domingo, 28 de abril de 2019

De miserables, pobres vergonzantes y vagabundos...



Jlriveirof

     Giorgio Agamben dijo una vez que el pensamiento es el coraje de la desesperanza.
Un pensamiento bien atinado y pertinente para esta época de campaña proselitista que se está llevando a cabo en Guatemala, en donde la política como ciencia y como arte ha perdido su rigor, ha perdido su altura, ha perdido legitimidad. Y precisamente por ello; una inmensa mayoría de ciudadanos de a pie, hemos perdido la fe y la esperanza en aquellas personas que pretenden liderar la cosa pública los próximos cuatro años, a excepción de los más avorazados que intentan hacerlo por más tiempo. Nos encontramos inmersos en una campaña política, en donde reina el pesimismo, la animadversión y la descalificación del otro como mecanismo de defensa y, como arte de una guerra sin cuartel, en donde todos son atacados por  todos y en donde  no existe otra alternativa.

     Precisamente por ello; doy pie a  este análisis, segmentando al político y al politicastro. 
El primero es aquel que estudió política en alguna universidad y que en consecuencia intentará gobernar la problemática que nos tiene en vilo en este país de la eterna tiranía; al parecer no abundan,  y si los hay, permanecen de incógnito, con cierto grado de timidez, al seducir la política  tal vez , por  primera vez…
El segundo es aquel sujeto que transcribe el diccionario como alguien inhábil, rastrero, mal intencionado, que actúa con fines y medios turbios. Como la mayoría de aquellas personas que desvergonzadamente pretenden volverse a elegir, cuando en su actuar han demostrado ser más largos que la cuaresma, que recién acaba de terminar.
Son aquellas personas que no han actuado en el fiel de la balanza y que cuando analizamos retrospectivamente su ser y hacer, tanto en su vida pública como privada, no cuesta mucho trabajo constatar que muchos fracasaron rotundamente en lo que son y hacen hoy, y quizás por ello, quieren probar suerte en los arriesgados caminos de la politiquería, a sabiendas que, inmiscuirse en ella, es como nadar estilo mariposa en una alberca colmada de excremento.
En menos de lo que cacaraquea una gallina clueca y dura, mientras es perseguida para ser asesinada y comida en crema con loroco en la casa de algún  candidato…,  quedará embarrado hasta el tuétano de los huesos.

     Y precisamente por eso; llama poderosamente la atención,  contemplar las formas para nada ortodoxas que más de alguno de ellos, está  empleando  para captar la voluntad de los incautos; ante todo cuando más de uno, no se dignaba en dirigir por lo menos el saludo de la paz, a la hora de la misa en las iglesias particulares católicas, mucho menos en la calle o en algún sitio en donde casualmente se les encontrara frente a frente.
De tal suerte que hoy, cuando necesitan mendigar el favor del votante han sacado su mejor disfraz y ofrecen su mejor sonrisa; igual que aquellas señoritingas que se dedican al tráfico galante, enseñando el escote más de la cuenta y ofreciendo  su mejor sonrisa en la búsqueda asidua del mejor postor…

     Respecto de ese mendigar consignado en el apartado anterior, el doctor José Guillermo Delgado Acosta, fraile dominico y catedrático de la Universidad Rafael Landívar dice en estas o parecidas palabras que muchos de esos politicastros; son peor que los mendigos, piden y piden pero no dan nada a cambio, sus ofrecimientos son más falsos que los abrazos que ellos le están dando a ancianos, niños y mujeres desvalidas; porque una vez obtenido su cometido, rápido se olvidan de todos ellos. Tan solo fueron utilizados como medios para sus aviesos fines…
Son malagradecidos en extremo; y por eso es fácil diferenciarlos de los pordioseros porque al menos  ellos si agradecen evocando a Dios; mientras que el politicastro promete lo que no es suyo; “hecha la ley, hecha  la trampa”, lo que es connatural en ellos. Peor aún cuando de leguleyos se trata.
“Vergüenza del egoísta que no piensa más que en sí mismo”.
Parafraseando al filósofo alemán  Bruno Bauer, el politicastro acaba de ser descubierto…

     Como corolario; viene al recuerdo la vida de los miserables, los pobres vergonzantes y los vagabundos; aquellas parias sociales que desde los tiempos pretéritos han formado parte de la vida de los pueblos; y que para los fines de este artículo, elucubraremos sobre ellos a  partir de la edad medieval, tomando en consideración que antes de esa era,  eran otros los criterios que se empleaban para describir puntualmente su marginalidad.  
Trazado el camino entonces; podremos seguir avanzando, y para comprender mejor la comparación que se pretende realizar entre ellos y los politicastros de turno;  veamos los conceptos que se han elegido para no tropezar en la andadura de este artículo, y para darnos cuenta que en ese triduo marginal, hay muchas características en común.

      Los miserables;  durante la edad media eran considerados así,  aquellas personas que habían caído en situación de desgracia y que en tal virtud, pertenecían al lumpenproletariado; aunque el término no se conocía como tal en esa época, pertenece   a Marx y Engels, cuando fue establecido  en su obra La Ideología Alemana -1,845-  pero útil para describir sin lugar a conjeturas la realidad temporal de aquellas personas que vivieron durante la ignorante edad media y se quedaron  sin recursos socioeconómicos como medios de producción,  trabajo digno para poder progresar,  techo mínimo y pan sobre su mesa.
 Fueron personas que viviendo un día a la vez, en determinados contextos requerían de la caridad de otros, y eran presa fácil para romper el orden legal establecido, las normas éticas, morales y de costumbres entre otras, con tal de satisfacer sus más elementales necesidades. Muchos de ellos, eran gentes que poseían algún título académico, otros fueron militares e ilustres; pero, al estilo de muchos de los anawin guatemaltecos,  no tenían ni siquiera un perro longano  para escabechar.

     Los pobres vergonzantes o “paupers verecundos”, eran aquellos que necesitaban ayuda alimentaria, medicinal y pocas veces dineraria. Era aquella sociedad que se había empobrecido por diferentes circunstancias y que se avergonzaban de haber perdido su estatus, riqueza y estilo de vida anterior. Fue el grupo más aceptado y comprendido de la sociedad medieval. Muchos tenían profesión u oficio, pero el mismo era mal retribuido y por eso habían caído en esa condición desfavorable.

     Los pobres de solemnidad, eran los huérfanos, las viudas, los desposeídos, los marginados, ancianos, enfermos, pícaros y vagabundos de toda clase, entre otros. Eran los pobres de estratos muy bajos, que alguna vez habían gozado de un empleo pero lo perdieron a causa de alguna enfermedad, algún vicio o por tener que mantener a una familia bastante numerosa y; en consecuencia, terminaban en situación de miseria.

     Los mendigos  eran gentes sin oficio ni beneficio, sin trabajo ni recursos para poder hacer frente a las circunstancias que la vida les depara.

     Los vagabundos; eran aquellos que pudiendo trabajar, preferían no hacerlo. Algo parecido a los politicastros de este tiempo que prefieren perder su valioso tiempo, parándose en las plazas públicas, redondeles y caminos peatonales para ofrecer “el oro y el moro”,  reír, inclusive a carcajadas cuando la situación lo requiera, muchos de ellos tienen profesión pero posiblemente carecen de vocación para desempeñarse en el ejercicio de la misma con dignidad, comodidad y decoro. O simple y llanamente esa profesión ya no les da lo suficiente para obtener el tan anhelado éxito en la tentativa de su empresa;  y por eso,  prefieren perder las horas, los días, las semanas y los meses para limosnear el favor de los votantes; para convertirse después, una vez alcanzado el puesto que pretenden, en indigentes y mendigos públicos,  dependiendo plenamente de las instituciones.

     Ya en su tiempo; Marx y Engels adjetivarían a estas clases sociales marginales como “hez, desecho y escoria de todas las clases”, y “escoria integrada por los elementos desclasados de todas las capas sociales”, respectivamente.

     ¿Habrase visto tal cosa?, politicastros comparados con toda clase de miserables, pobres vergonzantes y vagabundos…, ellos no lo podrán creer, salvo los ciudadanos que inteligentemente se preparan para zarandearlos en las próximas elecciones; mientras ellos campantes  siguen haciendo más de lo mismo y dando de qué hablar. Ellos; que  no han sido capaces siquiera de inventar nuevos clichés y siguen plasmando su estulticia en la mayoría  de sus refranes. Combinando siempre lo viejo con lo nuevo, y la verdad con la mentira, como ha sido su inveterada costumbre.

     Mientras continúen confundiendo  los fines con los medios en su campaña proselitista atípica; creyendo y haciendo creer que se encuentran situados en los linderos de una actividad política, moral y éticamente aceptable; nosotros como población pensante; y consientes del devenir de la historia, debemos salir del sopor de la complacencia y votar  solo por aquellas personas que desde antes de irrumpir en política, evidencien con su ser y hacer que son  idóneos, capaces y honrados..., un triduo de méritos  contemplados en el artículo 113 de la Constitución Política de la República de Guatemala, como condición sine qua non para ser elegibles…
    
Fuente bibliográfica:
Nilda Guglielmi, Marginalidad en la Edad Media, Segunda Edición

domingo, 21 de abril de 2019

Bajo las montañas del quetzal



Jlriveirof

      A finales del mes de marzo de todos los años, se lleva a cabo la famosa ultra maratón Montañas del Quetzal; con un recorrido de 85 kilómetros, tiene su inicio en la Ciudad de Salamá y su fin en la Ciudad de Cobán. La travesía empieza a las cinco de la mañana en punto, saliendo del Parque Central de Salamá y en su tránsito se pasa por las cuestas de Cachil, Quililá, poblaciones rurales como  El Jute, Tzalám, la Villa de Tactic, Pansinic, Finca Valparaiso, Venecia, la Población de San Cristóbal Verapaz, Sarrachoch, Chicoj hasta llegar a su destino. Podría decirse que tal actividad psico física recorre la Verapaz de cabo a rabo; y por los rigores del entrenamiento previo, las condiciones geográficas bastante accidentadas y el clima caluroso en extremo, entre tantas otras cosas, es que hay tres categorías a considerar: un medio maratón, un maratón y una ultra maratón. Asimismo, hay personas que hacen ese caminar en bicicleta de montaña.

     En tal sentido, por tercera vez consecutiva hemos acompañado en ese caminar a Michelle, mi hija menor; quien, dentro de sus actividades de deporte extremo, ha realizado tres veces la ultra maratón -85 kilómetros- y escalado más de algún volcán. Y  dicho sea de paso, cada año que pasa mejora sus tiempos. Como los buenos vinos creados en los mejores viñedos, cada año que pasa es mejor…
Por  tal razón, lo menos que podíamos hacer es  seguirla  a corta distancia en más de algún paraje incierto, accesible solo para vehículo todo terreno, en esa Guatemala profunda olvidada en gran parte por el sistema de injusticia que nos impera.
Y esa es “la razón de la sinrazón, que a mi razón se hace”, -Cervantes- como Don Quijote,  tratar de acercarme a la verdad, a la razón,  intentar exponer lo que a "ojos vistas" está escondido y que como un “curioso impertinente” lo he visto, y en consecuencia para no caer en pecado de omisión, me veo en la penosa obligación, de contar esa verdad, sometiéndome así al arbitrio de ser quemado con leña verde en la hoguera o enviado a la horca, que hoy día constituyen los medios modernos de comunicación…

     De ello resulta que en ese acompañamiento, al pasar por una industria cafetalera, bien ornamentada por cierto, nos percatamos que de caminos distintos y distantes, salían hombres, mujeres y niños de todas las edades, con su corte de café a mecapal; los sacos también eran de todos los tamaños, según la estatura del trabajador de campo. Coincidían en una hora concreta, quizás porque había llegado la hora de la pesa en pesa presuntamente arreglada, según los propios trabajadores,  a favor del propietario; y de la paga que decir, para nada congruente con la cruda realidad socio económica que afecta a una inmensa mayoría de trabajadores guatemaltecos.

Era un sábado cualquiera y una hora concreta; y en mi opinión pensé: a estos niños les han robado la niñez. ¿No tendrían que estar jugando al fútbol, o en sus casas pacíficos, haciendo algo pertinente a su corta edad?..., las mujeres con los pies descalzos ¿no tendrían que estar en su casa de habitación esperando la llegada del amado para ofrecerle un pocillo de café hervido? Ese que ellos cortan por un mísero jornal y que después compran muchas veces en la tienda de la finca, a un precio superior que en el mercado… ¿Acaso no hay aquí gran denegación de normas éticas y jurídicas que amparen el servicio que  la mujer rural presta a sus patronos? Cuánta razón hay en el pensamiento de un amigo q’eqchí que cree que detrás de cada taza de café, hay varios siglos de explotación…, seguimos a la vera de un camino trazado en el siglo XIX, cuando el café de Guatemala era producido en un contexto de expropiación de tierras a los oriundos del lugar; mientras estos eran explotados y esclavizados.
Hoy, en pleno siglo XXI, es un poco más de lo mismo.

     Terratenientes como el presunto propietario de la finca en cuestión, son los que conforman el verdadero poder detrás de la silla del Presidente, y quienes lo han convertido en un vulgar lacayo al servicio de sus intereses; muy a pesar de que es uno de los mandatarios mejor pagados de América Latina, y que en adición a sus emolumentos; cobró sobresueldos de Q.50, 000.00 del ejército de Guatemala. Sin embargo,  se deja mangonear por ellos, prueba de ello es que congeló el salario mínimo en detrimento de las grandes mayorías de trabajadores, tan solo para estar bien y sentirse bien con ese sector agro industrial.
Sin lugar a dudas, su moral y ética, si es que un día las  tuvo, son delicuescentes, no tienen vigor…


     Así pues, y dejando las conjeturas del irreverente Presidente por un lado; llegamos a la población de San Cristóbal Verapaz y al circunvalar la laguna de Chichoj, es evidente que la misma ha venido perdiendo sus dimensiones con el paso del tiempo, quizás a que en ella durante mucho tiempo, una industria de zapatos vertió sus aguas servidas en sus profundidades y hoy día, muchos pobladores que habitan en sus márgenes, descargan sus excretas ahí mismo. 
Está claro que esa población no ha contado  con una Corporación Municipal que tenga cultura turística y ecológica, o un grupo de empresarios locales eco dependientes, con visión de futuro para ver en la laguna una empresa que procure puestos de trabajos, contando con un par de pequeños catamaranes y restaurantes a lo largo y ancho de la laguna para recrear a propios y extraños, haciendo del lugar un  punto de encuentro con Dios y con los demás.

     Siguiendo con el recorrido, pasamos por la “vuelta del pedo” que dista a un par de kilómetros después de haber pasado por San Cristóbal Verapaz, llamada así por los oriundos del lugar por los fétidos olores que emanan de una empresa curtidora de pieles, que vierten sus desechos sólidos y aguas servidas al riachuelo que  desagua a la laguna de Chicoj; obviamente los olores nauseabundos que emanan del lugar, son altamente contaminantes y perjudican la flora y la fauna de sus alrededores; así, como a la gente que utiliza esta fuente para captar el agua que sirve para satisfacer sus necesidades diarias.
Me pregunto: ¿Qué hará la División de Saneamiento Ambiental y los servicios de salud de Alta Verapaz, para contrarrestar la insalubridad que se da en este entorno? Sin duda, sus inspectores de saneamiento ambiental, serán más ejecutivos de escritorio que personal de campo y por eso no se han dado cuenta…

     Pues bien, dentro de este contexto y  a mi modo de hacer las cosas; voy a esbozar una línea de continuidad histórica a la luz de la Encíclica Rerum Novarum, escrita por el entonces Papa León XIII; por ser esta una Carta Apostólica que marca los comienzos de la doctrina social cristiana. Una exhortación que a pesar que el próximo  15 de mayo, cumplirá 128 años de nacimiento; y que a pesar de su edad, sigue siendo actual. Aún mantiene su frescura; y hoy más que nunca debe cobrar vigencia, considerando los antecedentes hechos evidentes a tenor de lo planteado y que apenas constituye un diagnóstico de males más profundos.

     En tal virtud, es importante recalcar algunos principios de la Iglesia respecto a qué; el trabajo, no es un objeto y por lo tanto, debe dignificar al ser humano.

     El capitalismo, término utilizado en aquel tiempo; hoy arcaico para describir al neo liberalismo; ofrece falsas soluciones a la cuestión social y económica; porque está basado en la explotación del género humano.

     El personal de campo no tiene libertad para asociarse y defender sus derechos, sobre todo al de un salario justo, techo mínimo, salud, seguridad y educación que les permita satisfacer necesidades vitales. So pena de que si lo hacen, rápido son satanizados con el término zahiriente de comunista y guerrillero, hasta ser desalojados por los gendarmes de turno, a punta de fusil y bayoneta en mano.

     Se debe luchar porque tengan derecho al descanso y demás prestaciones de ley y que sea condenado el trabajo infantil; a fin de no seguir facilitando la lucha de clases sociales, que en Guatemala se vienen dando desde tiempos inmemoriales.

     A guisa de conclusión entonces, sostengo que a imitación de Santo Tomás de Aquino  que excomulgó a los empresarios de la banca, usureros en extremo durante el medioevo, la Iglesia debería hacer lo mismo con  todas aquellas  personas explotadoras y esclavistas, que utilizan a su prójimo para enriquecerse inmoralmente. 
Pero; lamentablemente y aquí parafraseo a Joyce, la misma Iglesia a veces, actúa como si padeciera de una esclerosis múltiple que la lleva a la parálisis…

     Cuanta razón tiene el Papa Francisco cuando dice que explotar a la gente es pecado mortal.  Aquí, bajo las montañas del quetzal y en la Patagonia...
    
Fuente bibliográfica
León XIII, Rerum Novarum, Sobre la Cuestión Obrera, Ediciones Paulinas

domingo, 14 de abril de 2019

El Petén, un mundo de misterio verde...



Jlriveirof


     
¡Las dos de la mañana y sereno! …, es un sábado cualquiera cuando un grupo de hombres y mujeres de negocios de seguros, representantes de Seguros GyT, S.A. En la verde Verapaz, se empieza a agolpar en las inmediaciones del Parque Central La Paz; en  Cobán, para abordar el bus que los adentró al espesor del mundo del misterio verde, como  Virgilio Rodríguez  Macal le llamó a la fauna y la flora de Alta Verapaz y del Petén.
Una vez acomodados en su interior, empieza a serpentear por la carretera toda cuesta abajo; hasta llegar al municipio de Chisec, ochenta y tantos kilómetros después, de ahí todo el terreno es semi plano hasta adentrarse al departamento más extenso de Guatemala y la entidad subnacional más grande de Centro América. El Petén…

     Inmersos en ese verdor característico de la geografía del lugar, no es difícil recordar, provocar y emplazar el recuerdo a los tiempos mozos, cuando la lluvia pertinaz de la verde Verapaz, resguardaba a los más cuerdos en el interior de la casa; y ante la ausencia de energía eléctrica  por las fuertes  lluvias con sus  fuertes vientos,  era costumbre casi  obligada  la lectura.
No faltaban en la tímida biblioteca del hogar las obras de Virgilio Rodríguez Macal: Guayacán, Jinayá, La Mansión del Pájaro Serpiente, El mundo del Misterio Verde, Sangre y Clorofila, Etc. Y sumido en el  recuerdo de esos tiempos idos, viene a la mente el recuerdo de   Lish Zenzeyul o Andrés cuatro ojos como también se le llamaba a aquel indio q´eqchí, amigo de la tautología, a quien se le tornaron verdes los ojos de tanto mirar y admirar la selva…
Una selva en donde él pudo contemplar y nosotros constatar tanta serpiente, tanto saraguate y tanto tecolote bullicioso; a quienes comparó con "güinc" el hombre blanco citadino, haciendo la salvedad de que los saraguates de la selva son más “francos y más lógicos”.  Una verdad irrefutable e ineludible… sobre todo si se les compara con los infaustos especímenes que habitan temporalmente el hemiciclo y demás organismos del estado de Guatemala, quienes actúan casi siempre de forma rastrera, y son más ponzoñosos y  despreciables que las serpientes de barba amarilla, con quienes tienen en común, ser  altamente abominables y peligrosos por las muertes que ocasionan; y son más bulliciosos que los monos saraguate y los monos araña; que en Petén, son legión…


     
Al llegar a nuestro destino y transitar por las pintorescas y estrechas callejas de la Ciudad de Flores; notable  resulta apreciar la arquitectura del Petén colonial caribeño, cuyo malecón, atiborrado de gente en extremo amable, permite contemplar el amanecer o el atardecer cuando el sol sale o se esconde en lontananza.


     Abandonada la zona de confort citadina, “el primer día de la semana muy de mañana”,  al ir inmiscuyéndonos en el esplendor de ese parque arqueológico llamado desde antiguo Tikal;  hacen eco las palabras del guía que nos deleito con sus saberes respecto de los mayas que fundaron esa Ciudad, cuando dijo que el entorno tiene un no sé qué, que hace sentir no sé cómo, sobre todo cuando se empieza a transitar por “sac´be´” que en idioma maya q´eqchí tardío significa calle blanca; y que corresponde e identifica a aquel  camino por donde transitaba solo la realeza en aquella época tan antigua.
Ayer en Tikal y  hoy en la prostituida Europa, la plebe contemplaba el paso de la familia real desde las márgenes. Desde ahí  rendían pleitesía en señal de sumisión y cuasi adoración…

     A imitación de Fray Andrés de Avendaño, un fraile franciscano que vino a la Amerindia a finales del siglo XVIII, como ministro del evangelio; grosso modo, también nos interesamos  por el idioma maya,  sus costumbres, estilo de vida,  religión y las estrategias  geopolíticas para consolidar el dominio de la región en aquellos tiempos y así, poder comprender su contexto y  la consumación fatal de su cultura.
Tikal; como vestigio arqueológico hoy, deja boquiabierto a propios y extraños y en sus alrededores convergen gentes de todas las nacionalidades, para rendir tributo a aquellas personas que nos antecedieron y que dejaron una historia para ser contada  in saecula saeculorum…

     Lentamente las horas se consumían en el tránsito por sac´be´ hacia las plazas y la Acrópolis Norte, en donde contemplamos gran cantidad de estelas y altares esculpidos y Plaza Central, cuyo laberinto arquitectónico como vestigio de la grandeza de los mayas permite apreciar sus estructuras. 
Pasamos por el Palacio de las Ventanas, conocido también con el nombre de los murciélagos. Un nombre muy propicio para denominar así al Palacio de la Loba, en Ciudad de Guatemala, en virtud de la familia y allegados del Adelantado; -que dicho sea de paso, ya se les adelantó  en el camino a muchos, rumbo a Pandemónium, la capital del reino infernal- que siguen chupando la sangre de los capitalinos, a través de sus  impuestos…

     Dejando el sarcasmo en la jungla para  empezar a subir las gradas sin ningún peso sobre las espaldas; poco a poco vamos llegando a la cúspide del Templo I, mejor conocido como el Gran Jaguar, construido en el año 700 después de Cristo, por el entonces gobernador Jasaw Chan K´awill, también conocido como el Señor Cacao.
Al llegar a la crestería evocando el pasado, impresionante resulta vigiar el horizonte, sobre todo por aquellos que se han hecho acreedores a los premios Jaguar que año tras año otorga la compañía que dignamente represento en la región; ellos, posaron tanto en su parte posterior como en el  frontispicio. Lamentablemente no pudimos constatar lo que narra la tradición, referente a que en el  dintel se encuentra grabada la estampa de un jaguar. Lo que sí puedo asegurar es que esa  fina estirpe; ellos la llevan tatuada en la mente y el corazón,  duermen con ella, sueñan con ella y viven con ella.

     En tal virtud, me declaro un vidente digno de confianza, y puedo precisar que, según las dramáticas profecías túnicas y katúnicas del Gran Jaguar, de ellos surgirán los próximos jaguares,  a perpetuidad…
-1 tun es igual a 360 días, un katún es igual a 20 tunes, por lo que según nuestro calendario estaríamos hablando de 20 años-
Así lo determinan las ponderaciones que le damos a la rueda cíclica de la vida que Paúl Meyer ideó para nuestro quehacer; y que al igual que las predicciones de la "Cuenta Diaria de los Días de un año" que ellos tenían, también nosotros establecemos normas de mejoramiento continuo –Kaisen- que nos permite precisar cuándo un día será bueno o  malo. 
Por ello;  mantenemos la confianza puesta en Dios, y confiamos  que los acontecimientos dados en el mes de febrero; durante los últimos años, en las premiaciones de nuestra compañía, se volverán a repetir, al llegar la misma fecha los próximos años…

     Al despertar de ese sueño estando despierto y al encaminarnos hacía el Templo II, con la narración del guía, podría suponerse que también los mayas fueron machistas; así lo evidencia el tamaño  del Templo de los Mascarones, mandado a construir por el Señor Cacao presuntamente para su esposa, también en el año 700 después de Cristo, porque es 9 metros inferior al Gran Jaguar, construido específicamente para él, y en cuyo interior se encontraron sus restos mortales.
No obstante el hijo de ambos, Yik´in Chan K´awill; se mandó a construir un templo aún más grande que los anteriores, y  es conocido como El Templo de la Serpiente Bicéfala con una altura de 70 metros. Es considerada como la edificación más alta de Tikal, y segunda de Mesoamérica. Era utilizado para llevar a cabo diversas actividades de tipo ritual.
Al encontrarnos en su cúspide pudimos obtener la mejor vista panorámica de Tikal, y al estar en pie frente a la crestería, las palabras de Lish Zenzeyul  hacen eco al ratificar lo que él decía en estas o parecidas palabras: De tanto contemplar el verdor de la selva, hasta los ojos se vuelven verdes…

     Descansar bajo la sombra de las pirámides que se encuentran en la Gran Plaza, no tiene comparación. Estamos bajo la frescura del producto de un milenio aproximadamente de construcción. Sin caer en la tentación de falsos nacionalismos, se podría presumir incluso que éste vestigio arqueológico que pone en evidencia  la grandeza de los mayas; es, sin temor a equivocarme,  la octava maravilla del mundo…

lunes, 1 de abril de 2019

Cuaresma y campaña política, épocas de reflexión…




Jlriveirof

     Inmerso en el claroscuro que se da entre la luz de la época de cuaresma y las tinieblas que consigo trae la época de proselitismo político con la iniciación de la campaña electoral; la primera que comenzó con la imposición de la ceniza el 6  de marzo y que  ofrece un tiempo de conversión, meditación, recogimiento, ascesis espiritual, ayuno, penitencia y perdón. Es un tiempo de paz y tranquilidad relativamente corto que termina el Domingo de Ramos.
Una cuarentena, en donde se recuerda  la permanencia en estado de reflexión de Jesús en el desierto, previo a dedicarse a la misión de  la predicación en donde proclamó su doctrina y pasó  haciendo el bien, estableciendo el Reino de su Padre con milagros y prodigios portentosos,  por aquellos caminos polvorientos y parajes inciertos y remotos de la Palestina de los tiempos idos.
Lo anterior expuesto, demuestra de manera concluyente que;  previo a iniciar su proyecto, se preparó durante cuarenta días con sus noches, para garantizar el éxito en la tentativa de su empresa.

     En contraposición; y casi en los mismos tiempos, los políticos “profesionales” iniciaron  su campaña electorera con más bulla que nunca, para ofrecer a los incautos el oro y el moro,  sin ninguna agenda política, ética y moral, y con más hambre que nunca, defendiendo  al estilo de la vieja usanza,  los puestos que hoy ocupan. Motivados casi todos, en el pensamiento de Hobbes, por conseguir <<un perpetuo e incansable deseo de conseguir poder, que solo cesa con la muerte.>> Sobre todo aquellos, que pertenecen al insoslayable y abominable pacto de corruptos…
En un mismo transitar; les siguen los bachilleres en política,  es decir aquellos que  comienzan su tránsito por los vericuetos azarosos de la política, hablando “sin ton ni son” en lugares públicos, mercados cantonales, interior de buses urbanos y extra urbanos, parques, cargando niños, vistiendo trajes típicos de los lugares que visitan, abrazando ancianos y riendo como el payaso, a diestra y siniestra; para  hacer sus ofertas a la carta.
Muchos con su atuendo demuestran que tienen más sombrero que cerebro en la cabeza, pero al tener más dinero que instrucción, aparecen en primera línea.
Lo anterior expuesto permite constatar que son muy pocos los que poseen una  preparación politica, ciudadana,  de gestión y conocimiento de la cosa publica. Otros cuantos con  buena voluntad. Y los más, con avidez  para ver si se hacen de algún cargo por elección popular, en virtud que al no dar “pie con bola” en el ejercicio de su profesión u oficio concreto, intentan hacer de la politica su modus vivendi.

     Esas contrariedades se están dando ya, a pocos días de haber iniciado la contienda; y  son notables los “pecados de palabra, obra y omisión” que  se generan al contrastar éste tiempo litúrgico de cuaresma con el de la campaña política. La  hipocresía, acompañada de otros anti valores, son la mejor carta de presentación de muchos de esos mercaderes de la politica; y al igual que los cuatro jinetes apocalípticos, muchos solo dejarán egoístas conquistas personales, hambre, guerras físicas y verbales y muerte por donde pasen; como a sido su muy arraigada costumbre. Una hipocresía que suele ir acompañada de altas dosis de cinismo y arribismo, y da por sentado que en la arena política se vale de todo, al igual que en la arena en tiempos de Nerón el incendiario.
No pocos se han despojado hasta la médula incluso, de su naturaleza humana, y por eso en su praxis van desde la difamación, la injuria, pasando por las ofensas físicas y verbales, con tal de defenestrar a su contrincante. Al extremo que no les importa llevarse entre los pies a  las familias de sus contrarios, al ser expuestas al escrutinio publico, con tal de amedrentarlos, avergonzarlos y sacarlos  del ruedo político. 
En ambas arenas no hay distingo de ninguna índole. Una inmensa mayoría de damas, demuestran que son todo menos eso, y los caballeros, que nunca lo han sido.

     Al constatar lo que resulta evidente; se le debe otorgar la razón al extinto ex Presidente norte americano Ronald Reagan; que pensaba que la política por ser  la segunda profesión más antigua del mundo, se parece  mucho a la primera. Es decir, a la prostitución, por  sus prácticas truculentas y viciadas…

     Esa aseveración  permite retroceder en dos tiempos, uno relativamente corto y el otro largo. El primero cuando el autor fue invitado para participar en politica partidista en un partido político de reciente creación, muy afín a su pensamiento político; y el segundo concretamente a la  penúltima década del siglo XX, cuando  fungía  como inspector de saneamiento ambiental, -años 81-83-  en los Centros de Salud de San Cristobal Verapaz y Fray Bartolomé de las Casas, respectivamente.  Y dentro de las actividades inherentes a su cargo, tenía que visitar las Cervecerías de I, II y III clase, que era el nombre con que se ocultaba el verdadero nombre de un prostíbulo y los trances que se llevaban a cabo en su interior.
Como una cortesía de la celestina del lugar; que a manera de soborno ofrecía por cada litro de cerveza, la rodaja de  algún limón sin jugo, una tapa con sal, unos jocotes igual de rancios que la mayoría de los politicastros; y,  unas cuantas manías con la cascara pegada al fruto, así como está la piel en el  rostro de los  gerontócratas en el poder total…

     Obviamente, en virtud de las actividades inherentes al cargo de Inspector de Sanidad, se  tenía que tratar de tu a tu con las meretrices del lugar, para aparentar  “estar vigilante” de las leyes y reglamentos contenidos en el Código de Saneamiento Ambiental; en similares circunstancias al diario quehacer de  doña Desconsuelo de las Porras, que impávida permanece en la punta del carajo, vigilante del estado de derecho.
Pues bien,  presuntamente se velaba porque en la  industria de la vagina, -haciendo alusión a la obra literaria de Sheila Jeffreys-  no se infligiera el código de sanidad vigente. y por ser émulo del novelista, poeta y escritor escocés Robert Louis Stevenson; bastante aficionado al alcohol, durante esas inspecciones oculares sanitarias que se hacían en y a los antros, incluidas las señoritingas del lugar, no era difícil convertirse en el Señor Hyde, con su trastorno de identidad disociativo,  después de ingerir algunos litros de cerveza, que al subir el efecto a la cabeza, se puede llegar a perder la memoria, y según el ambiente, se puede llegar a adquirir dos o más tipos de personalidad, así como lo hacen la mayoría de los políticos en este tiempo; que a imitación de Harry, el lobo estepario, poseen más de dos…., una de serpiente, una de lobo rapaz, y otra de zorra...

      Pues en esos trances que se dan en ambos antros, el de la política y la prostitución;  no resulta del todo imposible constatar que las triquiñuelas de los políticos se parecen en mucho a la de las sexo-servidoras; en ambos grupos se obtiene la  capacidad para sumergirse hasta el fondo en esa fetidez característica de los antros. En ambos entornos es inexistente un código ético; y eso les permite robar, mentir, engañar, engatusar, falsear e  intrigar, ilícitos todos que ahí se consideran gajes del  oficio.
En ambos oficios, las formas tradicionales de organizarse han evolucionado, al extremo que ambos negocios son “un mercado global multimillonario” y  constituyen un poderoso sector comercial -en donde todo tiene precio y es vendido, inclusive la dignidad- integrado a la vida social, política y económica de los pueblos.
Como sus prácticas son afines, sin duda a menudo se  preguntarán:  <<¿Y por qué debo ser moral?>>
La respuesta que se pudiera obtener da pie para pensar sobre el por qué su crisis moral,  es hermana siamés de su  crisis ética. Aunque cuestionables, son inseparables.
Ambas sociedades están hechos a imagen y semejanza del camaleón, <<que poseen los misteriosos poderes de adaptación inmediata de ese animal, es una constante en este período, al punto de la trivialidad.>>

      "Al ser la politica la segunda profesión más antigua del mundo, se parece mucho a la primera." Es por eso que sus huestes  discriminan el acto de razonar y  privilegian todo lo que es deshonesto, sucio y lascivo.
Es por ello que muchos no pasarán por el mundo  haciendo el bien...

    

viernes, 22 de marzo de 2019

"Yo soy la voz de Cristo en el desierto de ésta isla"


Jlriveirof, O.P.






     Al visitar por segunda vez la bella Ciudad de Santo Domingo y transitar de nuevo sus viejas callejas, llenas de historia, matiz y tradición, un viernes cualquiera cedí a la tentación de subvertir la agenda del día y dirigirme de la Iglesia Catedral donde nos encontrábamos “tan letárgico dormidos”, hacía la parroquia de los frailes dominicos de Santo Domingo que dista a 4 cuadras de distancia; y ahí, en interminable parloteo con un fraile cubano que dijo llamarse solo Fray Alexis,  retrotrajimos el pensamiento a la Española –hoy República Dominicana y Haití-   del despótico siglo XVI; para transitar por los misterios de la historia y dar pie a la andadura de éste escrito.

Ya inmiscuidos en las profundidades de los anales de la historia dominicana,  vimos y juzgamos  aquellos actos de caridad  que tienen que ver con la defensoría de los derechos humanos y,  que mejor que en el mismo lugar en donde brotó con dolores de parto, el famoso sermón de Fray Antón de Montesino, considerado el primer grito en pro de los derechos humanos en las tierras descubiertas…

     En sensata complicidad, discriminamos concretamente aquellos infaustos tiempos que tuvieron lugar entre el año de 1,510, y  1511;  cuando en el mismo lugar en donde hoy se encuentra el convento de los dominicos; un grupo de frailes dominicos provenientes de España, fincaron su residencia, bajo la rectoría de Fray Pedro de Córdoba.  
Emociones de antipatía, tristeza y frustración afloraron, al evocar el trato inhumano con que los genocidas españoles; amantes del artificio y el oropel, diezmaron su población por tan “cruel y horrible servidumbre” con la que tiranizaban a los “indios que estaban en sus tierras mansas y pacífica" e  inspirados en el evangelio, empezaron a ser buena noticia en la isla, y consecuentemente con ello, anunciar la buena noticia y denunciar los flagrantes atropellos a la dignidad humana, la paz y la tranquilidad de los nativos de esas tierras; que se encontraban en ellas, con goce de todos sus derechos, con gloria y en paz.

     Para comprender todo ese índice de maldad de parte de los malhechores de lanza y arcabuz; se hace necesario retroceder un poco más en el tiempo y regresar al año de 1492, específicamente al 5 de diciembre cuando Cristóbal Colón desembarcó en la isla en su primer viaje, con un puñado de gente que trajo consigo  al “nuevo mundo”, como ellos le llamaron a un continente ya poblado e igual de viejo que el vicioso y prostituido continente europeo. Una gentuza que no era de lo mejor, ni de pura casta ni cepa. Sino lo más “bajo, abyecto, vulgar y plebeyo”, la escoria de la sociedad española;  por más que a su nombre le antepusieran el titulo noble de “Don”,  que significa de origen noble.
¿Qué de noble podía tener esa caterva de criminales que en tan poco tiempo diezmaron a la población taína, para despojarlos de la tierra y el oro? Utilizando como estrategia de sumisión el asesinato en masa, los trabajos forzados, la explotación  y el hambre.

     ¡Maldita casta de sanguijuelas que sangraron en tan alto el “nuevo mundo”! al extremo que tuvieron que “importar” –secuestrar- negros de África,  para ir sustituyendo al nativo, por ser los negros, como les llamaban de forma peyorativa, más grandes y fuertes para la explotación y por carecer de alma como muchos conjeturaban en aquel tiempo, incluyendo algunos miembros de la clerecía. Muy a pesar que el mismo almirante, había apuntado en su bitácora que esos indios eran “tan afectuosos, generosos y tratables…,” sin embargo, fueron reducidos a la nadedad. Las mujeres violadas por la soldadesca;  y muchos de los hombres,  corrieron la misma suerte que Urías el hitita, al ser utilizados como carne de cañón, dejando impune los execrables crímenes que cometieron en nombre de los reyes católicos de España, aunque ellos ni enterados estaban hasta que el monarca, escucha en España de boca del propio Montesino, los vejámenes  ocasionados a los habitantes de esa isla.

     De vuelta al año 1511,  Fray Pedro de Córdoba ya había organizado bien a su comunidad, el anuncio del evangelio antes, durante y después de los servicios eucarísticos se hacía sin ninguna distinción; pero como ha sido el genio  de los dominicos que no se concretan únicamente en anunciar la buena nueva; sino también a denunciar la injusticia, venga ésta de donde venga, rápido se metieron en problemas.
En comunidad hacen un análisis de la situación, se dan cuenta que los oriundos del lugar  están siendo atropellados en todos sus derechos a causa de la encomienda y; en consecuencia, empiezan a denunciar esas injusticias “uniendo el hecho con el derecho”; como lo explicitó tiempo después Fray Bartolomé de las Casas, que estuvo presente como destinatario de la misa cuando el mensaje de Fray Antonio de Montesino, implosionó en la mente de los españoles.

     Según Fray Alexis el sermón pudo haber sido pronunciado en Catedral, una tesis creíble por cuanto que; el virrey Diego Colón y su cohorte, regularmente ahí frecuentaban para escuchar misa y a ellos se dirigió cuando exclamó a viva voz, sin temor ni temblor alguno, a sabiendas que hablaba en nombre de Dios, respaldado por su comunidad y que a futuro el monarca español le daría toda la razón, por ser un hombre pío…

     Eh aquí el sermón que les restregó en la conciencia y que resultó ser el padre  de  todos los sermones en pro de los derechos humanos:

     “Me he subido aquí –al púlpito- yo, que soy la voz de Cristo en el desierto de esta isla y, por lo tanto conviene que con atención, no cualquiera, sino con todo vuestro corazón y con todos vuestros sentidos, la oigáis. La cual os será la más nueva que nunca oísteis, la más áspera y dura y espantable y peligrosa que jamás no pensasteis oír…, esta voz es que todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes. Decid: ¿con que derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y tan horrible servidumbre aquestos indios? ¿Con que autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas de ellas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido en sus enfermedades, que los excesivos trabajos que les dais incurren y se os mueren y, por mejor decir, los matáis por sacar y adquirir oro cada día? ¿Y qué cuidado tenéis  de quien los adoctrine y conozcan a su Dios y criador, sean bautizados, oigan misa, guarden las fiestas y los domingos? Estos, ¿no son hombres? ¿No tienen almas racionales? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos? ¿Esto no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos? Tened por cierto que, en este estado en que estáis, no os podréis salvar más que los moros o turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo”.

     El sermón en cuestión, les cayó como rayo en medio de una tempestad a los impíos, que nunca imaginaron que por la calidad con que actuaban en la isla, un joven y sencillo fraile les amenazara con no darles la absolución de sus yerros y desaciertos por encontrarse en pecado mortal. Y para un católico de ese tiempo era como mandarlos directo y con efecto  a la capital del reino infernal.
En consecuencia, refiere Las Casas, que toda la sociedad extranjera se arremolinó en casa del Almirante Diego Colón, metedores de cizaña, para que juntos fueran a exigirle al predicador que se retractara de sus palabras y demandan que el próximo domingo les diera una disculpa pública. Sin embargo, llegado el momento, vuelve a ratificar su denuncia, con más brío y rigor que el anterior.
Durante mucho tiempo, de domingo a domingo, la Calle de las Damas, que se encontraba en el centro histórico de esa población y que cumplía la misma función del Ágora en Grecia; se  atestaba de mujeres que barajaban con pelos y señales lo predicado por Fray Antón de Montesino aquel cuarto domingo de adviento.
Un sermón que muchos escucharon pero no se convirtieron, a excepción de Bartolomé de Casaux, un encomendero español, que bajo los auspicios del sermón, poco tiempo después se convertiría en Fray Bartolomé de las Casas, y terminaría defendiendo los derechos que un día violentó,  por eso se le recuerda hasta el día de hoy como el defensor de los indios…

     El retumbo de dicho sermón surcó los mares y  llegó hasta España y el 27 de diciembre de 1512; dio vida a las leyes de Burgos que la monarquía hispánica dictó para ser aplicadas en “Las Indias”, primero en La Española y después al resto de América. Con ellas, se intentaba priorizar la evangelización del “indio”, como bien mayor que justificara otros posibles males, que no podía ser explotado pero que tenía que trabajar a favor de la corona durante 9 meses y los otros 3 en sus sembradíos. Una libertad otorgada a medias, sin embargo era el mal menor.
Empero, las condiciones de esas leyes no fueron cumplidas al pie de la letra por los españoles; además contenían lagunas legales, en virtud que también legalizó la encomienda, el repartimiento de indios y el Requerimiento que consistía en hacer creer a los nativos que Dios Creador, había elegido a San Pedro y a sus sucesores –los obispos-  en Roma como soberanos de la tierra; y así sometían a los indígenas a otra especie de esclavitud. Además de inadmisible, soberbia.
En actitud antagónica  fueron declarados súbditos libres y cristianos, no sin antes declararles la “guerra justa” en caso de contravenir esas demandas. ¡Una guerra justa! ¿Habrase visto alguna vez una guerra justa?...

     A guisa de colofón; resulta paradójico que precisamente ahí, en donde retumbó el primer grito en defensa de los derechos humanos, en este “mundo nuevo” se sigan violentando los mismos. República Dominicana es gobernada desde antiguo por una caterva de políticos corruptos, similares a los que desgobiernan Guatemala y;  que en esperpéntico maridaje con militares que riñen con el acto de la razón, la ética y la moral, así como con oligarquías nacionales y transnacionales; siguen explotando los recursos naturales a mansalva, y a los huérfanos, a las viudas y al pueblo pobre, paupérrimo e ignorante,  moriente y sufriente, lo siguen  crucificando en la misma cruz en donde Fray Antonio de Montesino con el ímpetu de su mensaje, intentó bajarlos de ella, más de una vez.

     Mientras tanto;  en las Iglesias particulares de República Dominicana, ya no hay ninguna “voz de Cristo que clame en el desierto de esa isla”; quizás, por encontrarse “en tanta profundidad de sueño tan letárgico dormidos”,   in saecula saeculorum amén…

Referencias bibliográficas:
Fray Juan Manuel Pérez, O.P. Estos ¿no son hombres? Ediciones Fundación García Arévalo, Inc. Santo Domingo, 1984

sábado, 16 de marzo de 2019

Una espiritualidad dentro de la comunidad de Alcohólicos Anónimos



Jlriveirof

     Iniciaré esta conferencia  con una frase bastante trillada en las acostumbradas reuniones de alcohólicos anónimos¸ referente a que  el alcoholismo "es una enfermedad insidiosa, progresiva y de fatales consecuencias. Que suele atacar el cuerpo, la mente y el espíritu. Y; que en consecuencia, conduce a una cárcel, a un hospital o a un cementerio".  

     Dicho lo anterior abordaré la problemática del proceso evolutivo del alcoholismo desde la dimensión espiritual,   no sin antes, establecer algunos principios fundamentales, que debemos tomar muy en cuenta en esta reunión.

     En primer lugar, hay que explicar con toda puntualidad  el sentido y la importancia que deben darse a las nociones titulares de la plática en cuestión. Es decir, como se debe  entender el concepto de espiritualidad per se y como el de espiritualidad en alcohólicos anónimos. Posteriormente expondré cuidadosamente el ideal supremo de la vida de todo alcohólico anónimo ya recuperado de los flagelos del alcoholismo.

1.- Espiritualidad en general

      Antes de hablar de espiritualidad debemos comprender que es el espíritu, y el espíritu es el aliento de vida que se obtiene justo en el momento de la concepción, en virtud que a partir de ahí, sin entrar en detalles científicos, empezamos a ser personas. Es el ruah, es el pneuma –en griego antiguo significa respiración y en contextos religiosos pasa a describir al espíritu-  es la esencia de la vida, es lo que diferencia el cuerpo y la materia y que vincula  con  Aquel, a quien en los momentos de locura y de desesperación, se clamó con vehemencia para que  librara de los defectos de carácter,  devolviera el sano juicio y  reinstalara en la sociedad para incidir desde ahí, en el propio desarrollo.

  Tomada en sentido muy genérico, designa  toda actividad racional que nos diferencia de nuestros hermanos menores, los animales…
Dentro de esas manifestaciones cabe destacar el arte, la ciencia, la civilización, el progreso, el culto religioso, las sesiones grupales de alcohólicos anónimos, la expresión de lo bello y de lo verdadero, las competencias conversacionales, así como la lectura y la escritura, entre tantas otras cosas.
 La espiritualidad entonces, al ser concebida  como un acto de nuestra facultad de pensar,  constituye el plus que nos “distingue de los brutos que, faltos de inteligencia y de libertad, son incapaces de todo progreso y de toda moralidad”.
Al hablar de progreso, me refiero al tal en su más vasto y estricto sentido del término, y que abarca todas las aristas de nuestra vida; mismas que pueden y deben constituirse en el ideal a alcanzar desde el punto de  vista social, político, económico, cultural, religioso, moral, ético, estético y de la vida ordinaria,  etc.

     Concretamente, la espiritualidad entonces, abarca el estudio y la práctica de las virtudes, para vivir de forma honesta y responsable, conforme a una filosofía moral,  a los convencionalismos sociales y a la jurisprudencia de los pueblos. Lo anterior descrito, tiene que ver, con la más noble aspiración de los seres humanos  que buscan su propia perfección.
En el  caso particular de una persona en su proceso de recuperación, busca la corrección de sus yerros y desaciertos;  asistiendo de forma asidua a sus reuniones grupales, tomando en consideración que el programa bajo el cual busca su dignificación es concebido por las mentes más sensatas que los antecedieron, como un programa eminentemente espiritual.

2.- Espiritualidad en alcohólicos anónimos:

     Dicha expresión nos invita a precisar el sentido estricto  de la frase. Con ella se quiere expresar el modo particular de vivir la vida ya dentro de AA de un hombre o una mujer que tuvieron problemas con el alcohol de forma ininterrumpida, y que trata de alcanzar su plena perfección de forma extraordinaria.
El programa fundamental de esa espiritualidad es lograr vivir la vida con plenitud, hasta alcanzar  la plena alineación con el poder superior como algunos de ustedes conciben a Dios, y que en mi caso personal es simplemente Dios,  que según las Sagradas Escrituras “paso por el mundo haciendo el bien” –Hechos 10, 38-  y que “todo lo hizo bien”. –Marcos 7, 37-
 Esa semejanza la podemos remediar mediante la observancia y la puesta en práctica de algunos sencillos pasos y tradiciones que demás esta discernir en esta oportunidad, en virtud que, son ampliamente conocidas por todos ustedes. -12 pasos y 12 tradiciones de AA-

     Evidentemente, tal y como con la ingesta alcohólica se dañó el cuerpo y  la mente; también el espíritu se enfermó y; precisamente por ello, es bastante fácil ver cuando está poseído. ¿Poseído por quién? Por el demonio del alcoholismo que evidencia su poderío demoledor en hombres y mujeres, dejando entrever sus efectos que van desde una simple y llana borrachera a los delirios que pueden llegar a ocasionar  una locura temporal o total y permanente, cuando no se sale a tiempo de ese infierno que concebimos como alcoholismo.
¡Pamplinas! Dirán los escépticos, pero  con la luz que arroja la demonología, como un ramal de la teología  encargada de estudiar las entidades demoníacas y sus relaciones con los seres vivos, se puede precisar que  el demonio que estimula el alcoholismo se llama Algol, que en lengua árabe significa sencillamente el demonio.
 Sin embargo, por ser ese un tema que requiere de un cuidado especial, lo dejaremos para una ulterior reflexión.

     Ahora bien, un espíritu  saludable pone en evidencia algunos frutos que el mismo Poder Superior da a todas aquellas personas de buena voluntad que han logrado  salir de la caverna de Platón hacia la luz de la  verdad, y que son: el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre, la templanza. –Gálatas 5, 22-23- Tales frutos nos llevan al esplendor de la verdad y   permite ser  más comprensivos, especialmente para con los miembros de nuestra propia  familia y los recaídos. Además,  nos da la paz interior, la tolerancia, la serenidad, la felicidad, la  fortaleza y la resiliencia que  consiente reponerse de los golpes que recibimos en la vida, de tal forma que, se puedan  asumir con responsabilidad…
Asimismo, y de la misma forma en que las pesas convierten un cuerpo escuálido en uno fornido; la introspección, la oración, la contemplación y  la  meditación;  le dan al espíritu una fuerza creadora y una gracia santificante que  admiten experimentar un nuevo estado de conciencia, paz espiritual, y felicidad que no son comunes. Los cuatro pilares fundamentales sobre los cuales pueden erigir su edificio espiritual.
Parafraseando a Hegel, permiten reconciliarse con Dios, consigo mismo y con los demás, en los brazos de Alcohólicos anónimos…

A).- Introspección: consiste en mirar en el interior de nuestro propio  pozo, para autoanalizarnos y reflexionar en torno a nuestros propios pensamientos. En palabras de San Agustín, es hacer un examen de conciencia, y ver que hemos hecho bien y mal, y obtener así, una filosofía de vida de mejoramiento continuo.

B).- Oración: en su concepción más simple y comprendida es hablar con Dios. En las acostumbradas reuniones de AA siempre se inicia con una oración y se finalizan con una oración. Quizás por ello, muchos de aquellos que llegan por primera vez, tienen la tendencia de asumir que AA es algún tipo de secta o religión…

C).- Contemplación: es un estado de bienestar físico, mental y espiritual que se obtiene al practicar el silencio mental. Es ver dos veces una misma realidad. La alcanzamos mediante la oración y la meditación

D).- Meditación: Es un entrenamiento mental para concentrar la mente y aliviar determinados males, tales como la depresión y la ansiedad; que en nuestro modo de entender las cosas, causa el alcoholismo y sus ataduras. El fin último de esta práctica es lograr un estado de paz total controlando los malos pensamientos y las emociones que estos generan.

     Pues bien; cuando no se llevan a una praxis liberadora los elementos enunciados anteriormente; el   espíritu enferma y experimenta algunos síntomas como los que se manifiestan en aquellas  personas que solo han tapado la botella gracias a la acción y al efecto del tiempo, pero que siguen viviendo su vida con los mismos moldes de su vida pasada; y por eso siguen siendo adúlteros, fornicarios, inmundos, lujuriosos, idolatras. Se manifiesta en aquellas personas que viven en continuas contiendas, pleitos, inmersos en la  ira, hechicería, envidia, orgías, celos, enemistades, y cosas semejantes a estas…  -Gálatas 5, 19-21-

¿Conoce usted a alguien así?

     Los  síntomas anteriormente expuestos, infaustamente son claramente, tan solo  algunas de las manifestaciones que adolece un espíritu enfermo; que cuando se juntan en extraño maridaje con la parte física y mental, causan severas complicaciones que  ponen a cualquiera en las tres vías enunciadas al comienzo de esta conferencia: la cárcel, el hospital y el cementerio. De tal suerte que es común, ver a hombres y mujeres a lo largo y ancho del vasto mundo, buscar una ayuda, una solución en los grupos de AA.
Son gentes inteligentes que han aceptado su condición de enfermos alcohólicos y concuerdan con los conceptos de la Organización Mundial de la Salud y la Iglesia que consideran  que el alcoholismo es una enfermedad  incurable, progresiva, y mortal.


Referencias bibliográficas
Alcohólicos Anónimos, versión en español, sexta edición
Antonio Royo Marín, OP, La Espiritualidad de los Seglares, Editorial Católica, S.A. Madrid MCMLXVII