sábado, 2 de enero de 2016

“EL SUSPIRO DEL MORO”



En un día como hoy, pero del año 1,492, el emir Muhammad XII rindió Granada ante el xenófobo  rey católico Fernando de Aragón –que de católico solo tenía el nombre- y su grupo de “notables”, ante quienes se apeó de su cabalgadura e intentó besar la mano del monarca mientras le entregaba las llaves de la Alhambra.

Como premio a su abdicación el rey se congració con él y le otorgó unos feudos en Adra para que viviera allí con su familia por el resto de su vida. Se cuenta que, cuando iban en camino, al alcanzar la parte alta de una  serranía desde donde se apreciaba la ciudad rendida, Boabdil –como le llamaban los cristianos- volteo a su jumento y lloró amargamente su derrota al haber capitulado ante los cristianos. Su madre, la sultana Aixa que cabalgaba detrás y quien fuera testigo ocular y presencial del lloriqueo le dijo en tono severo: “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”. Por eso se conoce a aquel monte como el suspiro del moro, hasta el día de hoy.

El día de hoy se cumplen 524 años en que la madre del Sultán externara esa  frase lapidaria  a su propio hijo, pienso  que la misma no es anacrónica sino que sigue siendo actual y  se puede aplicar a cualquier caballero que en otras circunstancias llore amargamente por lo que no haya sabido defender  como varón.

¿Cuántas veces hemos visto llorar amargamente a alguien porque lo abandono la esposa? Peor  aún si se largó con el “casero”. Rápido busca el consuelo en el despropósito  y se pierde en los brazos de la mujer ramera, aquellas que pululan por las calles de mi ciudad y que le hacen la competencia desleal a las que están “confederadas” y que cuentan con la licencia correspondiente  de parte de  los servicios de salud para ejercer como tal con quien en las noches frías del invierno, ahoga sus penas en el tormentoso vicio del alcohol y llora amargamente la partida de la ingrata que se fue. De lo que no se ha percatado el llorón es que en la mayoría de los casos, él fue el artífice de “la huida” y  descomposición de su propio destino al practicar la violencia intrafamiliar, por adúltero,  no cumplir con la deuda social y ser un charlatán en el arte de ser un   padre de familia y esposo responsable de tiempo completo. Hoy, la que alguna vez fue la sultana de su hogar le podría decir  en tono severo: “No llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”…

¿Quiénes no han visto llorar a un hombre sumido en la desesperación? Aquella consternación que causa el sub mundo del alcoholismo, un vicio  “insidioso, progresivo,  incurable y de fatales consecuencias,  que ataca el cuerpo, la mente y el espíritu de quien la sufre y que conduce a tres lugares concretos: La cárcel, el hospital o el cementerio”. Triste es el alma del varón que adolece de esta enfermedad y que no busca su propia recuperación en los lugares pertinentes para el efecto, reconociendo primero que se es un  enfermo empedernido alcohólico y que solo un ser supremo puede salvar su propia vida.

¿Cuántas desgracias contabiliza esta perniciosa enfermedad? Disgregación familiar, violencia, mal trato infantil, dolencias físicas, mentales y espirituales, accidentes de tránsito, homicidio culposo o involuntario, asesinato, muerte accidental, tristeza en el entorno familiar, angustia, pobreza material e intelectual, incesto, violación sexual, pederastia entre un sinfín de aberraciones éticas, morales y espirituales.
Una madre, una esposa y unas hijas afectadas por este mal podrían bien decir al malhechor: “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”…

¿Cuántos políticos vemos hoy detrás de las rejas por abusos en el ejercicio del poder? Llorando en los órganos jurisdiccionales competentes alegando inocencia. Hoy el pueblo les puede decir con justa y sobrada razón: “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”…

En el aniversario de la capitulación de los moros ante los cristianos, dedico estas letras a  todos aquellos caballeros de este tiempo presente acostumbrados a rendirse ante las adversidades que la vida les pone por delante y que han hecho de la renuncia su estilo de vida: “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”.-

jlriveirof

  

jueves, 31 de diciembre de 2015

Posmodernidad de Navidad

Jlriveirof, OP

     En el marco de la celebración de la octava  de Navidad; intentando interpretar  los signos de los tiempos pretéritos para  concatenarlos con los actuales, particularmente en lo que  concierne  a la extrema pobreza en donde tuvo lugar el nacimiento de Jesús; con la nuestra. Especialmente ahora que muchos celebramos ese magno acontecimiento. 
Para crear un contexto adecuado; es importante contemplar aquel escenario descrito por el evangelista Lucas en el capítulo dos de su buena noticia. Ahí;  narra la pobreza material que afectaba a la Sagrada Familia de Nazaret durante el nacimiento del Salvador: "envuelto en pañales, acostado en un pesebre, -según la tradición compartiendo el lugar junto al buey y la mula- porque no tenían sitio en el albergue. 
Es posible que ese fuera el único lugar; insalubre por cierto, que había en la comarca para que una virgen pudiera dar a luz a su primogénito y, ante la negativa del casero de la posada, hubo necesidad de parirlo  en ese lugar. Evidentemente; inapropiado para el efecto. 
     Belén; en ese tiempo, era una ciudad muy pequeña, situada sobre una loma de la montaña de Judá, en donde muchos de sus habitantes confluían  para desempeñarse en sus oficios. Muchos eran mercaderes de ganado menor y otros agricultores de cebada y trigo. Las construcciones de sus casas  eran muy pobres; al extremo que sus habitantes tenían que agrandar sus viviendas y construir establos para convivir con sus animales, máxime en los tiempos del frío invierno. 
En ese escenario tan pobre; vino el niño Jesús al mundo; pobre siendo rico. Socialmente era un "don nadie", utilizando el lenguaje economicista y reduccionista de este tiempo.
     Partiendo de esos hechos; podemos colegir que dos milenios después, acá en Guatemala, las circunstancias en materia social, política y económica se parecen bastante. Se ha vuelto tendencia y no moda pasajera que los politicastros castrados de valores humanos y cristianos; con asiduidad,  han saqueado el erario público, en perjuicio de sus habitantes. 
     En materia económica; como país, no cumplimos con la meta del milenio de liberarnos de la alienante y esclavizante pobreza o al menos reducirla. Según investigaciones recientes llevadas a cabo por instancias cualificadas; seis  de cada diez guatemaltecos, viven sumidos en la pobreza y la extrema pobreza. 
Contamos con una sociedad dividida por el sectarismo, el indiferentismo religioso, el laicismo, el militarismo y una profunda inadecuación entre lo que se dice y se hace. Vivimos tiempos en donde  se absolutiza lo relativo y relativiza lo absoluto. 
     Así como en los pueblos de Jesús; -Belén y Nazaret-   las áreas rurales de Guatemala carecen de servicios de salud, canasta básica, seguridad, techo mínimo, agua potable, escuelas, electricidad, caminos vecinales transitables entre otros beneficios,  para poder vivir con cierta dignidad, comodidad, seguridad y confort. 
El campesino sigue siendo excluido, marginado, discriminado y explotado por un sistema capitalista diabólico; que expolia hasta su alma y, la flagrancia en el tema de los derechos humanos es latente, violentada inclusive por el mismo estado. 
Los pobres y excluidos entonces, han sido, son y serán por mucho tiempo, medios para sus propios fines. Ignorantes y pobres los quiere el sistema; inclusive por la propia iglesia, so pretexto de romantizar el discurso del Sermón de la Montaña y el Reino de Dios y su justicia.
     Cuanta razón  le asiste a los teólogos de la liberación; al expresar que la pobreza en América Latina, es anti evangélica, anti ética y perversa. 
Al ser un pecado estructural que llora sangre y clama al cielo; su látigo sigue flagelando los pechos descubiertos de las grandes  mayorías. 
Por eso cobra validez el pensamiento  del padre de la teología de la liberación Gustavo Gutiérrez; al expresar que los pobres "son personas sin peso social, que cuentan poco en la sociedad y en la iglesia"
¡Qué fuerte su denuncia! ...
     En virtud de ese neoliberalismo; podemos verificar que en las urbes citadinas, se pueden encontrar muchos ricos y semi ricos que cayeron en la pobreza  y a quienes podríamos denominar los pobres  vergonzantes, o pobres de solemnidad, son aquellos que hoy tienen vergüenza por el estado al que han caído, que no han podido superar, les causa escozor pedir ayuda. De esa suerte es que muchos utilizan a terceras personas para obtener algún dinero prestado  para paliar sus crisis, ocasionadas en gran medida, al practicar algún vicio o adicción  como el alcoholismo, drogadicción o adulterio por ejemplo.  
     Otros que  para aparentar lo que no son sobrepasan sus límites de endeudamiento, signando su estilo de vida con aires de grandeza. El plástico de la tarjeta de crédito es su eterna acompañante; evidentemente, cuando tiene acceso a ella; o,  en el peor de los casos tendrán que soportar el hostigamiento de los agiotistas nacionales y extranjeros que viven de la desgracia de los demás.  
Muchos más conducen automotores de lujo aunque vivan  en casuchas de algún barrio o colonia marginal, cuyo valor es inferior al auto que conducen. La deuda, el qué dirán y la vanidad los consume. No se dieron cuenta que, estos fueron los caminos que los llevaron a la pobreza y los vulnera quitándoles la paz, la tranquilidad mental y el progreso. 
     Entre muchos más; esos son algunos de los escenarios en donde grandes mayorías poblacionales han caído, gracias a  un desenfrenado "culto al yo", al hedonismo, al capitalismo voraz que nos entrampa sutilmente con la falsa mercadotecnia, la publicidad y el consumismo que cada día nos  lacera y esclaviza, quitándole  vida a nuestros años.
     Entre esa mezcla de "ismos", aliento etílico, olor a tabaco, grandes fiestas y comilonas, una cultura del "relax y de lo light" es como muchos recordaron el gran acontecimiento del nacimiento "del Dios que se hizo hombre y puso su tienda entre nosotros", un hecho trascendental   que hemos relativizado al punto que hoy no lo  celebramos  con convicción, sino por el  descanso extra que representa y para practicar a gusto el "rico" deleite de la gula, con tanta comida y bebida que hay en los convivios y en muchas casas.
Acciones que dan sustento a otras desviaciones y ligerezas.
Ante tales desvaríos sabias  son las palabras del poeta guatemalteco Humberto Flores al exclamar: 

   "La mansedumbre del buey y la mula junto al pesebre se esfumó.
En tanto Gastar, Malhechor y Malestar muestran el oro,
El inconsciente del acto,
La tirria de la gana...
     Los pueblos, ciegos a la estrella
Van tras el falso profeta,
Mientras la bestia -sin que se percaten-
Los marca."




lunes, 28 de diciembre de 2015

"EL FOGÓN DE LA CASA, UN ESTADO DE COHESIÓN"




Agazapado en el fogón de la casa, mientras participaba de la tertulia, ayudando en la elaboración de los tamales para la cena de la noche buena y escuchando música navideña de los Niños Cantores de Viena, meditaba en torno a los proyectos laborales de comienzo del año que hoy se encuentra en su fase terminal y, evaluaba la consecución de los mismos.

Me llamó la atención como podía estar pensando en planes y proyectos organizacionales en plena época navideña y en la ejecución de una tarea tan común y silvestre según mis propios conceptos; recordé el postulado de un "mâitre à penser" y mentalmente refuté lo que dijo respecto a que el 40% de las ideas creativas surgen en la ducha, el 25% participando en alguna actividad lúdica, un 15% durante las actividades físicas y solo el 11% sentado en la oficina. Respeto el planteamiento de ese "pensador" pero en parte discrepo con él, creo que, el involucramiento en actividades de la cocina o del jardín proporciona más y mejores espacios para generar pensamiento creativo, que en la ejecución de tareas menos nobles como las que se llevan a cabo en el baño. Coincido con él sobre el porcentaje durante actividades físicas, soy medio maratonista y me fascina trotar en caminos y veredas con subidas y bajadas entre arboledas; es increíble la generación del pensamiento tenaz durante el recorrido.

En ese proceso de la hechura de tamales descubrí que, la cocina no sólo es terapéutica, sino que es un buen taller para pensar positivamente, sobre todo cuando se intenta mejorar la receta de otra persona haciéndole benchmarking y también que, el fogón puede llegar a ser un importante estado de cohesión cuando reúne a la familia a su alrededor, recordando el pasado, sobre todo, las cosas buenas que nos sucedieron, evaluar el presente, y proyectar el porvenir, entre otras cosas, intentando potenciar la ecuanimidad como la síntesis de todos los valores humanos y cristianos.

Por mi escaso "expertis profesional" en el arte de hacer tamales, cooperé en las tareas más rudimentarias como menear él mixtamal, recoger leña caída de los árboles del patio trasero de la casa, encender el fuego en el viejo pollo de la cocina de leña y mantenerlo al rojo vivo durante varias horas hasta que, la última gota de agua dentro del perol se hubiese consumido, la última bocanada de humo dejara de salir por la chimenea y el rico olor a tamal invadiera el recinto; un olor característico durante las festividades en nuestra Guatemala profunda.

Antes de llegar a ese punto se llevó a cabo todo un proceso que empezó con la planeación, el presupuesto, la compra y selección de los ingredientes, la ejecución, cocción y cuidado de los mismos. Al final se hizo la catación de la comida y evaluación del trabajo realizado.

La cocina, un trabajo supuestamente solo para mujeres y rudimentario es todo menos eso, es un proceso sistemático que sigue un ordenamiento lógico para garantizar que al final todo salga como se había planeado, sobre todo cuando existe una buena dirección y sobre ese particular me pude percatar que, la función directiva asumida en la cocina por Sheny mi esposa, la basó en el modelo burocrático tradicional, ella asumió el papel de jefa y las ordenes había que cumplirlas al pie de la letra. Una dirección que en el mundo moderno de los negocios es caduco pero que al parecer muchos pseudo empresarios intentan mantenerla a flote y en la cocina sigue funcionando.

En el perol, la masa debe menearse ininterrumpidamente hasta que "esté en punto" previo a mezclarla al recado, para lograr la cohesión entre los ingredientes.

De forma muy parecida ocurre en el mundo de los negocios, las ideas en el perol de la sesera deben generarse, menearse y cohesionarse hasta que se amalgamen, sólo hasta que el seso llegue al rojo vivo o llegue a su máximo esplendor, entonces, se sustraen y se decantan como se hace con el vino, previo a llevarlas a la acción.

Quizás, la nostalgia propia de la época me hizo recordar las sentencias de un próspero hombre de negocios y recordado familiar  que hoy duerme el sueño de los justos, que con suma frecuencia recitaba: "el que planifica y no ejecuta se lo lleva la gran ..."


Jlriveirof


martes, 15 de diciembre de 2015

“Los Derechos Humanos, ¿Una quimera?”

El 10 de diciembre recién pasado se celebró  en el mundo civilizado el día internacional de los derechos humanos  para festejar la fecha en que, la Asamblea General de las Naciones unidas aprobó la Declaración Universal de esos haberes.
 Durante esa festividad  en Guatemala, el fausto  Procurador de los derechos humanos Jorge de León Duque  dijo que,  en materia de derechos humanos  “no hay  nada que celebrar”  y es que, los derechos humanos en Guatemala sigue siendo una quimera, reculamos más de lo que avanzamos; sino veamos como las fuertes motivaciones en la lucha  contra  la corrupción se está extinguiendo poco a poco y el error obedece a que se luchó contra unos cuantos malhechores,  y no contra el sistema putrefacto y pervertido que existe en todas las esferas públicas y algunas privadas  desde tiempos inmemoriales. La sociedad se contentó y acomodó  al ver a unos cuantos victimarios detrás de las rejas,  aunque sea de forma temporal en tanto y en cuanto son vencidos en juicio; pero, mientras ese momento llega,  hoy,  repugna ver como esos presuntos delincuentes gozan de prerrogativas dentro de la Brigada Militar Mariscal Zavala, un cuartel  militar que se ha metamorfoseado en cárcel  VIP para resguardar la  “vida y la dignidad” de tales presidiarios.
Impensable suponer que estos reos de primera clase se mezclen entre  los de segunda y tercera. Un ejemplo preclaro lo tenemos en el flamante  “general de la paz” que gracias al servilismo de un “honorable juzgador” hoy cuenta con “línea blanca” en su bartolina para no perder su arraigada costumbre de vivir siempre “entre líneas”;  alineado claro está,  a  esferas castrenses. 
 Es penoso y lamentable observar que la ley en Guatemala se aplica “correctamente” solo en contra de ladronzuelos de poca monta y que la culebra sigue “picando”  los pies descalzos de los pobres más pobres. 
   Siempre retrotrayendo el pensamiento, recuerdo que un día como ese 10 de diciembre del año en curso;   al cumplirse el primer cincuentenario de la referida declaración universal  el entonces Papa Juan Pablo II, dijo: que trabajar por los derechos humanos significa optar por la vida. Menuda tarea que no debe ser restringida solo para algunos tecnócratas o para algunos vividores  oenegeros que han hecho de esa noble tarea su modus vivendi.   Ese optar por la  vida debe  ser el “santo y seña” de todas aquellas personas que nos autodenominamos cristianos   cuando “es ofendido nuestro sentido de la justicia” –Hannah Arendt-  y nos incomoda el mal en sus diferentes manifestaciones cuanto éste es cimentado por un ser humano sobre la humanidad y la dignidad de otro ser humano.  
Ese optar por la vida debe ser comprendido, contemplado y practicado por todos los hombres y mujeres de buena voluntad  que apuestan por un mundo más humano y más fraterno y asumirlo como un reto personal o  como una misión de servicio a favor de todas las personas sin distinción de credo religioso, político, económico, social y cultural.
Solo así podríamos  apostar y trabajar por un mundo más ecuánime. Nuestro país  es campo fértil para “optar por la vida” cuando vemos un panorama en derechos humanos depauperado; con una pobreza y  extrema pobreza estimada en un 70.3% según la CEPAL, esas contrariedades nos da la oportunidad a todos los hijos de esta noble tierra para hacer del respeto y apego por  los derechos de los demás un género de vida.
Solo optando por la vida podremos hacer realidad aquella vieja quimera de Benito Juárez  acerca del respeto al  derecho ajeno. Solo conservando la paz, en Guatemala la procuración del bien común dejará de ser ese monstruo con cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón, que  sin duda alguna;  es la apariencia que  tiene la quimera de los Derechos Humanos en Guatemala en estos precisos momentos.
En materia de derechos humanos,  hoy  “no hay nada que celebrar”,  mañana quizá...

Jlriveirof

miércoles, 9 de diciembre de 2015

“ABRIENDO PUERTAS Y DERRUMBANDO MUROS” reflexión sintética de la bula Misericordiae Vultus

El 12 de junio de 1987 frente a la puerta de Brandemburgo, antigua entrada a Berlín, Alemania; ante importantes políticos de la época, el entonces presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan pronunció  un efusivo discurso desafiando al líder soviético Mijaíl Gorbachov a derribar el muro de la vergüenza que dividió familias, amigos y  Alemania durante 28 años. “Berliner mauer” estaba protegido por alambres de púa, concreto, perros guardianes, guardias armados y torres de vigilancia. ¡Eran los tiempos de la guerra fría!
Secretario general Gorbachov -dijo-si usted busca la paz, si usted busca la prosperidad para la unión soviética y Europa oriental, si usted busca la liberalización: ¡Venga aquí ante esta puerta! ¡Señor Gorbachov abra esta puerta! ¡Señor Gorbachov derribe este muro!”
Dos años después esa politica de contención perversa he inmoral fue derribada y la puerta de Brandemburgo fue abierta para hacer posible otros mundos como el ético, el estético y el de la vida ordinaria, difíciles de encontrar en aquellos tiempos.
Hoy, en el marco de la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y, ante circunstancias similares a aquellos tenebrosos tiempos de los campos de concentración en Auschwits, los errores y horrores de la segunda guerra mundial, la guerra fría entre las grandes potencias económicas y militares, la Guerra en Vietnam; el genocidio en Guatemala entre tantos otros crímenes de lesa humanidad que lloran sangre y claman al cielo; el mundo nuevamente tambalea y apunta a un gran conflicto. El Papa Francisco ha dicho que “estamos en la antesala de otra guerra mundial, la tercera guerra” por la intolerancia religiosa del estado islámico ISIS, un grupo que se caracteriza por su naturaleza fundamentalista yihadista, terrorista e insurgente; responsable de miles de masacres y atentados en varias regiones del mundo. En fechas recientes la Organización de las Naciones Unidas declaró la guerra a este estado y se dio comienzo a la gran conflagración que dejara miles de muertos entre hombres, mujeres y niños inocentes, así como ciudades destruidas.
Ante la falta de voluntad política en el concierto de las naciones ese grito de guerra amenaza a todo el mundo civilizado, no obstante el Papa Francisco ha decidido abrir la puerta Santa en el 50 aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II; para mantener vivo ese magno acontecimiento en donde el Papa Juan XXIII decidió abrir las puertas y las ventanas de la Iglesia para que entraran aires frescos y “poner al día” a una Iglesia envejecida y enmohecida por el paso de los siglos. Dicho concilio hizo abrirse a la Iglesia a otras culturas, otras religiones y a las ciencias. Fue benéfico sobre todo para el laicado en virtud que a partir de ese evento los laicos dejamos de ser simples destinatarios de la misión de los curas y hoy compartimos con ellos una misma responsabilidad ante la comunidad cristiana.
Los padres conciliares decidieron derribar los viejos muros y a abrir las puertas de una Iglesia que debe ser escuela viva de espiritualidad y misericordia, discriminando ritos y costumbres poco ortodoxas, derribaron aquellos muros clericales cuando estos se creían superiores al extremo de llegar a concebir la idea de que “al arar la tierra para la siembra del evangelio ellos eran los bueyes y nosotros los laicos las mulas”. Hoy podemos encontrar laicos con una preparación académica superior en teología y filosofía al servicio de la Santa Madre y Maestra Iglesia Católica.
Bendito sea El Espíritu Santo consolador que inspiró al Papa Juan XXIII para iniciar este concilio, al Papa Pablo VI para concluirlo y al Papa Francisco para darle mantenimiento y continuidad.
Convencido como está de que Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre, el Papa Francisco entonces, ha convocado al Jubileo Extraordinario de la Misericordia, porque solo Él puede librarnos de las grandes catástrofes que se avecinan y no encontró fecha más oportuna para dar inicio a este año de misericordia, que el día en que la Iglesia celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, una solemnidad apostólica contenida como dogma en la bula Ineffabilis Deus del Papa Pío IX de fecha 08/12/1854.
Entre guerras y rumores de guerras hemos de preguntarnos ¿qué es la misericordia?
Según la Bula papal Misericordiae Vultus “Misericordia es la fuente de la alegría, de serenidad y de paz. La misericordia es condición sine qua non para alcanzar nuestra propia salvación. Es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Es la ley que habita en el corazón de cada persona de buena voluntad cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra tirano en los caminos de la vida. Es la vía que une a Dios y al hombre, al abrir el corazón a la esperanza de ser amados no obstante el límite de nuestros propios pecados”. ¡Esa es misericordia!
Hermanos y hermanas, yo no sé cómo vienen ustedes el día de hoy, no conozco las intenciones de sus corazones, no sé si alguno cohabita con algún vicio, pecado o maldad. ¡No importa! porque el día de hoy el Papa Francisco ha abierto la puerta Santa de la Misericordia a través de la cual “cualquiera que entre experimentará el amor de Dios que consuela, que perdona y que ofrece esperanza”.
Por lo tanto, parafraseando a Ronald Reagan yo les digo hoy: Si ustedes buscan la fe, la esperanza y la caridad, si ustedes buscan la paz y el progreso para sus familias y sus naciones,  si ustedes buscan independizarse de todo aquello alienante y esclavizante que nos aleja de la insondable fuente de la misericordia ¡Vengan aquí ante esta puerta! Hermanos y hermanas ¡entren por esta puerta! ¡Derriben esos muros! Para que se cumpla la promesa “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo” Ap. 3,20.-
Jlriveirof

Predica en Templo del Esfuerzo II

lunes, 30 de noviembre de 2015

“ENTRE ESCILA Y CARIBDIS”

Las nefastas declaraciones del ex general José Luis Quilo Ayuso:  “los veteranos militares estamos reclamando nuestra cuota de poder en la próxima administración en puestos que nos incumben” publicadas en The New York Times por la columnista  Anita Isaacs en fechas recientes,  hace suponer que los electores arrastramos  a Guatemala por el peligrosísimo estrecho “entre Escila y Caribdis” al elegir por default al próximo gobernante, que tendrá que demostrar entre otras cosas,  si realmente él presidirá el ejecutivo o si la Asociación de veteranos militares de Guatemala -AVEMILGUA- lo hará; constituyéndose así,  en  un  titiritero que  llevara al Presidente por los peores derroteros.   Si así fuera,  el aciago “mandatario” protagonizará una comedia de horror en donde tendrá personajes antagónicos hasta el cuello y como si lo anterior fuera poco obtendrá desde el comienzo de su administración las revueltas del  pueblo enardecido,  ocupando de nuevo  calles y  plazas públicas en todo el territorio nacional, para manifestar su repudio total. Recordemos que el pueblo en su praxis democrática de fechas recientes, demostró de manera concluyente  que en él radica  el poder y no es prudente ni conveniente  hurgarlo con comentarios de esta naturaleza que pone en peligro la gobernabilidad en el país.  -con “s”-
¡Nuestra cuota de poder en puestos que nos incumben!
¿A qué se referirá el defenestrado ex general? ¿Acaso tiene negociados los puestos estratégicos y de importancia en el sector público? ¿Acaso no fue ese el lugar en donde  en un pasado no muy remoto   “succionaron,  devoraron y tragaron” todo lo que se puso a su alcance, de la misma forma como lo hizo Caribdis, ese horrible monstruo marino de la mitología griega?
Esa cuota de poder y esos puestos que les incumben a los veteranos militares según las voraces apetencias del referido militar, ya los ocuparon en el pasado  cuando sostuvieron a regímenes militares totalitarios,  que atracaron el poder mediante el fraude electoral o  golpes de estado. Durante ese tiempo violentaron el estado de derecho y suprimieron garantías constitucionales a tal grado que usurparon funciones legislativas, ejecutivas y judiciales. Un comandante de zona al estilo de los antiguos emperadores romanos podía subir o bajar el dedo, según su conveniencia.
Si así están las vísperas vamos para atrás como el cangrejo, y  Guatemala, tendrá que sortear la tormenta cuando se encuentre  navegando en ese tormentoso y estrecho canal,  en cuyas orillas encontraremos a esos fantasmas atormentadores del pasado. Representando por un lado,  a Escila, con sus largos cuellos y horribles cabezas enseñando los apretados y filudos dientes, amenazando con matar y desangrar a todos los  que pasen por su lado y a quienes considere su enemigo;  y por el otro lado a Caribdis,  el horrible monstruo  succionador adoptando forma de remolino para remover las aguas mansas y cristalinas y  devorar  todo aquello que  se le ponga a la mano.
No es preciso haber obtenido un estudio formal en  lógica para insinuar que con la lectura de esas coordenadas nos encontramos “entre Escila y Caribdis”,  es decir, entre “los fusiles y los frijoles”.


jlriveirof

lunes, 23 de noviembre de 2015

“¿CON QUE DERECHO Y CON QUE JUSTICIA PRACTICAMOS LA INJUSTICIA?”

En un mes de diciembre del año de 1511 durante la celebración de la Liturgia del tercer domingo de adviento; el sermón de  Fray Antonio  Montesinos, implosiono  en las mentes  de los españoles que hacían desgobierno con Diego Colón cuando se encontraban reunidos como simples destinatarios de la misión de los frailes dominicos en la  Iglesia de Santo Domingo,  ubicada en la Isla La Española, hoy Republica Dominicana y Haití.  El hecho ocurrió cuando éste  denunció  las injusticias  que se estaban cometiendo en contra de  sus habitantes en esos despóticos  tiempos de la colonia. Sin enlistar las ilegalidades cometidas por los colonizadores acentuó la   esclavitud de los nativos, la muerte por depauperación a causa de los trabajos forzados a que fueron objeto,  los malos tratos, la poca alimentación y las enfermedades que fueron contrayendo y que en ese tiempo muchas  eran terminales.
Todo ese índice de maldad sucedió  por la ambición desmedida de los colonizadores que expoliaron indiscriminadamente tanto el capital humano como el  recurso natural existente en el “nuevo mundo” descubierto presuntamente por el almirante Cristóbal Colon.  Estos se enriquecieron  ilícitamente utilizando todos los medios y el poder a su alcance para expropiar las  tierras que después  fincaron, explotando las  minas de oro y otros minerales valiosos en desmedro de los mismos indígenas a quienes utilizaron como “mozos” para el cometimiento de tales ilícitos,  sin más retribución por “los servicios prestados” que los vejámenes de los que fueron objeto.
Tal vez en parte tuvo razón  el académico Jafeth Cabrera, Vicepresidente electo de Guatemala cuando dijo en una ocasión que la corrupción generalizada existente en el país se debe a que fuimos conquistados y colonizados por los españoles.  –Sabemos que quienes acompañaron a Colón era la peor gentuza de la sociedad española en aquellos tiempos, entre ex presidiarios, ladrones y asesinos- A muchos sus declaraciones les causó una carcajada filosófica aunque la sociología podría  darle la razón.
A 504 años de distancia de la famosa denuncia del fraile dominico mencionado anteriormente y  en un contexto diferente  se puede decir que la substancia de esa famosa predica aún es actual “todos estáis en pecado mortal  y en el vivís y morís, por la crueldad y tiranía  que usáis con estas inocentes gentes. Decid, ¿con que derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Conque autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido?
 “¡Lo juro por la vida de mi madre que está muerta!” -diría Roxana Baldetti- ¡aún persisten la crueldad y la tiranía con estas gentes!,  lo pude constatar en fechas recientes al impartir una charla-taller sobre  derechos humanos basada en el sermón  del Padre Montesinos a una comunidad Kekchí  bastante numerosa. Durante el momento conclusivo vi sus rostros compungidos al retrotraer su mente y su pensamiento  a la vida en sus comunidades. El mensaje evocó, provocó y convocó muchos sentimientos encontrados, los cuales fueron aflorando al momento de su intervención:
 El rapto de sus abuelos, padres, familiares cercanos, vecinos y  demás por parte del Ejército de Guatemala para “el cupo” cuando el reclutamiento militar era forzoso, un método nada ortodoxo discriminatorio y violatorio de los derechos humanos.
El “uso y abuso” de los terratenientes al vivir en sus haciendas como colonos, explotación infantil para tareas del campo, servidumbre doméstica despiadada “desde que apunta el sol hasta que anochece” contándose hasta  12 a 15 horas de labores ininterrumpidas por sueldos miserables y sin ningún tipo de prestación.
Actitudes indeseables de parte de los COCODES y alcaldes auxiliares que en algunos casos se exceden en sus funciones, discriminación racial, poco acceso a la educación, a la salud y al techo mínimo entre tantas otras  flagrantes violaciones a los derechos humanos que “lloran sangre y que claman al cielo”.
Muchas de esas prácticas inhumanas rompen con la cultura y la cosmovisión de los pueblos indígenas y constituyen una amenaza hacia los demás.-
El grito de este primer defensor de los derechos de los indígenas en el “nuevo mundo”  aún se escucha y con más fuerza que nunca en todos aquellos lugares en donde la procuración del bien común  sigue siendo una asignatura pendiente. Es pronunciado por todas aquellas personas que defienden esa noble causa, pero muy especialmente por sus hermanos de la misma Orden religiosa que le dio cobijo, la Orden de Predicadores de Santo Domingo que en su permanente búsqueda de la verdad no se cansan en decir:
 “¿con qué derecho y con qué justicia se tiene en tan cruel y horrible servidumbre a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacificas...?

Jlriveirof