jueves, 6 de octubre de 2016

El jet set de la política guatemalteca



Jlriveirof


     Cada cuatro años, después de las elecciónes democráticas celebradas en Guatemala; a los ciudadanos, nos resulta difícil soslayar  el  estilo de vida que empiezan a darse los nuevos miembros del jet set de la política guatemalteca, conformado por los  funcionarios de turno y su familia;   quienes, en sus escasos deseos de servir a la población en el cargo que se les ha encomendado, empiezan a servirse de la población que les dio su voto de confianza. Con esas actitudes hacen notar que muchos de ellos, son proclives al mal en todas sus manifestaciones y, la apetencia que ponen de manifiesto por las mieles que produce el poder temporal, son vistas a flor de piel.
Resulta inaceptable entonces; que, en un país como Guatemala, en donde los trabajadores  se rajan todos los días la depresión que se encuentra abajo de sus espaldas; para poder pagar sus cuentas, -parafraseando a la politóloga Gloria Álvarez- reciban como pago a sus esfuerzos, salarios muy por debajo del costo de la canasta básica vital. 
Más inaceptable todavía,  cuando ese desnivel ontológico creado por el amor al dinero, se da en un país que no ha podido salir del subdesarrollo económico, político, social y cultural ; por causa de políticos que maman hasta desangrar las arcas del erario.

      El alto índice de corruptibilidad, es notorio desde los Presidentes de los tres  Organismos del estado  hasta el oneroso afanador  del legislativo, pasando por secretarías, ministerios y otros mandos medios de escasa importancia. 
Todos; o casi todos, en sus nuevas ínfulas de grandeza, adoptan un género de vida muy  diferente al que estaban acostumbrados a vivir,  previo a sentarse en la silla que hoy calientan…  
    
     Para pensar en lo anterior basta con  recordar al mal logrado gobierno de la uña dura, casi todos guardan prisión al día de hoy, porque no supieron gobernar ni sus más bajos instintos  y fueron  ávidos a todos  los placeres que el bajo mundo de las esferas gubernamentales da. Y, este  gobierno  igual que los anteriores  se prostituyó   y, antes de llegar a los  nueve meses de gestación;  de forma prematura concibió  a la criatura que fecundó: la corrupción,  en su más vasta concepción. Esa corruptela a la carta incluye a los “críos”, parentela y aliados de mandatario, vicemandatario, fulanos, zutanos, menganos y perencejos. Miembros todos, del nuevo jet set de la política en Guatemala...

     Ilustrando entonces,  la vida de esos nuevos ricos de corrupción temprana y productividad tardía basta observar el recorrido del gobernante de turno, de una modesta colonia de clase media, hacia el lujoso hotel Adriática, abandonándolo solo cuando las criticas empezaron a fluir a borbollones y, que nunca pudo refutar. Hoy, sueña despierto en los jardines de casa presidencial; mientras sus parientes más cercanos empiezan a hacer desmadres y viajan por el mundo, en aviones públicos y privados  prestados, como el que aparece en la fotografía, propiedad de la familia Bosh Gutierrez...

     El vice Presidente no es la excepción, de la modesta casa en Arrazola en donde vivió antes de ostentar el puesto que hoy ocupa, se trasladó a una mansión en un privilegiado sector de la urbe capitalina, de cuya adquisición –alquilada o comprada- no sabe dar una respuesta ágil, elegante y proba; como corresponde a alguien de su categoría. Resultan evidentes sí, las dimensiones de su nueva adquisición, sin lugar a dudas para hacer honor al significado de su nombre hebreo, Jafet; derivado de un juego de palabras: Yéfet del verbo patah, que  significa dilatar, ensanchar y puede transcribirse como “Dios le dé espacio amplio”.
 En este caso concreto, no creo que Dios sea el que le esté dando un espacio amplio, ensanchando su entorno familiar; sino su desmedida ambición y el pernicioso aprovechamiento del poder que le faculta su alta investidura. 

     Como “las palabras convencen pero el ejemplo arrastra”, también los mandos medios quieren transitar la senda de la injusticia que surcan los nuevos reyezuelos de la Patria. Así lo reporta el periodista Enrique García, quien informó a la población que luego de haber tomado posesión la titular de la Secretaría de La Paz, Bernardita Xitumul y su segundo en el mando, duplicaron sus emolumentos. 
Así de rápido se olvidaron de la  jura al axioma de “ni corrupto ni ladrón”, en virtud que; la mencionada secretaria, fungió en el gobierno anterior  como Secretaria Presidencial de la Mujer; esto quiere decir, que sabe bien lo que quiere y puede...
Hoy; en su nuevo cargo y ante el connotado desconocimiento del mismo, contrató a un cuarteto de asesores para que hagan lo que ella no puede. ¡Y a que costo!...
Como si lo anterior fuera poco, cuenta con dos vehículos a su disposición, uno  para ella y el otro para los guaruras que cuidan su ser. Un privilegio que solo tienen los funcionarios del estado, porque el resto de la población debe cuidarse el trasero con sus propias pistolas.
Con el salario que se acreditó y que sobrepasan los Q.48, 000.00 al mes; sin duda  cambiará la gastronomía originaria de su pueblo: los suculentos  boxboles y el chilate, por una más exótica como la langosta thermidor y  creme brulee.

     Cuánta razón tuvo Karl Marx al manifestar que “no es suficiente con protestar; es preciso cambiar, transformar las estructuras económicas vigentes para quitarle la injusticia social que encierran”. Porque, ese aumento de la riqueza material que se da en todos los políticos de turno,  en flagrante deterioro de la economía, la justicia y la paz, es una grave ofensa para un pueblo que vive en condiciones de pobreza y en donde es notoria la injusticia social empresarial y constituye a la vez, un pecado grave, estructural que llora sangre y clama al cielo...

     De nada sirve protestar si el Honorable Leprosario de la República de Guatemala, no cumple con las funciones que le corresponde y transforma la ley del servicio civil para introducir la meritocracia e incentivar el crecimiento personal y el  profesionalismo en la administración pública y la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Solo así podría  quitarles las injusticias sociales que encierran, de lo contrario, el común de los mortales, seguiremos muriendo en el empeño, desgastándonos protestando, mientras ellos; en todo el aparato estatal,  seguiran enriqueciéndose lícita o ilícitamente...nos guste o no…


Santo Domingo de Cobán, 8 de octubre de 2016

Referencias:
Karl Marx, El Materialismo Histórico,
Biblioteca Católica digital
Fotografía de Fligt Aware. 








jueves, 29 de septiembre de 2016

SAN JERÓNIMO 'El que tiene un nombre sagrado'


 Jlriveirof

     Desde que me nació la conciencia moral y  social cada año celebro con agradecimiento  tres acontecimientos: el día de mi nacimiento, el día de mi santo patrono  San Jerónimo de Estridón – 342-420- y el Día Internacional de la Traducción que se celebra en honor a este santo varón, por haber  hecho la más fiel traducción de  las Sagradas Escrituras del griego y el hebreo al latín, dándole vida a la versión que se conoce con el nombre de Vulgata y que fue utilizada por el Pueblo de Dios hasta 1979 tras la aparición de la Neo vulgata. Los tres eventos  evocan un pasado y, confluyen el mismo día,  30 de septiembre de cada año. Mi santo es también patrono de los escritores, eruditos y libreros.  

     El nombre de Jerónimo significa “el que tiene un nombre sagrado” y en el transcurso de su vida intentó con heroísmo ser coherente con ese significado  y por esos dotes de santidad con que se caracterizó;  hoy se le recuerda con afecto por todo lo que dio de sí;  es considerado doctor  de la Iglesia  y uno de los cuatro grandes Padres Latinos, padre de la exegesis bíblica y  es admirado tanto por la Iglesia católica, como por la anglicana, luterana y ortodoxa.

     Al escribir en el día de mi santo  no pretendo hacer apología de él, mucho menos repetir todo lo que ya se ha escrito sobre su vida y trabajo; sino recordarlo porque lo tengo en gran estima y modelo. De la misma forma en que él adopto a Marco Tulio Cicerón como ejemplo a seguir, yo lo he adoptado a él, por haber sido un infatigable buscador  de la sabiduría y la verdad hasta convertirse en un eterno penitente; al extremo de enclaustrarse en una cueva cerca de Belén  durante  35 largos años; los últimos de su vida; en ella instalo su oficina –en latín opificina, que significa el lugar en donde se realizan grandes obras-  allí trabajo como exégeta y traductor  de la Biblia. Sin temor a equivocarme, lo hizo  porque creía  lo que decía: “ignorar las escrituras es ignorar a Cristo mismo”, nunca se imaginó que en el transcurrir del tiempo ese desconocimiento de las Sagradas Escrituras llevaría a muchas personas por diferentes senderos espirituales, muchos de ellos, falsos.

     Basta con ver ¿Cuantos dirigentes de empresa eclesial católicos,  evangélicos y demás se hacen ricos con la fe?, ¿Cuánta división del cristianismo dentro del mismo cristianismo?, ¿Cuántas sectas de corte neo pentecostal, extremadamente  bulliciosas e intolerantes que pululan como el silip –hongo comestible que crece en las montañas de mi pueblo durante el frio  invierno- para ofrecer el oro y el moro a cambio de plata, sin ningún sustento?, constituyéndose sus dirigentes en el ciego que guía a otro ciego. ¿Cuánto carterismo espiritual?, ¿Cuánto vendedor de cielo falso?, ¿Cuánto extorsionista espiritual pidiendo dinero en grandes campañas tele pseudo evangelistas? Y todo, por desconocer las Escrituras y vender lo invendible.

 Cuánta razón tuvo San Jerónimo al decir que “ignorar las escrituras es ignorar a Cristo”. Cristo no despojo a nadie de su dinero ni de sus bienes materiales, no sano enfermos, ni resucitó muertos, ni exorcizó demonios a cambio  de dinero o en su defecto cualquier bien material por hacerles el bien y por  predicar la buena noticia; como hoy se ve con tanto mercachifle del evangelio.  Lobos rapaces disfrazados de ovejas…

     Jerónimo tampoco se fanatizo en la tentativa de esa empresa, –traducir la Biblia- en tan atareada faena sacaba el tiempo para leer  a los grandes autores latinos como Cicerón, Virgilio, Horacio, Tácito, Quintiliano y los  griegos como Homero y Platón, al extremo de memorizar sus obras. ¿Cuánta gente afirma hoy día  que solo hay que leer la Biblia porque lo demás es literatura pecaminosa  y  porque “ya no somos del mundo”. Con este pensamiento no forman ni transforman, tan solo deforman…

     Mi santo patrono era algo gruñón, tenía un carácter “difícil y fogoso” como decía el Papa Benedicto XVI  y   fustigaba el mal moral con reiteración, lo que le trajo muchas desavenencias, al grado que muchos de los que se sintieron aludidos le levantaron falsos. Sarcásticamente decía que, en la Ciudad de Roma habían muchas  mujeres con tres manos: una izquierda, una derecha y una de pintura; criticando así a quienes abusaban del colorete para verse más bonitas.

     ¡Hay mi santo patrono! Si yo hubiera vivido en la época de Giordano Bruno  pensaría que por la influencia de los astros me beneficiaste con algunas de tus cosas  buenas y tan bien las no muy buenas como lo quisquilloso y gruñón, aunque después terminara como él pobre Bruno, acusado por “san" Roberto Belarmino y  después ser quemado en la hoguera  por la “santísima inquisición”. – y con leña verde-  

     Hoy, en el día de mi santo patrón San Jerónimo de Estridón  le doy gracias a la vida que me invita a seguir bregando “mar adentro”,  –Lc 5,4-  a “recordar con agradecimiento el pasado por todo lo bueno que me dejo, a vivir con pasión el presente  y abrirme con confianza hacia el futuro”…

“Gracias a la vida que me ha dado tanto”...

Santo Domingo de Cobán, 30 de Septiembre de 2016

Referencias:

Vidas Santas y Ejemplares de mártires, santos y beatos, editorial Océano 2004, Enrico Pepe,
Juan Pablo II, 2001,  Novo Millennio Ineunte.
El cuadro de San Jerónimo fue tomado de www.zoomnews.es



     

martes, 27 de septiembre de 2016

El baile de punta del Presidente


Por
jlriveirof


     Santa Tecla Atelier es un taller de pintura que se encuentra ubicado  en la colonia Santo Domingo del municipio de San Pedro Carcha, en el denso departamento de  Alta Verapaz y  el sábado recién pasado sirvió de escenario para que   el fraile dominico José Guillermo Delgado Acosta,  presentara  una obra literaria de su autoría llamada “La danza Mítica”. La misma es un resumen de la tesis que presentó en la Universidad Pontificia  de Salamanca para obtener el grado académico de Doctor en Ciencias Políticas y Sociológicas. En ella,  analiza la identidad particular del pueblo de Rabinal, Baja Verapaz;  un pueblo doliente por los embates del genocidio, “que en Rabinal   tiene su detonante con la primera masacre de la aldea Río Negro en marzo de 1980” y,  los cambios que se van entretejiendo  en esa sociedad rabinalense a través del baile-drama denominado  Rabinal Achí.  En su contenido literario  fray Guillermo  no se empantana en los grandes problemas del conflicto, pues; los mismos, son ya ampliamente conocidos tanto por la comunidad nacional como por la internacional y el genio de los guatemaltecos, especialmente el de los  rabinales no  necesita ser exacerbado  de nuevo.

     Según su contenido, el  drama consta de tres hechos concretos que recuerdan los rabinales y que por los tales se convirtieron en acérrimos enemigos de los quichés, y son:
La destrucción de cuatro poblados en Zamaneb, la  dispersión de los rabinales en las cercanías de Chicabracan y por la captura de Jobtoj hecha por los quichés, y;  por aplicar a los rabinales una carga impositiva en cacao.

     Resulta imposible precisar las fechas en que se llevó a la presentación teatral este mito que dice una verdad y   en donde  plasmaron parte de su historia  los achís de Rabinal, pero se presume que tiene 800 años de antigüedad...

      Bailar dice J.G. Delgado en su libro,  es “un acto  conmemorativo recreado ritualmente, donde se presenta la ofrenda a los antepasados y sus santos, esperando de dicho acto una bendición espiritual, salud para las familias y buenos tiempos para las cosechas”, “en el Rabinal Achí, es la puesta en escena de su cosmovisión”, “es un baile que recrea una acción militar, un juicio y un sacrificio, al ritmo de instrumentos sagrados”...

     Por ser Guatemala un país lleno de tradiciones culturales que la caracterizan, desde épocas precolombinas ha manifestado a través de la danza su contento o descontento por acontecimientos del día a día, de tal suerte que, cada departamento cuenta con sus propias danzas. En adición a la del Rabinal Achí  contamos con las siguientes: el son de la Chavela, baile de los micos, de los diablos, del torito, de las guacamayas, de los venados, de los mazates, de los viejitos, de los gigantes, de la serpiente o xojol canti, de los güegüechos entre tantos más; que hacen de Guatemala un país rico por su folclor.

      Siguiendo con esa tradición, podría añadirse  a la larga lista en mención el baile de punta con el que se pavoneo  el mandatario guatemalteco,  cuando en  un acto formal se puso a  bailar punta con un grupo garífuna que lo invito a danzar en el Palacio Nacional de la Cultura,  rompiendo así  con el protocolo establecido, el mismo tuvo lugar  al terminar con la  “conjuración” de los 22 gobernadores como Embajadores de la Paz -¿Qué paz?- haciendo alarde de sus dotes como "bailarín", bailo acaso en un intento fallido por olvidar las muchas penas y las pocas glorias que ven la luz durante estos nueve meses de gestión gubernamental, nueve meses en que aún no ha parido a  la criatura: él estadista…

      A vista de pájaro podríamos decir que  ese baile de punta, puesto en escena por el Presidente en un acto oficial es una bufonada política; pero, haciendo  una lectura  fenomenológica del relato, la parodia podría defenderse. Sobre ese particular y sin teorizar sobre el método fenomenológico podría decirse que, lo simbólico y lo diabólico  del baile de Awabej’ –Presidente en idioma queckchí- no dependen del Presidente como sujeto, pero el acto de darle sentido sí depende de él.  En esto consiste la lectura fenomenológica. Todo ser humano es un microcosmos y esa danza mítica que fue juzgada por el colectivo guatemalteco como una mascarada política y como algo burdo,  burlesco, fuera de contexto, fatal, sin mencionar el calificativo soez al que se hizo acreedor;   tiene en su contenido símbolos que al ser exteriorizados por el Awabej’ –Presidente- fueron susceptibles a ser cribados y leídos según el particular punto de vista de los otros sujetos, es decir, quienes le criticaron…

     Gateando entonces en esta lectura fenomenológica que desde mi particular punto de vista hago de ese baile presidencial,   legendario ya en las redes sociales y espacios noticiosos escritos y hablados; podemos  reflexionar y  preguntarnos: ¿qué le dio  sentido al Presidente que a la inmensa mayoría de la población cólera y desencanto?
Para elucubrar sobre el acto en sí; leamos lo que dice el antropólogo Andony Castillo sobre el baile de punta, y explica que,  es un debate que ocurre entre un hombre y una mujer garífuna representada en una danza folklórica que permite a quien lo baila, sublevar su estado anímico,  y ser llevado  al compás de los instrumentos sagrados que lanzan sus vibras al viento, a otros estadios. Los bailantes,  pueden exteriorizar su dolencia, desasosiego o bienestar físico, mental y espiritual.  Es decir, que cuando se baila punta se entra en un contacto espiritual y se da una liberación mental que procura el olvido de los propios males, mismos que se polarizan por la emoción y la felicidad, pero  que para que ocurran,  el baile debe ser procesado como un ritual y no como un evento social y pasajero solamente.

     Develando entonces el telón en esta escenografía mítica del baile del  Awabej´ -Presidente- encontramos distintivos y caracteres  rituales,  como movimientos sensuales  implícitos que en su contorneo, las rigideces propias al darse en el ejercicio del poder con tesón y por  el simple hecho de la alta investidura que representa, van mermando; máxime cuando el “sagrado trago”  va calando  las entrañas. Recordemos que el propio gobernante dijo que ¡ya no aguanta más! La carga de la Presidencia. Quizás por eso,  esa tensión entre gobernante y gobernados ha crecido y ha generado sentimientos de ira  y frustración, en virtud del deber incumplido  hasta el día de hoy, porque no ha hecho lo que dijo.  Entonces, desde una óptica   fenomenológica del lenguaje corporal y oral, podría decirse que ese baile de punta que ha dado tanto de que hablar y  criticado por subjetivo,  en palabras del doctor Daniel Herrera  Restrepo “no se reduce al mero correlato y significado de unos hechos, sino que posee una unidad de sentido que viene dada por el sujeto mismo constituyente de aquel sentido”.

     Del baile del Awabej’ –Presidente-  esperamos entonces, primero que cambie el rumbo y la dirección al ejercicio del poder otorgado por el pueblo de Guatemala durante las elecciones democráticas y después  “una bendición espiritual, salud para las familias y buenos tiempos para las cosechas”, así como en el devenir de los tiempos, logre dominar su estado anímico,  y al ser llevado  al compás de los instrumentos sagrados que lanzan sus vibras al viento, hacia otros estadios; logre conseguir un efecto calmante en donde pueda exteriorizar su dolencia, desasosiego y procurar el bienestar físico, mental y espiritual.  Esperamos  que cuando vuelva a bailar  punta entre en un contacto espiritual y le  dé a su cuerpo esa  liberación mental que procura el olvido de los propios males.

¡Salud Awabej!...

Santo Domingo de Cobán, 27 de Septiembre de 2016

Referencias:
Delgado Acosta, José Guillermo, 2016, La Danza Mítica,
Dirección General de Investigación, Universidad de San Carlos, 1990, Primera edición, Rabinal Achí o Danza del Tun,
Castillo, Andony, 1999, Filosofía y renacimiento de la cultura neo garífuna,
Husserl, E. 1962, Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica,
Herrera Restrepo, Daniel, 2002,  La persona y el mundo de su experiencia,
Revista Crónica del 19 de Septiembre 2016, einteriano@cronica.com.gt,
Fotografía tomada de elperiodico.com.gt, Tulio Juárez, del 19 de Septiembre de 2016.-




domingo, 18 de septiembre de 2016

“ARBEIT MACHT FREI” -El trabajo te hará libre-




 Por jlriveirof 

      En la entrada principal de Auschwitz I, que era en donde se encontraban las oficinas administrativas de todo el complejo de terror que los nazis utilizaron para el exterminio masivo de judíos  principalmente, podemos leer sarcásticamente  la inscripción que lleva por nombre el presente artículo, escrito en alemán y que  significa “El trabajo te hará libre”.
 Pareciera ser que en su afán de galantear con las huestes demoniacas, los alemanes pusieron esa inscripción allí  como una paráfrasis del versículo 32, capítulo 8 del evangelio de San Juan -(8, 32)-  “y la verdad los hará libres”. De forma explicativa,  en ese  versículo Jesús habla de una doctrina  que no debe ser impuesta a la gente de forma coercitiva  por sus correligionarios, ni mucho menos mediante la promoción utilizando citas y conceptos bíblicos, como suelen hacerlo muchos pseudo evangelistas, sino más bien por atracción, como testigos que  testimonien su fe de forma experiencial. En este versículo confluyen la verdad y la libertad;  que se cruzan en la vida del creyente  y caminan en paralelo con los seres humanos  que son auténticos y,  que en su vocación como ciudadanos del mundo, libre y llanamente buscan la verdad incansablemente, sintiéndose amados por Dios que es Padre y Madre a la vez.  

      Contradictorio resulta que en contraste  a lo que reza ese versículo bíblico, los nazis hicieron todo lo contrario. En la búsqueda de su “verdad” se burlaron de esa buena noticia;  ellos que jamás fueron una  buena noticia. En su elevado índice de maldad, lo primero que hicieron cuando iban llegando los trenes llenos de judíos a los campos de concentración fue separarlos, unos a la izquierda y otros a la derecha, los de la izquierda fueron enviados directamente a los crematorios, porque según la inspección ocular sanitaria que les hicieron, estos no les servían para sus depravados fines y a los de la derecha les impusieron trabajos forzosos, falsearon la verdad, les quitaron la libertad y poco a poco la vida a esos cadáveres in fieri,  en que se fueron convirtiendo los habitantes de ese putrefacto infierno existente en  los campos de exterminio nazi. Impusieron su dogma contrario al relato del juicio final descrito en el Evangelio de San Mateo (25, 31-46) En donde El Hijo del Hombre como el pastor separará las ovejas de los cabritos, unos a su derecha y otros a su izquierda, los de derecha  entraran en su Reino y los de la izquierda  al  fuego eterno. Así lo imitaron los nazis, pero a diferencia de la ética de Jesús, alegóricamente hablando, ellos enviaron a las ovejas,  cabritos y cabrones –hombres, mujeres, niños y ancianos- a una muerte segura, sin distinciones de ningún tipo.

      Los nazis fueron unos videntes dignos de confianza, con lo descrito en el dintel de la entrada principal de Auschwitz, le dijeron a los destinatarios de su bestialidad inhumana,  que en ese infierno,  el trabajo forzoso que les fue impuesto,  los iba a hacer libres, y así fue; porque ante la desnudez, la desnutrición, los malos tratos, los experimentos a que fueron expuestos, las celdas de castigo  y los trabajos bajo la intemperie en los fríos inviernos de Polonia,  solo la  muerte que rondaba triunfante en los crematorios los libró del sufrimiento y la maldad de sus victimarios y el ejército rojo que  lo hizo en su momento al rescatar con vida a los pocos que quedaban en ese averno, al momento de la liberación. 

      Pero, dejando atrás los fundamentalismos políticos derivados  de ese lema, en virtud que mi interés en este escrito es darle una nueva lectura al lema  nazi y a partir de ahí, repensar sobre sus conceptos  desde una perspectiva teológica,  antropológica y económica,   en un mundo capitalista globalizado. Que  al igual que el inframundo de los nazis en su tiempo, ha “desvalorizado los valores” universales, en detrimento de aquel, que surge en el mundo como imagen y semejanza de quien lo creó.

     Referente a la noción del trabajo el Diccionario Teológico sale al paso y considera su concepto como obrar, actuar, estar activo, efectuar, acción, ejecución. Entre líneas muchas veces se  vislumbra un matiz negativo al ver la acción como una carga hacia un determinado fin, quizá basada en aquella parte del antiquísimo libro del Génesis (1, 18-19) que por haber desobedecido a Dios, el hombre,  con fatiga y el sudor de su frente obtendría  su pan diario. Es decir, se ve al trabajo humano como un castigo y no como una bendición que libera a los seres humanos de la pobreza y la pobreza extrema. Sin embargo, es importante acotar que, debemos desmitificar el libro del Génesis para poder comprender así,  su contenido literario.
      En el diccionario de espiritualidad, Ancilli Ermanno, expresa que trabajo es “la actividad organizada del hombre, orientada al logro de una actividad humana”. Por lo tanto, en esa actividad organizada por el hombre, se obtienen logros y competencias y se obtienen dones y talentos que solo Dios nos da.

     Respecto a la libertad, ya desde los tiempos pretéritos Aristóteles consideró la pólis  -ciudad- como la sociedad de los hombres libres, pero salta a la vista que para que se dé está libertad se necesita que haya ley como principio ordenador garante de esta realidad, en este sentido la libertad y la ley, vienen a ser como los siameses de ese derecho inalienable del ser humano que nació siendo libre.
Roger Verneaux dice que lo primero que se debe hacer en ese intento de describir el significado de ser libre es, elaborar una noción precisa del término, en virtud que, la libertad tiene un sinfín de formas como, la libertad de actuar que es un trance puramente exterior, la libertad de querer, que es una liberación interior, libertad de decidir y de elegir. Es importante recalcar que, la libertad tiene límites y que por lo tanto, no es absoluta. Como el ser humano no es absoluto pero, tiende a lo absoluto.

     Concatenando correctamente entonces los conceptos derivados del lema nazi ese de que “el trabajo te hará libre”, y a partir de una nueva lectura podría decirse que, el trabajo efectivamente nos hace libres, nos liberta de la pobreza, la pobreza extrema, de la ignorancia, la pasividad y del sopor de la complacencia, etc. Y nos da dignidad por el simple hecho de poder ser útiles a la sociedad mediante la prestación de nuestros servicios, en el ejercicio de una profesión u oficio concreto. 

      Por ser nosotros, sujetos de derechos y deberes universales  e inviolables como lo expresó el entonces Papa Bueno, Juan XXIII;  tenemos la libertad de ejecutar cualquier actividad humana acorde a nuestras capacidades, instrucción y cultura, para poder  obtener así, “los medios necesarios para un decoroso nivel de vida como el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica” etc. Solo mediante la ejecución de un trabajo digno, elegido libremente se puede ser acreedor a otros derechos que debe tener el hombre, como “la buena fama, el debido respeto a su persona, nos permite acceso a los bienes de la cultura, recibir una formación técnica o profesional y poder venerar a Dios y profesar la religión -que consideremos pertinente- pública y privadamente”.
     Solo en la ejecución de una tarea concreta, ejercida libremente, pensada racionalmente y adquirida legalmente, el hombre puede fundar una familia y “atenderla con suma diligencia tanto en el aspecto económico y social; como en la esfera cultural y ética”. Solo así podemos “consolidar la familia y ayudarla a cumplir su función” en una propiedad propia, conservándola o cambiándola cada vez que lo consideremos necesario. 

     De todo lo anterior, podemos colegir que si nos vedan el derecho natural de poder trabajar libres en el desempeño de nuestras funciones, preferentemente con patronos que practiquen la responsabilidad social empresarial, no podríamos cumplir con aquel primer mandato que Dios nos da de forma expresa en el libro del Génesis, cuando nos otorga la tierra como un primer don  y todo cuando en ella hay, para administrarla de forma adecuada.
 Nada, absolutamente nada de todo esto sería posible, si el fruto del trabajo no nos hiciera libres. Por lo tanto, desde un punto de vista antropológico,  teológico y económico, -pero, solo cuando el ser humano es puesto muy por encima del dinero-  un  trabajo tesonero, constante, adecuado, probo y digno; nos hace libres de la pobreza y la extrema pobreza.

      Sabio fue el salmista cuando dijo: “Los proyectos del diligente traen ganancia, los del alocado, solo indigencia”. –Proverbios 21, 5-


Santo Domingo de Cobán, 18 de septiembre de 2,016

Referencias:
Biblia de Jerusalén,
Diccionario Teologico del Nuevo Testamento, volumen I, Lothar  Coenen, Erich Beyreuther y Hans Bietenhard,

Diccionario de espiritualidad, Ancilli Ermanno, tomo III,

 Pacem in Terris –sobre la paz entre los pueblos-  Juan XXIII,

Filosofía del Hombre, Roger Verneaux,

El hombre en busca de sentido, Viktor Frankl.-

lunes, 12 de septiembre de 2016

“Ajusilenlos después viriguamos”

Por jlriveirof

      La frase es atribuida al auténtico General Pancho Villa y presuntamente fue externada en el contexto de la revolución mexicana. Según dicen sus biógrafos, esa fue su muy arraigada  costumbre cada vez que llevaban ante él a  un militante del bando opuesto o a  cualquier persona que pensaba de manera diferente.  Al parecer, al referido guerrillero no le interesaba la presunción de inocencia de sus víctimas, mucho menos un juicio justo e imparcial a la hora de administrar justicia por su propia cuenta. Sino, sembrar el pánico y ganar la revolución a toda costa.

     Averiguar después de fusilar a alguien... ¿Para qué?... ¿Qué sentido tiene la “viriguación” de los hechos imputados a alguien que ya está muerto? Y que  consecuentemente, ya no tiene derecho a un proceso para que se demuestre su culpabilidad o inocencia. Ante la ausencia de esas garantías,  que Dios  nos encuentre confesados...

      En contextos similares, en Guatemala desde tiempos inmemoriales  se ha llevado a la práctica la política de Villa y, resulta más deleznable todavía  que antes, durante y después del conflicto ésta ha sido una política de estado. Al día de hoy,  se sigue “viriguando” sobre los secuestrados, torturados y “ajusilados” durante el tiempo del enfrentamiento armado interno que victimizó a unas 200,000 personas, siendo el estado el más atroz de sus victimarios.

      Coincidentemente, este escrito ve la luz, 20 años después de la firma de los acuerdos  de paz “firme y duradera” y, en esa conmemoración se  recuerda a las  víctimas  en la conferencia: “¿Un conflicto? Genocidio y resistencia en Guatemala. La cual tiene su cumbre  en Los Ángeles, California, EE. UU. Con el fin de darle a los macabros acontecimientos el nombre que le corresponde, según los activistas de derechos humanos, intelectuales y victimas  que se encuentran presentes en esos actos: genocidio. Un genocidio perpetrado con el acompañamiento táctico y técnico del poderoso y peligroso  imperio del mal, el imperio  estadounidense, pero ya no omnipotente  como suelen restregárselo a los gringos;  los ejércitos chino,  ruso y  norcoreano, con sus amenazas a la paz mundial.

     De esos “ajusilamientos”  perpetrados dentro de las fronteras patrias, se espera  que se “viriguen” al menos  los nombres de los muertos que se encuentran diseminados  en más de 600 fosas, para que  familiares o amigos, si es que dejaron alguno vivo,  los reclame  para darles cristiana sepultura.

     Resulta vergonzoso constatar que las practicas contra insurgentes utilizadas, se parezcan en mucho a las que se impusieron  en el tiempo tenebroso de los nazis, porque no fueron objetivo militar sólo los campesinos mayas del área rural, -como lo fueron los judíos en su tiempo- sino también los católicos comprometidos, entre  sacerdotes, laicos, hermanas y monjas, así como intelectuales de la talla de Manuel Colom Argueta, Alberto Fuentes Mohr, la antropóloga Mirna Mack, cuyo delito fue  documentar que en el año de 1980 durante el régimen del déspota general Romeo Lucas García, la Guatemala profunda del Triángulo Ixil principalmente,  se desangró en las montañas al ser destinatarios de sus prácticas criminales de contra insurgencia. La poetisa Alaíde Foppa, Oliverio Castañeda de León, el poeta y escritor José Luis de León Díaz, autor de la novela El tiempo principia en Xibalbá, Adolfo Mijangos López, Julio Rigoberto Cu Quim, los 492 estudiantes e intelectuales sancarlistas “ajusilados” forzosamente entre 1956 y 1995. -59 mujeres y 433 hombres- Tan solo, por mencionar  algunos nombres.

     Hoy, continúa la abominable política de Villa, “ajusilar y después viriguar”. El infierno sigue siendo el mismo, pero con diferentes diablos, reza el refrán popular y, el estado guatemalteco como garante de la vida de los connacionales sigue diciendo Mea culpa.  Son “ajusilados”  los miles de seres humanos que mueren en los nosocomios por falta de atención básica, los pilotos de buses urbanos y extra urbanos que mueren por causas de la extorsión, comerciantes,  policías y administradores de justicia en el cumplimiento de su deber, personal militar en misiones de “paz” en el extranjero, civiles en la zona de adyacencia con Belice, defensores de la bioética,  los “mojados”  en su intento de un mejor futuro, atravesando ilegalmente fronteras, ríos y desiertos.  En fin, la lista de destinatarios de ese “ajusilamiento” es larga, como larga es la cola de los victimarios que en el país son legión…

     Parafraseando el teólogo jesuita Ignacio Ellacuría me atrevo a decir que, desde el “encubrimiento de América”,  -que dicho sea de paso eso es lo que vamos a celebrar el 15 de septiembre-  a Guatemala las barras, las  estrellas y los laureles, la han dejado como a un Cristo. Urge bajar a ese Cristo de la cruz de la injusticia y,  como él, es válido preguntarse  ¿cómo? Una respuesta cualificada la podemos encontrar respondiendo a  las siguientes preguntas clásicas: “¿Qué tengo que hacer?, ¿a dónde voy y a qué?”  De lo contrario el sistema nos “ajusilará y después viriguará” ¿quiénes somos? Y  ¿de dónde venimos?...

Referencias:
En pie de lucha: organización y represión en la Universidad de San Carlos de Guatemala, 1944 a 1996. Paul Kobrak,
Prensa Libre, Por Agencia EFE, del 12 de Septiembre de 2016,
www.elmundo.es, la fotografía es tomada de ahí.-



Santo Domingo de Cobán, 12 de Septiembre de 2016

martes, 6 de septiembre de 2016

“Panem et circenses” -Pan y circo-

Por jlriveirof

      En fechas recientes los guatemaltecos pudimos escuchar un comentario notablemente infame,  externado por el Vicepresidente de Guatemala, cuando  en un intento fallido por  sortear la tormenta que se veía venir en los medios noticiosos de importancia  y redes sociales  dijo: “tengo tanta  familia  que no la puedo dejar sin su pan diario”. Dicha expresión utilizó el Señor Jafeth  Cabrera cuando se le criticó por estar cayendo en las mismas prácticas de la “vieja política” que tanto juzgaron mientras estuvieron en campaña y que rápido olvidaron una vez alcanzada “la guayaba”. Alguien que, “sin prisa pero sin pausa” empezó a repartir empleo impunemente a parientes políticos y consanguíneos, a diestra y siniestra.   Cayendo así en la imprudente y para nada conveniente  práctica del  nepotismo. Práctica por la que, rápido se hizo acreedor al flagrante desprecio de parte de la población.  

     La locución  latina  utilizada en este artículo como nombre,   tiene su origen en Roma y fue utilizada por el poeta Juvenal quien señaló en su tiempo  que, los romanos regalaban el trigo a los ciudadanos  en adición a entradas al gran circo, en donde se organizaban luchas a muerte entre gladiadores, carreras de caballos, luchas de animales salvajes y obras de teatro entre otras cosas. Todas, como una forma de populismo para alcanzar el poder fácilmente y como un distractor para mantener alejada a la plebe de los asuntos de la política. Cayo Julio Cesar inició esa práctica viciada y, tres siglos después Aureliano continuaba la costumbre regalando dos panes diarios a un total aproximado de 300, 000 personas hambrientas, es decir, 600,000 panes para hacer menos criticables  las artimañas cometidas en el ejercicio del poder. El costo por supuesto fue oneroso y  era extraído  del erario público en detrimento del pueblo romano que carecía de bienes y servicios primarios.

     Resulta paradójico que en pleno siglo XXI,  continúen con esa práctica milenaria “piadosa” de darle pan y circo al pueblo. Solo que ahora  el pan viene en bolsas de abono, bolsas conteniendo un puñado de artículos de primera necesidad, láminas y disfrazado como obras sociales y  en forma de empleo  pero solo para los Morales, los Cabrera y demás familia de funcionarios que hoy se ocupan del estado.
Respecto al circo que le dan al pueblo,  las funciones siguen siendo gratis.  Casi  todos los días se dan en el Congreso y en el ejecutivo funciones  de comedia política. Siguen las carreras en la arena –política- pero ahora son por las comisiones, las vicepresidencias, por las plazas fantasmas,  los ministerios, el control de las gubernaturas y otros puestos importantes, viáticos, gastos de representación, viajes y género de vida diferente. Las luchas  en el gran circo guatemalteco –congreso- continúa entre los “animales politicus” –Aristóteles-  notoria es la prepotencia, arrogancia y soberbia; los insultos, rabietas, lanzamiento de objetos, agua pura y golpes a mansalva  entre los flamantes parlamentarios. La lucha a muerte entre jefes de bancada, partidos políticos, Presidente y Vicepresidente y ministerios de estado, siguen siendo igual de salvajes y, las obras de teatro permanecen incólumes, cuyos protagonistas, con el vocero presidencial incluido, cantan, ríen, lloran, “reflexionan” y  declaman sin igual…

     Y todo porque no los pueden dejar sin su pan de la discordia del día a día. Inmediatamente  después, de verse sometido innecesariamente al escrutinio de la población y de los periodistas invendibles,   él Vice mandatario  se defendió e hizo referencia a la Real Academia Española, diciendo que, no incurre en nepotismo porqué eso es “cuando el funcionario los juramenta”. Hasta en eso se equivoca y peca de ignorante.  La Real Academia Española expresa que nepotismo es la “desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos” en menoscabo de la clase trabajadora que tiene años de estar esperando un ascenso, un empleo,  un traslado o un incremento salarial. Gente quizá con mejores credenciales que los Cabrera o los Morales, y que hoy, a través de  un inesperado golpe de suerte podrán ocupar altos puestos en las esferas gubernamentales y, poder obtener así su pan diario.

     Pero como diría Julio César “Alea iacta est” -la suerte está echada-  para los Morales y los Cabrera y demás ralea de políticos. Mientras tanto el pueblo que  se conforme con sus dos  porciones de pan diario y  mucho  de circo hasta las próximas elecciones…

Santo Domingo de Cobán, 06 de septiembre de 2016



Referencias: El Periódico, 30/08/2016

Sátiras de Décimo Junio Juvenal

sábado, 3 de septiembre de 2016

De Guatemala a guatepeor



Por jlriveirof

      Las grandes utopías del renacimiento como la  de Santo  Tomás  Moro, La Ciudad del Sol del fraile dominico Tomás  Campanella y la Nueva Atlántida de Francis Bacon fueron escritas contrastando con la realidad de la Europa contemporánea a sus autores  y,  en ellas   imaginaron una sociedad ficticia, mítica, para concebir  la idea de que  un mundo más justo y solidario, más humano y fraterno es posible construir. Evidentemente, estructurado sobre una base sólida de valores universales. 

     En sus páginas, encontramos ricamente la idealización de un sistema de gobierno funcional, erigido para servir a la población y no para servirse de ella. Se concibieron ejércitos para defender a la nación de toda clase de amenazas y no para repeler a sus habitantes en resguardo de los capitales nacionales y extranjeros, como hoy es su costumbre.  Pensaron en una sociedad en donde es factible  vivir en diálogo y concordia con las sectas religiosas, algo que en nuestra era ha sido, es y será una imposibilidad, sobre todo con  las de corte neo pentecostal por ser estas,   agresivas, divisorias y polémicas.  Pensaron otros ideales  que de ser posibles, nos parecerían extraordinarios;  los cuales dejo en el tintero en virtud que no es mi objetivo  externar en apretada síntesis el contenido  de las tres utopías.

      Los escritores, a partir de un análisis de coyuntura crearon el mundo ideal, algo que solo en la isla de la Utopía, la Ciudad del Sol y la Nueva Atlántida es posible y que dicho sea de paso, su inspiración originaria la encontraron   en la República de Platón.

     En estas  repúblicas se hace énfasis en la filosofía, la política y la economía. Los ministros –servidores- son elegidos por sus conocimientos científicos, para ponerlos en práctica y en diálogo con la cultura y frenar la avidez de los ricos y poderosos que, desde antiguo han tratado de avasallar a los pobres, manteniéndolos sumidos en la ignorancia para explotarlos  y expoliarlos fácilmente. En adición a lo anterior,  se tiene como riqueza nacional  muy por encima de todos sus tesoros,  el conocimiento. Sin duda, lo único que ningún político de turno se puede robar.

     Indudablemente esas consideraciones  utópicas, contrastan con nuestra realidad nacional. ¿Qué gobernante ha intentado liderar con valores? Muchos déspotas que nos  han esquilmado quizá y solo quizá, han leído El Arte de la Guerra de Sun Tzu y El Príncipe de Nicolás Maquiavelo y por eso pasaron a la historia con más penas que glorias.

      ¿Qué bien le hicieron a la nación?

     Hoy, seguimos con más de lo mismo,  no logramos avanzar  a partir de los  análisis de la realidad nacional que intelectuales han hecho sobre el statu quo que, en Guatemala va de mal en peor. Necesitamos una visión de futuro para cambiar ese estado del momento actual.  Transitamos de Guatemala a guatepeor, con un estado que dista mucho del concepto que pensadores del talante de  Cicerón y San Agustín tenían del mismo. Nos dirige un grupo de hombres que está viendo venir la  tempestad pero   no se convierte. Y en ese malogrado concepto de estado, intentan escribir una nueva historia, a partir de seguir  haciendo las mismas cosas que hicieron sus antecesores, y que por lo que hoy, duermen tras las rejas.
Como diría Einstein, loco es aquel que espera resultados diferentes haciendo siempre lo mismo.

     ¿Acaso este estado, no es más de lo mismo?...
    
     A partir de nuestro análisis de realidad y de la idiosincrasia de nuestros pueblos  ¿porque no escribir  otra utopía? Para vivirla y practicarla por todos los habitantes, sin distingos de ninguna naturaleza.
Por qué no nombrar a los funcionaros públicos basados en su capacidad,  idoneidad y honradez y no por el simple hecho de ser parientes, compadres, compinches o amigos de los políticos actuales, que sin tener  las características anteriores para el otorgamiento de puestos  públicos, son nombrados y reciben a cambio  jugosos salarios, por supuesto, para nada acordes a sus credenciales. Una nefasta inconsistencia ante un pueblo ávido de oportunidades laborables.

      Vil resulta la afirmación de Jafet Cabrera, Vice-Presidente de Guatemala  al decir que “tiene muchos familiares y que no los puede dejar sin su pan”, para justificar el nombramiento de ellos en puestos clave.  Sin duda un nepotismo cínico, descarado y cruel que “llora sangre y clama al cielo”. ¡Ah! pero el señor, se jacta de ser muy religioso...

      Son insensatas las noticias que informan sobre  una “Tropa Loca” que se pretende ascender al grado inmediato superior, tan solo para congraciarse con ellos. Acaso no han sangrado ya en tan alto el presupuesto nacional. Mantenemos económicamente hablando un  estado fallido  que negocia con delincuentes sindicales, cuyo representante llora, cuenta cuentos, hace berrinche, se duerme y duerme a los destinatarios de su mensaje en público, cuya filosofía moral y política la reduce a una fábula.

      ¿Podrán cambiar el rumbo?

     ¡Juzgue usted!  Creo que,   sin perder la fe y la esperanza en un mañana mejor y ante la “des valorización de  los valores morales”   nos encaminamos hacia un estallido social, político y económico. Esos ideales de campaña con los que nos doraron la píldora carecen de   fundamento y por eso se están cayendo.

     Hoy, esta historia  se está escribiendo en las páginas de nuestra patria con la sangre y las lágrimas de las clases más depauperadas de la sociedad guatemalteca.

     Ante este estado de derecho que camina torcido nos dirigimos de Guatemala a guatepeor. Válgame  la retórica política para decir que  salimos de las llamas para caer en las brasas...

Santo Domingo de Cobán, 03 de septiembre de 2,016