientos del día a día, de tal suerte que, cada departamento cuenta con sus propias danzas. En adición a la del Rabinal Achí  contamos con las siguientes: el son de la Chavela, baile de los micos, de los diablos, del torito, de las guacamayas, de los venados, de los mazates, de los viejitos, de los gigantes, de la serpiente o xojol canti, de los güegüechos entre tantos más; que hacen de Guatemala un país rico por su folclor.

      Siguiendo con esa tradición, podría añadirse  a la larga lista en mención el baile de punta con el que se pavoneo  el mandatario guatemalteco,  cuando en  un acto formal se puso a  bailar punta con un grupo garífuna que lo invito a danzar en el Palacio Nacional de la Cultura,  rompiendo así  con el protocolo establecido, el mismo tuvo lugar  al terminar con la  “conjuración” de los 22 gobernadores como Embajadores de la Paz -¿Qué paz?- haciendo alarde de sus dotes como "bailarín", bailo acaso en un intento fallido por olvidar las muchas penas y las pocas glorias que ven la luz durante estos nueve meses de gestión gubernamental, nueve meses en que aún no ha parido a  la criatura: él estadista…

      A vista de pájaro podríamos decir que  ese baile de punta, puesto en escena por el Presidente en un acto oficial es una bufonada política; pero, haciendo  una lectura  fenomenológica del relato, la parodia podría defenderse. Sobre ese particular y sin teorizar sobre el método fenomenológico podría decirse que, lo simbólico y lo diabólico  del baile de Awabej’ –Presidente en idioma queckchí- no dependen del Presidente como sujeto, pero el acto de darle sentido sí depende de él.  En esto consiste la lectura fenomenológica. Todo ser humano es un microcosmos y esa danza mítica que fue juzgada por el colectivo guatemalteco como una mascarada política y como algo burdo,  burlesco, fuera de contexto, fatal, sin mencionar el calificativo soez al que se hizo acreedor;   tiene en su contenido símbolos que al ser exteriorizados por el Awabej’ –Presidente- fueron susceptibles a ser cribados y leídos según el particular punto de vista de los otros sujetos, es decir, quienes le criticaron…

     Gateando entonces en esta lectura fenomenológica que desde mi particular punto de vista hago de ese baile presidencial,   legendario ya en las redes sociales y espacios noticiosos escritos y hablados; podemos  reflexionar y  preguntarnos: ¿qué le dio  sentido al Presidente que a la inmensa mayoría de la población cólera y desencanto?
Para elucubrar sobre el acto en sí; leamos lo que dice el antropólogo Andony Castillo sobre el baile de punta, y explica que,  es un debate que ocurre entre un hombre y una mujer garífuna representada en una danza folklórica que permite a quien lo baila, sublevar su estado anímico,  y ser llevado  al compás de los instrumentos sagrados que lanzan sus vibras al viento, a otros estadios. Los bailantes,  pueden exteriorizar su dolencia, desasosiego o bienestar físico, mental y espiritual.  Es decir, que cuando se baila punta se entra en un contacto espiritual y se da una liberación mental que procura el olvido de los propios males, mismos que se polarizan por la emoción y la felicidad, pero  que para que ocurran,  el baile debe ser procesado como un ritual y no como un evento social y pasajero solamente.

     Develando entonces el telón en esta escenografía mítica del baile del  Awabej´ -Presidente- encontramos distintivos y caracteres  rituales,  como movimientos sensuales  implícitos que en su contorneo, las rigideces propias al darse en el ejercicio del poder con tesón y por  el simple hecho de la alta investidura que representa, van mermando; máxime cuando el “sagrado trago”  va calando  las entrañas. Recordemos que el propio gobernante dijo que ¡ya no aguanta más! La carga de la Presidencia. Quizás por eso,  esa tensión entre gobernante y gobernados ha crecido y ha generado sentimientos de ira  y frustración, en virtud del deber incumplido  hasta el día de hoy, porque no ha hecho lo que dijo.  Entonces, desde una óptica   fenomenológica del lenguaje corporal y oral, podría decirse que ese baile de punta que ha dado tanto de que hablar y  criticado por subjetivo,  en palabras del doctor Daniel Herrera  Restrepo “no se reduce al mero correlato y significado de unos hechos, sino que posee una unidad de sentido que viene dada por el sujeto mismo constituyente de aquel sentido”.

     Del baile del Awabej’ –Presidente-  esperamos entonces, primero que cambie el rumbo y la dirección al ejercicio del poder otorgado por el pueblo de Guatemala durante las elecciones democráticas y después  “una bendición espiritual, salud para las familias y buenos tiempos para las cosechas”, así como en el devenir de los tiempos, logre dominar su estado anímico,  y al ser llevado  al compás de los instrumentos sagrados que lanzan sus vibras al viento, hacia otros estadios; logre conseguir un efecto calmante en donde pueda exteriorizar su dolencia, desasosiego y procurar el bienestar físico, mental y espiritual.  Esperamos  que cuando vuelva a bailar  punta entre en un contacto espiritual y le  dé a su cuerpo esa  liberación mental que procura el olvido de los propios males.

¡Salud Awabej!...

Santo Domingo de Cobán, 27 de Septiembre de 2016

Referencias:
Delgado Acosta, José Guillermo, 2016, La Danza Mítica,
Dirección General de Investigación, Universidad de San Carlos, 1990, Primera edición, Rabinal Achí o Danza del Tun,
Castillo, Andony, 1999, Filosofía y renacimiento de la cultura neo garífuna,
Husserl, E. 1962, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica,
Herrera Restrepo, Daniel, 2002,  La persona y el mundo de su experiencia,
Revista Crónica del 19 de Septiembre 2016, einteriano@cronica.com.gt,
Fotografía tomada de elperiodico.com.gt, Tulio Juárez, del 19 de Septiembre de 2016.-




domingo, 18 de septiembre de 2016

“ARBEIT MACHT FREI” -El trabajo te hará libre-




 Por jlriveirof 

      En la entrada principal de Auschwitz I, que era en donde se encontraban las oficinas administrativas de todo el complejo de terror que los nazis utilizaron para el exterminio masivo de judíos  principalmente, podemos leer sarcásticamente  la inscripción que lleva por nombre el presente artículo, escrito en alemán y que  significa “El trabajo te hará libre”.
 Pareciera ser que en su afán de galantear con las huestes demoniacas, los alemanes pusieron esa inscripción allí  como una paráfrasis del versículo 32, capítulo 8 del evangelio de San Juan -(8, 32)-  “y la verdad los hará libres”. De forma explicativa,  en ese  versículo Jesús habla de una doctrina  que no debe ser impuesta a la gente de forma coercitiva  por sus correligionarios, ni mucho menos mediante la promoción utilizando citas y conceptos bíblicos, como suelen hacerlo muchos pseudo evangelistas, sino más bien por atracción, como testigos que  testimonien su fe de forma experiencial. En este versículo confluyen la verdad y la libertad;  que se cruzan en la vida del creyente  y caminan en paralelo con los seres humanos  que son auténticos y,  que en su vocación como ciudadanos del mundo, libre y llanamente buscan la verdad incansablemente, sintiéndose amados por Dios que es Padre y Madre a la vez.  

      Contradictorio resulta que en contraste  a lo que reza ese versículo bíblico, los nazis hicieron todo lo contrario. En la búsqueda de su “verdad” se burlaron de esa buena noticia;  ellos que jamás fueron una  buena noticia. En su elevado índice de maldad, lo primero que hicieron cuando iban llegando los trenes llenos de judíos a los campos de concentración fue separarlos, unos a la izquierda y otros a la derecha, los de la izquierda fueron enviados directamente a los crematorios, porque según la inspección ocular sanitaria que les hicieron, estos no les servían para sus depravados fines y a los de la derecha les impusieron trabajos forzosos, falsearon la verdad, les quitaron la libertad y poco a poco la vida a esos cadáveres in fieri,  en que se fueron convirtiendo los habitantes de ese putrefacto infierno existente en  los campos de exterminio nazi. Impusieron su dogma contrario al relato del juicio final descrito en el Evangelio de San Mateo (25, 31-46) En donde El Hijo del Hombre como el pastor separará las ovejas de los cabritos, unos a su derecha y otros a su izquierda, los de derecha  entraran en su Reino y los de la izquierda  al  fuego eterno. Así lo imitaron los nazis, pero a diferencia de la ética de Jesús, alegóricamente hablando, ellos enviaron a las ovejas,  cabritos y cabrones –hombres, mujeres, niños y ancianos- a una muerte segura, sin distinciones de ningún tipo.

      Los nazis fueron unos videntes dignos de confianza, con lo descrito en el dintel de la entrada principal de Auschwitz, le dijeron a los destinatarios de su bestialidad inhumana,  que en ese infierno,  el trabajo forzoso que les fue impuesto,  los iba a hacer libres, y así fue; porque ante la desnudez, la desnutrición, los malos tratos, los experimentos a que fueron expuestos, las celdas de castigo  y los trabajos bajo la intemperie en los fríos inviernos de Polonia,  solo la  muerte que rondaba triunfante en los crematorios los libró del sufrimiento y la maldad de sus victimarios y el ejército rojo que  lo hizo en su momento al rescatar con vida a los pocos que quedaban en ese averno, al momento de la liberación. 

      Pero, dejando atrás los fundamentalismos políticos derivados  de ese lema, en virtud que mi interés en este escrito es darle una nueva lectura al lema  nazi y a partir de ahí, repensar sobre sus conceptos  desde una perspectiva teológica,  antropológica y económica,   en un mundo capitalista globalizado. Que  al igual que el inframundo de los nazis en su tiempo, ha “desvalorizado los valores” universales, en detrimento de aquel, que surge en el mundo como imagen y semejanza de quien lo creó.

     Referente a la noción del trabajo el Diccionario Teológico sale al paso y considera su concepto como obrar, actuar, estar activo, efectuar, acción, ejecución. Entre líneas muchas veces se  vislumbra un matiz negativo al ver la acción como una carga hacia un determinado fin, quizá basada en aquella parte del antiquísimo libro del Génesis (1, 18-19) que por haber desobedecido a Dios, el hombre,  con fatiga y el sudor de su frente obtendría  su pan diario. Es decir, se ve al trabajo humano como un castigo y no como una bendición que libera a los seres humanos de la pobreza y la pobreza extrema. Sin embargo, es importante acotar que, debemos desmitificar el libro del Génesis para poder comprender así,  su contenido literario.
      En el diccionario de espiritualidad, Ancilli Ermanno, expresa que trabajo es “la actividad organizada del hombre, orientada al logro de una actividad humana”. Por lo tanto, en esa actividad organizada por el hombre, se obtienen logros y competencias y se obtienen dones y talentos que solo Dios nos da.

     Respecto a la libertad, ya desde los tiempos pretéritos Aristóteles consideró la pólis  -ciudad- como la sociedad de los hombres libres, pero salta a la vista que para que se dé está libertad se necesita que haya ley como principio ordenador garante de esta realidad, en este sentido la libertad y la ley, vienen a ser como los siameses de ese derecho inalienable del ser humano que nació siendo libre.
Roger Verneaux dice que lo primero que se debe hacer en ese intento de describir el significado de ser libre es, elaborar una noción precisa del término, en virtud que, la libertad tiene un sinfín de formas como, la libertad de actuar que es un trance puramente exterior, la libertad de querer, que es una liberación interior, libertad de decidir y de elegir. Es importante recalcar que, la libertad tiene límites y que por lo tanto, no es absoluta. Como el ser humano no es absoluto pero, tiende a lo absoluto.

     Concatenando correctamente entonces los conceptos derivados del lema nazi ese de que “el trabajo te hará libre”, y a partir de una nueva lectura podría decirse que, el trabajo efectivamente nos hace libres, nos liberta de la pobreza, la pobreza extrema, de la ignorancia, la pasividad y del sopor de la complacencia, etc. Y nos da dignidad por el simple hecho de poder ser útiles a la sociedad mediante la prestación de nuestros servicios, en el ejercicio de una profesión u oficio concreto. 

      Por ser nosotros, sujetos de derechos y deberes universales  e inviolables como lo expresó el entonces Papa Bueno, Juan XXIII;  tenemos la libertad de ejecutar cualquier actividad humana acorde a nuestras capacidades, instrucción y cultura, para poder  obtener así, “los medios necesarios para un decoroso nivel de vida como el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica” etc. Solo mediante la ejecución de un trabajo digno, elegido libremente se puede ser acreedor a otros derechos que debe tener el hombre, como “la buena fama, el debido respeto a su persona, nos permite acceso a los bienes de la cultura, recibir una formación técnica o profesional y poder venerar a Dios y profesar la religión -que consideremos pertinente- pública y privadamente”.
     Solo en la ejecución de una tarea concreta, ejercida libremente, pensada racionalmente y adquirida legalmente, el hombre puede fundar una familia y “atenderla con suma diligencia tanto en el aspecto económico y social; como en la esfera cultural y ética”. Solo así podemos “consolidar la familia y ayudarla a cumplir su función” en una propiedad propia, conservándola o cambiándola cada vez que lo consideremos necesario. 

     De todo lo anterior, podemos colegir que si nos vedan el derecho natural de poder trabajar libres en el desempeño de nuestras funciones, preferentemente con patronos que practiquen la responsabilidad social empresarial, no podríamos cumplir con aquel primer mandato que Dios nos da de forma expresa en el libro del Génesis, cuando nos otorga la tierra como un primer don  y todo cuando en ella hay, para administrarla de forma adecuada.
 Nada, absolutamente nada de todo esto sería posible, si el fruto del trabajo no nos hiciera libres. Por lo tanto, desde un punto de vista antropológico,  teológico y económico, -pero, solo cuando el ser humano es puesto muy por encima del dinero-  un  trabajo tesonero, constante, adecuado, probo y digno; nos hace libres de la pobreza y la extrema pobreza.

      Sabio fue el salmista cuando dijo: “Los proyectos del diligente traen ganancia, los del alocado, solo indigencia”. –Proverbios 21, 5-


Santo Domingo de Cobán, 18 de septiembre de 2,016

Referencias:
Biblia de Jerusalén,
Diccionario Teologico del Nuevo Testamento, volumen I, Lothar  Coenen, Erich Beyreuther y Hans Bietenhard,

Diccionario de espiritualidad, Ancilli Ermanno, tomo III,

 Pacem in Terris –sobre la paz entre los pueblos-  Juan XXIII,

Filosofía del Hombre, Roger Verneaux,

El hombre en busca de sentido, Viktor Frankl.-