Por jlriveirof, OP
En el marco de la celebración del día mundial del medio ambiente, no encontré afirmación más oportuna con la que titulo este post, y es con
el lema del Día Mundial del Medio Ambiente para el año 2017. Dicha celebración
es uno de los eventos más importantes en aras de promover acciones que sean
benéficas para el medio ambiente y, este
año Canadá resultó ser el país anfitrión con el tema: “conectar a las personas con la naturaleza”.
Sobre ese particular,
el Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente hace algunas
recomendaciones muy puntuales como sencillas que permitan un accionar de parte
de todas las personas con conciencia ecológica; como por ejemplo “salir al aire libre y adentrarse en los
espacios naturales para apreciar su belleza y para impulsar el llamamiento a la protección de la
tierra, nuestro hogar común”.
Esta recomendación tan sutil
me recuerda al dios de Baruch de Spinoza, aunque su pensamiento filosófico era
panteísta, es decir que creía que el
universo, la naturaleza y Dios son equivalentes, no por eso deja de ser crítico y tiene su parte
de verdad. En una de las estrofas de un bello poema de su autoría, relativas a
nuestra “casa común”, expresa que Dios
habría dicho: “Mi casa está en las
montañas, en los bosques, los ríos, los lagos, las playas. Ahí es en donde vivo
y ahí expreso mi amor por ti”…
Una aproximación más
acertada la podemos encontrar en la Carta Encíclica Laudato Si del Papa
Francisco, desde donde hace un llamado urgente a toda la humanidad para
proteger la madre tierra. Ante esta llamada de atención es importante
recordar que la tierra es el primer don con que Dios nos bendijo, según lo
registra el antiquísimo libro del Génesis.
En esta Encíclica, su Santidad también nos recuerda un cantico de
alabanza con que San Francisco de Asís
oraba cantando: “Laudato sí, mi
Signore”. –Alabado seas, mi Señor- Dice
el Papa que con ese canto, el Santo Patrono de los estudiosos y los defensores
de la ecología “nos recordaba que nuestra casa común es también como una hermana, con
la cual compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre
sus brazos”.
Tambien es importante considerar y subrayar las recomendaciones de los expertos del Programa de
las Naciones Unidas para la preservación del medio ambiente y las reflexiones
filosóficas y teológicas de Spinoza y el Papa Francisco respectivamente. Creo que,
como hijos de esta santa madre tierra que nos acoge con cariño y nos da todo lo
que en ella se produce, llegó el momento de desintoxicarla y para ello; todos
los seres vivos, desde el lugar en donde nos encontremos podamos hacer algo al respecto.
Algo mínimo sería poner
en práctica los encargos de la Santa Madre Teresa de Calcuta que solía decir: “Si cada uno barriera la puerta de su casa,
el mundo estaría limpio”, una verdad insoslayable, que hoy pone a muchos en
aprietos, en virtud que, ni siquiera su cuarto, mucho menos el patio trasero de
sus casas, mantienen limpios…
Al planteamiento de la Madre Teresa
añadiría yo y sus alrededores, incluyendo ríos, mares, lagos, lagunas,
riachuelos, quebradas y áreas boscosas.
En este sentido, loable resulta destacar la
labor de un grupo de personas consientes del cambio climático y sus
consecuencias, en la Colonia Chivencorral, ubicada en la Ciudad de Cobán, Alta Verapaz, Guatemala, Centro
América. Los mencionaré por su nombre jurídico ASODEVER. –Asociación social y deportiva verapacense-
para no caer en el pecado de omisión, al dejar el nombre de algún ilustre
personaje en el olvido. Ellos, una organizacion no lucrativa que apoya eventos culturales y deportivos, hicieron suya la misión de barrer las puertas de
las casas de los vecinos de la zona 12 y sus alrededores, en un área desprotegida que se encuentra
ubicada en el corazón de la colonia en
mención.
Esa comunidad cuenta con un terreno baldío de aproximadamente cinco manzanas de
extensión, que en su parte central contiene una laguna “in artículo
mortis” al haber sido convertida en
vertedero de basura, excretas y aguas
servidas, cochiquera y tendedero de
ropa; de parte de malos vecinos que hicieron del lugar, un punto de conexión
para todos los vagabundos, consumidores de toda clase de estupefacientes,
incluyendo su comercialización, ingesta de bebidas embriagantes y un motel al
aire libre más conocido como Al Paraguay
o Monterrey…
La mencionada
Asociación, utilizando la conectividad, la influencia y la motivación, adquirió
los permisos pertinentes y en correspondencia con miembros del COCODE, atletas
y vecinos del lugar consientes de la importancia del área, “conectaron a las personas con la naturaleza” y con fondos propios
y ajenos se dieron a la gran tarea por sanear el medio ambiente, reforestando
todas las partes deforestadas, limpiándolo de todos aquellos residuos
peligrosos y contaminantes, toneladas de pañales desechables no biodegradables:
“residuos domiciliarios y comerciales, residuos clínicos, electrónicos e industriales,
residuos altamente tóxicos” –No.21 Laudato Si- haciendo posible con estas
acciones que ese pedazo de tierra, este
pedazo de nuestra casa común no se convirtiera en “un inmenso depósito de
porquería”.
Aún hace mucho por hacer para convertir
ese entorno en un jardín del Edén, sostenible y tolerable, aún hace falta extraer
toneladas de basura y exigir que algunos de los malos vecinos que viven en los
alrededores construyan fosas sépticas para no tirar sus desechos sólidos y
aguas servidas a las cuencas de la laguna. Lamentablemente los servicios de
salud, inspectores y técnicos en saneamiento ambiental y la división de limpieza de la municipalidad de Cobán,
brillan por su ausencia. Invisibilizados están, inclusive para hacer cumplir
con las leyes de sanidad de forma amistosa o coercitiva, como es su deber
realizarlo.
El proyecto es de
todos, es importante unirnos a los esfuerzos de esta entidad deportiva que
apuesta por un lugar más sano, libre de contaminación, aún hay algunos temas
pendientes, pero al día de hoy, ya es posible practicar el atletismo a campo
traviesa en la pista que coqueta se
contornea a lo largo y ancho del sector. El lugar ya está libre de gente que la
sociedad podría etiquetar como “descartable” y ya es posible “salir al aire libre –solo o en familia- y
adentrarse en los espacios naturales para apreciar su belleza y para impulsar el llamamiento a la protección de la
tierra, nuestro hogar común”.
Recordemos que en
Chivencorral hoy, es posible “conectar
a las personas con la naturaleza” y como diría Hegel, tambien es posible salir a
correr para “reconciliarse –con
Dios-
consigo mismo y con los demás en los
brazos de la naturaleza”…
Santo Domingo de Cobán, 05 de junio de 2017
Referencias:
Worldenvironmentday.global/es/
Papa Francisco, Carta Encíclica Laudato Si, Primera edición,
Junio 2015, Editorial Kyrios.-

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