domingo, 3 de noviembre de 2019

La Chula



Al titular este artículo La Chula, el autor da a entender que la locomotora 917 con ese nombre, sus vagones y sus usuarios el día de su reaparición tienen una historia que contar. Esa historia empieza casi en tiempo real cuando las circunstancias hicieron caminar bajo la lluvia pertinaz y en medio del lodazal a los cancerberos de la política que presumían a los cuatro vientos, haberla puesto de nuevo en movimiento luego de que se descarrilara a pocos minutos de haberse puesto en acción, para dar una lección a los tahúres que hicieron alarde de ella y que desde antiguo han despojado a los guatemaltecos de todas sus seguridades.
 Eppur si muove, habrán dicho los escépticos mientras el mandatario se justificaba ante los periodistas que con tono inquisitorial y burlesco le preguntaban por qué "La Chula se negó a andar cuando  vio a Jimmy y a su esposa en el lugar", utilizando el epígrafe que se lee en uno de los mil y un memes que invadieron los medios modernos de comunicación después que esa vieja pieza de museo se descarriló, justo el día en que el presidente de turno y el alcalde capitalino re inauguraron su salida por las viejas calles y avenidas de la “Ciudad del Futuro", paradójicamente en el lugar conocido como la línea. Un lugar atestado por golfas de poca monta con más escote que cerebro, vagabundos, zánganos, drogadictos y borrachos consuetudinarios.
Al parecer, las líneas son los lugares preferidos para estos políticos de pacotilla. Por ellas viven y por ellas morirán…
En el ideario de ellos, esa “mega obra” se pone de nuevo en funcionamiento para "el libramiento" de calles y avenidas que son invadidas por los cientos de miles de guatemaltecos que todos los días se dirigen a cumplir de forma proba, consciente y responsable sus tareas laborales.
     Al ser un digno exponente de la mentira emotiva don galimatías que a pocos días cesará en sus oficios en el ejecutivo, se expresó con alto grado de cinismo diciendo a los medios que ese descarrilamiento y varamiento de La Chula, era normal. Como normal le pareció en algún momento la corrupción que presuntamente lidera, la devastación causada por las erupciones del Volcán de Fuego hace poco más de un año y, los derrumbes que se están dando con asiduidad en el llamado libramiento de Chimaltenango. Una obra que tienen bajo la tutela de San Isidro Labrador para que quite el agua y ponga el sol, de lo contrario se seguirá derrumbando sin ton ni son.
Con esos comentarios hace alarde a la inoperancia y apología a la estupidez, algo que es común en todos los funcionarios de turno en el desgobierno de Guatemala.
     La puesta en marcha de trenes viejos sobre rieles y durmientes viejos y podridos requiere comprobaciones, reparaciones, un planteamiento concreto y retos más allá de la politiquería marrullera que lo que pretende siempre es llevar agua al interior de sus propios pozos. Viejas prácticas de politicastros que no buscan el bien común. Si así fuera, utilizarían mejor los recursos en megaproyectos que satisfagan las más precarias necesidades de todos los habitantes de ese valle de lágrimas, que es en lo que han convertido al Valle de la Virgen.
En este caso con ferrocarriles nuevos y modernos, no con trenes vetustos cubiertos de herrumbre pertenecientes a principios del siglo pasado.
La reparación de esos vejetes (los trenes no los políticos) plantea un enigma que en contextos parecidos fue expuesta en la Habana a finales del 2017, ante un presunto acto de corrupción de parte de las autoridades de la isla derivado de un cuestionable proyecto de recuperación ferroviaria y, que hoy cabe en este tejido. –“Alguien está ganando dinero, pero en las altas esferas el despilfarro no es delito, y el transporte, a la vista de todos parece un problema que no merece parar en gastos”-
     Mientras tanto en circunstancias similares otros países como Panamá sin ir tan lejos, en el 2014 puso en marcha la primera línea del metro contando con 14 estaciones, de las cuales 6 son elevadas y el resto subterráneas, 2 terminales y 3 de transferencia con otros medios de transporte, cada estación cuenta con aceras de hasta 110 metros. Hoy día es considerado el medio predilecto de transporte público de los panameños, transporta entre 240,000 a 280,000 usuarios diariamente.
Mientras las autoridades panameñas en ese entonces se afanaron y ufanaron por un recorrido de 16 kilómetros en un tiempo de viaje de 26 minutos aproximadamente, contando para el disfrute de los viajeros con conectividad móvil en toda la travesía, incluyendo las partes subterráneas, sus pares guatemaltecos hacen el ridículo ante la opinión pública y extranjera, porque “su mega obra” se planificó para recorrer tres kilómetros, pero no avanzaron ni uno cuando se descarriló el vagón que llevaba a las autoridades de turno. Lástima grande externaron los disconformes con este desgobierno, ese descarrilamiento no tuvo lugar en el Puente de Las Vacas, contiguo al Puente Belice. Lo que habría constituido el libramiento del siglo en Guatemala. …
     En consideración a lo expresado, muchos podrán decir que esa comparación es odiosa. Sin embargo, remontándonos en el tiempo nos podemos percatar que desde el comienzo de todos los tiempos el estudio de la vida política ha estado vinculada con la comparación. No dejarán mentir quienes hayan leído La Política de Aristóteles, las obras de Nicolás Maquiavelo, Tocqueville, Karl Marx, Frederick Engels o Max Weber por citar a algunos hombres ilustres que nos antecedieron y con quienes podemos platicar al leer sus obras. Parafraseando a Descartes.
     A tenor de lo planteado entonces, no es tosca la comparación que se hace acerca de los trenes de Panamá y Guatemala, que, para no echarle más leña verde al fuego, no se mencionan a los de Bolivia. Es preciso hacer esa comparación para sacar y sonsacar deducciones explicativas. Iván Llamazares y Miguel Paradela López, en el Curso de Ciencia Política de Salvador Martí i Puig dicen que “nos pasamos una buena parte de nuestras vidas comparando, ya sean sensaciones, experiencias, relaciones, características de objetos, magnitudes, etc.”
Eso nos invita y obliga a pensar en los tres propósitos inherentes de la ciencia social.
     El primero consiste en describir cómo son las cosas. Fue lo que se planteó al comienzo de estas disquisiciones.
El segundo, en explicar porqué son así y no de otra forma.
Y el tercero y último propósito, nos permite argumentar después que se han conocido las cosas, como éstas deberían ser.
     En primera instancia se sabe que en el país no existe voluntad política, políticas públicas, empoderamiento, liderazgo holístico, sentido común, bien común y sumo bien. Por ser así, las cosas en Guatemala están como están…
     El segundo propósito nos permite dar razón de nuestra desesperanza. No se necesita ser erudito o muy versado en política para deducir que las cosas son así gracias a esa ralea de politicastros, oligarcas avaros en extremo, una caterva de narco militares, neo pentecostales amantes de todo lo que brilla, etc. que, a imitación de Drácula han clavado sus afilados colmillos en la yugular del erario nacional, lo han chupado y exprimido hasta la saciedad, lo que imposibilita invertir en proyectos que satisfagan las necesidades más elementales de la sociedad guatemalteca, como medios modernos de comunicación. Al menos similares a los que existen en Costa Rica, Panamá y Bolivia. Sin olvidarnos claro está, de una sociedad permisiva y pusilánime en extremo, que solo ve como pasan las cosas, pero no hace nada porque pasen cosas. Valientes sí, para manifestar su descontento en Twitter, Facebook o Instagram. En tiempos pretéritos hubiésemos dicho:  el papel todo lo aguanta 
     Someramente se pone al descubierto el talón de Aquiles que no nos permite avanzar como las necesidades en Guatemala lo requieren, que al saber cómo son más o menos las cosas, se vale soñar, estando despierto. ¿Por qué no construir un estilo de sociedad más justa, más humana y más fraterna, en donde quepamos todos sin distingos de clases sociales, políticas, económicas, culturales y religiosas?
¿Por qué no soñar con un estilo de vida ordinaria ética y estética, similar a las descritas desde La República de Platón a la Ciudad de Dios de San Agustín? …
Son utopías por supuesto, sin embargo, podría ser nuestro tercer y último propósito. Vivir como se debe en una sociedad bien organizada con gloria, en paz con los demás, y alcanzar el buen desarrollo para sus habitantes. Así de simple…
Jlriveirof, OP
Fuentes:


    
    

sábado, 12 de octubre de 2019

Día de la hispanidad, ¡Vaya engaño! ...



Jlriveirof
     A partir de un día como hoy, pero del año 1,492, nuestros pueblos empezaron a sufrir un sinfín de experiencias de aniquilación, aunado a robos y atracos, expolio a sus recursos naturales, trabajo, explotación y desaparición forzada, mutilaciones, secuestro de sus habitantes para ser vendidos posteriormente en España y flagrantes violaciones a las mujeres, de parte de los expedicionarios que acompañaron a Cristóbal Colón en su primer viaje y los subsiguientes. Al grado que, en pocos años, estos malhechores que vinieron del otro lado del mar, diezmaron a los pobladores, sembrando el caos y la desolación por donde pasaron.

     Intentando no caer en la tentación y en la burda pretensión de repetir lo que historiadores han escrito hasta la saciedad sobre el descubrimiento, la conquista, la colonia y la encomienda, seré breve en articular el más grande genocidio y latrocinio que se haya jamás perpetrado en contra de los pueblos originarios de América. Ellos, los conquistadores y colonizadores fueron, en virtud del pecado estructural que cometieron los mayores abortifacientes y las máquinas de guerra más letales dirigidas a la humanidad de los nativos y todas sus pertenencias.
Y para ese efecto, veamos  el prólogo que Gustavo Adolfo Zuluaga Hoyos, hace a la edición de José Miguel Martínez Torrejón, intitulada Bartolomé de las Casas Brevísima relación de la destrucción de las Indias, en donde relata un momento específico en la vida de Bartolomé Casaus, -testigo presencial y ocular de todos los desmanes cometidos por los españoles en el “nuevo mundo-  cuándo éste siendo aún niño, se da a la tarea de  contemplar el desfile triunfal que el “almirante de la mar oceána”, después visorrey, don Cristóbal Colón hizo por las calles de Sevilla, a su regreso de su primer viaje por el nuevo mundo como él mismo le llamó. Expresa que venía “cargado de papagayos, artesanías, ricos plumajes, oro y esclavos indígenas”.

     Una contemplación que, sin lugar a dudas, le despertó la conciencia y lo motivó para que años después abandonara su oficio de encomendero, se convirtiera en sacerdote y posteriormente, se adhiriera espiritual y jurídicamente a la Orden de Predicadores de Santo Domingo. Unos frailes que, bajo el priorato de Fray Pedro de Córdova, impertérritos, con arrojo y valentía,  anunciaban el evangelio y denunciaban todas las tropelías que estaban cometiendo en la Isla La Española, hoy República Dominicana y Haití, los españoles.   Una misión de los frailes dominicos no fragmentada y para nada obediente a los intereses espurios de los malhechores españoles, como la que promovieron con actitud servil, los padres jerónimos que rápido se aliaron con los corruptos, en detrimento de los indígenas, de quienes pensaban que “estaban impedidos para aprender cualquier cosa, siquiera a contar hasta diez, y que eran irracionales y próximos al estado animal”. Vaya sacerdotes enviados por el cardenal Cisneros en calidad de gobernadores provisionales al “nuevo mundo”.

     Ya en su segundo viaje y de vuelta por las mal llamadas “Indias”, el muy favorecido por los reyes católicos de España, al no encontrar las famosas minas de Cipango, pensó hacer dinero de todas formas, y a falta del preciado metal, llevó consigo lo que la ciencia administrativa hoy día llama capital humano. Es decir, seres humanos, y ordenó a la soldadesca cargarán una carabela con quinientos “indios”, que, a su arribo a tierras europeas, vendería inmediatamente después en los mercados de Sevilla.
A costa del sufrimiento, de las lágrimas, el sudor, la humillación, el trato inhumano y tenaz, y la sangre derramada a cántaros por los oriundos del lugar, morientes y sufrientes, el expolio a los recursos naturales y el secuestro de los nativos de sus tierras, los colonizadores obtuvieron lo que tanto anhelaban e hicieron su industria inclusive a costa de los aborígenes, de quienes decían no tenían alma y los ponían a un nivel ontológico, inferior al de los animales.
Con ese modo de hacer las cosas, los españoles hicieron gala del nombre de su nación, España. Que presuntamente se deriva del verbo asturiano españar, que significa explotar, reventar y desintegrar. Eso fue lo que hicieron en nuestras tierras, explotaron los recursos naturales y a su gente, reventaron toda oposición, costumbres y culturas propias del lugar y desintegraron los vínculos sociales, políticos, religiosos y familiares de esos “indios que estaban en sus tierras mansas y pacíficos”, como lo expresó ante Diego Colón, Fray Antonio Montesinos, de la comunidad de Fray Pedro de Córdova, en diciembre del año de 1,511.

     Mientras tanto, en la vieja España, en una fecha como la de hoy, los españoles sí tienen algo que celebrar, y hoy conmemoran el día de la hispanidad, también conocida como la Fiesta Nacional de España, una fiesta grande con bombos y platillos. Hacen alarde que ese día conmemoran una historia transcurrida a lo largo de un milenio, poniendo de relieve el papel que juega su país en el concierto de las naciones. Como ha sido su vocación militar desde antiguo, destacan un desfile militar en Madrid, como el evento cumbre de esa festividad, y el mismo está presidido por su rey, a quien rinden una pleitesía casi devocional con honores militares, para recordar éste y los próximos tres años, lo que conciben como “una de las grandes gestas de la humanidad: la primera circunnavegación de la tierra”.
¡Gestas! ..., ¿Que tendrá de heroico para la humanidad, evocar el mayor acto de genocidio y barbarie, perpetrado por sus ancestros en la Amerindia?
¡Nada, absolutamente nada!, Por eso, en Guatemala y toda América no debiera haber nada porque celebrar durante este día, un día que anteriormente se le llamó día de la raza, y que por considerarse un nombre no muy noble se le denominó de la hispanidad, sin embargo, muchos de los pueblos originarios lo conciben como el día de la resistencia indígena, que a 527 años de ese encuentro brutal entre dos mundos, aún siguen resistiéndose de forma generacional, a la persecución, explotación, servidumbre y a toda clase de nueva esclavitud por los mal llamados ladinos y el sistema corrupto que impera en Guatemala, las  nuevas tiranías en contra  de nuestros pueblos, como la que emprendieron los tiranos españoles que a punta de lanza y arcabuz en una mano y la Biblia en la otra,  terminaron con la vida de más de 90 millones de personas…

     Para recordar toda esa barbarie, en la Ciudad de Santo Domingo, hay un museo de arte en pleno centro histórico de la ciudad,  en su interior pende un cuadro que en apretada síntesis desvela esos acontecimientos. Lo precede un epígrafe lapidario que en estas o parecidas palabras dice así: ellos tenían la Biblia y nosotros la tierra, en poco tiempo y sin darnos cuenta ellos se quedaron con la tierra y nosotros con la Biblia.
La Biblia y más, porque haciendo honor al puerto de donde salió el mayor genocida de todos los tiempos, el almirante don Cristóbal Colón, lo que la gente en el “nuevo mundo” recibió de parte de los tiranos conquistadores y colonizadores españoles fueron "puros palos". Aunque con petulancia y extravagancia los españoles digan que todo el desmadre ocasionado en Amerindia fue una “misión civilizadora” de un Occidente intervenido por un pensamiento retrógrado, codicioso y mezquino, pero según ellos, progresista.

     En consecuencia, en Amerindia no hay nada que conmemorar y celebrar este día, por esa serie de experiencias técnicas de aniquilamiento, implementadas en contra de los pueblos originarios, y que se hizo costumbre a lo largo y ancho de las Indias, como ellos, equivocadamente le llamaron a nuestras tierras...

Fuentes bibliográficas:
José Miguel Martínez Torrejón, Bartolomé de las Casas. Brevísima relación de la destrucción de las Indias, editorial Universidad de Antioquia, 2006
Fotografía captada por el autor en Santo Domingo

domingo, 6 de octubre de 2019

¿Que fantasma recorre hoy Guatemala?


Jlriveirof

     Con una paráfrasis del famoso comienzo que hicieron Marx y Engels en 1,848, daré pie a este escrito a partir de la pregunta: ¿que fantasma recorre hoy Guatemala?

     Obviamente lo externado por ellos en aquellos lejanos tiempos del siglo XIX, “un fantasma recorre Europa” se ha quedado corto en sus conjeturas en estos dorados tiempos. La dominación y la explotación de las clases sociales, políticas, económicas y militares privilegiadas en contra de los depauperados, ya no se da sólo en los mercados centroeuropeos, sino también en los centroamericanos. El fenómeno de la globalización ha hecho su entrada triunfal hasta en los confines de la tierra, llegó pisando fuerte, el tilín de su dios el capital, se mece acuciante en la mente y el corazón de sus amantes tanto nacionales como transnacionales de extrema derecha, corruptos y pusilánimes.

     Aquel fantasma que vislumbraba Marx en la vieja Europa, era por supuesto el espectro del comunismo. Hoy, ese fantasma no existe. Sin embargo, aún asusta al mercader, al político corrupto, al militar indocto, al burgués avaro, al religioso impreparado, sobre todo aquellos de pensamiento neo pentecostal, amantes del diezmo y del recaudo, y al ciudadano de a pie, especialmente en aquel que tiene  vocación de borrego y en consecuencia, es presa fácil para embaucar. O al menos eso es lo que quieren hacer ver, y por eso quieren asustar con el “petate del muerto”. Un difunto conocido con el nombre de comunismo.
Quizás por eso dicen los herejes, que el comunismo fincó su residencia bajo la sotana del nuevo Cardenal Álvaro Ramazzini, Obispo de la Diócesis de Huehuetenango, y miembro de la Conferencia Episcopal de Guatemala y se extenderá de norte a sur, de oriente a occidente, porque ven en él a un anarquista del que hay que deshacerse y pronto. Según se sabe, es considerado un enemigo acérrimo por los círculos de malhechores, achichincles del pacto de corruptos.  
“El árbol no les permite ver el bosque”, y por eso escriben una y otra vez, sobre palimpsestos de arborea condición.

     Continúan alegando los réprobos que el nombramiento del nuevo Cardenal de parte de su Santidad, el Papa Francisco, es un equívoco de fatales consecuencias. Dicen que es un teólogo de la liberación, y para ellos ser un teólogo, filósofo o un mentor de la liberación, es sinónimo de comunista. Nada más alejado de la verdad. A esas inmensas mayorías les han hecho un lavado cerebral, semejante a una lobotomía, eso no los deja llegar ni siquiera a la elucubración como ejercicio mental, y por eso sin duda alguna, repiten lo que escuchan de sectores ultraconservadores, extremadamente corruptos.
Cuánta razón le asiste a José Ingenieros al decir en “El hombre mediocre” que, mucha gente piensa con la cabeza de los demás, solo repite lo que escucha o lo que lee, sin someterlo al escrutinio de la verdad y la razón, y Leo Strauss al decir que, hoy el ser humano moderno -y posmoderno- ya no piensa.

      En redes sociales leí, a propósito del mencionado nombramiento, como la “ignorancia es audaz”, se anteponía al nombre del Cardenal los epítetos zahirientes de: comunista, socialista, marxista, leninista, bolchevique, estalinista, etc. Con ello evidencian de manera concluyente que, tienen más culebras en la cabeza que la legendaria Medusa, y ellas les han envenenado el cerebro y obnubilado la razón.
El pecado del ahora Cardenal consiste en cumplir al pie de la letra con lo que se valúa en el evangelio y, en sus tareas pastorales insiste en bajar a los huérfanos, los pobres, las viudas, los desposeídos, los invisibilizados, los nadies, los otros, los olvidados, los explotados, los marginados, los desterrados, migrantes, iletrados y arrasados por el sistema corrupto y corruptor, de la pesada cruz que les han impuesto. Y por eso ha defendido la vida en toda su magnitud.

     Esa defensoría, acompañada de una fe profunda y razonada por los derechos humanos, del lumpenproletariado, de las aguas, de la tierra, la fauna y la flora lo ha sometido a una fatigosa tribulación. A ese quehacer es a lo que se llama hacer verdadera “teología”. Y por supuesto, podría señalar sin temor a equivocarme que, aquí y en la Patagonia, tal teología es una teología de la liberación, es una cristología de la liberación, cuyo interés radica únicamente en pretender <<bajar de la cruz a los pobres>>. Aunque el ignaro lo asocie con los adjetivos consignados en el párrafo anterior.

     Para no hacer apología de la ignorancia y someterse al escrutinio de los demás como tal, cualquier persona que se precie de no serlo, debe conocer o darse a la tarea de averiguar  un poquito la historia, y así  podrá saber que el estalinismo en su tiempo, transformó a seguidores y no seguidores en “muertos vivientes”, el capitalismo inhumano y voraz, conyugalizado con la corrupción institucional y en contubernio con cúpulas empresariales, políticas y militares también nos siguen transfigurando en cadáveres in fieri, sobre todo en los estratos sociales más bajos, residentes en las periferias, barrios y zonas marginales y las áreas rurales.
El marxismo mientras tanto, sigue sentenciando que las mil y una secta religiosa existentes en toda Latinoamérica, continúan siendo el opio de los pueblos, porque los adormece en el sopor de su complacencia,  y sigue defendiendo las vidas de los trabajadores para que éstas no sean explotadas.
Hoy, el llamado <<eje del mal>> ya no lo constituye la desaparecida URSS, ha resucitado en las sectas pseudo religiosas, de pensamiento delicuescente, y hoy más que nunca, son altamente agresivas, atentatorias, divisorias y polémicas.
El fantasma que recorre a Guatemala hoy, es el de la corrupción institucional que no tiene que ver con izquierdas o derechas, sino con la falta de moral, ética y buenas costumbres de parte de sus perpetradores,  el comunismo está muerto, no existe en Guatemala, muchos asistieron a su funeral, aunque algunos sectores pretenden resucitar. Parafraseando al doctor Rafael Echeverría, en su libro Ontología del lenguaje.

     Acomodándose a la nueva semántica de hoy, debemos transmontar más allá de esa forma de adjetivar al Cardenal. Dejemos por un lado el politicismo oportunista del momento actual y llamemos las cosas por su nombre. El Cardenal Álvaro Ramazzini, es cualquier cosa menos un comunista.
Es un desestabilizador eso sí, del pensamiento contumaz del llamado pacto de corruptos y sus adláteres.
    

viernes, 27 de septiembre de 2019

Convertirán sus pertrechos de guerra en arados...


Jlriveirof
     A propósito del último viaje del factótum de la Casa Blanca a la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York, sería muy ético y muy estético que una comisión de embajadores de buena voluntad, lo llevarán a conocer la polémica escultura que tiene inscrita una frase del profeta Isaías, y que forma parte de la colección de arte de las Naciones Unidas. Una frase, cuya importancia gravita en su significado y lo que realmente simboliza.  Aunque es de dudar que él comprenda el significado y saque el texto de su contexto y cree un buen pretexto o invente un mal chiste, socarrón y vulgar para salirse de la tangente como ha sido su inveterada costumbre: “convertirán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces. No alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”. -Isaías 2, 4-
La visión que sostiene a Isaías al expresar tal término y que dicho sea de paso sigue siendo actual, es una inminente preocupación por el compromiso de la paz, que no es ausencia de conflagraciones bélicas sino la oportunidad que tienen todas las personas  para vivir bien, con gloria y en paz, empezando por el derecho inalienable de contar con un trabajo digno, acorde a las preparaciones,  habilidades y destrezas de cada quien, una ocupación vista no como un objeto de lujo al que muy pocos  tienen acceso, sino como algo al alcance de todos y  que debe dignificar al ser humano, por ser éste la fuente de su manutención en común unión con sus allegados.

      La visitación del bufón a la ONU se da a pocos meses de que concluya su mandato, un mandato sin mandato toda vez que son las cúpulas corruptas, tanto políticas, empresariales y militares, y que constituyen el verdadero poder detrás de la guayaba,  una desventura que terminará con más penas que glorias, en virtud de  que el comercial que lo llevó a la presidencia de la nación, terminó siendo una falacia y se va señalado como ultra corrupto e hiper  ladrón, dada la profunda inadecuación que se da entre lo que dijo e hizo a lo largo de estos tormentosos cuatro años de descomposición social, política, económica, cultural y militar entre un largo e inacabado etcétera.

   Precisamente por ello, es muy moral y muy del caso, reflexionar en torno a esa frase bíblica externada por Isaías y que aparece inscrita en la base del monumento en cuestión. La efigie es emblemática, las lanzas han sido convertidas en instrumentos de labranza, y ese hecho permite considerar que un pueblo no es más importante ni poderoso por contar con un ejército inconmensurable y dotado hasta la saciedad con pertrechos de guerra. Solo será grande por cuanto que, sus habitantes puedan desarrollarse en el amplio y estricto sentido de la palabra, educarse e instruirse sin ninguna limitación, que tenga acceso a la salud, la seguridad, la escuela, el colegio o la universidad, que los puestos y centros de salud tengan encamamiento y los hospitales en general, estén dotados de personal médico y paramédico y medicinas y equipos suficientes que permitan salvar la vida cuando ésta esté en peligro. Que en las escuelas públicas los párvulos cuenten con refacción escolar, la educación sea laica, gratuita y obligatoria. Y de ser necesario que el estado con el poder del que abusa, arrastre a todos los niños en edad escolar, a la fuerza, con rumbo a los centros de educación, así como lo hizo el ejército en el pasado con el reclutamiento militar obligatorio, cuando impúberes fueron secuestrados de sus comunidades, de sus familias y de sus actividades agrícolas para ser preparados para la cruenta guerra que desangró al país durante treinta y seis  bochornosos años…

     Esa es la visión que tiene el profeta cuando infiere la frase en consideración, y precisamente por ello, es oportuno que al fantoche alguien le explique su significado, considerando que desde que ocupa la primera magistratura del país se ha enmaridado con el instituto armado. Cuya cúpula, a imitación de Maximón, lo ha vestido de verde olivo, con más de una insignia de oropel en el cuello, y para que le sigan sobando la chaqueta los ha dotado de toda clase de equipos bélicos que ni ellos mismos conocen.
Lo anterior permite considerar y  constatar que este falso comandante general del ejército guatemalteco, ha contravenido los acuerdos de paz que establecieron en su tiempo su reducción, y en tiempos de paz regodea militares, que ya desde antiguo han sangrado en tan alto el presupuesto nacional, convirtiendo a la cartera de defensa la más onerosa del país, como innecesaria, al menos, hasta que se transfigure en un ejército de servicio para el pueblo y no contra el pueblo como ha veces suele suceder.

      Ese expansionismo militar y sus gastos, los conoció de primera mano Isaías, a ello se deben sus análisis de la realidad, mismos que siguen haciendo eco al día de hoy cuando constatamos que aquella época y la nuestra es distante sí, pero no distinta. 
Aquellos milicianos comandados por Tiglat Piléser III, cuando asume el trono del imperio asirio, se creían los gendarmes y salvadores del mundo y por eso lo quisieron conquistar. En ese forcejeo materializó y consumó el pecado estructural, cometió flagrantes violaciones, vasallaje forzado, injusticia contra los pobres y excluidos por el sistema, represiones y un exacerbado incremento a los impuestos. La misma forma en que actúa el gobierno de los EEUU ahora y cualquier gobierno que ponga por encima de las necesidades primarias de un país, la adquisición de pertrechos para la guerra.

     Isaías fue un asiduo conocedor de la política internacional de su tiempo, y a diferencia de los carteristas espirituales de corte neopentecostal de éste, él si anunció la buena noticia y denunció inclusive con frases lapidarias, sin temor ni temblor las circunstancias adversas que ocasionó la soldadesca. Eh ahí la razón de la frase en cuestión. Una frase que, sin duda, nunca, nunca, nunca comprenderá el presidente guatemalteco, presente para vergüenza nacional y extranjera en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, que haciendo gala de una comunicación disruptiva, jactanciosa y mentirosa no dijo nada de lo mucho que quiso decir y por eso, los aplausos provenientes de sus achichincles constituidos en comitiva presidencial, fueron pusilánimes.

      A guisa de colofón es pertinente preguntar: ¿Por qué no convertir sus pertrechos de guerra en arados? …

Referencias bibliográficas:
Luis Alonso Schôkel, La Biblia del Peregrino


domingo, 15 de septiembre de 2019

"Que hacer con los desocupados"



Jlriveirof

     La frase con que intitulo este artículo fue la interrogante burda pronunciada por Federico Engels el 05 de noviembre de 1886, ante las preocupaciones transcendentales del movimiento obrero que se puso en pie de lucha ante la pregunta en cuestión, en la Europa decimonónica. Según se sabe, la situación laboral en el siglo XIX sube de tono por las dificultades constantes que se dieron en los procesos de producción y reproducción capitalista, que trajeron consigo un serio problema democrático en el movimiento de los obreros, que se recrean en el advenimiento de movimientos y demandas que vienen con “la cuestión social”. Una cuestión que contrasta con la realidad social epocal y el imaginario político de la república.
Como si lo anterior fuera poco, el derecho al trabajo según el ideal de 1848 no unificó como lo esperaban, a la sociedad y la política, al pueblo y la asamblea. Por el contrario, los puso unos contra otros. En ese sentido, “a los obreros no les quedaba otra opción que morirse de hambre o lanzarse a la lucha, y contestaron el 22 de junio con aquella tremenda insurrección que constituye la primera gran batalla librada entre las dos clases en que se dividía la sociedad. Era una lucha en que se ventilaba el mantenimiento o la destrucción del orden burgués. El velo que envolvía a la República quedaba desgarrado” (Marx y Engels, 2006:549).  

     En contextos diferentes, marcados por 133 años que distan de la Europa del siglo XIX y la América Central del siglo XXI, y en el marco de la celebración del 198 aniversario de la independencia de nuestros pueblos, los acontecimientos que se vienen dando en diferentes escenarios como signos de los tiempos, dan pie para pensar que, al menos en Guatemala no hay muchas razones para celebrar la independencia. El país entero es tiranizado por las corruptelas, los gendarmes de las oligarquías contraviniendo los acuerdos de paz cada vez son más fuertes, al tener chantajeado y bajo las enaguas camufladas a su comandante general de turno, a quien sostienen en el cargo siempre y cuando se haga de la vista gorda de todos los desmadres que cometen con asiduidad, en detrimento de otras carteras más importantes como la de salud, seguridad y educación.
La “cuestión social” -conjunto de problemas sociales surgidas a partir de la revolución industrial- de ahora no es muy diferente a la de antaño:  las oligarquías nacionales y extranjeras siguen ascendiendo a pasos agigantados, ya sea lícita o ilícitamente, sin importar la forma. La falta de oportunidades laborales y las luchas de clases sociales no difiere tanto. La tendencia antidemocrática de la desigualdad sigue pisando fuerte, de tal suerte que el huérfano, el pobre, la viuda, el iletrado y el desposeído siguen siendo explotados por el burgués e invisibilizados por el estado que ve en cada uno de ellos al inexistente, al paria, al zángano, a los innombrables que consumen, pero no producen lo que ellos quisieran, sino una nadedad. Circunstancias desfavorables todas, que traen consigo, más explotación y más desocupación, fortaleciendo así la vagancia y la mendicidad, en un país habitado por gran cantidad de vagos y mendigos, pobres e ignorantes por causa del sistema que hoy impera.

     Lo anterior trae consigo, más desplazamiento ilegal en búsqueda de mejores oportunidades. Los medios noticiosos documentan a menudo que la clase social representada por los trabajadores, ya no migra del campo hacia las ciudades locales, sino hacia el imperio del norte u otras latitudes, y una vez allí, siguen siendo avasallados y crucificados por el sistema injusto y opresor del capitalismo neoliberal.
Ellos; los migrantes, son los nuevos negros de la política norteamericana, a quienes hay que sacar de sus territorios a puros palos.  
Como si lo expresado en los párrafos anteriores fuera poco, la justicia representada en la más mortífera de las víboras y que repta según el color de la piel, sigue mordiendo a quienes llevan los pies descalzos. De tal suerte, que es constatable como a un ladrón de poca monta, le otorgan más de una década de cárcel, mientras que, los acaudalados de la alta “suciedad”, salen bien librados de los desmadres que cometen sin vergüenza. Ellos, son los verdaderos parias que pueden cometer toda clase de felonías, y cubrirse con el manto de la impunidad, que, en Guatemala en el ideario de ellos mismos, es “cultural y normal” como siempre lo han expresado.

     En ese contexto cabe destacar la más cruel de las villanías, externadas a los medios de comunicación por un señoritingo de nombre Juan Carlos Tefel, que, haciendo alarde de un somozismo barato, anuncia que presentará al “narcongrueso” de la república, una propuesta de ley para recuperar el “verdadero salario mínimo”, en virtud que, según su discapacidad para pensar de forma razonable, indicó que ese salario está por encima del salario promedio a nivel nacional. Con ínfulas de gran señor, el don que sin duda siempre ha comido y bebido hasta ver a Cristo, a juzgar por su prominente abdomen, dice que “un salario mínimo tiene que ser mínimo”. Tan mínimo como es sin lugar a dudas su masa encefálica, y por ello su capacidad de pensar y actuar con justicia, equidad y responsabilidad es nula.
Cuestiona el impío, que según los cálculos de la entidad que dice representar con orgullo, la canasta básica debe estar debajo de los dos mil quetzales mensuales, refutando lo que dice el Instituto Nacional de Estadística sobre el tema en cuestión.
En ese trance, debemos hacerle a él y a toda la caterva de usureros amancebados en la misma cúpula que representa, la siguiente pregunta: ¿podrán comer ustedes y toda su ralea con esa cantidad dineraria?...
Obviamente, no estamos juzgando y sojuzgando a todo el empresariado, en Guatemala hay empresarios con una responsabilidad social empresarial verdaderamente grande, con sentido holístico y progresista. Inclusive el hombre en cuestión no representa a todas esas personas que emprenden con ecuanimidad. En consecuencia, la crítica va dirigida solo a este sujeto y sus adláteres que lo respaldan.

     Como sin duda, en el legislativo, un organismo sumamente cuestionado porque la inmensa mayoría de sus miembros, tienen un precio en menoscabo de su dignidad, la propuesta que este agiotista presentará, puede encontrar el camino expedito y ser legislada. Entonces, ante tal posibilidad los trabajadores se verán amenazados y muchos serán despedidos, lo que causará más desocupación. Ante tal posibilidad deben plantearse la siguiente pregunta ética: ¿Qué debemos hacer?, la respuesta la encuentran en el primer párrafo de estas disquisiciones: “morirse de hambre o lanzarse a la lucha”, sin olvidar jamás que quienes producen el capital son ustedes, con su fuerza de trabajo, no ellos. Ellos, son los miserables y son tan pobres que lo único con que cuentan es dinero…

     Sobrada razón tuvo Marx en el siglo XIX al denunciar que, bajo la égida del capitalismo alienante y esclavizante, voraz y abyecto, se producen las más desnaturalizadas injusticias: “el hambre, la enfermedad, la fatiga y la escasez e inseguridad de los medios de supervivencia física”, y Thomas Piketty en el XXI al decir que “el capitalismo genera automáticamente las desigualdades arbitrarias e insostenibles que socavan radicalmente los valores meritocráticos en que se basan las sociedades democráticas.”
Ya en su tiempo también Aristóteles sentenció que “los bienes para satisfacer las necesidades de la vida, son buenos solo en la medida en que son accesorios para el bien humano final de la felicidad como la realización de nuestras potencialidades humanas.”

     Dudo mucho que el Señor Tefel y la caterva de alienados que representa, conozcan la ética del Dios de Jesucristo, si así fuera intentarían hacer del capitalismo, un capitalismo más humano y más fraterno, y nunca, nunca, nunca, confundirían los fines con los medios…
Conocerán si acaso el rito y el mito de su único dios, el capital. -



Referencias bibliográficas
Pablo González Casanova, El Vuelo del Fénix, El capital, lecturas críticas a 150 años de su publicación, 1ª edición, Buenos Aires, CLACSO 2018
Allen Wood, Justicia y explotación en Marx, Medellín 2018, Creative Commons BY-NC-ND
Karl Marx, El Capital, Tomo I

    

domingo, 8 de septiembre de 2019

¡Seguros GyT, tres veces grande!



Jlriveirof

     En el marco de la celebración por los setenta y dos años de vida de la compañía de Seguros GyT, S.A. Considero necesario referirme a esa festividad con grandeza, y para ello tomaré como punto de partida el pensamiento de Frederick Nietzsche quien solía decir que las cosas grandes no se mencionan, pero cuando se hace, hay que referirse a ellas con grandeza. Aunque no es mi intención referirme a esa grandeza desde el punto de vista cuantitativo, sino cualitativo, considero oportuno, aunque sea de soslayo hacer mención a que, de acuerdo a sus activos pasados, presentes y futuros, esa entidad también es notable por eso. 
No está demás remarcar también que, después de haber adquirido el lote mayoritario de acciones de Comercial Aseguradora Suizo Americana, (Seguros CASA) hoy es la compañía aseguradora privada más antigua del país, lo que permite que cuando alguien dice la aseguradora, se refiere a Seguros GyT por antonomasia…
Pero, dejando por un lado esos resultados numéricos, a la grandeza a la que me quiero referir en esta ocasión es a la grandeza de la "cosa". Entendido el término en cuestión,  en lenguaje filosófico, desde el punto de vista de la ontología. Y para ese efecto, se hace necesario partir de lo que consigna el diccionario filosófico, que describe a la cosa como cualquier parte del mundo material con existencia relativamente independiente y estable. Una cosa se diferencia de otra por su especificidad cualitativa (calidad). Un importante problema gnoseológico y científico especial lo constituye el problema de la identidad y la diferencia de las cosas entre sí, y también la diferencia entre la cosa y el objeto.

     Siguiendo con esa elucidación de conceptos, también se hace necesario interpretar algunos postulados básicos de la ontología del lenguaje. Y por ello, nos alejaremos del supuesto clásico que le dieron los griegos al término ontología, partiendo de la investigación de Martín Heidegger, que sintetiza el concepto y hace referencia a nuestra comprensión genérica de lo que significa ser humano. Ser humano, no recurso, talento o capital humano como se expresan la inmensa mayoría de departamentos de recursos humanos, en gran parte de instituciones públicas o privadas a lo largo y ancho del inconmensurable mundo, respecto del ser humano. El ser humano es único, irrepetible, y aunque inacabado es perfectible. Considerándolo únicamente como recurso o como talento lo reducimos y lo sometemos al arbitrio de la empresa.   El ser humano está dotado desde antiguo de recursos, de dones y de talentos. En ese sentido, no es un recurso, talento o capital per se.
Interpretándolo así, lo seguimos analizando a partir de una teoría reduccionista economicista, que pretende reducirlo a un simple balance de sumas y restas, poniéndole un precio, en perjuicio de su dignidad. Y, el ser humano tiene dignidad no precio. Por lo tanto, a menudo se equivocan quienes llaman al ser humano recurso, talento o capital humano, para referirse a aquel que irrumpió en el mundo a imagen y semejanza de su creador, y que a partir de la antropología filosófica es el centro y la cima de todas las cosas.

     En Seguros GyT, postulamos que sus colaboradores son seres humanos, al menos lo consideramos así en la agencia de seguros que está bajo mi orientación, y que es un subsistema de ese gran sistema que es la corporación como tal. Esa comprensión que tenemos del ser humano, es la piedra angular en donde erigimos todo lo que hacemos y decimos. Una afirmación que está muy por encima de cualquier postulado auspiciado por los estudiosos de la ciencia administrativa.
He ahí, la primera posibilidad de porque esta aseguradora es grande en clave nietzscheana…, somos seres humanos, no recurso, ni talento ni capital…

     Respecto de las cosas grandes, en ontología somos cosas, todas las personas individuales o jurídicas son cosas, y por lo tanto poseemos propiedades sustanciales y tenemos en común que continuamente estamos mutando, evolucionando, creciendo, y tenemos una historia. Esas serían las palabras que Mario Bunge daría a la "cosa", que a tenor de lo establecido en la asociación entre Don Mario Granai Andrino y Don Ernesto Towson Pinto que tuvo lugar a partir de 1,947, hoy tiene una historia que contar y un nombre que desde su génesis hace 72 años de florida existencia, se ha mantenido ileso, y que como tal se ha multiplicado, dándole vida a las demás instituciones que constituyen la Corporación GyT.
He ahí, la segunda razón que permite que hoy, “nos podamos referir a ella con grandeza”

     Y la tercera causa por la que podemos referirnos a esta empresa con grandeza radica en el tema gnoseológico de la cosa, o teoría del conocimiento. Postulamos que en Seguros GyT, en virtud de los conceptos elucidados en los párrafos anteriores, no nos interesan los seres humanos que no quieren seguir con un largo y doloroso proceso de transformación, así como el de las águilas. Y, en consecuencia, contamos con una Universidad GyT que permite a nuestros asociados seguir aprendiendo cosas relativas no solo a los seguros, sino asuntos multidisciplinarios. De tal suerte que, nos involucramos en los tres tipos de conocimientos que nos da la luz que arroja la gnoseología: el conocimiento proposicional, el performativo y el directo. El primero nos involucra en “el saber qué”, el segundo que es un conocimiento práctico o performativo  en “el saber cómo” -know how-  y que nos permite entrenar y desarrollar a  hombres y mujeres de negocios de seguros, para que tengan éxitos en la tentativa de esta empresa, dotándolos de las habilidades, las destrezas y las competencias conversacionales pertinentes,  y el tercero en el conocer, mismo que nos permite estar al tanto de la “cosa” motivo de nuestra reflexión, el mercado y los seres humanos que confluyen en el tal, para poder satisfacer necesidades presentes y futuras en materia financiera y de seguros, así como a nuestros compañeros de trabajo y demás seres que se interrelacionaran con nosotros en esta trama.

     Es importante advertir también que,  en la agencia de Seguros GyT Cobán, en adición a toda esa gnosis -conocimiento-  y logos -razón-  mencionados en el párrafo que  antecede, también  intervenimos en la creación del futuro mediante una filosofía de mejoramiento continuo -el Kaisen de los japoneses- desde hace algunos años, mismo que nos ha permitido evolucionar paradigmáticamente, lo hemos estudiado con asiduidad y lo llevamos a la práctica de forma diaria, así como la práctica mensual y continuada del coaching ontológico de vida y empresarial con cada uno de nuestros asociados, lo que ha permitido que en cada sesión se pueda hacer realidad lo pactado con la debida antelación: hacer que la rueda de la vida, ideada por Paul Meyer, cada vez esté más redonda y que ruede sin ninguna dificultad, llevándonos con alto grado de exactitud hacia otros derroteros.

     A 72 años de haberse iniciado este viaje, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de Aseguradores, interceda por nosotros y se nos conceda la oportunidad de mantenernos a flote, para poder seguir construyendo en nuestros entornos organizacionales un lugar de encuentro con Dios, consigo mismo y con los demás, en los brazos de la única compañía aseguradora, tres veces grande en Guatemala…

Fuentes bibliográficas:
Rafael Echeverría, Ontología del Lenguaje, 1ª edición abril de 1994, Lom Ediciones, S.A.
Robert Audi, (editor)  Diccionario Akal de Filosofía, traducción de Humberto Marraud y Enrique Alonso, ediciones Akal, S.A. 2004, Madrid, España.

sábado, 31 de agosto de 2019

Magna convención de ventas Xejuyup 2019



Jlriveirof

     ¡Deténganse ahí, sentenció la relacionista!, cuando a imitación de un gerente capataz o un viejo sargento mayor de infantería enmontañado, desvelado, con hambre y sufriendo de austeridades monacales, dispuso someter al escrutinio de los demás, al grupo representativo de la Agencia de Seguros GyT Cobán, presentes en la Magna Convención de Ventas Xejuyup 2019, que se llevó a cabo en las instalaciones del IRTRA en Retalhuleu.
Los señalados se pararon a mitad del salón para recibir la rezonga por haber llegado quince minutos tarde, a lo sumo, a la actividad académica denominada Mercadeo y tendencias del seguro de vida, impartida por unos expositores colombianos. Sin inmutarnos una pizca nos sentamos impertérritos. Sin duda los conceptos vertidos por Daniel Goleman en su libro Inteligencia emocional en la empresa, nos hicieron recordar y comprender a aquellas personas que padecen de incontinencia emocional y en consecuencia no permitimos que ese hecho opacara el día. Un día que, desde nuestra libertad de escoger, podíamos haber transitado desde la figura de las siguientes claves emocionales: “con entusiasmo efervescente, con una calidez relajada y serena, con deprimida torpeza, o con una irritabilidad desagradable y hostil”. Evidentemente, preferimos hacerlo con "entusiasmo efervescente", haciendo acopio de las palabras de la Santa Madre Teresa de Calcuta, al no permitir que nadie, absolutamente nadie ensucie nuestra mente, al caminar por ahí con los pies descalzos

     En palabras de Idalberto Chiavenato,  Sthepen P. Robins y Timothy A. Judge en sus obras Comportamiento Organizacional, el párrafo  anterior podría considerarse como un caso de apoyo, objeto de estudio para comprender que, por ser una organización un conjunto de seres humanos que trabajan en común unión, con roles diferentes, siempre habrán fallos en la interacción, pero que deben ser subsanados desde la puesta en práctica de algunos valores, en nuestro caso debió ser la puntualidad y la responsabilidad, en el de la relacionista la tolerancia, la empatía y la diplomacia entre otros, en aras de mantener el clima laboral despejado. Aunque no tenía la autoridad para hacerlo por haber usurpado funciones propias de la alta gerencia, siempre se debe reprender en privado y felicitar en público, siendo ésta una de las reglas maestras de las sanas relaciones interpersonales...

     Pues bien, dándole vuelta a esa hoja, y ante las múltiples actividades lúdicas, académicas, y entre tertulia y tertulia, no nos percatamos que rápido  terminó el día, caluroso en extremo por la mañana, húmedo por la tarde y fatigoso por la noche. En virtud que, las actividades continuaron para nuestro supremo bien, hasta casi llegada la media noche para los “viejenials”, porque los “millenial generation” hicieron suyo el amanecer a su sabor y antojo.
Mientras tanto, en la comodidad de mi aposento le di pie al pensamiento para contemplar y darle un segundo ver a las actividades, específicamente las académicas. Y aunque no poseo una formación formal en administración, cuestioné el plan de marketing propuesto, merced a que desde antiguo he fijado mi residencia en el estudio asiduo de esa ciencia, lo que me permite considerar su excesiva teorización, por ser práctico debió ser más que un monologo un taller. No obstante, debe sentar las bases para que el cuerpo gerencial “identifique oportunidades más prometedoras, y esboce como penetrar, capturar y mantener posiciones en mercados identificados.

     No está demás añadir que, en la agencia bajo mi dirección y procuración hemos implementado una hoja de ruta, en menoscabo del plan de marketing, por ser la primera más práctica y el segundo más dependiente de un departamento de mercadeo que debe de encargarse de  circunscribir las capacidades de la compañía, las necesidades de nuestros clientes y el perímetro del marketing. Un plan de marketing parece simple, pero es un proceso muy complejo, porque conlleva hacer investigaciones de mercadeo dentro y fuera de la empresa, hacer suposiciones, pronosticar, establecer y generar objetivos y estrategias de marketing. Obviamente, no cualquier persona puede llevar a la práctica tal faena, sin los conocimientos previos y pertinentes y sin la participación del departamento de marketing de la empresa.

     Entrada la noche y dejando en paz al “inteleuto” como diría un viejo amigo rural para referirse al intelecto, le dimos cabida al descanso reparador, para emprender las fatigas del nuevo día con las debidas preparaciones. Y ya de vuelta al trajín que trajo consigo, acentué que Seguros GyT, está cambiando vertiginosamente en muchos aspectos: formativos, económicos, sociales, comerciales y en cultura previsional.  Con las nuevas tecnologías de la información y las competencias comunicacionales, podría decirse que, en palabras de Pierre Lévy, estamos “viviendo en uno de esos raros momentos en que se está inventando un nuevo estilo de humanidad”. Nuestra ocupación la vemos como un apostolado porque somos enviados a la sociedad a dar buenas noticias. Y como si eso fuera poco, las estadísticas nos están demostrando que en Guatemala estamos transitando de la ignorancia a la cultura en materia pre-visión-al (ver antes).

     Aunque nos quede todavía mucho camino por andar, estamos aprendiendo a aprender, a ser, a hacer, a vivir y a convivir con los otros, ya despojados de los viejos prejuicios de antaño.
Podríamos presumir que estamos aprendiendo a pensar más y mejor. En ese sentido, la organización está formando a sus cuadros gerenciales y agenciales, en competencias para “servir más y mejor”, apropiándome de tal término, eminentemente jesuítico.
Unas competencias que hunde sus raíces en la vieja fórmula de LIMRA, y cuyos componentes son: conocimientos, actitudes y valores, soltura -habilidades mentales y destrezas- y buenos hábitos de conducta.

     Parafraseando a Paulo Freire, la formación que se nos está dando en la actualidad, es el último bastión que permitirá sacar a los  hijos de nuestros mutuos asegurados,  de la alienante y esclavizante pobreza y la exclusión social, y eficientizar nuestra profesión que enmarida ciencia y arte y nos convierte en hombres y mujeres libres. Una libertad que nos permitirá pasar de la innovación a la planificación, y de ahí a la acción, y que en palabras de R. Ackoff (1973), planificando es como ideamos un futuro deseado, y creamos los medios reales para llegar a él.
 De tal guisa que, en Cobán hemos analizado nuestra situación actual, hemos pensado y sopesado la situación deseada, y hemos construido el puente que nos hará llegar ahí. Tenemos una visión del futuro, una misión, valores, objetivos inteligentes y buena voluntad, para seguir haciendo “más y mejor”.

     Infaustamente, como los cuentos de hadas que siempre tienen un final feliz, nos encaminamos hacia la Ciudad Imperial de Carlos V, llegando incólumes un domingo cualquiera a las dos de la madrugada, esperando con determinación nuestro próximo destino: Los Cabos, Baja California.  Si bien es cierto, no contamos con bola de cristal ni nos empeñamos con el determinismo de la futurología, sí iluminamos nuestro caminar con la luz que arroja la prospectiva estratégica, y por ello nos vemos ahí.
 Hasta entonces…, si Dios quiere.

Fuentes bibliográficas consultadas:
Daniel Goleman, La inteligencia emocional en la empresa, 2007, ediciones B Argentina, S.A.
Luis Achaerandio Zuazo, S.J. Competencias fundamentales para la vida, URL, 1ª edición 2008
Michel Godet, De la anticipación a la acción, Manual de prospectiva y estrategia, Marcombo, S.A. 1993
Enciclopedia del empresario, MMV editorial Océano, Barcelona, España