lunes, 30 de noviembre de 2015

“ENTRE ESCILA Y CARIBDIS”

Las nefastas declaraciones del ex general José Luis Quilo Ayuso:  “los veteranos militares estamos reclamando nuestra cuota de poder en la próxima administración en puestos que nos incumben” publicadas en The New York Times por la columnista  Anita Isaacs en fechas recientes,  hace suponer que los electores arrastramos  a Guatemala por el peligrosísimo estrecho “entre Escila y Caribdis” al elegir por default al próximo gobernante, que tendrá que demostrar entre otras cosas,  si realmente él presidirá el ejecutivo o si la Asociación de veteranos militares de Guatemala -AVEMILGUA- lo hará; constituyéndose así,  en  un  titiritero que  llevara al Presidente por los peores derroteros.   Si así fuera,  el aciago “mandatario” protagonizará una comedia de horror en donde tendrá personajes antagónicos hasta el cuello y como si lo anterior fuera poco obtendrá desde el comienzo de su administración las revueltas del  pueblo enardecido,  ocupando de nuevo  calles y  plazas públicas en todo el territorio nacional, para manifestar su repudio total. Recordemos que el pueblo en su praxis democrática de fechas recientes, demostró de manera concluyente  que en él radica  el poder y no es prudente ni conveniente  hurgarlo con comentarios de esta naturaleza que pone en peligro la gobernabilidad en el país.  -con “s”-
¡Nuestra cuota de poder en puestos que nos incumben!
¿A qué se referirá el defenestrado ex general? ¿Acaso tiene negociados los puestos estratégicos y de importancia en el sector público? ¿Acaso no fue ese el lugar en donde  en un pasado no muy remoto   “succionaron,  devoraron y tragaron” todo lo que se puso a su alcance, de la misma forma como lo hizo Caribdis, ese horrible monstruo marino de la mitología griega?
Esa cuota de poder y esos puestos que les incumben a los veteranos militares según las voraces apetencias del referido militar, ya los ocuparon en el pasado  cuando sostuvieron a regímenes militares totalitarios,  que atracaron el poder mediante el fraude electoral o  golpes de estado. Durante ese tiempo violentaron el estado de derecho y suprimieron garantías constitucionales a tal grado que usurparon funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Un comandante de zona al estilo de los antiguos emperadores romanos podía subir o bajar el dedo, según su conveniencia.
Si así están las vísperas vamos para atrás como el cangrejo, y  Guatemala, tendrá que sortear la tormenta cuando se encuentre  navegando en ese tormentoso y estrecho canal,  en cuyas orillas encontraremos a esos fantasmas atormentadores del pasado. Representando por un lado,  a Escila, con sus largos cuellos y horribles cabezas enseñando los apretados y filudos dientes, amenazando con matar y desangrar a todos los  que pasen por su lado y a quienes considere su enemigo;  y por el otro lado a Caribdis,  el horrible monstruo  succionador adoptando forma de remolino para remover las aguas mansas y cristalinas y  devorar  todo aquello que  se le ponga a la mano.
No es preciso haber obtenido un estudio formal en  lógica para insinuar que con la lectura de esas coordenadas nos encontramos “entre Escila y Caribdis”,  es decir, entre “los fusiles y los frijoles”.


jlriveirof

lunes, 23 de noviembre de 2015

“¿CON QUE DERECHO Y CON QUE JUSTICIA PRACTICAMOS LA INJUSTICIA?”

En un mes de diciembre del año de 1511 durante la celebración de la Liturgia del tercer domingo de adviento; el sermón de  Fray Antonio  Montesinos, implosiono  en las mentes  de los españoles que hacían desgobierno con Diego Colón cuando se encontraban reunidos como simples destinatarios de la misión de los frailes dominicos en la  Iglesia de Santo Domingo,  ubicada en la Isla La Española, hoy Republica Dominicana y Haití.  El hecho ocurrió cuando éste  denunció  las injusticias  que se estaban cometiendo en contra de  sus habitantes en esos despóticos  tiempos de la colonia. Sin enlistar las ilegalidades cometidas por los colonizadores acentuó la   esclavitud de los nativos, la muerte por depauperación a causa de los trabajos forzados a que fueron objeto,  los malos tratos, la poca alimentación y las enfermedades que fueron contrayendo y que en ese tiempo muchas  eran terminales.
Todo ese índice de maldad sucedió  por la ambición desmedida de los colonizadores que expoliaron indiscriminadamente tanto el capital humano como el  recurso natural existente en el “nuevo mundo” descubierto presuntamente por el almirante Cristóbal Colon.  Estos se enriquecieron  ilícitamente utilizando todos los medios y el poder a su alcance para expropiar las  tierras que después  fincaron, explotando las  minas de oro y otros minerales valiosos en desmedro de los mismos indígenas a quienes utilizaron como “mozos” para el cometimiento de tales ilícitos,  sin más retribución por “los servicios prestados” que los vejámenes de los que fueron objeto.
Tal vez en parte tuvo razón  el académico Jafeth Cabrera, Vicepresidente electo de Guatemala cuando dijo en una ocasión que la corrupción generalizada existente en el país se debe a que fuimos conquistados y colonizados por los españoles.  –Sabemos que quienes acompañaron a Colón era la peor gentuza de la sociedad española en aquellos tiempos, entre ex presidiarios, ladrones y asesinos- A muchos sus declaraciones les causó una carcajada filosófica aunque la sociología podría  darle la razón.
A 504 años de distancia de la famosa denuncia del fraile dominico mencionado anteriormente y  en un contexto diferente  se puede decir que la substancia de esa famosa predica aún es actual “todos estáis en pecado mortal  y en el vivís y morís, por la crueldad y tiranía  que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con que derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Conque autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido?
 “¡Lo juro por la vida de mi madre que está muerta!” -diría Roxana Baldetti- ¡aún persisten la crueldad y la tiranía con estas gentes!,  lo pude constatar en fechas recientes al impartir una charla-taller sobre  derechos humanos basada en el sermón  del Padre Montesinos a una comunidad Kekchí  bastante numerosa. Durante el momento conclusivo vi sus rostros compungidos al retrotraer su mente y su pensamiento  a la vida en sus comunidades. El mensaje evocó, provocó y convocó muchos sentimientos encontrados, los cuales fueron aflorando al momento de su intervención:
 El rapto de sus abuelos, padres, familiares cercanos, vecinos y  demás por parte del Ejército de Guatemala para “el cupo” cuando el reclutamiento militar era forzoso, un método nada ortodoxo discriminatorio y violatorio de los derechos humanos.
El “uso y abuso” de los terratenientes al vivir en sus haciendas como colonos, explotación infantil para tareas del campo, servidumbre doméstica despiadada “desde que apunta el sol hasta que anochece” contándose hasta  12 a 15 horas de labores ininterrumpidas por sueldos miserables y sin ningún tipo de prestación.
Actitudes indeseables de parte de los COCODES y alcaldes auxiliares que en algunos casos se exceden en sus funciones, discriminación racial, poco acceso a la educación, a la salud y al techo mínimo entre tantas otras  flagrantes violaciones a los derechos humanos que “lloran sangre y que claman al cielo”.
Muchas de esas prácticas inhumanas rompen con la cultura y la cosmovisión de los pueblos indígenas y constituyen una amenaza hacia los demás.-
El grito de este primer defensor de los derechos de los indígenas en el “nuevo mundo”  aún se escucha y con más fuerza que nunca en todos aquellos lugares en donde la procuración del bien común  sigue siendo una asignatura pendiente. Es pronunciado por todas aquellas personas que defienden esa noble causa, pero muy especialmente por sus hermanos de la misma Orden religiosa que le dio cobijo, la Orden de Predicadores de Santo Domingo que en su permanente búsqueda de la verdad no se cansan en decir:
 “¿con qué derecho y con qué justicia se tiene en tan cruel y horrible servidumbre a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacificas...?

Jlriveirof

martes, 17 de noviembre de 2015

“¡EL AGENTE DE SEGUROS! ¿UN AGENTE DE CAMBIO?”

En mi permanente  pretensión de arquitecturar el ser y el hacer de un agente de seguros para convertirlo en  un agente de cambio,  he caído en la tentación más radical del socialismo que pretendió en su momento, la aparición de un “hombre nuevo con el que daría comienzo la verdadera historia” y  con el que se podría comenzar a escribir esa  historia.  El ideal aún persiste bajo otras formas, pienso y creo que no es mala la idea… la regeneración del hombre por el hombre para lograr cambios sustantivos y colectivos y  hacer de este mundo un mundo más humano y más fraterno  en donde reine la paz.
Leyendo los signos de los tiempos o haciendo un análisis de coyuntura puede  decirse de manera concluyente que nuestra aldea global actual requiere de nuevas personas que no sean solo actores sino protagonistas y  que quieran cambiar su mundo, y para eso se requiere de sujetos pensantes que quieran escribir  una  verdadera “historia de valentía”. Evidentemente  para ello se requiere restaurar al “viejo hombre”, convertirlo en  “hombre nuevo” y que   “nazca de nuevo”  como le dijo Cristo a Nicodemo  cuando éste lo busco inmerso en la obscuridad de una noche cualquiera.
¿Nacer de nuevo? ¿Cómo puede el hombre nacer siendo  viejo? Pregunto Nicodemo.  Sin entrar en detalles metafísicos  o teológicos nacer de nuevo implica hacer las cosas viejas nuevas. Aprendiendo  a aprender, aprendiendo  a desaprender, aprendiendo a ser, aprendiendo a hacer, aprendiendo a vivir y a convivir; convirtiéndose de simple agente a agente de cambio.  Un agente es aquel  que según el diccionario Larousse  practica la acción, que actúa, autor, causante, promotor, propulsor, impulsor, principio o sujeto de una acción, mientras que un agente de cambio es la persona  que se está transmutando constantemente y que a la vez transforma su entorno. Son líderes que han aprendido a vivir en el presente pero desarrollando el porvenir, sus acciones son re direccionadas para incidir impactante, positiva y testimonialmente en los diferentes entornos en donde se desenvuelve. ¡Eso es nacer de nuevo!
En ese intento atrevido de  incidir en la recomposición de ese agente de cambio –de seguros- nuevo, me he inspirado en los “Secretos del vendedor  más rico del mundo” del Doctor Camilo Cruz.  Y por eso en nuestra acostumbrada reunión de principio del mes de noviembre del año que está por fenecer,  en la sede de nuestra organización, hicimos un peregrinaje al “interior de nuestro propio pozo”. Es decir una inmersión total a nuestras propias interioridades para que desde ahí, pudiéramos desencarnar los dones y talentos que Dios nos otorgó desde el momento de nuestra concepción para que al re descubrirlos, re inventarlos y  “desenterrarlos” pudiésemos  ponerlos al servicio de la sociedad en el ejercicio de nuestro trabajo concreto: Asegurar personas y sus bienes materiales.
Creamos conciencia referente a los dotes que debe tener un agente de cambio, un agente modelo y  se destacó que para ser exitoso en este campo de la vida se debe ser competente, inteligente, ético, que se sepa  trabajar en equipo, no ser “ni  corrupto ni ladrón”, con iniciativa, empoderado, responsable, comprometido, activo, que cuente con una actitud mental positiva y que cumpla con sus metas presentes y futuras para  lograr consolidar un salario basado  en comisiones elevado, muy elevado de forma continuada entre un sinfín de consideraciones éticas.
Síquicamente los participantes del taller proyectaron su “poder ser y su poder hacer” y al  igual que José el protagonista de la obra del Doctor Cruz “todos soñaron con ser grandes vendedores”.  Atraídos por la autonomía,  la independencia y la inteligencia con que trabajan los grandes agentes y corredores de seguros. Soñamos con ser “buenos” en el amplio y estricto sentido de la palabra y para eso es preciso ser sabios. Acentuando las conclusiones de Leibniz en nuestras vidas,  quien postula en su obra  que todo hombre sabio es bueno y en ese concepto de hombre bueno se encuentran el amor, la felicidad y la sabiduría como fuentes del derecho natural.
¿Quién no desea cultivar esas perlas preciosas del amor, la felicidad y la sabiduría?
En ese orden de ideas y estando convencido como  estoy, sostengo que “Dentro de ellos hay un gigante, capaz de alcanzar cualquier cosa que se propongan, pero solo hasta que crean esta verdad sin ningún cuestionamiento, acepten la inmensidad de su ser y no duden de sus capacidades, podrán ver ese gigante en acción”.  Esa era la motivación que recibía José de su padre desde que era muy pequeño, ese debe ser uno de nuestros pensamientos basados en la Programación Neurolingüística como ciencia que nos ayuda  a  hablar y a actuar de forma diferente. Esa será nuestra realidad  si logramos amalgamar y conyugalizar todas las virtudes descritas con anterioridad y si las ponemos en práctica sin caer en la tentación de “enterrarlas”  como lo hizo el insensato descrito en los evangelios. Quien así lo haga  estará soterrando su bienestar  y el día de mañana, muy de mañana, se le  estará pidiendo una rendición de cuentas sobre los dones que recibió  en patrimonio,  para ponerlos al servicio de  la humanidad.
Solo un agente de cambio cambia constantemente  y si no cambia el cambio lo cambia.-  


Jlriveirof

jueves, 29 de octubre de 2015

“NI CORRUPTO, NI LADRÓN”


En el prólogo a La Ideología Alemana Carlos Marx y Federico Engels dicen que “hasta ahora los hombres  se han formado siempre ideas falsas acerca de sí mismos, acerca de lo que son o debieran ser”. Aunque  ellos  tampoco escaparon a la tentación de generar falsas concepciones sobre sí mismos y  sobre su práctica de la moral,  el común de los mortales estamos más expuestos a caer en esas falacias.
  ¿Quién no ha inflado una hoja de vida para aplicar a una plaza? o  ¿Quién no ha exagerado sobre su ser y su hacer en una entrevista laboral?

Para anotar  esa afirmación,  basta con inmiscuirnos  en los azarosos campos de la política y analizar a  la mayoría de  politicastros  que en su ambición desmedida por ocupar algún puesto por elección popular  en los diferentes foros, entrevistas y debates que diversas entidades del acontecer nacional prepararon para conocer su pensamiento, sus conocimientos técnicos y académicos y la comprensión de la cosa pública entre otras cosas de interés general exageraron sobre lo que son y lo que saben hacer. ¿Cuantos no cayeron en el delito de usurpación de calidad? arrogándose títulos académicos que no tenían, derivando perjuicio a sus electores y sometiéndose innecesariamente al escrutinio y al rechazo de la población.

Si analizamos aunque sea superficialmente los ofrecimientos externados por los candidatos a la Presidencia de la República durante los  tres últimos periodos eleccionarios  podemos recordar al “Caballero de la triste figura”  cuando en su quijotesca campaña ofreció  que la “violencia la iba acabar con inteligencia” falló en el intento y al parecer esa inteligencia también le  fue robada durante su gestión gubernamental, ni siquiera pudo controlar  la violencia intrafamiliar terminando de gobernante  en  gobernado  junto al pueblo por la “vieja política”, quien después se divorció  de él para pretender “casarse con el pueblo de Guatemala”; gracias a Dios sus habitantes no aceptaron ese desposorio y en atención a sus creencias religiosas “no quisieron estar unidos en yugo desigual con la incrédula, sabiendo que no hay ninguna relación con la justicia y la inequidad y que no hay comunión entre la luz y las tinieblas” (2ª Corintios, 6, 14);  alabado sea el pueblo guatemalteco.

La campaña política del partido de la mano dura no fue la excepción, no fueron originales ni con ese slogan de mano dura y súper dura,  perteneció a otro gobierno ultraderechista extranjero y  resultó ser un fiasco para la gobernabilidad del país, fueron duros eso si contra el mismo pueblo para defender intereses propios de la oligarquía nacional y extranjera y  en sus excesos de apropiación por lo ajeno de forma continuada hasta llegar al cadalso político y no lograr concluir el mandato para el cual fueron elegidos, hoy los artífices del malogrado partido guardan prisión preventiva, previo a ser condenados  por no haber cumplido su predicamento de luchar contra la corrupción  que ellos  lideraban; otros esperan su captura de un rato a otro y los que lograron quedarse en el parlamento emigraron como aves de rapiña buscando salvación y condonación por los desmadres  cometidos en detrimento de los pobres y desposeídos que en Guatemala son legión.

Y en la última campaña atípica e inmoral que terminó hace algunos días  el pueblo dio su bendición al protagonista del programa de televisión Moralejas, de tal  suerte que “el catorce  a las catorce” del primer mes del año que viene, seremos testigos oculares y presenciales  cuando sea ascendido el “Cabo Morales” a Comandante General del Ejército y sea investido como  Presidente Constitucional de la República de Guatemala, un gobierno producto del descontento de los guatemaltecos por la “vieja forma de hacer política” y por la corrupción institucional cuyas arcas  han sido el botín por excelencia de gobiernos anteriores. 

Hoy tenemos a un  Presidente electo que  tendrá que legitimar su gestión haciendo creíble su slogan “ni corrupto ni ladrón” para lo cual tendrá que ser coherente con la  práctica de su moral cristiana que ha enarbolado muy en alto. No está  demás recordarle  que el escenario político al que se enfrentará   sigue siendo un campo minado y regido por huestes malignas y perniciosas en donde tendrá que ser el  protagonista y en donde  no habrán ni uno ni dos personajes antagónicos sino muchos con los que tendrá que interactuar por lo tanto será imperativo que se “aprenda bien el guión” y se meta de lleno en su nuevo  personaje de estadista para que cuando  el telón se cierre dentro de cuatro años si Dios y el pueblo lo permiten los aplausos sean bastante estrepitosos.


Jlriveirof

viernes, 23 de octubre de 2015

El arco de “Tito” en Nebaj

Era la primavera del año 63 a. C. cuando el general Pompeyo comandando varias legiones de soldados entró en Jerusalén  para subyugar con extrema violencia a sus habitantes,  según la cronología y la arqueología que iluminan la historia para poder ofrecer  una “refutación a la increencia” ante los crímenes de lesa humanidad  cometidos en los pueblos conquistados por el imperio romano.
Inmediatamente después de irrumpir en ese contexto histórico, rápido subvirtió  el orden social, político, económico, cultural, ético, moral y religioso de la época convirtiéndose así en lo que tanto temió  y persiguió, en un delincuente subversivo.  Lo primero que hizo fue “reordenar la región y ponerla bajo el control del Imperio, terminando así con la independencia que los judíos habían disfrutado durante ochenta años gracias a la rebelión de los Macabeos”, según   narra José Antonio Pagola en su obra “Jesús aproximación Histórica”.
Todos esos atropellos a la dignidad humana duraron  más de trescientos años,  hasta que Constantino se convirtió en el único Emperador de Occidente y se instituyó el cristianismo como religión oficial del Imperio,  cesando en gran medida  los azotes en el pretorio con el flagrum, Las   crucifixiones,  un método de castigo y exterminio inventado por los asirios pero perfeccionado por los romanos,  las degolladuras en masa, la esclavitud, la quema  de aldeas y caseríos y las masacres en las urbes citadinas que tenían como único objetivo infundir el miedo de forma general causar y lograr con ello el  sometimiento  y el asedio de los pobres habitantes de esa región.
Toda esa criminalidad puesta de manifiesto por los imperialistas romanos las narra también el historiador judío Tito Flavio Josefo en sus escritos, en donde  detalla  las inhumanas costumbres de los generales; quienes al conquistar algún pueblo cometían una serie de tropelías como el general Casio que esclavizó a treinta mil judíos aproximadamente en las inmediaciones de Magdala entre los años 52-53  a.C.,  o, las cometidas por otro criminal investido con insignias de  general;  Varo, quien  incendió Séforis y todas las aldeas aledañas destruyendo inmediatamente después Emaús  sitiando  Jerusalén y por el puro gusto de matar crucificó más de mil judíos, era el año 4º a. C.
 Como si lo anterior fuera poco en agosto del año 70 de la era cristiana el generalísimo  Tito destruye Jerusalén tan solo por “destruir la ciudad y asolar la tierra” manteniendo así el caos, la destrucción, la zozobra y el temor en el pueblo elegido por Dios.
Consumadas esas “hazañas bélicas”   los flamantes generales y sus tropas  recorrían  las calles de Roma y presumían  el botín de sus nefastas guerras, así como a los reyes y generales que habían sido vencidos  en las infaustas batallas. Según la historia esas victorias quedaban inscritas en los arcos del triunfo que fueron levantados por todo el imperio,  siendo sin duda el más famoso el Arco del general Tito construido en el  centro de Roma, para rememorar la destrucción de Jerusalén.
En un contexto diferente pero con muchas similitudes a pesar del tiempo y la distancia que nos separa, América Latina ha sido víctima de circunstancias similares, causadas por gobiernos militares totalitarios, nefastos y despóticos, cuyos militares han ejercido el poder en la mayoría de casos por atraco al mismo mediante fraudes electorales o por golpe de Estado. Guatemala no ha sido la excepción, y en oposición al sistema, él mismo ha engendrado sublevados en franca oposición  a esos regímenes castrenses extremistas y al sistema corrupto y asesino gestando el nacimiento de una guerra fratricida con gran cauda de muertos, desapariciones forzadas, asesinatos, exterminio, desplazamientos forzosos, torturas, violaciones, prostitución forzada,  esclavitud sexual, encarcelación  en los mal llamados polos de desarrollo, que no eran otra cosa que campos de concentración y persecución y secuestro solo por pensar de forma diferente.
 Todo ese sufrimiento en contra de los pobres más pobres de estas tierras tiene su fecha de apertura con el levantamiento militar del 13 de noviembre de 1,960 como lo explica el antropólogo José Mariano  Domingo Cabrera en su tesis “Políticas y prácticas contrainsurgentes”,  explica que en esa época  un grupo de elementos castrenses  conformados por oficiales subalternos sediciosos, reclamaban la depuración de los oficiales del ejército,  empezando con el  Ministro de la Defensa Nacional por   corrupto, exigían  la profesionalización del ejército y el rescate de los valores morales impartidos en la Escuela Politécnica; significa entonces que los “delincuentes subversivos” nacen en el seno del instituto armado y sus autores materiales e intelectuales fueron militares jóvenes descontentos por las razones antes expuestas;  iniciándose así  una guerra interna que duraría 36 largos años de sufrimiento y dolor, sobre todo en las comunidades rurales más pobres de la patria.
Retrotrayendo el pensamiento y el análisis investigativo  a ese tiempo y enfocándonos concretamente en el Triángulo Ixil,  ubicado en las densas montañas de los fríos Cuchumatanes y compuesto de tres comunidades denominadas Nebaj, Chajul y Cotzal,  afectadas terriblemente durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt y por las tropas comandadas por el entonces mayor Otto Pérez Molina alias “Tito Arias” quienes hicieron su arribo a esa área geográfica entrando con prepotencia sin duda alguna por el arco del triunfo ubicado frente al parque de Nebaj, cerca de la Iglesia Católica misma que fue saqueada y utilizada como “bunker”  por la soldadesca;  una vez instalados  pusieron en práctica   el concepto maoísta que reza “la población civil es a la guerrilla lo que el agua es al pez…  en este caso la guerrilla no puede subsistir si no tiene el apoyo de la población”; según lo expuesto por el Mayor “Tito Arias” en una entrevista proporcionada a los periodistas norteamericanos  Alan Nairn y Jean-Marie Simon;  en el campamento y aldea modelo “La Pista” ubicada en Nebaj, departamento del Quiché.
¡Y le quitaron el agua al pez! cuando en esa vasta región montañosa de los ixiles, se cometieron los mismos atropellos cometidos por los romanos antes, durante y después de Cristo: Quema de poblaciones incluyendo a sus habitantes con su política de tierras arrasadas, violaciones a las mujeres, desapariciones, asesinatos con armas de fuego, punzocortantes o en la horca y degüellos que no tenían otro propósito que atemorizar a la población  para mantener el orden y la “fidelidad” de los habitantes, ajusticiándolos…
Al estilo del general romano Tito, el mayor “Tito Arias” el azote de los ixiles; imaginariamente  también tuvo su arco del triunfo, el erigido en Nebaj, porque después de “reordenar la región”  y ponerla bajo control político, militar y judicial, los ixiles pasaron a engrosar las filas de los pueblos esclavizados y ese comandante sintiéndose victorioso como se puede apreciar en los diversos videos filmados por los periodistas antes mencionados, organizó y encabezó desfiles cívico-militares recorriendo las polvorientas callejuelas de Nebaj, emulando al general romano Tito que hizo lo mismo por las calles de Roma  y
que dicho sea de paso, las enajenaciones de este mayor se  plasmaron en el arco del triunfo de Nebaj, cuyas inscripciones  se aprecian en la fotografía tomada por la periodista neoyorquina Jean-Marie Simon en el año  1,983 de Satanás.-
Perduren por mil años más ese arco y que verdaderamente sea un arco del triunfo por la resiliencia de los  ixiles  y a la vez se constituya  como vestigio arqueológico  y testigo mudo ante  las masacres cometidas en  contra de su pueblo, un pueblo de Dios, un pueblo de la esperanza.-
jlriveirof

Entrevistas al Mayor Tito Arias:

miércoles, 9 de septiembre de 2015

“HOMO HOMINI LUPUS” (El hombre es el lobo del hombre)



Inmersos en una grave crisis social, política y económica,  una gran parte de guatemaltecos se dio cita a las urnas electorales este seis de septiembre recién pasado para elegir por la vía democrática a todas las personas que dirigirán los destinos de la nación los próximos cuatro años,  a partir del mes de enero del 2016 y  a pesar  que casi todos han venido manifestando su inconformidad en contra de la clase política parasitaria, intrínsecamente inmoral, altamente corrupta, intelectualmente limitada y socialmente inaceptable;  reeligió a un 50% de diputados al Congreso de la República,  de los cuales muchos han fincado su residencia en el hemiciclo desde hace décadas y han vivido a expensas del estado  convirtiéndolo  en un antro de dudosa reputación desde donde todo se puede transar, comprar, vender, robar, pillar o atracar.-

No soy quien para adjetivar esa forma de ganarse la vida; pero las artimañas y esa “guerra permanente de todos contra todos” que se vive casi a diario  en el parlamento, en un período en el que el “hombre es un lobo para el hombre”, viene a mi mente la máxima  “homo homini lupus” creada originalmente por el comediógrafo Tito Maccio Plauto en su obra “Asinaria” a. C. y popularizada después  por el filósofo ingles Thomas Hobbes quien la adaptó en su obra “Leviatán”. Dicha frase conjetura que el ser humano es el único capaz de destruirse a sí mismo, es su depredador,  malo por naturaleza, egoísta y que puede convertirse en su propio verdugo y tales características  no son difíciles de encontrar en los políticos ávidos de sus ambiciones y otras pasiones por las que se aferran al poder.
Ante ese desmadre puesto de manifiesto;  debo confesar que por antonomasia sustituí  el nombre Congreso de la República  por cueva de lobos y el de político por lobo rapaz, siempre vi dos naturalezas en ellos; una mala y una buena y al ver las enormes fortunas que se  pueden amasar en el  ejercicio de la politiquería pensaba que era más el lobo  que tenían dentro  quien  había hecho su mayor parte, ayudándolos a depredar el erario nacional en su propio beneficio en detrimento de las clases depauperadas.

No obstante lo anterior, enmiendo que ese planteamiento respecto de los lobos, más no de los políticos  es inapropiado, muy bien lo explica  Antonio Aguilera Pedroza cuando en su obra “Hombre y Cultura asevera que esa metáfora “homo homini lupus” –el hombre es el lobo del hombre- es impropia para describir todo lo malo que pueda llegar a causar una persona; considerando  que la etología (rama de la Biología y la Psicología Experimental que estudia el comportamiento de los animales) ha mostrado la compasión de los lobos en grado excesivo, al extremo que estos animales son capaces de ofrendar su vida por la manada; algo que sería inconcebible en un mal político, de esos que hasta  se podrían matar para obtener un puesto en la administración pública; entonces podría aseverar de forma concluyente que el hombre no es un lobo para el hombre.-

viernes, 4 de septiembre de 2015

“Quitando el agua al pez”



Los últimos acontecimientos societales ocurridos en Guatemala  acrecentados desde el mes de abril del año en curso, llevaron al Presidente de la Nación al cadalso político; presuntamente por comandar una asociación criminal denominada “la línea” la cual se dedica entre otros ilícitos a la defraudación aduanera. Según investigaciones de la Comisión Internacional contra la impunidad en Guatemala –CICIG- y el Ministerio Púbico; tal agrupación acuerpó en insensato contubernio a  Vice-Presidenta de la Nación, quien ya guarda prisión preventiva en la Cárcel de Santa Teresa;  al Secretario privado de ésta, desaparecido o muerto se desconoce su paradero, a Diputados al Congreso de la República, Ministros de Estado, al yerno presidencial quien fungía como su Secretario Privado, empleados públicos entre los que figura el Presidente del Instituto Guatemalteco de Seguridad social; a altos jefes de la Súper Intendencia de Administración tributaria, empresarios que se beneficiaron en las transacciones ilícitas y demás delincuentes que durante varios años se han  enriquecido ilícitamente a la sombra del poder.
En su obcecación por mantenerse incólume en la silla presidencial el mandatario, desató una serie de conflictos tanto nacionales como internacionales al grado que una inmensa mayoría de la sociedad, civil, el sector empresarial, Universidades, Iglesia Católica y Evangélica; el Magisterio Nacional (a excepción del grupo de disidentes que lidera Joviel Acevedo, pro-gobierno y lacayo del ex mandatario) diputados, servidores y funcionarios públicos exigieron su renuncia unidos en una sola voz y se consiguió “sin choque sangriento” como reza una de las estrofas del Himno Nacional de Guatemala separarlo del cargo por la vía de la ley al haberse implicado en los delitos de asociación ilícita,  cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera.  Fue presentada una solicitud de antejuicio en su contra, para ser  desaforado posteriormente por los mal llamados “padres de la patria”,  inclusive por aquellos que pertenecían a su partido y que en su afán de lograr su re-elección este seis de septiembre lo traicionaron como judas a Jesús, (aunque Judas solo recibió 30 monedas de plata, los que logren re elegirse recibirán mucho más que eso) aduciendo lealtad a la Constitución y estar al servicio del pueblo; aunque en estos tres años y medio han demostrado todo lo contrario. 
Ante la presión de todos los sectores mencionados anteriormente el obcecado Presidente renuncia al cargo, es aceptada su dimisión por el Congreso, los órganos jurisdiccionales competentes dictan orden de captura en su contra, se presenta a las cortes y es aprehendido y ligado a proceso. Del Palacio Nacional como Presidente  de la República pasó al Cuartel Militar de Matamoros como un vulgar ladrón, con más penas que glorias.
A escasas horas de haberse logrado un avance en la restauración del gobierno y elucubrando sobre el  odio que generó en la sociedad guatemalteca los ilícitos cometidos por este gobierno que hoy está finalizando y que anidó en su seno a una gran cantidad de oficiales del ejército en retiro extremadamente corruptos,  generó tanta antipatía en la población que logró  retrotraer a la misma a los tiempos energúmenos del conflicto armado interno, del cual el ex Presidente fue protagonista actuando bajo el seudónimo de Mayor Tito Arias, quien en su intento de totalitarismo y esfuerzo radicalmente reaccionario por eliminar a la subversión se inspiró en el conocido concepto maoísta que reza “la guerrilla apoyada por el pueblo , se desenvuelve dentro de éste como pez en el agua” y decidieron entonces llevar a la praxis la estrategia de “quitarle el agua al pez” que es igual a no dejar piedra sobre piedra en todas aquellas aldeas y caseríos que según ellos daban apoyo logístico a la guerrilla.
Contextualizando ese conocido aforismo maoísta en las circunstancias actuales y que dan pie a esta reflexión, podría decirse que hoy a diferencia de los tiempos pretéritos, fue la sociedad civil la que ganó la batalla  “quitando el agua al pez”; porque los delincuentes subversivos de ahora: Políticos, empresarios y militares corruptos, señalados, investigados, arraigados, sin derecho de antejuicio, aprehendidos,  encarcelados y vencidos en juicio  ya no podrán nadar en los mares putrefactos de la impunidad como peces en el agua.
¡Le hemos quitado el agua al pez!
Jlriveirof