domingo, 27 de enero de 2019

La kipá, la boina y el sombrero




Jlriveirof
     La kipá, la boina de kaibil  y el sombrero negro; usado de forma asidua por tres diputados al Congreso de la República de Guatemala, sin duda alguna como atuendo de uso protocolar, me recuerdan  la obra literaria del doctor Edward de Bono Seis sombreros para pensar, en donde hace una propuesta para la solución de múltiples y variados problemas desde diferentes sesgos ideológicos. También permite “separar la lógica de la emoción y la creatividad de la información” y liberar el principio de la mente maestra, que en el pensamiento de  Napoleón Hill  consiste en que  “dos o más personas  trabajen en perfecta armonía para la obtención de un propósito definido”. Es decir,  el pensamiento grupal de forma recíproca.
 El método propuesto por de Bono dispensa a la razón un enunciado provechoso en lugar de un sinfín de opiniones confrontadas.
Los seis sombreros imaginarios “permiten conducir el pensamiento tal y como un director podría dirigir su orquesta.” Simbolizan seis maneras diferentes de abordar un problema, su eficacia radica en su sencillez. 
Metafóricamente hablando, hay que ponerse un sombrero a la vez, para analizar el problema al modo ideado por el doctor de Bono.
El sombrero blanco permite al pensador ver de forma neutral y objetiva,  el hecho puro, los datos y la información.
El uso del sombrero negro permite hacer al abogado del diablo, enjuiciamiento negativo, da la razón por la cual no resultará. Según de Bono este sombrero permite al pensador evidenciar lo que está mal, lo incorrecto, lo avieso y erróneo.
El sombrero verde, permite el pensamiento creativo, la inventiva para destacar nuevas argumentaciones, otras posibilidades e ideas.
El sombrero rojo, permite al pensador legitimar sentimientos, presentimientos y la intuición, no da lugar a las justificaciones.
El sombrero amarillo, simboliza el optimismo, permite la lógica positiva, la factibilidad y los beneficios. El pensador se ocupa de hacer estimaciones positivas. Investiga en la búsqueda de valor y beneficio.
El sombrero azul es el sombrero del control, permite organizar el pensamiento per se,  la gestión del proceso cognoscitivo.

     El propósito de los seis sombreros para pensar, en palabras del doctor de Bono “es desembrollar el pensamiento, de modo que el pensador pueda utilizar un modo de pensar después de otro, en lugar de hacer todo al mismo tiempo o intentarlo. La mejor analogía es la impresión a todo color. Se imprime cada color por separado y al final se reúnen todos y se ve el conjunto”.

     No obstante, y a guisa de emulación creo que en el caso particular de los diputados que usan kipá,  boina y sombrero a diferencia de los seis sombreros de los que habla el doctor de Bono, a todas luces es notable que a ellos como que no les son muy útiles  “para desembrollar el pensamiento”, poniendo en jaque el uso de la razón. A excepción del diputado que usa sombrero negro, que en su actividad parlamentaria a presentado más de veinte iniciativas de ley, y ha luchado abiertamente contra la corrupción institucional, sí ha demostrado ser un ente pensante, aunque algunas veces  actué como abogado del diablo. Haciendo acopio del pensamiento del doctor de Bono, en virtud del uso de sombrero negro, ha denunciado desde antiguo todo lo abyecto, erróneo y malo de la política guatemalteca, al extremo que fue uno de los protagonistas en solicitar el retiro de antejuicio al general Otto Pérez cuando fungía como Presidente de la Nación y que hoy guarda prisión,  y al civil camuflado de general que desgobierna Guatemala actualmente por los delitos de violación a la Constitución y violación a las resoluciones judiciales.

      Pues bien, elucubrando sobre el tema anterior, podría conjeturarse entonces que, en el caso particular del diputado nativo de Totonicapán que usa kipá, piensa que piensa como judío,  posiblemente en su reciente viaje a Israel en ocasión del traslado de la embajada guatemalteca en Tel Aviv, hacia Jerusalén, adquirió el síndrome de Jerusalén, que consiste en una enfermedad psíquica que afecta a algunos turistas que viajan a ese país y padecen algunos delirios, y a imitación de algunos personajes de la Biblia, actúan en concordancia. Posiblemente éste diputado emule a algún escriba o fariseo hipócrita de los tiempos de Jesús y por eso su predicamento en el parlamento le permita el uso de la kipá y la portación del estandarte israelí.

     En el caso concreto del diputado por el departamento del Quiché,   que de forma deliberada porta un bonete de soldado kaibil con regia arrogancia, al extremo que no le importa verse como un soldado mal uniformado o un legislador mal trajeado.
Una boina de militar como atuendo a un traje formal creo que podría ser el signo visible de una psicosis invisible, -trastorno mental caracterizado por una desconexión de la realidad-  consecuente a su antigua actividad como excombatiente de la guerra intestina que se vivió en Guatemala y en donde de forma aireada y engreída comenta públicamente que mató muchos comunistas, convirtiéndose así en un asesino confeso. 
Este kaibil parlamentario, podría estar padeciendo de síndrome de guerra; cuya enfermedad manifiesta algunos síntomas como perdida de la memoria, estrés postraumático, jaquecas, angustia, incapacidad excesiva, depresión, abuso de alcohol, fibromialgia, trastornos de la sexualidad y la sensación de haber masacrado y violado injustamente a hombres, mujeres y niños sin distinciones de ninguna naturaleza, aunque le hayan lavado el cerebro, haciéndole   creer que esa guerra era santa y necesaria para librar a Guatemala y a sus connacionales  del comunismo.

     Y como “en el país de los ciegos el tuerto es rey” como bien reza el dicho popular; hoy, en la tarde triste y gris de los tiempos, de las fétidas entrañas de la política, brota la roja boina del kaibil, cubriendo la mollera huera del diputado, para ser proclamado como candidato a la Presidencia de la República de Guatemala, por la mara política FCN-Nación/LIDERGATE, que en desquiciado contubernio con  Betty Marroquín,  adalid en la defensa de  la corrupción institucional y valladar de los valores humanos y cristianos, lucharán de forma licita o ilícita por hacerse de la Presidencia y Vicepresidencia de la República respectivamente; con tal de mantener a perpetuidad, el régimen de impunidad que hoy los tiene consumiendo toda clase de  antidepresivos…
Parafraseando al doctor Emilio Mira y López, ambos personajes son rémoras, que unidos políticamente en paradójico maridaje, correrán uno detrás del otro al compás de los tamborileros que anuncian la desventura, integrando híbridos negocios, que teñirán de luto y sangre el Valle de la Ermita o de la Virgen.

     Pues entonces, "Dios los creo y el diablo los juntó"  y a  guisa de conclusión hago la aclaración que en los párrafos anteriores a imitación del doctor de Bono, he utilizado de forma reiterada el término “creo”,  para indicar que mis elucubraciones son más de opinión que de aseveración, acerca de los síndromes que les imputo a los diputados en cuestión.

    
Fuentes bibliográficas:
Edward de Bono, Seis sombreros para pensar, edición original Viking, England, 1986, traducción Marcela Pandolfo
Fotografias: tomadas de internet, propiedad de Guatevisión.com; Diarioelinformal.info;
no es mi intención infringir los derechos de autor…

domingo, 20 de enero de 2019

"Mutatis mutandis"



Jlriveirof


     La Agencia de Seguros GyT Cobán se encuentra enclavada en la cabecera municipal del mismo nombre, en la región montañosa del Norte de la República de Guatemala, actualmente cuenta con personal mínimo de administración, y un equipo de agentes de cambio que se dedican a la colocación de toda clase de seguros a nivel general, con alto grado de profesionalismo, conocimientos técnicos sobre la materia e integralidad. 
Se cuenta con una sede de operaciones, sistematizada con tecnología de punta para poder cumplir con la misión encomendada y  otorgar el servicio que tanto  clientes internos como externos merecen.

     Tres interrogantes clásicas nos motivan a hacer un análisis de la realidad para cambiar lo que haya que  cambiar:

¿En dónde estamos? ¿A dónde queremos dirigirnos? Y ¿Cómo haremos para llegar allá?

En su orden se organizó  una dinámica de reconstrucción de los hechos basado en la participación activa de todos los miembros de ese subsistema del gran sistema que es el Grupo Financiero GyT Continental, División Seguros. La dinámica  generó paulatinamente una síntesis de los logros y limitaciones, así como lo que se quiere alcanzar, vislumbrando caminos de solución para las dificultades encontradas en el diario caminar, vista no como un recetario de cocina sino como una praxis liberadora desde nuestra mutua experiencia.

     Dentro de los objetivos que nos hemos trazado como organización están: socializar nuestra visión de futuro,  nuestra misión y nuestros valores nucleares a manera de retroalimentación para el equipo de trabajo, a efecto de no perder el horizonte nunca, y para automatizar el diario acontecer, como intermediarios en la colocación y venta de seguros  a nivel general, y poder lograr una efectiva participación en la industria del seguro. Y en consecuencia, transformarnos en una organización exponencial y   cuna de líderes en permanente evolución…

      Mediante una sesión de coaching grupal dinamizamos el ambiente con el intercambio de ideas y aportes de solución para concretar en el corto plazo el posicionamiento organizacional que pretendemos alcanzar,  analizando la importancia y la pertinencia de la sistematización  en las tres preguntas seleccionadas.

1.- ¿En dónde estamos?

       De veinte agencias de seguros diseminadas en la República de Guatemala, la agencia de Cobán ocupa en el ranking de vida acumulada la posición número cinco, y en el de cumplimiento el segundo lugar con un 124%.   Actualmente da cobertura en cultura previsional, al Nororiente de la República.
Nuestros asociados son personas integrales y pertinentes en la consecución de resultados, en virtud que todos cuentan con conocimientos especializados en todos los ramos del seguro y son líderes en permanente capacitación para hacerle frente a los retos que se presentan día a día. Retos que se toman no al azar sino llevando a la práctica,  técnicas como: coaching, mentoring, feedback entre tantas otras, para llevar al personal al lugar deseado mediante todo ese acompañamiento técnico y administrativo.

 2.- ¿A dónde queremos dirigirnos?

      La visión de futuro que tenemos como equipo es la siguiente: Queremos ser una agencia líder en la venta de seguros, altamente competitiva, eficaz, orientada a procesos y resultados, contando con un equipo de trabajo altamente calificado y tecnología de punta,  para hacer eficiente tanto el trabajo administrativo como el de ventas. 
Nuestra visión es el líder a quien todos seguimos. En nuestra organización podríamos decir que de cierta manera a través de nuestros representantes tenemos encarnada la sociedad verapacense, hay agentes de diferente cultura, sexo, credo político y religioso, diferentes edades, razas y tamaños; es decir somos una organización multicultural y plurilingüe,  teniendo solo una cosa en común: Una fe casi fanática respecto a nuestra visión y misión como entes de negocios; ambas circunstancias han posibilitado catapultarnos a fin de conseguir el ideal promulgado en la visión que tenemos: Líderes en la venta de seguros a nivel nacional, altamente competitivos.., pretendiendo mantenernos en el mediano y largo  plazo dentro de la escala organizacional en los primeros  lugares a nivel nacional.

3.- ¿Cómo haremos para llegar allá?

      Siguiendo al líder que es nuestra visión y llevando a una praxis liberadora nuestro código deontológico y axiológico, utilizando nuestro modelo de gestión de ventas “MGV” como una forma de automatizar nuestra oficina personal, en virtud que con ese modelo podemos accesar al portal de Seguros GyT y cotizar en línea los diferentes productos en materia de seguros, solo con el uso adecuado de una computadora o un teléfono inteligente, actualmente todos cuentan con ese equipo para eficientar sus funciones como businessman de seguros…
Asimismo dentro de nuestro plan de acción para el año en curso, pretendemos regionalizar la venta de seguros contando con un agente de seguros en cada municipio para hacer realidad el sueño corporativo: “Llevar a cada familia guatemalteca un seguro de vida”.
A la vez, se ha programado una sesión de coaching de forma mensual y continuada con cada miembro del equipo de trabajo, para prestarles tanto a ellos como a los clientes externos,  un servicio de la más alta calidad, ayudándolos a liberar el potencial que llevan dentro, a despertar a ese gigante interior que duerme con un ojo abierto y un pie levantado; y practicar nuestros valores nucleares que son: Comunicación efectiva, honestidad en nuestra interacción diaria, compromiso, solidaridad, respeto, liderazgo vanguardista como principio que orienta nuestras acciones, trabajo en equipo y colaboración como base fundamental de nuestra interacción, desarrollo personal y profesional que permita alcanzar el más alto nivel de satisfacción de nuestros clientes,  pre y pro actividad para anticiparnos a los cambios que cada día suceden con más velocidad, crear y guiar en los procesos de trabajo.

     Si llevamos a la práctica lo anteriormente descrito con un alto grado de efectividad e innovación  creo que transitaremos por el camino que hemos trazado con la debida antelación y en el cual avanzaremos  en los años venideros, aunque parece muy denso en cuanto a la metodología a utilizar, que pasos dar de primero y que técnicas son las que llevaremos a la práctica, creo que no hay pierde, siempre y cuando no perdamos de vista la integralidad del proceso a efecto de que cada técnica y procedimiento utilizado sirva para alcanzar nuestra visión, cumplir con nuestra misión, poner en práctica nuestros valores y objetivos de conjunto y lograr así,  la máxima ponderación en la tentativa de nuestra empresa para aumentar la productividad, que en última instancia es lo que nos atañe con la automatización.

     Todo lo anterior expuesto, será aplicable mutatis mutandis al equipo de trabajo en su conjunto…

martes, 15 de enero de 2019

El sermón del Congreso





Jlriveirof

     Cuando el Presidente de Guatemala pensó y escribió –si es que  lo hizo-  los conceptos difundidos en su tercer discurso de gobierno sin gobierno, lo hizo pensando en una población aborregada con pensamiento sectario de corte neo pentecostal; que “todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”, sumado a un grupúsculo de pseudo empresarios que le otorgaron financiamiento electoral ilícito cuando era secretario de la mara política que lo llevo al poder  y, en sus adláteres y achichincles que aprueban todos sus desmanes; una caterva que desde sus comienzos se han disociado  con la Constitución Política de la República de Guatemala. Una separación que trajo consigo el descontento, la marginación social, política,  cultural y económica;  a nivel nacional como internacional, a nivel de la sociedad civil como de grupos sociales, gobiernos, senadores,  y organismos mayoritarios que no avalan el llamado pacto de corruptos.
Lo anterior,  trajo a lo interno de la república,  multitudinarias manifestaciones pacíficas que se están llevando a cabo a lo largo y ancho del territorio nacional,  para demostrar su rechazo y menosprecio por todo  el mal que han hecho.

     Al escuchar la falsa retórica parlamentaria  deliberativa que con fatuidad fluyó de boca de  los Presidentes del Ejecutivo y el Legislativo,  bajo la égida de falsos nacionalismos, y con la intención bien pensada para engañar y enaltecerse a sí mismos, autodenominándose los defensores de la soberanía de un gobierno, cuyo país es democrático y respetuoso de la constitución según ellos y que durante los tres años de mandato sin mandato, lo han subido a los rieles del desarrollo, poniéndolo a la altura de otros países que obviamente no tienen parangón. Siendo la obviedad más obvia de todas las obviedades que los conceptos externados en tales discursos distan a muchas leguas de distancia de la realidad actual, peor aún de la realidad nacional deseada.
Cuando descabellada y cínicamente infiere el mandatario: “no rompamos leyes, el que rompa las leyes, tendrá que verse frente a la justicia” pone de manifiesto que la lógica de su argumentación, está en contraposición con la lógica de la verdad. Cualquier ente pensante  podría preguntarse: ¿De qué leyes habla?  ¿En dónde está esa justicia concreta?  ¿Acaso no es él, sus familiares y todo el entorno político que lo rodea quienes han  socavado el estado de derecho  y la incipiente democracia? ...
O estará hablando de él y sus compinches cuando afirma lo anterior expuesto, convirtiéndose así en un vidente muy digno de confianza; que sabe que tarde o temprano los alcanzará la mirada ciega de la justicia…

     En la pronunciación de sendos discursos fueron evidentes la carencia de los ejes de la creación, disposición y enunciación de una sola pieza cogitabunda originados en una visión de país,  y por eso gestaron sinfín de ideas, y en vano gastaron grandes cantidades de dinero, propiedad del pueblo y en perjuicio de necesidades vitales,  para crear según ellos, un escenario adecuado, ante la infausta mirada de los ciudadanos del mundo cuando se percataron que  toda la parafernalia del acto oficial quedó reducida a su más ínfimo nivel. Las curules del hemiciclo estaban vacías. Las grandes personalidades del acontecer nacional estaban ausentes, manifestando con su proceder, que no avalan el pacto de corruptos, cuyos discursos frígidos y calculados, tan solo fueron degradaciones de la verdad. 
Solos estaban ellos; y solos se quedarán…,  los miembros “honorables” del pacto de corruptos, que con prisa se despeñan hacia el caos…

     Parafraseando a Jacques Derrida, para no dejar nada fuera del texto  y respetando los principios eminentísimos de la razón, transcribo un artículo adaptado a tenor de lo planteado por el teólogo  jesuita José Ignacio González Faus titulado: “El Sermón del Hotel”; que puesto en boca de los Presidentes en cuestión, ponen en relieve las intenciones de su terca reacción.
El discurso del Parlamento dice así:

     El moderno y falso ungido apareció en una sala del gran Hotel. –Congreso de la República de Guatemala- El cubierto costaba veinticinco mil dólares por persona. El mesías, viendo que estaban allí los suyos, abrió los labios y con palabras llenas de arrogancia y poderío, les enseñaba diciendo:

 "Dichosos los ricos, porque la ciencia y las leyes se venderán a su razón”.

“Dichosos los agresivos, porque se comerán al mundo y desaparecerán de la faz al débil y apocado; se harán de sus posesiones y a ellos y sus familias los convertirán en sus esclavos”.

 “Dichosos los que ríen, porque ellos serán envidiados por sus carcajadas llenas de ignominia y desamor, porque al final de sus carcajadas, estarán familias enteras llenas de hambre, de frío y niños convertidos en niños de la calle y hambrientas jovencitas, prostituyéndose en las esquinas o divirtiendo a los de su calaña en los antros”.

“Dichosos los que están hartos y no pasan hambre ni sed, porque serán tenidos por justos, ante la pobreza holgazana”.

“Dichosos los despiadados, porque nunca les alcanzará la miseria, manteniendo sus arcas llenas del derecho ajeno”.

“Dichosos los turbios de corazón, porque solo verán lo que les conviene y siempre tendrán a sus plantas a los serviles de corazón y ante ellos se doblará la rodilla de la hipocresía”.

 “Dichosos los que construyen armas, porque serán llamados bienhechores de la humanidad, ya que con ellas serán derrotados los que se opongan a los designios de los poderosos del mundo”.

“Dichosos los que persiguen a los que luchan por la justicia, porque de ellos es el reino de la tierra y sus arcas se verán siempre llenas de posesiones despojadas a los indefensos, miserables y desvalidos”.

“Dichosos será cuando hablen bien de ustedes y les asignen todas las virtudes de moda, mintiendo porque son sus amigos. Pero más dichosos cuando censuren toda crítica contra ustedes haciendo caer todo el peso conforme a derecho aunque en ello nunca asome la justicia. Alégrense aquel día, porque habrán conseguido la máxima recompensa en la tierra; pues así lo han hecho la mayoría de los que triunfan y atesoran”.

Oíste que se dijo: «Amen a sus enemigos y recen por los que les persiguen». Pero yo les digo: «ACABEN CON SUS ENEMIGOS Y NO CEDAN A LA DEBILIDAD DE ELLOS; porque si se les conmueven las entrañas, ¿Que ventaja sacarán de ello? y si los toman como seres humanos, ¿no tendrán que dejar que su sol luzca para todos?»

Oíste que se dijo: «No matarás» Pero yo les digo: «Todo el que no lleve su cólera hasta el final de su enojo, será tenido por estúpido ante ustedes» «Y si tienes algo contra tu hermano, acalla tu conciencia llevando una ofrenda al altar, mientras acaban con él tus mercenarios... y por la noche te sentirás el más feliz de los hombres pues habrás logrado más poder y posesiones».

Cuando des limosnas, que pregone tu mano izquierda todo lo que está haciendo tu derecha; porque si no ¿de qué te servirá la limosna que das? Antes bien, encárgate que salga al exterior y sea conocida por el mundo, así los hombres y el mundo que miran al exterior, te darán la paga y reconocerán tu filantropía...

“No atesores tesoros en tu conciencia, esos no tienen valor en el mercado ni en la bolsa, pues nunca podrás disponer de ellos. Lo que has de atesorar que sea en Bancos de tu entera confianza, donde nadie se enterará ni los conocen tus enemigos y donde ni la policía ni los jueces los podrán desaparecer ni te los quitarán”.

“Nadie puede servir a dos señores, porque tendrá que estar contra el uno o contra el otro. No puedes servir a Dios y al dinero. Por eso yo les digo: "Sirvan al dinero cuya existencia y poder son más evidentes que los de Dios y su recompensa es infinitamente más segura".

“Así, cuando quieras orar, di: Señor, santificaremos Tu nombre, mientras perdure nuestro reino y se cumpla nuestra voluntad en la tierra, como la Tuya en el cielo”.

     Cuando el falso mesías acabó de hablar, se maravillaban las gentes, porque hablaba con autoridad y tenía toda la razón del mundo pues daba confianza a sus posesiones y aligeraba sus conciencias…
    

domingo, 13 de enero de 2019

Desde arriba el panorama siempre será diferente



Jlriveirof

     En el año 2012 Santa Cruz Verapaz fue el epicentro de un enjambre de acontecimientos que se realizaron para el deleite de más de cien convencionistas de Seguros GyT, que se hicieron acreedores para participar de la magna convención de ventas a nivel nacional. Dentro de las diversas actividades cabe mencionar el excursionismo que se realizó hacia la población de Lanquín, Verapaz; y para el efecto se recorrieron más de 150 kilómetros aproximadamente  de ida y vuelta desde Park Hotel, Santa Cruz, sede de la convención, pasando por Cobán, San Pedro Carchá y Lanquín, poblaciones todas enclavadas en el verde territorio de Alta Verapaz hasta llegar a Semuc Champey, destino y meta de los convencionistas que se dieron cita a ese bello paraje de la Guatemala profunda, pisando caminos que serpentean entre el verdor de la madre naturaleza, caracterizada por sus accidentes geográficos, subidas y bajadas variadas y constantes que muchos quisieron soslayar.

     Al dejar el camino pavimentado y adentrarse al de terracería, inmersos en las verdes montañas y sorteando los grandes barrancos, resbalón tras resbalón,  el visitante que llego por primera vez, sin duda exclamo más de una vez ¡Jesucristo sálvanos!, al pensar en circunstancias imprevisibles que podrían avecinarse e introducirlo en el no ser y; es que las condiciones climáticas, caminos angostos y gente desconocida, a veces propicia en el transeúnte angustia, miedo e inseguridad, dan ganas de retornar a la zona de confort, a la comodidad, a la civilización…
Sin embargo, al llegar a ese exótico lugar y ponerse en movimiento a través de una de las circunvalaciones que conducen al mirador de Semuc Champey, aproximadamente a unos 45 minutos de camino desde las márgenes del río Cahabón todo cuesta arriba, y observar el panorama que se distingue desde lo alto no tiene precio, sobre todo al disfrutar el paisaje, y contemplar las pozas multicolores y el recorrido del río, que ruidoso y vertiginoso se pierde en las montañas para no retornar jamás. Como dijo Heráclito, “nadie puede bañarse dos veces en el mismo río” Cahabón…

     La traslación cuesta arriba es cansada, y el caminante al estar motivado por un interés paisajístico y medioambiental trata la manera de olvidarse de todos los pensamientos negativos que hayan tenido lugar y ya cuando está en la cumbre, de inmediato olvida el cansancio, las gotas de sudor, los resbalones que amenazaron con retraerlo y las caídas inesperadas. Al contemplar ese paisaje válido es recrearse con una de las estrofas de “El cántico de las criaturas” de San Francisco de Asís: “Alabado seas, mi Señor, por el hermano viento y por el aire y la nube y el cielo sereno y todo tiempo, por todos ellos a tus criaturas das sustento”.

     No fue difícil constatar que ninguno de los participantes de esta travesía practica el excursionismo como deporte extremo, fue evidente durante la trayectoria. Y haciendo una analogía entre ese deporte y los negocios, se puede elucidar que ambos tienen varias disciplinas en donde el peligro está presente; éste deporte consiste en caminar entre montañas, bosques, selvas, desiertos en tiempo límite y observando algunas normas básicas; como las siguientes: Una planeación previa, determinar la cantidad de personas que asistirán, constitución física, conocer el clima del lugar, contar con el equipo necesario, a saber: botas con suela antideslizante, sombrero, cantimplora, mochila impermeable, comida, navaja multiusos, lámpara, mapa, brújula; asimismo se debe contar con un guía que organice y oriente, y se debe respetar la seguridad personal como la del equipo y el medio ambiente; de preferencia es indispensable contar con un vehículo, mejor si es todo terreno.

     A imitación del montañista, un hombre o mujer de negocios de seguros, cuando  a fuerza de su voluntad a sido bendecido con el éxito; en virtud del esfuerzo cotidiano de asegurar personas y sus bienes materiales de forma responsable, también  podría decir: Desde arriba el panorama es diferente. Tomando en cuenta que  para llegar allí se tiene  que pasar por algunas incidencias como las que pasa el montañista. A veces parece que el camino todo es cuesta arriba, habrá dolores y quebrantos de cabeza, caídas inesperadas, resbalones y levantones forzados, más de alguna piedra en el zapato que haga insoportable el camino, nubarrones grises que amenazan con empañar el paisaje, mojadas frecuentes, lodo, polvo, frío o calor y más de una persona indeseable. Pero todo eso valdrá la pena cuando se halla llegado arriba y se vea que el panorama es diferente.

     Al igual que el montañista; los hombres de negocios para asegurar el porvenir en el ejercicio de su profesión, requieren de altas dosis de disciplina, libertad, trabajo en equipo, empatía, solidaridad, empeño, persistencia y, observar algunas  normas básicas  para la consecución  de los resultados:
Planeación previa, aceptable constitución física para caminar de un punto a otro en tiempo límite, número determinado de personas que se visitarán, conocer el clima del lugar en donde se trabajará para saber que ropa se llevará, contar con equipo necesario: Un traje diseñado a la medida, la computadora portátil,  un teléfono móvil con servicio de Internet y un buen automóvil  son al businessman lo que la brújula y el mapa son al montañista, e innegable, el coach es para ellos  lo que el guía que orienta es al turista.

     Así como en el excursionismo como deporte hay ciertas reglas que son de observancia general, el negocio de los  seguros no es la excepción, y cualquier persona que cuente con lo anterior descrito y lo ponga en práctica, manteniendo y corrigiendo el rumbo ante una eventual desviación,  para lograr lo que se ha propuesto, soltura y buenos hábitos; a recorrido un buen trecho entre la situación actual que lo separa de la situación que desea alcanzar.


      Para llegar arriba y permanecer allí en el amplio y estricto sentido de la palabra se requiere pertinencia, coherencia y transparencia de pensamiento, con estos escenarios en mente  el panorama siempre será diferente…

domingo, 6 de enero de 2019

La pasión del fútbol aplicada a los negocios





Jlriveirof

     Dejando por un lado la estructura de pecado concebida en la construcción y cosmetización de estadios con costos millonarios a lo largo y ancho del mundo, sobre todo en  Sudáfrica;  previo a la XIX edición de la Copa Mundial de Fútbol del 2010; cuyas edificaciones y erogaciones contrastaron con su realidad social, política, económica, cultural Etc. En donde una población mayoritariamente de color vive en condiciones de extrema pobreza,  en medio del hambre, del sida, el caos y la desolación que causan las circunstancias desfavorables mencionadas anteriormente. Demasiada presunción ante una población que  muere de hambre de forma paulatina.
No obstante, y dejando por un lado toda esa estructura en cuestión, la intención de este escrito es contemplar los aspectos positivos de esos aconteceres mundiales, haciendo referencia a un artículo firmado en  1985 por el entonces Arzobispo de Mûnchen, Monseñor Joseph Ratzinger (hoy papa emérito  Benedicto XVI)  en donde pone en relieve la fascinación que causa el fútbol, en donde afirma que con la periodicidad de cada cuatro años el campeonato mundial de fútbol, demuestra ser un acontecimiento que cautiva a cientos de millones  de personas y que no hay otro acontecimiento en la tierra que alcance  una repercusión de vastedad semejante.
En su escrito destaca algunos valores nucleares que se viven en el juego de la pelota y según su parecer, la fascinación que se tiene por el juego del  fútbol, su práctica obliga a los jugadores a disciplinarse, de modo que, por el entrenamiento, adquiera la disposición sobre sí mismo, por tal disposición: superioridad, y por la superioridad: libertad. Pero después le enseña también la cooperación disciplinada como juego de equipo, el fútbol lo obliga a un ordenamiento de lo propio dentro del conjunto que une a través del objetivo común. El éxito y el fracaso de cada uno están cifrados en el éxito y el fracaso del conjunto.

     En adición a las reflexiones del ahora papa emérito, Theo Theobald y Cary Cooper en su libro ¿Jugar al fútbol o hacer negocios? Coinciden con las especificidades descritas por el entonces Arzobispo de Mûnchen y  presentan en sus páginas una analogía entre ese juego apasionante y el quehacer de los hombres y mujeres que se dedican a la fascinante actividad de los negocios. Mencionan algunas características que hacen grandes a algunos jugadores de fútbol y por consiguiente a muchos emprendedores, entre las que destacan  destrezas individuales como: la pasión, la disciplina, la ambición y el manejo del estrés; así como los roles que se dan tanto con los jugadores como con los emprendedores, en donde se menciona  el coaching o el management, la forma más asertiva y creativa para seleccionar personal y la mejor manera de enfrentarse a los competidores.

     Dándole un segundo ver y contemplando esos valores humanos que se ponen de manifiesto durante la práctica de ese deporte, admitimos que la disciplina se define como “la manera ordenada y sistemática de hacer las cosas, siguiendo un conjunto de reglas y normas estrictas”. Casi siempre son impuestas por alguien de jerarquía superior. Sin embargo, un emprendedor la auto gestiona…

El entrenamiento es “un procedimiento pensado para obtener conocimientos, habilidades y desarrollar capacidades”, su objetivo es obtener la máxima potencialidad para la obtención de resultados concretos.

 La disposición es, la habilidad o la soltura para hacer algo con aptitud, “es estar capacitado para alcanzar algún fin específico”
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 La libertad que más que un valor es un don que tienen los seres humanos, y se considera como “la capacidad de su conciencia para pensar y obrar según las disposiciones de su propia voluntad”.

Está también la cooperación, cuyo término “alude al acto y el resultado de cooperar: actuar en conjunto para alcanzar un objetivo en común o accionar a favor de los intereses de alguien”.

El trabajo en equipo, “implica la inclusión de más de una persona, lo que significa que el objetivo planteado no puede ser logrado por una sola persona, sin la ayuda de todos los miembros, sin excepción”. 


     Objetivos comunes, reglas claras y por supuesto, aunque no se menciona, la inteligencia, que viéndola a la luz de la filosofía  es mantener una conducta con sentido. Sin inteligencia no se pueden crear estrategias para obtener el éxito anhelado en la práctica de cualquier deporte y por supuesto, en el cambiante mundo de los negocios y de la vida misma.

     Recién está comenzando  el primer  medio tiempo del año 2019 que sin  prisa pero sin pausa, avanzará  vertiginosamente comiéndose los segundos, los minutos, las horas, los días, las semanas  y los meses. Y en la vorágine y el bregar de éste año, vale la pena hacer un alto en el camino y evaluar todo aquello que se ha hecho en todas las aristas  de la propia vida, pero por sobre todo en el ejercicio de una profesión u oficio concreto, para analizar si se ha avanzado inteligentemente, es decir;  si todo lo que se ha hecho tiene sentido y le da sentido a la vida, para ver si el decir es coherente con el hacer y, de esta forma no hacerse acreedor a lo planteado  por  Emerson en una de sus máximas: “Lo que haces suena  tan alto, que no me deja escuchar lo que  dices.”
He ahí, la importancia de las acciones que se emprenden o dejan de emprender, en virtud que las mismas tienen que estar enmaridadas con lo que se dice y poder así alcanzar el empoderamiento.

     ¿Es coherente lo que se dice con lo que se hace? ¿O simplemente es un juego de palabras, en la  búsqueda del sinsentido de la vida? Esta pregunta abierta y pública que todas las personas que buscan la excelencia deben hacerse, a fin de obtener una respuesta objetiva que permita tomar las medidas anticipativas, adaptativas y correctivas en la tentativa de la empresa. 
Es importante recordar que en el juego de la pelota hay dos clases de personas: Los que se encuentran en la cancha rompiéndose el alma, dando el todo por el todo y los destinatarios del partido, los primeros son los trasformadores de las  realidades y los segundos simples espectadores, los primeros son aplaudidos, los segundos están ahí casi siempre  para aplaudir o en el peor de los casos, para transgredir las buenas costumbres o juzgar, criticar y proferir palabrotas de grueso calibre por todo y por nada...

     En el ejercicio de una profesión u oficio concreto  ¿De qué lado se está? En la cancha o en los alrededores, los que saldrán a la cancha saben que tienen un objetivo común y que es anotar más goles y consecuentemente ganar el partido.  Pero para tener éxito en el establecimiento de ese objetivo, esos transformadores son disciplinados, se entrenan asiduamente, adquieren la disposición sobre sí mismos, por tal disposición: la superioridad, y por la superioridad: libertad, cooperación, objetivo común, trabajando en equipo dejando por un lado los individualismos.

     Los que están a los alrededores viendo las cosas pasar,  casi siempre son aquellos que no emprenden, que no trabajan, que no actúan, son aquellos que critican y exigen, son aquellos que lejos de aportar una solución son parte del problema, son aquellos que con sus actitudes están construyendo la plataforma para deslizarse y estrellarse sobre el frío bloque del fracaso; al que  tarde o temprano llegarán, sin duda alguna más temprano que tarde.
Ellos; traen al recuerdo una máxima leída en un rótulo instalado en  algún lugar de la Ciudad de Guatemala hace ya muchos años; tenía la siguiente expresión:“Antes de criticar y exigir hay que trabajar, crear y cumplir.” Un argumento de permanente actualidad y podría cobrar vigencia en cualquier sociedad a la cual se pertenezca; puede aplicarse al hogar, al trabajo, a la escuela, colegio o universidad,  al grupo de amigos con quien se tiene algún pasatiempo en común, o al grupo de la iglesia desde donde se participa en algún apostolado y en donde se cuenta con una visión, una misión, valores y objetivos comunes para llevar a la práctica.

     Los valores humanos encontrados en el juego de la pelota, son  una fórmula simple pero vigorosa, por medio de la cual se puede alcanzar el éxito en la tentativa de cualquier iniciativa, o en el peor de los casos el funesto fracaso al ignorar u omitir los mismos.

     En uno de los libros de León Tolstoi hay una pregunta de fondo que podría servir de base para filosofar sobre lo que los hombres y las mujeres de buena voluntad hacen sobre la faz de la tierra:

“¿Para que viven los hombres?”



Fuente bibliográfica:
Theo Theobald y Cary Cooper, ¿Jugar al Fútbol o hacer Negocios?, 2005, Editorial Kogan

viernes, 4 de enero de 2019

Visión, Misión y Valores de los magos de Oriente


Por Jlriveirof

      Al comienzo del nuevo año muchas  personas individuales o jurídicas esbozan o actualizan su visión, misión y los valores con que emprenderán durante la jornada laboral de 365 días que ya tienen por delante; y este planteamiento constituye una buena herramienta administrativa y una ventaja competitiva cuando lo escrito es coherente con el hacer de las personas, en sus diferentes esferas disciplinares. Para coadyuvar en mínima parte al planteamiento estratégico con que muchas personas  enfrentan  estos desafíos, el autor ofrece una lectura barajada desde otros puntos de vista respecto a la descripción que el apóstol Mateo hace en el capítulo dos de su evangelio, cuando narra  la historia de los  tres reyes sabios que hicieron un recorrido desde el Oriente, se cree que fue de Persia o Arabia de donde salieron, hasta su destino final, Jerusalén.      Como bien se sabe, toda situación consiente más de una perspectiva, y en este caso concreto se analiza el relato a la luz que arroja la ciencia administrativa, concatenandolo con el pensamiento teológico, que no permita una fuga teológica en lo que se describirá en las próximas letras.

     Admitiendo lo que la tradición relata, se dice que los tres magos de oriente, saliendo del anonimato se pusieron en movimiento y  caminaron una distancia entre 1,000 a 1,200 millas  aproximadamente; siguiendo una estrella para poder encontrarse con alguien concreto, el Dios Hombre que se había encarnado de una Virgen  y había nacido  en una cueva en  Belén.
Pero antes de ponerse en camino es dable suponer que hicieron una alianza estratégica prospectiva para que con la luz que arrojan  los futuros posibles, pudieran hacer la travesía con un alto grado de precisión, tomando en consideración el rigor de aquellos tiempos pretéritos, montados en las ancas de un  camello, para recorrer   entre tres y doce meses aproximadamente,  que era el tiempo que duraba el recorrido en condiciones normales de tránsito.

     Todo movimiento tiene  un sitio de partida y otro de llegada y para poder llegar a un destino exitosamente, hay que dejar siempre algo, los magos que salieron de sus destinos, sin temor a equivocarse,  dejaron la familia, el acomodamiento, el  confort de su hogar y la flojedad que causa la fortuna en la búsqueda del bien común, para tender  hacia algo concreto como el ideal,  que siempre responde a  un llamado, a una vocación.  Y;  para poder llegar gozosos  a cualquier destino, sin duda alguna hay que  planear, programar, organizar, dirigir, motivar, influenciar  e  integrar personas de buena voluntad  para  que acompañen en el viaje, como sin duda alguna hicieron los magos de Oriente, y no se debe descartar que al ser personas de alcurnia, integraron personal para que se encargara de toda la logística durante el recorrido.
Todo este itinerario es necesario  para concluir con  éxito  una misión previamente establecida.

      Los magos de oriente llevaron a cabo ese manifiesto administrativo que en este tiempo se conoce como la  misión; y que responde a una pregunta:  “¿Cuál es nuestra razón de ser?”

     A pesar de la distancia, del cansancio, de  lo desconocido, del viaje en medio del desierto con sus tormentas de arena, de la oscuridad de tantas noches, de la inseguridad de los caminos, de la topografía del terreno, subidas y bajadas, montañas, valles de arena y pedregales en donde habita la serpiente y el alacrán, condiciones climáticas adversas, frío y calor;   la luz titilante de una estrella los guió  en medio de tantas dificultades. Es evidente que el firmamento está plagado de estrellas, ¿Cómo hicieron ellos para que una en particular los guiara? Se enfocaron solo en una, la más brillante del firmamento, de las demás hicieron caso omiso. Desde los tiempos remotos la contemplación de las estrellas ha fascinado a los seres humanos de todas las edades, religiones y culturas. ¿Quién no tiene su estrella en el firmamento? También la cultura bíblica escudriñó en las estrellas el acontecimiento más importante de la historia, del Dios que se hizo hombre y puso su morada entre los hombres y las mujeres de buena voluntad.

       Considerando las  circunstancias anteriores,  cualquiera habría pensado varias veces antes de ponerse en camino, pero los magos  no ¿Por qué? Porque sabían lo que querían, lo planearon, lo estudiaron, sin duda alguna hicieron un estudio de factibilidad, y por  encima de  todas las cosas tenían fe, pero no una fe religiosa ciega, tonta e inútil,  sino la fe que va  precedida de la acción, porque después de planear,  ejecutaron, poniéndose en movimiento para buscar lo que querían.  Ellos, sabían que  una fe sin obras es muerta, es como anteponer varios ceros a la izquierda de una cifra de dinero, no le añade ningún   valor.

     Al comenzar un año nuevo, un año que dadas las circunstancias adversas en las que nace, es imperativo hacer las cosas de forma diferente, para que el mismo no sea una simple prolongación del año que acaba de fenecer, que para muchos se fue sin pena ni gloria, o quizá con más penas que glorias. Esta reflexión  puede  coadyuvar para emprender,  un emprendimiento basado en la acción y el entusiasmo en la ejecución de cualquier faena.

       Al igual que los reyes magos de Oriente que necesitaron un signo visible para ponerse en movimiento, todas las personas que emprenden, trabajan y actúan,  necesitan de un signo, ¡Una visión de futuro! y  esa visión de futuro será alcanzada con la ayuda de los valores nucleares que la anteceden, mismos  que servirán como herramientas administrativas  para corregir y mantener el rumbo cuando las tentaciones amenacen con desviarlo.
Esa visión debe responder a la inquietud: “¿Qué queremos llegar a ser?” Con ese deseo se deben orientar todas las acciones y las decisiones al establecimiento de objetivos y estrategias para ejecutarlas en el albor de un nuevo día, de un día diferente, a efecto de poder cimentar bases sólidas y firmes sobre las que descansará toda la cultura organizacional. Esto da prestancia, apunta alto y  diferencia  de otros agentes internos y externos, porque  con estas decisiones se demuestra de manera concluyente que se desea ser un agente de cambio. Actor, no simple espectador.

     Al juzgar el caminar de los magos de Oriente con el pensamiento estratégico y la filosofía de valores de este tiempo post moderno podría decirse que; ellos, orientaron sus acciones con los siguientes valores:

01.- Integridad que abarca la calidad y la entereza moral con que hicieron el camino,
02.- solidaridad o compañerismo,
03.- la verdad,
04.- la jerarquía, que no solo les sirvió para dar razón de una comprobada estructura social en los tiempos bíblicos, sino que les ayudo en su organización para tomar decisiones rápidas, concisas y precisas en la consecución de su objetivo. Entre ellos había un líder, por supuesto, que encabezó la expedición y, aprendieron a mandar, obedeciendo,
05.- la ecuanimidad como síntesis de todos los valores.

     Al igual que los sabios de Oriente y muy a pesar que muchas empresas hoy día atraviesan un duro invierno laboral, dejando entrever en su horizonte huracanes, ciclones, tifones, tornados y vientos tempestuosos organizacionales  que  amenazan el clima laboral en muchos ambientes de trabajo, con mayor razón se debe ver, juzgar,  evaluar  y celebrar  el recorrido que se hizo  durante el año que acaba de morir, y por ningún motivo perder la fe y la esperanza. Siempre después de las tempestades  reina la calma y un futuro más promisorio se divisa en el horizonte.  
Esa metodología del ver, juzgar y actuar, permite con alto grado de exactitud, analizar el cumplimiento o no del ideal.  Los que sí lo alcanzaron,  llegaron y cumplieron, lo hicieron porque al igual que los magos de Oriente, se centraron en una sola cosa,  un solo trabajo de tiempo completo, no varias ocupaciones y, ese trabajo de tiemplo completo posibilitó que la meta de ganar un viaje, comprar un camello –vehículo- como medio para desempeñar mejor  la faena, un terreno, empezar la construcción de una casa, o salir del endeudamiento entre tantas nobles aspiraciones  se convirtiera  en la estrella que les alumbró el  camino para no caer en medio de las dificultades, para encontrarse con algo concreto: El ideal alcanzado.

     Aquellos que cumplieron y que no se desviaron del objetivo, no buscaron el camino fácil, no perdieron el interés, ni la motivación, ni el rumbo en parajes inciertos, no tuvieron distractores.  Los que llegaron felizmente a su destino lo hicieron  porque planearon, controlaron, dirigieron y se organizaron durante todo su itinerario, un itinerario que empezó desde que repuntaba el alba hasta que el sol se escondía  en el horizonte durante los últimos doce  meses de forma ininterrumpida.
Los magos de oriente no buscaron lo que querían  en su ciudad natal, fueron viajeros infatigables, al igual que muchos emprendedores que para alcanzar lo que quieren  recorren mucha distancia: de norte a sur, de oriente a occidente;  guiados también, por una estrella, su estrella visionaria para alcanzar  la gloria y la paz que se encuentra al  decir ¡misión cumplida!

“Perdimos mucho el tiempo y el mismo paso de prisa, no lo sentimos” argumentarán algunos, pero el tiempo no pasa porque es eterno, lo que pasa, lo que se desperdicia  y lo que se pierde es la vida;  los hombres han organizado el tiempo en el calendario, pero el mismo es siempre el mismo y es de Dios, no es propio; es un recurso otorgado tanto a buenos como a malos, para que de acuerdo a su disposición de gestión  lo utilicen en beneficio propio, es un don concedido para  administrarlo y de su buena administración depende lograr todo aquello que se requiere para vivir la vida con dignidad, tranquilidad,  comodidad y decoro, con gloria y en paz.

      Los magos de oriente llegaron a Belén, se postraron ante el Dios hombre, lo adoraron y le hicieron presentes  y después regresaron a su tierra por otro camino distinto y distante, desoyendo el pedido de  Herodes, ese reyezuelo lacayo de los romanos, que quería que regresaran por el mismo camino.

      Los reyes sabios de este tiempo, -todos somos reyes-  “tomando conciencia de su propio deseo mimético” –René Girard-  en este viaje de doce meses recorridos: ¿Quien se postró y adoró a Dios por tanto beneficio recibido?,  ¿Qué presentes le fueron dados?, Los magos llevaron oro, mirra e incienso.
 Un buen regalo podría ser la propia vida, obras y trabajo, considerando que en esa trilogía también es un lugar de encuentro  personal con El..
   
    Todo movimiento tiene un punto de partida y otro de llegada, los magos de Oriente salieron,  llegaron y cumplida  su misión regresaron, siguieron en movimiento sin permitirse descansar. Al igual que ellos no es dable postergar el nuevo viaje que ya se tiene por delante.

     Para recorrer todos los años nuevos se debe tener  un ideal que llene todas las aspiraciones y de  felicidad.

¿Lo tienen?...

Referencia Bibliográfica:
Biblia de Jerusalén,

Enciclopedia del Empresario, Grupo Océano.


lunes, 31 de diciembre de 2018

"No te hace rico lo que tienes, sino lo que haces con lo que tienes"




Jlriveirof


      Escuchando los últimos latidos de un corazón moribundo, del corazón agitado y apesadumbrado del año 2018, que en medio de estertores dejará de existir para instalarse sempiternamente en el cementerio de los años, vale imaginarse lo que dirá su lápida, tendrá tantas inscripciones como gente hay en el mundo, en donde cada quien escribirá su propia historia. Para unos fue un año excelente, para otros muy bueno, bueno, regular, malo o muy malo; según le haya ido a cada quien en su vida. Muchos lo etiquetarán según les fue en el aspecto económico, político o social, ente otras cosas.
Partiendo de dos preguntas éticas que cada quien se puede hacer y responder, se debe averiguar con cierta precisión como fue el año que hoy se va para no volver.

 ¿Qué hice bien durante el 2018? Y ¿Qué deje de hacer?

     Para dar respuestas a tales interrogantes se puede utilizar  la rueda de la vida, una herramienta administrativa diseñada por Paul Meyer, que permite indagar sobre aspectos concretos; preferentemente aspectos que coadyuven a la propia felicidad; tales como: el trabajo, la salud física, mental y espiritual, desarrollo personal, lo cognitivo, cumplimiento de metas y objetivos, el placer, el amor, la familia, el desarrollo profesional,  entre otras. Al describir lo que se quiere evaluar dentro del círculo, se califica el grado de satisfacción de cero a diez y se concatenan los puntos para ver si la rueda, rueda. 
Para poner la guinda a ese pastel, como anillo al dedo cuentan las palabras dichas por un gurú de la administración, el Señor Michael Porter: “No te hace rico lo que tienes, sino lo que haces con lo que tienes”, y poder así  iniciar magistralmente un diálogo filosófico grupal en torno a lo ponderado.
 Dicho pensamiento encierra una gran verdad y no debe referirse a ella  únicamente en el aspecto económico como muchos lo hacen, sino en las diferentes aristas de la vida misma. 
En este tiempo presente en donde abundan las oportunidades,  muchas personas cuentan con conocimientos especializados respecto a cualquier actividad concreta,  pero no los ponen en práctica. Muchas personas poseen  títulos universitarios que certifican algunos años de estudio y esfuerzo pero carecen de sentido común.  Muchos tienen una profesión o un oficio concreto,  pero no tienen la vocación para ejercerla. Muchos tienen todo el tiempo del mundo,  pero no lo gestionan bien. Salud y no la aprecian. Muchos planifican el porvenir pero no ejecutan;  y por eso muchas veces no son eficientes para responder con habilidad ante los retos que voluntariamente han aceptado al comienzo de cada año  calendario.

      Siempre es bueno iniciar el año nuevo con una buena dosis de humildad, empezando con un breve recorrido por los campos de la  deontología y axiología  para recordar cuales son los convenios que se deben cumplir  y  los valores nucleares con que se han de concretar, para ir identificando aquel “talón de Aquíles” que muchas veces no permite cumplir con los proyectos, metas, anhelos y esperanzas.
Lo peor que cabe esperar es que muchos no tienen siquiera un planteamiento estratégico, escrito en un papel, claro está,  a otros les falta motivaciones endógenas y exógenas que no permitirán que se muevan hacia el norte anhelado.
Todas esas circunstancias  se pueden  evaluar utilizando la rueda de la vida en mención.

     En adición a la utilización de esa herramienta en cuestión,  también vale la pena medir la temperatura en cuanto a todo aquello que nos mueve a hacer lo que debemos hacer y lo que lo dificulta. Para indagar como se está en ese plano emocional se puede estudiar un antiguo modelo de la motivación del logro de R.C. Atkinson, que a pesar de haber sido concebido a finales de la segunda mitad del siglo XX, sigue siendo actual y aún conserva su frescura. Y  puede ser útil para ponderar las calificaciones pertinentes a cada logro. 
La fórmula a utilizar es la siguiente: M=F (MxExI) en donde M es igual a motivación, F consecuencias (la M el motivo por la E de expectancia por I de incentivo).
Explicándolo al modo de “Juan Chapín” se puede precisar que de acuerdo al grado de motivación que tenga cada persona, la misma le producirá consecuencias ya sean estas favorables o desfavorables; las cuales se obtienen multiplicando los motivos que se tienen para hacer todo lo que se debe hacer por la expectancia (probabilidad subjetiva de que la ejecución de una actividad tendrá como resultado la consecución de las metas para las que el sujeto tiene un motivo) por los incentivos.

      Investigaciones más recientes refieren que las expectativas nunca son las mismas y pueden cambiar en la medida que transcurre la vida de cada quien, por lo tanto no es total ni permanente, tampoco rígida y puede ser diferente de acuerdo al desarrollo aptitudinal (inteligencia, destrezas). En otras y sencillas palabras no están escritas en piedra y determinan la altitud y ésta la plenitud en la tentativa de cualquier faena.

     ¿Qué motivos tengo para cumplir con lo pactado?

      El motivo es lo que mueve a cualquiera para desinstalarse, a moverse para salir de su zona de confort y, pueden ser  muchos;  desde cumplir con la manutención de la familia,  hasta la obtención de cualquier cosa material para garantizar la seguridad y el confort en el hogar, para vivir más y mejor,  con comodidad, dignidad y decoro,  construir  un cuarto para “la suegra”, el cambio de vehículo por uno más reciente y económico, adquirir  un terreno para la posterior construcción de una casa entre tantas otras cosas. 
Pero no hay que dejar pasar que lo que debe mover a cualquiera hacia la consecución de cualquier objetivo es el amor y la pasión  que se le pongan a las cosas para servirle a Dios y al prójimo, planeando y ejecutando lo que se quiere, se debe y se puede  hacer con un alto grado de efectividad. Es importante subrayar que también el entorno laboral es un lugar de encuentro teologal y con el prójimo; aquellos con quien se pasa muchas horas juntos, en la consecución de las más nobles inquietudes. Quien concibe así este planteamiento apunta alto…

      ¿Qué incentivos tengo?

      En la tentativa de cualquier empresa, el mejor incentivo es una remuneración lo suficientemente sustancial para cumplir con la deuda social, con buen grado de excedencia,  ganada con principios y valores y, en donde se puedan conjugar todos los conocimientos, habilidades, destrezas, potencialidades e inteligencia para lograr la satisfacción de las más nobles aspiraciones.
En adición a lo anterior, para que la empresa en donde uno se desarrolla valga la pena hay que valorar otros aspectos intramuros; como un salario emocional adicional a los ingresos presentes y futuros. Estos podrían ser: un agradable clima organizacional, incentivos dinerarios por productividad,  bonos extras; seguro de gastos médicos mayores, acompañamiento técnico, cursos institucionales que permitan la permanente actualización de los conocimientos, promoción, tecnología de punta, celebración del cumpleaños, participación en viajes nacionales e internacionales basados en la meritocracia y celebraciones al comienzo del año nuevo para premiar a todas aquellas personas que cumplieron con todas y cada una de sus obligaciones durante el año que ya pasó. 
Un lugar de trabajo que permita esas condiciones es un buen lugar al que vale la pena entrañar y permanecer ahí por tiempo indefinido. Valga el anuncio publicitario, para anunciar una buena noticia, la Agencia de Seguros GyT con sede en la Ciudad de Cobán, Alta Verapaz, Guatemala, C.A. Procura esas particularidades y más…

     Y el último componente a considerar es la expectancia –motivación por medio de las expectativas que se esperan- por constituir  dentro de  este modelo el principio básico de activación siendo en definitiva la  expectancia de que mediante un determinado acto podemos satisfacer un motivo concreto.
     Para poder determinar el grado de expectancia que cada persona pueda tener, se puede hacer una reflexión sobre el grado de dificultad que tuvo su actividad laboral el año que hoy llega a su final, la asequibilidad de la meta planteada con antelación, los incentivos que se pudieron alcanzar y el valor de la distancia psíquica que existe desde el estado actual y  el estado futuro que se espera en esta realización del logro.
 El resultado de interrelacionar los factores antes citados determinará en cada persona un valor esperado y creará “un determinado nivel de expectación con  respecto a los resultados de nuestra  actividad”.

     Que Dios los bendiga abundantemente durante este año que está por comenzar y que durante el mismo se pueda demostrar fehacientemente “de que madera están hechos”,  a fin de que todo lo que inicien lo lleven a feliz término, haciendo tangibles sus más nobles aspiraciones, intangibles en estos precisos momentos…


Fuente bibliográfica:
Jaime Arnau Gras, El Estudio de la Motivación Humana,  Departamento de Psicología, Universidad de Barcelona.