Por jlriveirof
En la medida que transcurre el año nuevo, los guatemaltecos
seguimos siendo testigos de los grandes desmadres que cometen los políticos con
el erario público; quienes, en la tentativa de hacerse con los dineros del
pueblo, han perdido la dignidad, la mesura, la vergüenza y en desmedro del estado, actúan impunemente, robando y
atracando todo lo que les es posible a mansalva. Parece ser que se han
divorciado de por vida, de los pocos valores humanos que al menos,
cacaraquearon, previo a ocupar los puestos que hoy calientan.
Prueba de ello,
contamos con un mandatario, que rápido se olvidó de la moral y de la ética;
aquel, que previo a ocupar la silla presidencial, dijo: “la mejor garantía de transparencia en mi gobierno es mi mamá, porque
ella no educó ladrones”. Una fianza de fidelidad a todas luces caduca,
¿Quién podría cobrarla? Jamás estuvo vigente en virtud que, al poco tiempo de estar al frente
del ejecutivo, JM y Cía. Limitada han
sido señalados de actos de corrupción. Con estos desmadres pone en entredicho a
la pobre madre, que sin duda, sufrirá los rigores de su fracaso, al darse
cuenta que sí educo cuervos que hoy le están sacando los ojos al noble pueblo
guatemalteco.
En adición a lo
anterior, el adverso mandatario, también pone en entredicho su credo
confesional, en virtud que en vano se
esfuerza en hablar de Dios y repartir bendiciones a diestra y siniestra, si
demuestra todo lo contrario con lo que hace.
Ignominiosas resultan las noticias, que a tiempo y a
destiempo hablan de él, hace algunos días implosionó en las mentes y en los corazones de las
personas de buena voluntad, tanto a nivel nacional, como internacional; sobre los
lujos que se da con el dinero del pueblo de Guatemala, con el que adquirió
aparte de la voluntad del lacayo secretario de su guardia pretoriana –SAAS-
entre tenis, lentes de la reconocida marca Carolina Herrera, licores, libros,
flores, artículos de cuero, joyas para mujer, pantalones de mezclilla, champú y
gel para el cabello, pastillas de menta para soslayar su mal aliento, que sin
duda es fétido como todos los negocios que se transan en contubernio con otros
politicastros, artículos de jade y
barro, agendas, llaveros, masajes supuestamente quiroprácticos, arreglos de
globos, servicio de lavandería entre un largo y repulsivo etcétera; todos
ellos, lujos superfluos que le costó al pobre pueblo de Guatemala más de
$40,000.00 dólares de los EEUU.
No han pasado
muchos días de esa infausta noticia, cuando nuevamente vuelve a escena pública;
hoy, un diario noticioso externa lo que
consume en casa presidencial: Q.29 mil diarios solo durante el 2017. Una
noticia que “llora sangre y clama al cielo” y que evidencia una extraña
inconsistencia ante un pueblo pobre y extremadamente pobre que tiene que
sobrevivir con sueldos miserables y de hambre; que en su mayoría, no llegan ni
al mínimo establecido por las leyes del país…
Con la desventura
puesta en evidencia, nos podríamos preguntar: ¿en qué arquetipo legendario
podríamos encontrar la equivalencia del mandatario?...
Edipo, Mefistófeles,
Sísifo, Fausto o Narciso...
Creo que encontramos algo de su personalidad en cada uno de
esos personajes míticos, quienes en su orden tienen las siguientes gracias: colérico caminante de
día “a dos patas, por la tarde a cuatro y por la noche a tres” según el elixir
elegido para la ocasión: whisky Glenfiddich o Macallan Ruby, vino Marqués de
Riscal, Zacapa Centenario o vino blanco o tinto, para las inconformes…
subordinado de Satanás, mezquino y ávido mentiroso que prefiere los placeres
mundanos al bienestar del alma…
De lo anterior podemos colegir que una de sus mejores moralinas
es “el narcisismo –que- se ha convertido
en uno de los temas centrales de la cultura americana”, lo que lo ha “desprovisto de los últimos valores sociales y
morales que coexistían aun con el reino glorioso del homo economicus” –Gilles
Lipovestsky, La era del vacío- interesado más en intereses espurios de tipo
personal y material, que en la cosa pública, y sin importarle un comino la
actual economía del país y el bien físico y mental de los ciudadanos; de
quienes se olvida para darle rienda suelta a esa juerga desenfrenada con el buen comer, buen vestir, buen beber,
cuidar la salud a costa de masajitos y vivir placenteramente el día a día, sin
importarle el bajo índice de popularidad con el que cuenta hoy y, si el mañana
la historia y la justicia lo juzgará plácidamente.
Aludiendo a ese mito entonces,
podríamos suponer que el presidente está hecho a la imagen y semejanza de
Narciso, en virtud del amor descabellado a la imagen de sí mismo, reflejada en
los baños de vapor y el agua que se mezcla con los finos licores, a los que en
su etapa de vendedor de plátanos y comediante no estaba acostumbrado.
Freud diría que
sobreestima sus capacidades, subestima la inteligencia de los guatemaltecos,
desestima a la justicia y exagera en la necesidad que tiene para que lo admiren
y le rindan pleitesía. Prueba de ello es el desmadre y el desmán con que
acomete la Presidencia de la Republica de Guatemala…
Santo Domingo de Cobán, 27 de enero
de 2018
Fuentes:
http:www.prensalibre.com/Guatemala/política/saas-debera-devolver-gastos-que-no-pueda-justificar-ante-la-contraloria
Nuestro Diario, 26 de enero de 2018
La Cultura del narcisismo, Cristopher Lasch, W.W. Norton y
Company, Inc. 1979
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