jueves, 14 de julio de 2016

“Justicia, misericordia y humildad” Filosofía moral del Presidente Morales




Por jlriveirof

     Al ser Guatemala un país eminentemente presidencialista un Presidente tiene mucho poder, dijo recientemente el Señor Jimmy Morales,   Presidente Constitucional de la República de Guatemala,  en  declaraciones dadas a la prensa cuando él mismo  se cuestionó: ¿En qué va a utilizar todo el poder que le confiere la ley de Guatemala el Presidente Morales? Es sencillo: -dijo- en hacer justicia, en hacer misericordia y en ser humilde”.

     Con tales declaraciones pongo a la filosofía  en el umbral de su trabajo para discernir qué  quiere decir un presidente que pone en entredicho lo que quiere ser con lo que debe ser, alguien que soslaya las cosas que están mal durante el poco tiempo que lleva en el poder, lo que es peor se sabe que,  co-gobierna  con un grupúsculo de militares acusados de ser “lobos disfrazados de ovejas”. Eufemísticamente dicho, en un intento fallido por escribir políticamente correcto.

     Todos  sabemos que en Guatemala, la separación de poderes no es clara y suficiente,  y la vinculación del mandatario con su partido es notable, aunque diga todo lo contrario. Coexisten sesgos políticos e ideológicos que hacen que caiga en la partidocracia.

     Pues bien, respecto a esa ética que llevará a la práctica de una manera “sencilla” el mandatario Morales, escribiré primero sobre el valor de la justicia. Su concepción más simple es, dar a cada quien lo que merece. Ya desde los tiempos pretéritos el sistema  platónico tiene su culmen  en la justicia. Su esencialidad radica en el principio de la  igualdad: iguales derechos y obligaciones para todos.

      Antes de Cristo, otra corriente  filosófica pensaba que había que dar “lo igual a los iguales, lo desigual a los desiguales” y con  el advenimiento del cristianismo ésta exigencia evolucionó, llegándose a pensar que lo más ecuánime era  “iguales derechos para todos”,  sin importar cuestiones como la raza, el color de la piel, nacionalidad, sexo y creencias religiosas y culturales, sino en virtud de haber sido hechos a “imagen y semejanza” de Dios. (Génesis 1, 27).

      En los  comentarios externados por el Presidente, a simple vista,  parece ser que  pone en primer lugar a la justicia. En  Platón la justicia tiene una centralidad en su grupo de valores, pero sí “existe virtud en la conducta recta a favor del prójimo, entonces tiene sentido admitir a la justicia como suma de virtud”. Explica Nicolai Hartmann, en su obra cumbre,  Ética.-

     Sin embargo, esta “moraleja” de la justicia de parte del presidente Morales,  podría sobre dimensionarse como se hizo en la ética socrático-platónica de exagerarse fácilmente. Él, hasta ahora no ha cumplido con su predicamento de la justicia,  es casi nulo,  el tema de los derechos humanos sigue siendo una asignatura pendiente y las flagrantes violaciones a los mismos son constantes. Su deferencia en el sector público es parcial, basta ver hacía dónde truena el taconazo  para percatarnos que, en su deseo de congraciarse con el instituto armado, no le importa hacerla  de bufón, como lo hizo durante los actos conmemorativos al día del ejército, al marchar al ritmo de los tamborileros castrenses.

          "¿Se podía imaginar fenómeno más revelador del devenir humorístico de la política? Un bufón candidato: –Presidente- ya nadie se escandaliza, salvo la propia clase política, sobre todo la izquierda" -Guilles Lipovetsky-  Porque la derecha recalcitrante representada en los militares fundadores del partido político que lo llevó al poder, está feliz y bien representada en él.

      Hoy, la política en Guatemala se ha convertido en un circo. Con los  presidentes de los tres poderes del estado  "la mascarada política es llevada, simplemente, a sus últimas consecuencias.” -G. Lipovetsky- Así quedó demostrado en  el acto celebrado el 30 de junio, porque fue otra “mascarada política, con una buena puesta en escena, pero sin ningún contenido real”, como lo dijera alguna vez en otro contexto,  el portavoz del Parlamento vasco José Antonio Pastor.

      Cabe preguntarse entonces; ¿cómo buen cristiano que jura ante Dios, como  buen ciudadano que jura ante la bandera y entona el himno nacional a tiempo y a destiempo, como buen miliciano que marcha al compás de los tambores y el retumbar de los cañones,   el residente temporal de la casa presidencial, impartirá “iguales derechos para todos”?...

     O lo hará según los espurios intereses de AVEMILGUA atrincherada hoy,  en su último reducto: FCN-Nación. “Lo igual a los iguales, lo desigual a los desiguales”. Es decir, “todo para mí, da lo mismo lo que quede para los demás”, siendo los demás  el pueblo que con sus votos,  erigió sus propias cruces...

     En lo que toca a la misericordia, segunda en importancia en la escala de valores del Señor Presidente, cabe destacar que la misericordia más que un valor es un sentimiento que expresa según su significado originario: “enternecerse o conmoverse ante el infortunio del otro, apiadarse, compadecerse de”.

     Para el teólogo protestante alemán Rudolfk Karl Bultmann, la misericordia es,  el sentimiento de “compasión que experimentamos ante el infortunio o la desgracia que han caído sobre una persona, sin culpa alguna por su parte” y para Aristóteles el temor y la misericordia tienen en la desdicha un quehacer catártico. Entonces cabe preguntarse a partir de las declaraciones del gobernante: ¿la misericordia presidencial estará  presente en todos  los nosocomios de la nación? ¿Con las victimas del  Cambray? ¿En los “huérfanos, viudas, desprotegidos e inmigrantes”,  víctimas todas de la violencia imperante en Guatemala y del sistema injusto?

     ¿La misericordia del  Presidente tendrá una acción catártica ante el temor y la tragedia que sufren los guatemaltecos todos los días, por  la falta de oportunidades laborales, techo mínimo, canasta básica, salud,  seguridad,  justicia y  derecho entre un largo etcétera? ¿En virtud del negacionismo, seguirá evadiendo el tema del genocidio?

     “Es sencillo” dijo, sin embargo creo que todos estos temas son demasiado escabrosos y deben ser  objeto de interés en la agenda presidencial y a partir de su declaración, su mundo y el de los guatemaltecos ya no puede seguir igual, debe  empezar a cumplir, primero siendo un hombre justo, de lo contrario de nada le vale protestar, sino va a cambiar el statu quo, que en Guatemala urge reformar. Parafraseando a Karl Marx.

     El último valor al que se someterá el Señor Presidente, según las intenciones de su corazón es el de la humildad, que tiene bastante similitud con los otros dos por su  proximidad con las personas. “Su ethos es el de la intención dirigida al mundo interior de la persona ajena”, la ética de Jesús así lo pone de manifiesto, porque al ser Él “la humildad encarnada”, perfeccionó todas las virtudes, jamás se vanaglorio de lo que dijo e hizo y durante su vida pública fue “manso y humilde de corazón”. –Mateo 11,29-  

     Actualmente existe una tergiversación del término, muchos lo asocian con la desfachatez en el vestir y en el hablar, con la falta de educación, cultura e instrucción y en el peor de los casos con la pobreza material. No hay nada más alejado de la verdad con lo anteriormente expuesto. Conozco gente pobre, mal vestida y con escasos estudios, arrogante y altanera,  apuntando muy bajo.  Como también a muchos  profesionales que padecen del síndrome de Dios y que creen que todo lo pueden con su ciencia y su técnica. Y por supuesto, existe gente rica y pobre, letrada o iletrada que apunta bien alto en sus criterios morales. Es fácil dejarse persuadir por una persona humilde porque su “mirada la dirige de abajo a arriba” especialmente para ayudar, mientras que el altanero de “arriba abajo” característicamente para juzgar, sojuzgar y humillar.

¿Conoce usted a alguien así?

     Si el Señor Presidente,  no lleva a la esfera moral todos sus actos durante su gestión pública, el día de mañana, muy de mañana, la historia lo juzgará y será castigado, metafóricamente hablando, claro está,  con la vara de la justicia indígena para su propia “purificación”. Y para evitar seguir siendo linchado políticamente como hasta hoy lo está siendo,  le dejo algunas pautas sugeridas extractadas de mi biblioteca católica, aunque  no profese la misma religión, le pueden ser útiles.

     La primera tiene su inspiración originaria en la más antigua de las exhortaciones, atribuida a Sócrates:
“Conócete a ti mismo”, los griegos la tenían en gran estima al grado que, la tenían esculpida en el dintel del templo de Apolo en Delfos y se acuciaban mentalmente con su análisis y reflexión. En las Sagradas Escrituras, específicamente en el libro de los Proverbios, (11, 2) podemos leer que “en donde hay humildad hay sabiduría”. La necesitará en gran medida para corregir  los derroteros de la nación.

     La segunda sugerencia es la aceptación: Al conocerse tal cual se es, deben corregirse aquellas cosas que “podemos cambiar, aceptar las que no podemos y establecer la diferencia”. Como mandatario debe saber que “el primer mandamiento de un político es ser realista, conocer las circunstancias y adaptarse a ellas”. Nicolás Maquiavelo, El Príncipe. Más que adaptarse a la “vieja política”  hay que cambiarla por otra que tenga un sentido social.

     La tercera sugerencia es: Olvidarse de sí mismo, no le vaya a pasar lo que le paso al hijo de un emperador que creía que Roma giraba a su alrededor, Guatemala no orbita a su alrededor, no debe  permitir que el falso poder temporal de su alta investidura se le suba a la cabeza. Que el orgullo y la soberbia se alejen indefectiblemente de él, para respetar a los defensores de los derechos humanos y de la naturaleza, a los naturalistas y los periodistas. Que ese “ser humilde” permita  que ellos hagan su trabajo, aunque  no le guste lo que le digan.

     Y por último que se dé  a los demás, para eso ha sido elegido, ese es el último peldaño de la escalera que debe subir para que la humildad llegue a su esplendor y sea transfigurado. El presidente debe gastarse en el prójimo que lo eligió, como también el que no lo hizo, ahora representa la unidad nacional. Teniendo en consideración sus creencias religiosas es imperativo que recuerde las buenas noticias de Jesús, “mayor felicidad hay en dar que en recibir” Hechos (20, 35).  “Dé hasta que le duela” –Madre Teresa- y que se olvide de las coimas, más de un presidente ha estado en los presidios por revertir el evangelio, recibiendo más de lo que dieron durante su corto poder temporal.

     Para darle un surplus de calidad a tales anotaciones, antepongo una quinta pauta que puede ser utilizada como una excelente herramienta para auto realizarse en el plano existencial y es la “Oración por la Paz”, también conocida como “Oración de San Francisco de Asís”, porque “esta es una de las oraciones más ecuménicas que existen y es rezada por todos los fieles de todos los credos y por adeptos de todas las tradiciones espirituales” dice el teólogo católico brasileño Leonardo Boff.

     Descubramos pues, la paz y la unidad que  emana de  esta “Oración por la Paz” y despertemos al Cristo que vive en el interior de cada una de las personas de buena voluntad:

Señor,
Haz de mí un instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, lleve yo el amor;
Donde haya ofensa, lleve yo el perdón;
Donde haya discordia, lleve yo la unión;
Donde haya duda, lleve yo la fe;
Donde haya error, lleve yo la verdad;
Donde haya desesperación, lleve yo la esperanza;
Donde haya tristeza, lleve yo la alegría;
Donde haya tinieblas, lleve yo la luz;

Maestro,

Haz que yo busque más consolar que ser consolado;
Más comprender que ser comprendido;
Más amar que ser amado.

Porque es dando como se recibe;
Es perdonando como se obtiene el perdón;
Y es muriendo como se vive para la vida eterna.
                                                                                                                                   
Fuentes consultadas:
Ética, Nicolai Hartmann,
Biblioteca Católica Digital,
Sagradas Escrituras,
La Oración de San Francisco, Leonardo Boff,
Diccionario teológico del Nuevo Testamento, Lothar coenen, Erich Beyreuther y Hans Bietenhard,
Fotografía tomada de: http://www.soy502.com/articulo/jimmy-morales-tambien-marcha-desfile-ejercito-31313

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